domingo, 23 de octubre de 2016

“José Martí en la dimensión de Joel James” de Ricardo Hodelín Tablada / PREMIO RADIO SIBONEY / V Concurso Caridad Pineda In Memoriam




 
Diciembre es el mes de los regalos y cada año, casi al final del mes, salgo puntual a comprar un regalo singular, un libro, para una amiga especial que disfruta como nadie de ese obsequio. En 1997, diciembre nos sorprendió lluvioso y como la lluvia saca a flote la nostalgia, pensé regalarle un buen poemario, quizás César Vallejo o Gabriela Mistral que escribió en su poema Vergüenza aquello de Si tú me miras, yo me vuelvo hermosa…Llegué a la librería “El estudiante” y creo recordar que desde uno de sus anaqueles un libro pequeño, casi insignificante, me hizo un guiño. No era precisamente un ejemplar de poesía. Su autor, Joel James Figarola, prestigioso intelectual cubano contemporáneo. Ya con el ejemplar entre las manos, leí atento la nota de contracubierta: “Seis ensayos conforman este volumen y en ellos se procura demostrar la existencia en Martí de un pensamiento político altamente organizado y sistemático con voluntad de articulación científica”.


Confieso que dudé sobre la posibilidad de que este libro de ensayos fuera un buen regalo para mi amiga pero ahí estaba Martí y como ambos padecemos la vocación martiana, decidí cambiar la estrategia, llevarme un ejemplar a casa, leerlo y evaluar si este sería finalmente el escogido. Así fue mi primer contacto con José Martí en su dimensión única, publicado ese año por la Editorial Oriente en coedición con la Casa del Caribe y la Universidad de Alcalá, en Madrid, España. Lo leí, o mejor, lo disfruté en una noche; al día siguiente fui raudo y veloz por el ejemplar de mi amiga. Se lo regalé con una dedicatoria que, tratando de ser original, recordaba a la propia Gabriela Mistral al referirse a Martí como el más puro de nuestra raza. Mi amiga también quedó fascinada por el texto.


Este libro me abrazó y me convenció con sus reflexiones. Desde entonces se convirtió en mi talismán, la mejor compañía, lo primero que pongo en el equipaje cuando viajo. A pesar de tratarse del género ensayo, muchas veces denso de leer, la redacción del texto es ágil, amena y de fácil asimilación. La multiplicidad temática que aborda no es obstáculo para lograr un discurso homogéneo, pensado para que el lector encuentre una provocación a la lectura activa en busca de respuestas posibles de compartir con el autor, al tiempo que verificará la extraordinaria coherencia de Martí a lo largo de su vida.


Por su aparente sencillez este es uno de esos volúmenes que parece darse en una primera lectura y luego de adentrarnos en él, es evidente la necesidad de un regreso a la página; es un cuaderno para tenerlo siempre cerca y consultarlo con frecuencia. Un año después de adquirirlo, le escribí una reseña que presenté al Seminario Juvenil Martiano y fue muy bien acogida por el jurado, y sobre todo por aquellos jóvenes en los cuales desperté el deseo por conocer el libro. Destaqué, en aquel entonces, que muchos de los puntos de vista autorales resultaban novedosos y aportadores en el análisis del ideario martiano; y afirmé que Joel James se colocaba, con audacia, entre los más acuciosos estudiosos de la obra martiana.


La anterior afirmación se puede ratificar ahora que he revisitado a José Martí en la dimensión que ofrece Joel James y quedo asombrado por la vigencia que mantiene esta colección de ensayos, casi veinte años después de publicada. Vigencia que se expresa desde el propio exergo, una carta de Martí a Sotero Figueroa fechada el 9 de junio de 1893, que expresa: “Vengo de días históricos y sigo en ellos. Mis deseos y proyectos han sido realizados plenamente. Mi fe en la estabilidad y la gloria de nuestra nación es absoluta”. La nación cubana sigue viviendo actualmente días históricos sobre todo en su relación con el monstruo que conoció Martí, ha materializado muchos de sus sueños y mantiene en alto su dignidad y la gloria alcanzada.


El primer ensayo se dedica a reflexionar sobre la fundación del Partido Revolucionario Cubano. Joel se acerca, con prudente certeza, al concepto de lo particular en el pensamiento de José Martí y esgrime que este constituye uno de los pivotes fundamentales de su método de análisis histórico y político, por demás, nunca sistemáticamente expresado pero sí deducible en algunas de sus obras y que parece tener su correlato en cierta predisposición suya a valorar o concentrar su atención en los detalles de las cosas. Esta capacidad de Martí es un proceso de conocimiento, dígase casi instintivo, que le permite descubrir lo mismo la resonancia de la sabiduría popular de la tradición oral, que el movimiento de la naturaleza imperialista en la estructura social y el ordenamiento estatal norteamericano. Para Joel, esta labor fundacional del Apóstol demuestra que Martí no fue un iluminado inconsciente, ni un idealista fundamentalista o diletante, ni un romántico iluso, sino, por esencia un político realista.



“José Martí, ciencia y conciencia”, se titula el segundo ensayo, donde Joel James exhibe sus altos dotes de historiador y realiza, con destreza sorprendente, un detallado examen de puntos modales del pensamiento martiano. Nos regala aquí un estudio balanceado, cuidadoso en su exposición y enjundioso en sus conclusiones. Las precisiones teóricas de Martí sobre ciencia y conciencia, según Joel, destacan por su análisis adecuado del contexto histórico y por ofrecernos juicios valorativos de extraordinaria lucidez. Joel propone y aclara que es una apreciación muy personal sujeta a confrontación, revisión y hasta rectificación, que Martí fue siempre un hombre en permanente actitud de conocer, ansioso del descubrimiento y con una gran capacidad de asombro que es siempre requisito previo a todo descubrimiento. Esta actitud lo llevó a descubrir la rapaz naturaleza imperialista y a construir sus Escenas norteamericanas, elevada expresión que demuestra el conocimiento adquirido por Martí sobre la sociedad norteamericana.


Al “Martí comunicador social” se dedica el siguiente trabajo que aparece en el volumen. Con una impronta diegética Joel articula su ensayo y nos va narrando sobre el Martí capaz de comunicar en circunstancias disímiles. Convencen sus argumentos científicos al aseverar que la condición de comunicador social en Martí, no es ni contemplativa ni movida por el lucro o cualquier otro afán personal, sino comprometida con razones sociales y políticas tenidas como superiores. Hay, de ese modo, un componente más elevado de responsabilidad en la labor.


“El Manifiesto de Montecristi, ayer y hoy” es, a mi juicio, el ensayo más logrado. Según Joel, y esto es sin dudas una novedad de su investigación, el Manifiesto… es un documento raigalmente caribeño y latinoamericano, en el cual se logra articular orgánica y funcionalmente las correspondencias de lo temporal y lo espacial, lo demográfico y lo económico, lo cultural y lo político, así se trazan los específicos perfiles de nuestra realidad y nuestras expectativas, entonces y ahora, con un alcance profundo, y al mismo tiempo trascendente. Resulta categórico el autor al asegurar que estamos ante el documento cubano de mayor importancia en términos de referencias nacionales, entre todos los elaborados de igual carácter, con anterioridad y con posterioridad a él, y que, con toda probabilidad, puede ser asumido como un instrumento de la lucha a favor de la descolonización y la independencia continentales.


Texto coherente, riguroso y comprometido con la realidad es el ensayo dedicado a la relación entre “Martí y el anexionismo”. Con acertada puntería, Joel dirige sus dardos hacia las tendencias anexionistas, bien caracterizadas por Martí, que se muestran con actitudes de indecisión y entrega; de anteposición de lo personal a lo nacional. El autor descubre, en la visión martiana sobre la clase obrera y su derecho a la justicia, que lejos de negarse el derecho de los humildes a combatir contra la injusticia, se busca crear una patria capaz de resolver las injusticias.


Con cierto apego a lo filosófico cierra el libro el ensayo “Concepto martiano del hombre común”. Aquí el lector interesado puede encontrar una lección magistral sobre las formulaciones categoriales que el autor descubre en la obra martiana para completar un concepto de hombre común. Un hombre que incluye, entre otros elementos, la capacidad del ejercicio de sí mismo y del respeto al ejercicio de los demás. Joel apunta su atención sobre ciertas ausencias en los estudios del pensamiento martiano. Las más de las veces, estas ausencias se remiten a concederle a Martí una radicalidad constreñida a la época en que vivió, privándose con ello la posibilidad de encontrar en él un sistema de conceptos capaz de hablarnos en presente.


Aplaudo, por su permanente vigencia, la reflexión del autor al comentar que ese hombre común, pensado por Martí, debía insertarse en una sociedad muy unida alrededor del valor de su independencia; internamente cohesionada, solidaria y equilibrada. Con alta capacidad para la sobrevivencia y el autoabastecimiento en situaciones de precariedad y hostigamiento. Y de aquí la necesidad, señalada por Joel, de continuar sistematizando la sociología y la teoría política de la periferia del Imperio, cuyas aperturas primeras fueron hechas por el Apóstol, pero que aún están por concluirse.


Merece consignarse que Joel no oculta su admiración y respeto por el Maestro, sin embargo, no se deja llevar por la loa acrítica y la exégesis descontextualizada. Él, en más de una ocasión, dialoga con Martí, sin dejar de enjuiciar sus pronunciamientos y nos ofrece sus propios criterios bien fundamentados, con la vehemencia que era capaz de defenderlos ante cualquier auditorio.


Como dijo Pablo Picasso “el que se guarda un elogio, se queda con algo ajeno”. En consecuencia con este precepto quiero elogiar este compendio e invitarlos a su lectura atenta. Les aseguro que estamos ante una obra escrita con elegancia y rigor científico donde la escrupulosidad histórica se erige como el bastión fundamental alrededor del cual el autor establece sus diferentes planteos, los cuales defiende con argumentos irrefutables. A lo anterior se añade una prosa diáfana, que sin dejar de ser científica es comprensible para el público general. El próximo año 2017 este libro, de marcada intención ética y humanista, celebrará su cumpleaños veinte, creo que reeditarlo sería un buen regalo para todos y un digno homenaje a Joel James que supo, con maestría y verdadera devoción, ubicar a Martí en su justa dimensión.




DEL AUTOR / Ricardo Hodelín Tablada

Santiago de Cuba, 1964. Doctor en Ciencias Médicas. Profesor Titular. Investigador histórico. Miembro de la UNEAC, de la UNHIC y de la Sociedad Cultural José Martí (SCJM). Tiene cuatro libros publicados y múltiples artículos en revistas nacionales e internacionales.


Su libro Enfermedades de José Martí obtuvo el Premio Martiano de la Crítica “Medardo Vitier”. La SCJM le ha otorgado los reconocimientos “Honrar honra” y “La utilidad de la virtud”. Ha obtenido entre otros galardones el Premio de Investigación Científica de la Academia de Ciencias de Cuba y el Premio Anual de la Salud. Textos suyos han aparecido en múltiples publicaciones entre ellas: Revista Honda, de la SCJM, SIC, El Cubano libre, Viña Joven, Cuadernos principeños y el Boletín Ideas.


--TODOS LOS PREMIOS / TODAS LAS FOTOS en: 
http://laislaylaespina.blogspot.com/2016/09/con-fotos-y-datos-completos-premios-del.html  


NOTA:  Con este trabajo, LA ISLA y LA ESPINA  termina de publicar todos los trabajos premiados, mencionados, finalistas y reconocidos por las instituciones que apoyan el V Concurso Caridad Pineda In Memoriam de Promoción de la Lectura. HASTA la SEXTA edición. Gracias