lunes, 18 de julio de 2016

DEFENSA DE LA ALEGRÍA / Mario Benedetti




Defender la alegría como una trinchera
defenderla del escándalo y la rutina
de la miseria y los miserables
de las ausencias transitorias
y las definitivas

defender la alegría como un principio
defenderla del pasmo y las pesadillas
de los neutrales y de los neutrones
de las dulces infamias
y los graves diagnósticos

defender la alegría como una bandera
defenderla del rayo y la melancolía
de los ingenuos y de los canallas
de la retórica y los paros cardiacos
de las endemias y las academias

defender la alegría como un destino
defenderla del fuego y de los bomberos
de los suicidas y los homicidas
de las vacaciones y del agobio
de la obligación de estar alegres

defender la alegría como una certeza
defenderla del óxido y la roña
de la famosa pátina del tiempo
del relente y del oportunismo
de los proxenetas de la risa

defender la alegría como un derecho
defenderla de dios y del invierno
de las mayúsculas y de la muerte
de los apellidos y las lástimas
del azar
                  y también de la alegría




lunes, 11 de julio de 2016

GLORIA o EL NOMBRE DE LA BONDAD




Reinaldo Cedeño Pineda

Ya nadie se llama como ella. Ya nadie mira como ella. Ya nadie aguarda como ella, pudorosa, con la barbilla en la mano y la puerta entreabierta, siempre lista para servir a los demás.

Gloria asomó con sus trenzas de primera comunión. Su padre era carpintero y su caja de herramientas se mantenía ordenada, impecable. Su madre la dejó a los 18 años, víctima de una dolencia insuperable. Y desde entonces, se aferró a Caridad, su hermana mayor.

Se encontraban en las tardes. Gloria se aparecía con el pastel de la concordia. Daba gusto verlas: según se movía el balance, se movía el día. Caían los silencios como perlas… hasta una tarde en que Caridad no estuvo más.

No terminó sus estudios en la Escuela Normal para Maestros, pero esa formación se le quedó bailando dentro. Solo una vez trabajó fuera del hogar: fue auxiliar pedagógica, guió niños, los cuidó… pero la vida la devolvió otra vez a su casa del reparto Marialina, más allá de la línea del ferrocarril, después de la Universidad de Oriente.

Tal vez asía demasiado el trapo de limpiar en su pequeño imperio, tal vez; pero cuando su casa brillaba, ella brillaba.

Su primer novio fue su esposo, y aquel matrimonio anda ya por cincuenta y ocho años. El sobrecama tejido a mano tenía grabado el nombre de sus cuatro hijos, como una bendición: Aziel, Agner, Reuel y Adrián.

¿Qué le ponía a los frijoles que nunca más he probado unos como los suyos? ¿Por qué era tan feliz en su mesa pequeña? ¿Por qué las toronjas de su patio no eran amargas?

Si un árbol, hubiera sido la semilla. Y si una pasarela, la costura. Nunca las ramas, jamás el traje. Se ha empeñado en ser invisible y casi lo ha logrado, mas su pecho ha sido mi talismán. En sus manos, he encontrado las manos que se han ido.

La mano que acaricia salvará al mundo.

Ella no preparó desayunos. Ella preparó vidas. “Una camisa / zurcida por sus dedos / pudo salvarnos / Dios sabe de qué”… como diría el laureado escritor Geovannys Manso.

Gloria siempre está, siempre escucha, siempre tiene tiempo. Rara avis en este universo de sordos, en este planeta sin tiempo. Apenas sonríe, pero su bondad debería clonarse. Debería aprenderse, prenderse junto al alfabeto y la tabla de multiplicar.

Una mañana, más de una, le escuché tararear, cantar a trozos aquel tema del argentino Alberto Cortés: “La vida llega / se va la vida / como una rueda / gira que gira / distribuyendo la fecundidad / la desventura y la felicidad…”

Le ha tocado de lo uno y de lo otro.

Gloria Pineda Anglada cumplió 80 este junio. ¡80 años!, remarca incrédula. Y allí sigue, como si nada, con su heroísmo callado, con su grandeza esquiva. La barbilla en la mano y la puerta entreabierta, siempre lista para servir a los demás.


lunes, 27 de junio de 2016

MESSI NO ES DIOS...






Reinaldo Cedeño Pineda

 Hay una futbol-dependencia-maníaco-depresiva-universal. Una Messi-manía. Una pasión que no conoce bordes y que ha sido alimentada y sobrealimentada liga por liga, día por día, copa por copa.  

Nos han vendido ídolos. Los han fabricado y recortado  Y en consecuencia, no pueden equivocarse, no los dejan. Nos ligan a ellos. Los castigan o los premian. Escuchen a estos irresponsables. Maradona “Si no ganan que no vuelvan” y luego.. ¡Tiene que seguir  en la selección”.

Esta es peor, la de Jorga Lanata: “Veo a un chico que es el mejor del mundo y el peor de Argentina”. Los memes, ni hablar, son crueles.

Es un espíritu acosador, oportunista, maniqueo. Todo el mundo sacando lascas de los que juegan. De la fama, del dinero, de la popularidad. Una fábrica Made in Fútbol.

¡C…  déjenlo tranquilo un rato!, gritaba uno hoy en un parque.

Alguien dijo que el fútbol era el opio de Sudamérica. Creo que ya no hay geografías para esa droga.  Fallar un penal es como haber cometido un crimen. ¿En qué mundo estamos?

La dicotomía Messi-Cristiano se alimenta todos los días. No pueden vivir sin ella. Nos la insuflan, las avientan, nos colocan de un lado y de otro. Tampoco ellos pueden escapar, los jugadores. Los siguen, los exprimen, les exigen… pero no los respetan.

La reciente perreta de Messi de que... no más con Argentina, es producto de todo eso. Seguro se le pasará.  Y habrá otros titulares. Y vendrán otras copas y otras recopas.

En cuanto a Cuba, nuestra TV  se montó en el carro. Gobalización con entusiasmo.  Programas ya hechos, espacios largos para cubrir, estadios hermosos (y no potreros, no terraplenes como los que tenemos) ¡Bárbaro!  A transmitir se ha dicho. Sí porque en Cuba hay transmisiones y programas de fútbol de todos los colores. Narrados por los de aquí o narrados por los de allá.

He visto a mi sobrino casi llorar por Messi. Y a mi vecino acariciar a su gato llamado Messi, casi como una consolación. He visto Banderas del Real Madrid o del Barcelona por las calles de Cuba.  El Real Madrid o el Barcelona deberían colocar una medalla a la televisión cubana.

¡Tanta energía merecedora de mejor causa!

Podremos estar jugando la clasificación olímpica en este o aquel deporte; pero no,  fútbol es lo que hay. Nos ha cogido lo que anda.

 No os dejéis engañar!!!: Ni Messi es Dios, ni el fútbol cuestión de vida o muerte… aunque algunos estén dispuestos a vendernos lo contrario.

martes, 24 de mayo de 2016

PATRIA ES EL SILBIDO DEL VIENTO...






Erik Pico

Hace algún tiempo atrás me costaba comprender el verdadero sentido del significado de PATRIA… y hoy, mientras iba caminando hacia el trabajo, divisé unos páramos fríos y neblinosos donde pastaban llamas y ovejas a dos grados de temperatura, con el frio calándome los huesos y un volcán enorme nombrado Cotopaxi casi delante de mi (el segundo más grande del mundo), sumado a una soledad terrible a las 6:30 de la mañana, me detuve, hice un alto en mi existencia y me dije: ¿Qué tengo que ver yo con todo esto?... ¿Dónde me he metido que no diviso nada que me nombre o me evoque un poco de lo conocido, de lo amado hasta el momento?… ¿Cuán lejos estoy de todo lo que me hace levantarme cada día de la cama con ganas de seguir, respirar, vivir? …y fue entonces cuando por vez primera me sentí un extraño en medio de un páramo que no me decía nada, que no me hablaba…porque nada tenía que decirme…ni yo a él...

Y fue así como comprendí en un segundo lo que significaba. PATRIA: es el pan nuestro de cada día junto a tus seres queridos, es el café matinal con esos vecinos que te vieron nacer y que son casi como tu familia. Patria son los amigos que te ayudan a vivir cada día y te empujan a reír aun cuando se imponen las lágrimas. Es un poco de historia en cada esquina de mi ciudad de techos rojos y adoquines. Es el mar que rodea la silueta de la Alameda. El Ángel de la Catedral que como farol inmóvil se impone en su pedestal contra las tempestades, mirando la ciudad en lontananza…


PATRIA son mis muertos en Santa Ifigenia, esos que descansan en el suelo de donde nunca alzaron el vuelo… y donde único podría llevarles flores. Es la risa de los niños corriendo con sus pañoletas a la salida de la escuela y alzando sus papalotes de vuelos de ensueños… es el ladrido de mi perra cuando la acaricio en las mañanas, y la mirada de mi madre que me dice que me ama… esa mirada cómplice de quien no quiere verme partir…




PATRIA es mi casa, mi cuarto, mi cama, mis libros en el estante viejo que me hizo mi abuelo; es el retrato de mis tíos en la sala de cuando eran pequeños y no sabían del Norte…

PATRIA es el calor de mi tierra, mi gente, sus alegrías y tristezas, que también son las mías; es la lluvia que cae a veces en las tardes y el olor a vida que impregna en sus calles, es mi maestra de primaria que veía en la bodega a principios de mes en la cola del pan…

PATRIA es el primer beso que di, en aquella fiesta de los años 90, donde nos vestíamos iguales y bebíamos solo agua. PATRIA soy yo, pero yo en mi mundo, no en un páramo extraño que nada puede decirle a la inquietud del mundo, ni a la mía…

PATRIA es cada lágrima que derramo cada día por volver a abrazar a los míos…y es el silbido del viento…que me grita desesperadamente…que regrese…

(EL AUTOR es actualmente profesor del Centro Cultural y de Información Monseñor Pedro Claro Meurice Estíu, en Santiago de Cuba)