sábado, 4 de abril de 2015

“Cuba se ve, se siente, se necesita como el aire”




(Una locutora inolvidable, Consuelo Almaguer: “En Radio Mambí, Santiago de Cuba, estuve físicamente durante 28 años, pero nunca he dejado de sentirme de la casa”).

Reinaldo Cedeño Pineda
Fotos: Cortesía de la entrevistada

Todos los caminos conducen a Roma. Por eso, un día tomó uno de ellos y despertó frente al Coliseo. Las milenarias piedras habrán temblado con sus latidos, con su duende profundo; pero esa es la historia más reciente. Un poco más atrás…

Finales de los cincuenta. Habrá que entrar a la mirada de una niña que observa las flores de la caña de azúcar en el modesto barrio cerca del central América, Oriente adentro. Y a sus oídos, para escuchar, sigilosamente, el tono inconfundible de Violeta Casals desde la Sierra Maestra: ¡Aquííí Radio Rebelde… desde Territorio Libre de Cuba!”.

—Será tuyo, dice el padre. Tuyo, el radio de ojo mágico.

Esta es la historia de una mujer que se echó una ciudad en el bolsillo. Santiago de Cuba la extraña. Se llama Consuelo Almaguer.

 Miedos y osadías

“Mi madre siempre se hacía acompañar de aquel radio, mi madre que se me fue tan temprano. En aquel aparato enorme escuchaba las canciones de la época, y yo las cantaba, cuando papi me subía a la mesa de la casa. También me gustaba mucho aquella señora que decía: “Rina dura más”. Aún no sabía que se trataba de una maestra eterna de la locución, Consuelito Vidal.

“Desde que aprendí a leer me gustaba que me dieran la tarea de leer los periódicos o libros en casa de mis abuelos. Tenía solo dieciocho años, cuando se libró un concurso para formar locutores, y me presenté a Radio Revolución. Me hicieron la prueba junto a cerca de doscientos aspirantes… y aprobé. El profe Andrés Houdayer, y Rafael Fábregas, me dieron mucha fuerza para continuar. Tenía a mi hija Amor dentro de mí y sentía muchísimo miedo.

Repasemos los estudios, los micrófonos, los personajes de casi tres décadas… de tu historia en Radio Mambí, la emisora más popular de Santiago de Cuba…

“En el setenta, salí al aire por primera vez en Radio Mambí, en el programa Qué tal gente joven y en otros, cuando faltaban Rolando Zacarías o José Antonio Llano, profesionales muy amados de esa planta. También me llamaron para hacer la producción musical de Radio Siboney, aunque oficialmente me abrieron el contrato en 1972. En Radio Mambí estuve físicamente durante 28 años, pero nunca he dejado de sentirme de la casa.

Creé mi primer programa que llamé Esta tarde en Mambí, un espacio de los trabajadores. Fue el embrión de lo que sería desde 1982, Santiago en 26, mi amado programa, al calor de las actividades del territorio por la significativa fecha. Era una fiesta, una fiesta cada tarde. 

Dondequiera que estoy por este mundo y escucho canciones muy populares, me transporto a esa época. Allí formé mi concepción de la vida en la solidaridad; allí logré una familia que lo mismo me aplaudió, me regañó, hasta me castigó; y aún siento que unos cuantos me quieren. 

Hacía una transmisión directa con Radio Progreso y Eduardo Rosillo, para dar a conocer a todo el país, lo que más sonaba en Santiago. Ahí mismo introducía temas de grupos que yo misma llevaba a la radio como Gloria Latina, Sur Caribe, Los Guanches, El Septeto Santiaguero, y tantos más. Promover la música de Santiago fue siempre un objetivo importantísimo para mí, no solo porque era mi tierra, sino por todos los valores que teníamos y que seguimos teniendo”.

Pero también hubo televisión, teatro, espectáculos…


“Sufrí tanto como gocé. Nunca tuve ropa adecuada, me las prestaban. Y luego, sobrevino el miedo a los vuelos; miedo al micrófono y luego a las luces y a las cámaras; miedo especialmente a ese primer momento de salida al aire o a escena. Fue increíble cuando alguien como Germán Pinelli me dijo que él también estaba nervioso ante cada presentación. No puedo dejar de mencionar a Amado Cabezas, cuando el canal Tele Rebelde transmitió el espacio Desde mi cuadra. Trabajé como conductora principal, y compartí con Mileydis Ochoa y Laritza Ulloa.

“Tuve la dicha de estar al lado de grandes locutores, de mi hija Amor Almaguer, y en diferentes escenarios compartir con Marialina Grau, Héctor Fraga, Lilia Rosa López, Pastor Felipe, Antonio Pera, Joaquín Mulén, Germán Pinelli y Enrique Santiesteban. También con Navarro Cuello, Guzmán Cabrales, Rolando González, José Raúl Castillo, Ramòn Capote, Ángel Miguel Alea, Lorenzo Ruiz, Gerardo Houdayer, Yamilé González, Irma Shelton, Jossy Jiménez, Ana Margarita Gil, Ibrahím Apud, con todos los Alarcón Santana., con tantos, tantos…

“Fui presentadora de afamadas personalidades cubanas e internacionales de la música, el cine o el teatro. A la mente, ahora mismo, me vienen figuras como Santiago Álvarez, Alicia Alonso, Juan Formel y Los Van Van, Adalberto Álvarez y Son 14, la Orquesta Aragón, Elena Burque, Fernando Álvarez, Esperancita Ibis, Eva Griñán, toda una constelación de estrellas. Creo que, en verdad, he tenido mucha suerte”.


¿Y por qué entonces la radio, por qué tanta insistencia, por qué semejante fidelidad?

“Porque me permitió sentir el amor por la unidad de la familia santiaguera y cubana, mas allá de puertas y ventanas. Me hizo creer que yo era su mejor compañía. Y por eso me empeñé”.

¿Qué asideros tenías, qué resortes movías para lograr aquella excelente comunicación con tus oyentes?


“La locución es para mí, una meta que aún persigo. Tú y yo sabemos que debe haber mucha sinceridad para hacer creer lo que trasmites. Yo solo he contado con eso”.

El escritor Lezama Lima hablaba del “azar concurrente”, de esos giros sorprendentes de la vida. ¿Qué sensaciones te inundaron cuando te viste en Radio Rebelde, en la emisora que escuchabas de niña?



“No solo la escuchaba en medio de aquella atmósfera clandestina, junto a mi padre y sus compañeros del Movimiento 26 de julio; sino que entre los siete y ocho años, yo quería imitar a Violeta Casals. Lo hacía bajitico, debajo de la cama de papi y mami.

“El 21 de enero de 1998, viaje a La Habana, y cuatro días mas tarde, salí al aire con las noticias para Cuba y más allá, a través de Radio Rebelde. Poco tiempo después, incursioné por toda la programación de esta emisora, como voz fija del Noticiero Nacional de Radio y junto a Franco Carbón en el popular programa Así, en los leads culturales y en la parte del periodismo radial, bajo la dirección de Guillermo Piñeiro. También hice locución en otros programas, y en Radio Taíno. Esta guajira se cuida de no ser presuntuosa, pero en esos años, dejé un montón de hermanos”.

En la ciudad eterna

¿A estas alturas, quién es Consuelo Almaguer León?

“Una hija, una hermana, una madre, abuela y bisabuela que hubiera querido tener más tiempo para dedicar a la educación y orientación de los de su casa. Tuve mi primera hija muy temprano, Amor, de la que recibí una linda nieta, Angelita, que a su vez ya me dio mi primer biznieto, Cristian Salvatore, napolitano. Mi segunda hija, Arianne, me dio dos nietas, Dalila y Carolin, nacidas en la ciudad de Novara, al norte de Italia. Son verdaderos amores”




(Consuelo Amaguer. Imagen junto a su hija Arianne y el esposo de esta,  Junior, ambos pintores. La pequeña es la hija de ambos, Dalila)

¿Cuál es su lugar preferido en la Ciudad Eterna?

“Es realmente difícil escoger un sitio de referencia, no importa si ya caminaste sobre esos mismos adoquines más de una veintena de veces. Por supuesto, he tirado monedas en la Fontana di Trevi, de espaldas como manda la tradición, yo y mi familia. He llorado frente a la magnificencia del Capitolio, o frente a ese símbolo universal que es el Coliseo, que te estremece hasta lo más profundo, cuando te vienen referencias de tanta historia.

“Me encanta la Piazza Navona, con su forma elíptica, que está sobre las ruinas del Circo de Domiciano. Allí se encuentra, entre tanta diversidad cultural, el Instituto Cervantes; allí se multiplican nuestras emociones, cuando de pronto, la Embajada Cubana en Roma celebra la presentación de un libro de un escritor o poeta cubano, o se abre una exposición. Es tanta la emoción que de pronto crees que estás, allí dentro, en un pedacito de Cuba”.




(Consuelo Almaguer junto a nieta Angelita y su hija Amor, en la Fontana Di Trevi)

¿Cómo se ve la Isla desde Roma?


“Cuba se ve, se siente, se necesita como el aire. Bajo su sol no hay espacio a la nostalgia: está siempre la sonrisa amplia, que nunca te resulta extraña, porque es tu gente. Estoy en Italia desde 2009, y cuando alguna italiana o italiano sabe que soy cubana, casi siempre me hacen muchas preguntas; pero sobre todo veo que  me observan con  mucho interés. Y el que nunca ha ido a Cuba, acaba queriendo conocerla.

“Aquí, en la casa o en la máquina, siempre estoy con Radio Mambo, que trasmite música latinoamericana, especialmente la salsa cubana —como le llaman por acá—, aunque sea el Septeto Santiaguero, por ejemplo. Los restaurantes y asociaciones cubanas, donde se come y se baila, tienen mucha publicidad en Italia. No te imaginas cuanta gente quiere a esa pequeña gigante que es mi Isla”.

“Cuando mi esposo está en Cuba, dice que se siente como si estuviera en Roma. El romano tiene una personalidad abierta, bastante semejante al cubano. Si vas al bar por un café y no saludas, ellos lo hacen y hasta te comentan la noticia del día o cualquier otra cosa. Son extrovertidos. Es que hasta el sol se parece al de Cuba. Hay lugares, incluso, en que de pronto reacciono como si estuviera en La Habana o en cualquier ciudad de Cuba. Y cuando paso por algunas calles estrechas, con subidas o bajadas, siempre se me aparece la semejanza con Santiago, ante mis ojos enamorados”.



(Instantánea de la amistad: Consuelo Almaguer con el poeta Pedro López Cerviño, durante la presentación de sus libros en Italia)

¿Si pudieras pedir un deseo ahora mismo… cuál sería?

“Quisiera estar junto a mis oyentes, aunque sea en una transmisión, por los 500 años de nuestra villa de Santiago de Cuba que se cumplen este año. Soy como una hija de esa ciudad, porque aunque no nací propiamente en ella; no abandono jamás aquel seno que me hizo suya. Saber que, de algún modo, mi modesto trabajo ha permanecido en el recuerdo de mis oyentes, es uno de mis mayores goces”

¿Qué es lo que más extrañas de Cuba?

“CUBA”.

VERSION EN INGLÉS. VERSION IN ENGLISH:  
“CUBA is SEEN, FELT, NEEDED as the AIR”

VERSIÓN EN ITALIANO/ ITALIAN:
“Cuba si vede, si sente, si necessita come l’aria”