lunes, 7 de marzo de 2011

FERIA DEL LIBRO 2011: La esquizofrenia periodística, el contexto digital y una lectura exigente


Panel “Del universo impreso al universo digital” en el Salón de los Vitrales. De izquierda a derecha: Reinaldo Cedeño Pineda, Yamile Haber Guerra y Edel Morales)

Reinaldo Cedeño Pineda

El español se ha convertido en la tercera lengua en Internet. Existen más de 255 millones de páginas webs y cerca de 2000 millones de internautas, casi un tercio de la mitad del mundo. Según algunos estudios en Europa y Estados Unidos, más del 50 por ciento de la información que se “consume” llega por vía digital, PERO…

¿Se lee más o se lee menos? O tal vez, sería mejor preguntar ¿se lee mejor o se lee peor? ¿Cómo discernir el árbol más alto en medio de la selva informática? ¿Internet nos ha vuelto más estúpidos o más sabios?

¿Quienes escriben están realmente capacitados para hacerlo?

De esos temas habló la mesa “Del universo impreso al universo digital”, desarrollada este jueves 4 de marzo en la Feria del Libro, desarrollada en Santiago de Cuba.

Me enorgullece haber sido alumno de la Dra. Yamile Haber Guerra en la Universidad de Oriente. No sólo está siempre actualizada, sino que sostiene sus criterios propios sobre la base de los argumentos y la experiencia.

“¿Es que colgar un video en Youtube, por ejemplo, es hacer periodismo? ¿Escribir un post en un blog personal es hacer periodismo?, se preguntó Yamile.

“En Internet se ha impuesto una dispersión informativa que recuerda la anécdota de aquel hombre que tenía sed… y le pusieron una manguera a presión en la boca.

“En la época del hipertexto se ha desatado una ezquizofrenia periodística donde todo el mundo se cree con la capacidad para convertirse en informador…

“Vivimos entre la opulencia informativa y la fascinación tecnológica, pero más información no siempre se concreta en mejor información”, opinó.

Carlos González, un experimentado especialista informático (al frente del sitio web Iré a Santiago, de la Dirección de Cultura en Santiago de Cuba), me hizo pensar al final de la mesa… Es que esa CANTIDAD de información se ha convertido ya en una NUEVA CUALIDAD en Internet y ha de asumirse como tal.

El poeta Edel Morales, director de La Letra del Escriba y del Centro de Promoción Literaria Dulce María Loynaz, destacó el valor de las publicaciones culturales cubanas en Internet (como La Jiribilla y Cubarte) y la superación cultural como método imprescindible para discernir lo valioso de la basura en la red de redes.

“Internet no es inocente ni es culpable. Es una vía y lo que importa es la altura de las ideas que se emite”, remarcó.

En el orden personal, hubiese querido que compartiese sus criterios el colega y bloguero Arnoldo Fernández Verdecia (Caracol de Agua). Ya habrá oportunidad.

Lejos de lo que algunos creen no se ha producido ninguna apocalipsis de los periódicos, ni siquiera en China, en Japón o los Estados Unidos, donde existe mayor conexión.

El moderador de la mesa, este que escribe, es un apasionado BLOGUERO. Creo en la opinión y la interactividad; PERO quienes alguna vez se han asomado a estas páginas saben que creo ante todo en la responsabilidad, en el rigor como condición unexcuble del que escribe.

Caridad Franco, periodista de Tele Turquino (en la imagen conversa con el escritor Jaime Sarusky, uno de los homenajeados en la Feria) , me entrevistó cámara por delante. Le dije lo que hace mucho tiempo sostengo: El periodismo es un diálogo feroz con las ideas, con las palabras.

Creo en el periodismo de la pasión y en el periodismo de las historias. Es el único en el que quiero creer. Creo en tocar a la gente. Y eso no depende de si publicas en un boletín impreso o en la más afamada revista digital.

Internet ha roto las fronteras, es cierto. Eso no es poco. En consecuencia, exige no un lector incauto; sino un lector atento, un lector preparado. Y tomar o dejar lo que se asoma a sus ojos desde la pantalla y desde que fuente lo toma, queda de su parte.

(Los periodistas Aimé Sosa Pompa y Reinaldo Cedeño. Al centro, el intelectual Desiderio Navarro, director del Centro Teórico Cultural Criterios)

Lo más hermoso de esta Feria fue le encuentro de los niños y los escritores, mas no fue como otras veces esta Feria en Santiago de Cuba (del 2 al 6 de marzo). La oferta de títulos de interés fue pobre, o son mis ojos, mi óptica, mi lectura exigente... Demasiado ensayo, poca ficción atendible y nueva, títulos esperados que no llegaron…

(Reinaldo Cedeño junto al poeta César López, Premio Nacional de Literatura)

Me llevo algunos textos como El ejercicio de pensar de Fernando Martínez Heredia, a quien también se le dedicaba la Feria.

(Reinaldo Cedeño junto al estudiante de periodismo Enrique Pérez Fumero)

Me llevo sobre todo el abrazo de los amigos.

Los libros siempre consuelan. Y aquellos que se escriben desde adentro, redimen.

CUATRO ABRAZOS

Reinaldo Cedeño Pineda

1.

Si tenéis suerte, surge de alguna esquina y su oficio de oráculo traspasa. Conste que no es metáfora. Si te resguardas del sol, si hay buen aire, todavía habrá tiempo para hablar de María Kodama, la musa de Borges; o de Rodríguez Feo, el olvidado; quizás de Penny Lane ─la mítica y cantada─, que atravesó una tarde en Liverpool como buen marinero.

Entre Boti y Heredia, pondrá un poema en tus manos en la Biblioteca, un solo poema del tamaño de un libro: Yo vi a Dios escribiendo en las paredes, escribe. No le desmiento. No me atrevo. Tomará un reloj de arena para decir las cosas a su manera insólita. Y han de nacer, por ejemplo, El Cuaderno malo y Poesía funesta, con su nueva semántica.

Su nombre es presa de todas las pavuras. Sus apellidos son galácticos. Marino Wilson Jay se burla de los años, sin importar si son sesenta y cinco más. Se burla de los años y del ácido úrico. De sus ritos regresan las palabras. Él sabe donde comienza la alborada.

Es el provocador, es el fluir, es el gurú. Y ha dejado sus ojos en todos los libros de este mundo.

2.

Cuando leía Yo, araña pensé en Libertad Dearriba, atrapada en sus años, en sus dieciséis años. En la muchacha que no encontró otro modo de gritar.

Yo, araña de José Orpí se acreditó el accésit del V Concurso Internacional de Relatos Breves El Laurel, en la ciudad olímpica, la ciudad catalana, Barcelona. El autor nos devuelve a Libertad en su poesía vestal y desgarrada, en el albor truncado y taciturno. A Libertad, libre por fin de heroísmo y ceguera.

Cuando leí Yo, araña, llovía. Conste que no es metáfora. La lluvia en casa de Orpí no es una lluvia cualquiera. La lluvia es siempre un cataclismo. Las palabras, la frágil osamenta de su casa. Es el momento justo que escoge el escritor y se mira al espejo, como un sobreviviente.

3.

Horadar a Proust, a Rimbaud, a Bulgakov. Fijé el taladro / al corazón de la madera / y comencé a horadar… Horadar las tetas de Jimena. Horadar una ciudad, la noche. Girar como La Noria. En una tarde de café, confiesa: el mundo es un tazón para beber con los amigos, con ciertos inquilinos que le rondan.

Este muchacho llamado Oscar Cruz, brevemente Oscar Cruz. Este muchacho de dulces latigazos. Su cuaderno En paños menores ha ganado el Premio La Gaceta de Cuba. Mirad discretamente sus quemaduras. Cuidado con el verso de basalto. Cuidado, que va llegando a la librería Renacimiento de la calle Enramadas con dos pesos ─con apenas dos pesos─, y va llevarse una clepsidra, una cosecha. Cuidado, que nos llama: nada que suavice nos conviene / limpiemos con cloro nuestra casa… Cuidado, este muchacho es un poeta.

4.

…llegan los héroes y extenuados buscan la lluvia/ vienen de todas partes con el pecho hinchado.

Ser jurado es un desfiladero.

(Liliana Gómez Luna, Reinaldo Cedeño y José Orpí, jurados del Premio Heredia)

Tomar un libro virginal, leerlo verso a verso, sin conocer el nombre; es una trampa. Una trampa dolosa, desafiante. Así nos asomamos en casa de Liliana Gómez Luna, a decidir el premio del Concurso José María Heredia, con un as y sin mangas. Es el momento, final de la lectura, espada sobre el nudo gordiano.

Henos aquí ante un texto con algo de Corleone y de telúrico. Un libro solo en el espinazo. Después supimos de Juan Carlos Veranes, sólo después. Entonces era un libro virginal y nos tocaba.

Accésit es sólo una palabra. Cosa Nostra, su libro, es la huella en la arena. Es la ola. Más allá se ve el mar.

5.

Alguien me dijo que era mejor con los abrazos que con las letras. No supe si agradecer o cerrarle la puerta, no recomiendo el trance. Conste que no es metáfora. Entonces, cuatro abrazos. Como dijo el ilustre señor de los Siglos de Oro: contad bien si son cuatro… y está hecho.

(Santiago de Cuba, sábado, 5 de marzo de 2011, Feria del Libro. Palabras de elogio a los escritores Marino Wilson Jay por sus 65 cumpleaños y a los poetas santiagueros: galardonados del año 2010, José Orpí, Oscar Cruz y Juan Carlos Veranes)

jueves, 3 de marzo de 2011

VIOLENCIA


Manuel Lescay Céspedes

No nos es ajeno que nuestras sociedades potencien la heterosexualidad para el futuro matrimonio y que se promueve, a veces hasta sin querer, la estigmatización, la negación y falta de reconocimiento del varón gay, pues él rompe con las metas y expectativas que como hombre, tanto familiar como socialmente, se le tiene pre determinadas.

Para muchos de nosotros, como para otras personas, violencia es sólo aquello que deja marcas en el cuerpo, ya sean los golpes o la consumación del acto sexual a la fuerza. Lo que es más fácil de ver (violencia sexual y física) es más fácil de detectar.

Por su parte, no somos capaces de detectar ni en expresiones como te veo medio blandito así que ponte pa´la cosa, ni…

ARTÍCULO COMPLETO http://lapolemicacontinua.blogspot.com/2011/03/normal-0-21-false-false-false.html

miércoles, 16 de febrero de 2011

Entrevista con la escultora Caridad Ramos........ "EL ACTO DE CREACIÓN NO TIENE GÉNERO"


Reinaldo Cedeño Pineda


La osadía me presentó a Caridad Ramos, la ternura. Su pieza Inocencia describe el instante en que una adolescente toma la rosa del erotismo entre sus dedos.


Confieso que miré hacia atrás varias veces, por si la niña de cera abría los ojos.


Los cubanos convivimos a lo largo del país con piezas de su autoría. Ahora, muy cerca del Políclínico 30 de Noviembre, en un islote vial del reparto homónimo de Santiago de Cuba, Caridad Ramos ha regalado una escultura a toda la ciudad, una verticalidad de 3,40 metros de acero y mármol.


La obra no tiene título. Será el transeúnte quien la nombre, quien se inquiete al paso. Desde una visión cósmica, la artista ha dado vida a “un ser de gran magnitud que cohabita ese espacio junto a todo lo demás”.


El volumen resume una mirada, un espíritu, un símbolo encarnado en una forma fálica recurrente en varias de sus obras.


“Como la pieza es resultado de la convocatoria de la Fundación Caguayo para el Simposio de Escultura y estaría destinada al emplazamiento en lugares públicos de la ciudad, me pareció importante significar lo enérgico y lo viril en la identidad del pueblo cubano, y especialmente el santiaguero.


“Cuando se escribe de una ciudad rebelde ayer, hospitalaria hoy y heroica siempre, se habla de virilidad; aunque de ninguna manera para desdeñar a la mujer, sino para reafirmar el valor de un pueblo”.


-Algunos consideran esta modalidad de las Artes Plásticas, esencialmente masculina, por lo que requiere de fuerza física. ¿Cómo dialoga una mujer con la escultura, desde la concepción hasta el resultado final?


La escultura es una profesión que requiere un ejercicio de mente y de cuerpo, físico y conceptual. Si bien es importante que se conozca la técnica, que se domine la práctica; es igual de importante la concepción de la obra. Me inserto en este arte de manera natural, porque el acto de creación no tiene género.


Concebir la obra es un parto difícil, pero cuando sale, lo hace ya con la técnica a utilizar, dialogando con todos los elementos que conlleva una pieza, sea de pequeño o de gran formato.


Cuando se trata de volúmenes y dimensiones más notables, se requiere de muchos factores y decisiones, del trabajo de otros equipos y ese proceso lento y complicado, puede envejecer tu pieza. Cuando la pieza no se puede realizar, es difícil porque ese acto de desgarramiento, en que has entrado y salido de muchos mundos, te deja solo.



-Exposicion
es como Ambivalencias (1999) y Tribulaciones (2005) hablan de las vivencias y angustias de la mujer. ¿Cuánto hay de autobiográfico y de autoafirmación en ellas?

Tienen más de historia que de autobiografía. No se refieren sólo a Caridad Ramos, sino a la historia de muchas mujeres que han convivido en mi tiempo, que he conocido de mi familia, de mujeres cercanas y hasta de mis propias hijas que me han servido de modelo para algunas piezas como Olema para Inocencia y Juanalise para Homenaje a la ternura.


-¿Por qué escoger la cera, un material tan susceptible a la acción del tiempo para encarnar estas búsquedas?


En primer lugar, por el carácter de la cera que es capaz de dar la nobleza que, de todas maneras, habita en cada ser; y me permitía reproducir en un ejercicio técnico exigente, las situaciones y experiencias inherentes al ser humano.


En Tribulaciones, una de las piezas (Musa) tomó como modelo el cuerpo de mi hija mayor. En la muestra, la pieza se derrite… fue un acto de mucho desprendimiento de sensaciones. La característica de la cera deja salir el espíritu y la energía que habita en la forma. Después que se derrite la pieza, vino la bailarina Yamilia Prevals (solista del colectivo teatro de la Danza del Caribe), en una interpretación de todas esas agonías, las frustraciones… y fue un resultado de mucha fuerza.


-¿Se considera una transgresora?


No lo creo. Quien pudiera calificarme de esa manera, será por una mirada mojigata. Yo hago lo que siento y soy sincera con lo que hago. Las obras más figurativas no reflejan exactamente todas mis vivencias, tal vez reflejan más mis miedos, la experiencia que ha coexistido con mi tiempo.


-Durante 16 años desarrolló un trabajo cultural comunitario reconocido en todo el país, en una zona tan poblada de Santiago de Cuba como el Distrito Antonio Maceo. ¿Cuántas vivencias le aportó como ser humano, como artista?


Tan pronto como llegué a este lugar, comencé trabajando con los niños y niñas del barrio. En pleno período especial convoqué a los jóvenes para realizar juguetes con sus propias manos y con materiales reciclables. Después, se fueron integrando personas de todas las edades, y a partir de 1996, comenzaron a hacerse talleres de enseñanza de las artes plásticas y aplicadas, todo en mi propia casa. Finalmente se elaboró la propuesta teórica del Proyecto Golondrina como un homenaje a las enseñanzas de José Martí y al rescate de valores para la vida cotidiana.


Una labor como esta, tiene siempre, a la par de su desarrollo, detractores que constantemente intenta frenar el trabajo, mas ello se convirtió en el impulso decisivo para tomar decisiones importantes en mi vida.


En todos esos años tuve el placer de cumplir con un compromiso social. Sé que el Proyecto sirvió a muchas personas para crecer espiritualmente, y a otras para encaminar su vida hacia el arte. El placer mayor está en haber contribuido a esos cambios, a veces imperceptibles, que se da en el ser humano cuando se le muestra un camino diferente. Algunos de los niños y jóvenes que pasaron por aquí, hoy son graduados de las escuelas de arte y de instructores de arte, son adultos que participan en la vida cultural de la ciudad de manera activa y con resultados sorprendentes. No es un impacto para medir, sino para sentir. Y no hay regalo silencioso más agradable que estar ahí.


Caridad Ramos Mosquera. Breve Currículum


(Imagen tomada durante el Congreso de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, UNEAC, La Habana, 2008)


Las Tunas, 24 de Enero de 1955. Graduada de la Academia de Artes Plásticas José Joaquín Tejada de Santiago de Cuba en 1978. Graduada en el Instituto Superior de Arte (ISA) en 1983. Ha realizado más de una decena de exposiciones personales y participado en más de centenar de muestras colectivas, entre ellas la realizada en el Palacio Ducal de Gandía (Valencia, España, 2006).


Esculturas instaladas (Selección)


-Monumento a Celia Sánchez Manduley. Parque Lenin, La Habana, 1985.


-Monumento a Ernesto Che Guevara. Holguín, 1988.


-Monumento por el 500 aniversario de la llegada de Cristóbal Colón a Cuba. Bariay, Holguín .1992.


-El sol sale de las Formas. Prado de las Esculturas. Santiago de Cuba, 1988.


-Precipitada descomposición hacia su esencia. Estación de Ferrocarriles, Santiago de Cuba, 1997.


-Erótica, Museo Servando Cabrera Moreno. La Habana, 2004.


-El Parto de la Forma. Universidad de las Ciencias Informáticas (UCI), La Habana, 2003.


-Acople Múltiple. Edificios 18 plantas, Avenida Victoriano Garzón, Santiago de Cuba, 2006.

jueves, 27 de enero de 2011

La sublime locura de ANA MARÍA DE AGÜERO





Texto: Reinaldo Cedeño Pineda.
Fotos: Enrique León Arias

Ana María de Agüero solo se ha enterado que tiene 74 años por el dolor que, a veces, le muerde las piernas. Lo demás es pasión perenne.

Para el dramaturgo Ramiro Herrero, se trata de “la escritora teatral más prolífica y creativa de Santiago de Cuba, sus más de 35 obras así lo demuestran”.


Y agrega en el prólogo al libro Vuelo Circular (Ediciones Santiago, 2009) que “los temas principales que aborda son: la comunicación entre los seres humanos, la existencia individual, el homosexualismo, la convivencia y sus implicaciones psicológicas, el amor, las carencias, la demencia senil y los problemas materiales”.

La panetela, argumento que aborda la intensa crisis socioeconómica cubana de los noventa, mereció el premio Heredia (1993). Un año después repitió igual galardón con Ana, dos tiempos, alrededor de la pérdida de la identidad a causa de los conflictos existenciales y económicos.

Ambos premios la afincaron en su natal, Santiago de Cuba.
Teresa, muerte sublime la acreditó como ganadora del premio Escritura de la Diferencia, otorgado en Nápoles, Italia en 2008. Fue su homenaje a Lourdes Teresa Fonseca Martínez, "una amiga que me amó mucho, y a quien estoy segura, que también amé”.


Caserón te invita, espacio conducido por el poeta José Orpí, fue tarde de confesiones ante amigos y admiradores.

Graduada de Letras en 1967 en la Universidad de Oriente y en idioma francés en 1975, sus textos han aparecido en publicaciones nacionales y extranjeras.

Fundadora del colectivo Teatro Mella (primer grupo profesional santiaguero después de 1959), sus recuerdos de la etapa fundacional de los sesenta, resultó un homenaje a generaciones de nombres que han pasado por las tablas del oriente cubano.

Una descarga de la mítica María de los Ángeles Santana, la tocó para siempre. Y desde entonces, se entregó a las tablas, primero como actriz; luego, como directora y escritora.

Ana María comentó la influencia radial en el diálogo directo de sus obras y su desarrollo, desde las piezas de un solo acto hasta propuestas más complejas como Triángulo de Roma, terminada en fechas recientes.

Con desenfado, con una sinceridad casi feroz, dice estar loca: es la sublime locura de aquellos que no se rinden, que no se callan, que no se cansan de amar.


A los asistentes nos regaló la representación de un poema de la argentina Myrta Baiter y, en exclusiva, algunos versos de su propia cosecha, del libro inédito Las puertas del marco de mi habitación.

XLVIII

Tú no sabes de amores tormentosos
ocultos, incondicionales y fieles
Por eso no cruzas las puertas y marcos de mi habitación.

LIV 

Una soga pende del marco de las puertas de mi habitación
me balanceo gozosa de mirarlas
por última vez.

LV

En el más allá las veo
Me han perseguido y no encuentro la paz
Ahí están… entre las tinieblas
Las puertas y marcos
de mi habitación.

--Entrevista radial de Reinaldo Cedeño con Ana María de Agüero, en:

SEIS PREGUNTAS para la TV CUBANA


Reinaldo Cedeño Pineda


1. ¿Qué aporta a la comunicación con el televidente, que mientras el locutor(a) del Noticiero Nacional de Televisión da a conocer las noticias, estén pasando personas por detrás o se mantenga el ruido de una impresora (además de cinta) en plena acción?


2. ¿Por qué la imposición en la pantalla de un mismo rostro y un mismo estilo en la locución, como va ocurriendo ya con la joven Bárbara Sánchez Novoa?


3. ¿Por qué y para quién se continúan transmitiendo teleclases los fines de semana?


4. ¿Dónde ha quedado el espíritu crítico del casting o selección de actores para los programas dramatizados, cuando se insiste, por sólo citar un ejemplo, en otorgar personajes protagónicos a un actor tan esquemático como Vladimir Villar, el Orestes de la telenovela Añorado Encuentro?


5. ¿Qué juicios de apreciación estética y dramatúrgica manejan quienes aprueban las propuestas humorísticas en la televisión (que pifiaron largamente con Donde hay hombres no hay fantasmas) al aceptar otra propuesta tan insoportable como A todo trapo?


6. ¿Por qué existe tan poco espacio para la entrevista a personas que no pertenecen al sector artístico o deportivo?


─Tal vez usted coincida, discrepe o tenga su propia interrogante. ¿Se anima?


ARTÍCULOS RELACIONADOS:

--Segunda parte: Sigue polémica sobre Seis preguntas a la tv cubana
http://laislaylaespina.blogspot.com/2011/03/sigue-la-polemica-sobre-las-seis.html

--Tercera parte: TV Cubana, mucho ruido y TV cubana: el ABC perdido
http://laislaylaespina.blogspot.com/2011/03/nuevas-sobre-la-polemica-seis-preguntas.html

-TV y radio cubana: Los puntos sobre las íes (TODOS LOS COMENTARIOS)

http://laislaylaespina.blogspot.com/2008/11/tv-cubana-los-puntos-sobre-las-es-todos.html

-UN micrófono no es una pasarela

http://laislaylaespina.blogspot.com/2010/02/tv-cubana-un-microfono-no-es-una.html


miércoles, 19 de enero de 2011

JAQUE MATE


Jesús García Clavijo

irenec@medired.scu.sld.cu


Ernesto tenía demorada la edad y cada tarde se sentaba en el portal de la bodega con sus fichas de marfil y su tablero de madera fina a la caza de alguien que tuviera tiempo para una partida –sabiendo que a Ernesto nadie le ganaba en el barrio, ni de otros barrios- por eso su amigo sospechaba cuando le hacía tablas.

Ernesto vivía solo con sus fichas y su tablero, más seis perros y un gato, una señora, -que todos creían era su amante- lo atendía en los menesteres del hogar con la misma frecuencia que los hombres de su edad harían el amor.

Cuando aparecía un contrincante, se reunían muchos caminantes a ver cada movimiento y nadie se iba hasta que con una sonrisa, lentamente, Ernesto movía la ficha y quedaba mirándole la cara a su adversario con la satisfacción de saberlo perdido en la movida, entonces, todos se miraban con los ojos muy abiertos y se iban rascándose la cabeza.

Solo el amigo de las tablas presentía la cercanía de la derrota porque entonces, Ernesto -para que no se fuera- se dejaba ganar alguna ficha importante, era la señal de que en el próximo movimiento terminaría todo, pero él no quería.

Una tarde se murieron dos perros y ese día no se jugó en el barrio.

Fue la única vez que se dirigió al público -de todas las partidas- y muy bajo dijo: se me han muerto dos amigos. Y marchó de luto a ver atardecer en la parroquia del desierto.

Nadie se había ido aunque no esperaban el final de ninguna partida.

Una semana duró el luto de sus perros, y hasta dicen que le hizo los rezos de los humanos. Salió al mismo portal de la bodega de las tardes en la espera de un rival para sus juegos.

Habló con el único transeúnte que se hizo de sus fichas y las acomodó blancas y negras frente a frente, con en el mismo ritual establecido para las grandes competencias.

Murmuró unas palabras casi entendibles, anunciando la muerte de su esposa. Su rival le preguntó -porque nadie le conocía ninguna- salvo las sospechas de la señora que lo atendía en su casa.

Hace hoy cincuenta años joven -dijo- murió una mañana de arco iris.

Ernesto inclinó por primera vez el rey, se fue a su cuarto dejando fichas y tablero.

Estaba muy enfermo -tristemente- de amor.

Enero 14 del 2011