lunes, 14 de diciembre de 2015

Entrevista a la escritora y editora Carelsy Falcón por Reinaldo Cedeño





Carelsy Falcón: Santiaguera-guantanamera. Licenciada en Historia del Arte y editora de la revista El Mar y la Montaña

RC: Muchos afirman que tras la socialización de la Internet, el mundo de hoy es una “aldea global”. Guantánamo, la ciudad donde vives, tiene el sello del poeta Regino E. Boti que le cantó con orgullo a su “natal aldea… de calles rectas y parquedad catalana”. Por otro lado, muchos en el mundo creen que Guantánamo es sinónimo de la Base Naval de Estados Unidos, instalada en su bahía. ¿Cuánto hay de aldea y de global en el Guantánamo de hoy?¿Qué le enseñarías a un visitante que quiera tomarle el pulso a Guantánamo?

CF: En un hermoso trabajo que escribiste hace unos años y que publicamos en la revista El Mar y la Montaña finalizabas diciendo que Guantánamo es un desafío, yo te doy toda la razón: vivir en la provincia más apartada de los llamados o reconocidos “centros culturales” ha generado una serie de “peculiaridades” que tipifican al guantanamero de hoy. Para muchos puede ser hilarante; para nosotros, doloroso. El guantanamero en su gran mayoría, y sobre todo los jóvenes, reniega de su identidad regional. Actitudes de miedo y la vergüenza de ser “guantanamero”, el complejo de inferioridad, actitudes de imitación; las formas de ambivalencia socializada caracterizan a veces un comportamiento. La limpieza de pedigrí o simplemente la abstención son las más comunes. He visto a más de un guantanamero perder su piel originaria a la hora de pedir un “platanito”, pues su “guineo” le suena a mala palabra. Pienso que esas son algunas expresiones del aldeano de hoy. Vistas en las instituciones culturales, que es donde más me desenvuelvo, te podría decir que lo de aldea está en el no pensar en grande, soñar desde la estrechez, no acumular experiencias; actuar desde el síndrome de la sospecha y la morosidad con que se acomete cualquier proyecto. Te pongo un ejemplo, cuando alguien nos trae algún libro narrando la historia de alguna localidad o de algún personaje es como si esos hechos y esas personas estuvieran de espaldas a la historia general, y ese es otro síntoma del aldeanismo: el cerramiento… y hay unos cuantos por acá que tienen sus mentes enclaustradas. En cuanto a lo global, creo que desafortunadamente lo que hace a Guantánamo de interés más allá de sus líneas geográficas sigue siendo esa Base Naval, creo que por encima de la canción harto tarareada. Desde el punto de vista turístico, tanto nacional como foráneo ven a Guantánamo como una ciudad de tránsito y creo que nosotros no hemos sabido utilizar algunos referentes para mostrar una ciudad que puede ser atractiva en muchos aspectos, pero creo que primero nos lo debemos creer nosotros.
Por otra parte, para tomarle el pulso a Guantánamo hay que sentarse en el parque Martí, que sin chovinismo alguno, te digo es uno de los más lindos de Cuba. Es el corazón de la ciudad, allí verás pasar a lo que vale y brilla en materia cultural del territorio: bailarines, escritores, músicos, artistas de la plástica; todos pasan por ahí, entonces tendría el pretexto perfecto para explicarle a ese foráneo quien fue Elfriede Mahler, Alfredo Velázquez; quienes son Ladislao y Llewellyn; que en Guantánamo el nivel danzario está en el ADN de la región; podría hablarle del espiralismo creativo de Laborde; de Ángel Íñigo, un guajiro, cuyas manos devastaron las piedras en medio de la naturaleza yaterana y nos legó, sino el único, uno de los primeros zoológicos de piedra en el mundo; le hablaría de los papalotes de Oscar Nelson y de las manchas de George Pérez; pero allí cerca del parque tendría el mejor pretexto para hablarle de Salcines: ingeniero, arquitecto, soñador que nos legó la mejor arquitectura que nuestra ciudad exhibe; un hombre que trató que en materia arquitectónica Guantánamo estuviera al día, trató de vestir de ciudad la aldea; el palacio que lleva su nombre y que fue la vivienda de su familia, es el mejor ejemplo de cómo soñar en grande desde estos predios aldeanos. En ese parque también estamos cerca de la Casa de la Trova y lo mismo le podría hablar de la trova que aquí se cultiva, del changüí, la Loma del Chivo o de los concertistas que pasan con sus instrumentos a cuestas; aquí tuvimos el primer coro masculino que hubo en Cuba, creado por Tusy y sería un buen pretexto para contarle quien fue ella y lo que legó en materia coral; le podría hablar de Conrado Monier, uno de los mejores arreglistas en Cuba y Latinoamérica. Pero en el parque también se pueden ver a los hombres y mujeres de a pie, sudando, intercambiando, siendo auténticos, sin el miedo que descubres en otros lugares cuando tratan de pasar desapercibidos por su acento o su ropa a veces pasada de moda. Definitivamente el parque es la vena aorta para tomarle el pulso a esta ciudad.

RC: A unos ochenta kilómetros de suelo guantanamero se ubica Santiago de Cuba, antigua capital de Oriente. ¿Qué recuerdos te asaltan sobre esos primeros años de formación allí? No imagino tu paso por la radio…

CF: Pero ¿por qué no me imaginas en la radio? Jajaja, pues sí, nací en Santiago de Cuba y durante buena parte de mi vida estuve obsesionada con regresar. Santiago guarda a la Universidad de Oriente, donde pasé los mejores años de estudio; donde conocí a las personas que llevan mi sello: “amistad para toda la vida”. A Santiago llegué siendo una adolescente y me convertí en una mujer madura que tuvo que esforzarse mucho para lograr sus metas, fueron los años del período especial, de crisis alimentaria y espiritual. Recuerdo irme en una ocasión a la cama con solo un té de mejorana en todo el día o cuando compartí a mordiscos con una amiga una col cogida de un camión que pasaba; pero eran los días también de irnos en grupo hasta la Gran Piedra o a la playa Siboney; hasta la Casa del Joven Creador y escuchar a José Aquiles, a Sosa y William Vivanco, cercanos y jovencísimos; al actor Santiago Portuondo, a la Guerrilla, a Muralla… tantas personas que hacían magia en medio de los apagones para que pudiéramos seguir resistiendo. Fueron los años de sentarse horas y horas en la Isabélica y conocer los más disímiles personajes, de ir hasta por gusto al cine Cuba y matar el tiempo con la película de turno… y luego llegar a la radio, Radio CMKC, Radio Revolución, mi primer trabajo ya graduada, pasarme el tiempo en la cabinas observando a Ado Sánz dirigiendo al equipo jovencísimo de actores que montaba los dramatizados de su programa del mediodía; pero también asistir casi religiosamente a las grabaciones de la novela (en aquella época se preparaba Mulata, que tenía una enorme aceptación). Específicamente hacía los mensajes promocionales, trabajaba en el departamento que diseñaba la publicidad y la propaganda de la emisora. Era un trabajo muy reconfortante, lo hacía con un enorme placer, de hecho obtuve algunos premios y reconocimientos con unos trabajos; allí aprendí a decir más con menos, pues ese es el gran reto de un mensaje publicitario y sobre todo el radial: en solo segundos cargar de emoción, movilizar, concientizar, anunciar… en fin, era un trabajo también muy creativo, pero es justo decir que aprendí y trabajé con gente consagrada a ese medio, con mucho talento y muy ingeniosa, además aprendí a trabajar en equipo, algo que se olvida a veces en el ámbito cultural, pero muy necesario.

RC: Aunque un libro es, fuera de toda duda, una creación colectiva; aunque los iniciados saben que un editor resulta una figura capital en ese proceso; un lector común se enfoca casi siempre en el autor. Desde esa asunción, ¿la labor de editora para ti fue una elección propia o una casualidad? ¿Cuánto de alegría auténtica y cuanto de sajadura has tenido en tu trabajo en la editorial El Mar y la Montaña?
CF: Llegué a la editorial por pura casualidad, soy graduada de Historia del Arte y en esta zona oriental muy pocas opciones tenemos los graduados de esa especialidad, así que no hay mucho donde escoger cuando quieres cambiar de labor… llevaba tres años trabajando en el Centro de Superación pero las asignaturas que impartía no me hacían muy feliz, imagínate que tuve que dar DPO, Técnicas de Dirección, Marketing, jejeje (de alguna manera luego me serían muy útiles) y quería variar, entonces una amiga con la que coincidí en un diplomado de Relaciones Públicas, y que se desempeñaba como secretaria del Director Provincial del Libro, me dijo que en la editorial guantanamera estaba vacante una plaza, me habló de Mireya Piñeiro, a quien conocía solo de nombre y era la directora en aquellos momentos. Fui a verla y ella, fiel expone de la vieja escuela, me hizo una prueba de aptitud y de actitud también, hablamos en ese día un montón y creo que hicimos una empatía que al final me ganó la vacante; estoy allí hace ya diez años. 

La profesión de editora nunca estuvo entre mis opciones; sin embargo, desde que puse el pie en el local que ocupaba entonces El Mar y la Montaña supe que ese era mi destino, ahora mismo no me imagino en otra cosa que no sea editar libros; descubrí mi vocación, pues un editor reúne todo lo que me gusta hacer en esta vida: escribir, criticar, producir, crear y dirigir. En una entrevista que me hizo el escritor santiaguero Yunier Riquenes le comentaba que si algo había aprendido después de ayudar a concebir tantos libros, de potenciar las mediaciones entre autores y públicos, es que este no es un trabajo para ególatras, entonces las alegrías que me produce este oficio es saber que aporto a la cultura en cuanto a conceptos, vivencias; cuando intuyo y constato que un libro se convertirá en “el libro” de alguien; cuando se acerca el autor y me dice que valora mis aportes, casi secretos, entre él y yo; cuando entro a alguna librería y descubro a alguien hojeando uno de los libros que estuvo a mi cargo o la revista; después de tantos años me sigo estremeciendo cuando veo que hojean mi trabajo, siento como si estuviera desnuda ante esa persona, ¿puedes creerlo? También he recibido mis heridas, y tienen que ver con ingratitudes de muchos tipos, recuerda que trabajamos con seres humanos, que tampoco escapan de vanidades tontas y he tenido que hacer de tripas corazón ante textos pésimos y libros que sabes que son pura hojarasca, pero sus autores navegan envanecidos en el caos actual; esos libros o artículos son mi mayor sajadura; siento que me convierto en parte de la esterilidad de sus autores. Te confieso que cuando estoy ante esos trabajos quisiera renunciar, pues es grande la responsabilidad de un editor; así que trato de hacer mi mejor labor, enmendando, suturando, extrayendo, casi que me convierto en cirujana… estética, mejorando al Frankestein que me han entregado; a veces los autores te miran desde su falsa altura con menosprecio y bueno… solo me queda encomendar ese trabajo a la buena desmemoria. Por otro lado, están algunos directivos que entorpecen tu trabajo creando situaciones extra profesionales, levantando muros por desconocimiento o porque sencillamente no les interesa que haya más libros… o los censores e hipercríticos prestos a encontrar “manchas” en cada libro o revista salida de nuestra casa editora y esas son gotas que van llenando el pozo… pero en fin, afortunadamente, hasta ahora soy muy optimista y suelo concentrarme en las muchas alegrías que he tenido.
RC: El volumen de ensayo “Cartas desde el insilio” mereció los premios Regino Boti, Dador y el de la revista Videncias. Tantas miradas no pueden estar equivocadas, como decía un conocido spot televisivo. ¿Qué ideas se mueven alrededor de la cultura, la creación, la literatura, la historia y la realidad en tu ensayo? ¿Sobre qué sustratos se mueve el término de insilio en tu obra? ¿Cuáles son las próximas?
CF: El libro ganador del premio Regino E. Boti, se llama “Cartas desde el insilio: la construcción de la herejía desde la subalternidad”, ya ha recibido su primera crítica, me han dicho que el título es muy largo y tienen razón; son reminiscencias de la academia, en el proceso de edición veremos cómo lo solucionamos; es la primera parte de un tema que me tiene realmente seducida y es lo que yo he llamado “Las estrategias del subalterno en el proceso literario cubano” y tiene que ver con algo que le escuché a la doctora Graziella Pogolotti cuando decía que “La anatomía de los proyectos fallidos revela, en su fragilidad, las corrientes dominantes de la época o, con más exactitud, el clima general y sus tendencias fundamentales”, es un pensamiento que me seduce y tiene que ver con mis propia agonías; siempre me ha interesado ese otro que se excluye, que no es parte del centro, y no precisamente por su calidad literaria, sino porque no es oportuno, no es factible en ese momento; de alguna manera, también muestran las tendencias de un momento, revelan las ideas de un contexto y es lo que intento componer con esa investigación: cómo los otros –que a la par son escritores, es decir que participan desde sus obras relegadas– encuentran a sus públicos, cómo sortean al sistema, a veces rígido, de pensamientos y cánones establecidos, cómo sobreviven –o no– al espíritu de su época y que no necesariamente comparten; intento construir la anatomía de esos proyectos, algunos no fallidos, otros asimilados después por el propio centro, pero que en algún momento se encuentran o encontraron en los márgenes y que conforman el proceso desde las orillas; quiero proponer la historia de la literatura desde su reverso. El grupo sería una de estas estrategias, pero en este libro en particular me centro en el grupo guantanamero Ego, surgido a inicios de los 80, que no participaba del canon de los 70 y que “concurre” desde el insilio, entendiendo a este como una especie de espacio interior, sobre el cual se construye el destino de un alma, de un espíritu; es una actitud para sobrevivir a los avatares de la vida; se concibe en la soledad a la que a veces la censura somete a los autores, en la apropiación del espacio interno como única vía para preservar las creaciones prescindiendo además de las instituciones culturales, que como es obvio los excluye. Tengo identificadas además otras estrategias: la apropiación, el simulacro y el juego; son teorías que me tienen cautiva; espero que de ellas surjan nuevos textos, y por supuesto otros libros.
RC: En el universo cultural guantanamero desde tu condición de mujer de pensamiento, profesora, crítica, escritora, promotora, editora… tienes mucho que aportar. Lo has hecho. ¿Cuánto cambiarías del panorama actual de la cultura en la villa de Boti?
CF: Mi abuela, como toda anciana, que saben más por viejas… decía que una golondrina no compone verano, yo sola no podría cambiar identidades, pensamientos, ideologías, maneras de hacer y pensar; pero creo que todo intelectual tiene el deber de hacer reflexionar a sus contemporáneos y es lo que hago cada día en las aulas de la universidad guantanamera o en las del centro de superación o en cada intervención escrita u oral que hago; me gusta que las personas piensen, analicen… crezcan; trato de emplear el método mayéutico de Sócrates; pienso que todos tenemos qué aportar, lo que hay es que convocar, convencer y dar oportunidades…a lo mejor solo soy una puerta, una ventana o un escalón desde el cual los trabajadores y creadores de la cultura puedan asomarse al panorama cultural actual y, lo que creo es mejor, puedan advertir, aprovechar y sentirse apasionados con el potencial espiritual y patrimonial tangible con el que contamos… si tuviera el poder de cambiar cosas, que me superan, cambiaría las mentalidades que te describía anteriormente.
RC: ¿Quién es, definitivamente, Carelsy Falcón?
CF: Llevo viviendo conmigo una bola de años y aun así me cuesta definirme… te diría que soy caótica, me vuelvo muy creativa en el caos, leo varios libros a la misma vez; consumo series, telenovelas, películas, documentales, blogs con la misma placidez que ingiero gramos y gramos de chocolate; me apasiona conversar de política y cultura; anoto infinidad de ideas en cualquier sitio, pues nunca tengo un lugar para escribirlas y aparecen a deshoras; amo desde la lealtad y me entrego desde el compromiso. Pero todo eso Reinaldo, al final quizás sea una invención; esas entelequias que uno se inventa para andar, para sentirse digno… a estas alturas de mi vida solo hay algo que me define realmente, que no podrán dudar porque es una verdad como un templo: tan solo soy la mamá de Felipe.
Hasta pronto.


martes, 8 de diciembre de 2015

MEJORES DEPORTISTAS de CUBA en 2015




ESTRELLAS de calibre mundial como Yarisley Silva, Julio César La Cruz y Manrique Larduet encabezan la selección de los mejores atletas cubanos del 2015, resultante de la tradicional encuesta organizada por el INDER y la prensa especializada.

Yarisley reinó en solitario entre las damas, pero las hazañas de uno y otro provocaron que La Cruz y Larduet compartieran la cima en el sector masculino para las disciplinas individuales, que centraron los desempeños más sobresalientes de la temporada.  

ATLETA FEMENINA (DEPORTE INDIVIDUAL)

Yarisley Silva Rodríguez (Atletismo/Salto con pértiga) Provincia: Pinar del Río. Entrenador: Alexander Navas Páez

Coronada en el Campeonato Mundial de Beijing, China; los Juegos Panamericanos de Toronto, Canadá; la parada de la Liga del Diamante de Estocolmo, Suecia; y los mítines de Sotteville, Francia y Beckum, Alemania, donde impuso récord nacional de 4,91 m. Plata en los segmentos del Diamante de París, Francia y Zúrich, Suiza, y tercera en el de Shanghai, China y en el escalafón general de su especialidad.

ATLETA MASCULINO (DEPORTE INDIVIDUAL)


Julio César La Cruz Peraza (Boxeo/81 kg)

Provincia: Camagüey. Entrenador: Raúl Fernández Liranza
Seleccionado el mejor competidor del orbe por la federación internacional, líder del ranking de su división a ese nivel, del Campeonato Mundial de Doha, Catar y los Juegos Panamericanos de Toronto, Canadá. Pilar de la selección subtitular de la V Serie Mundial y plateado en el Torneo Premundial de Vargas, Venezuela.


Manrique Larduet Bicet (Gimnasia artística)

Provincia: Santiago de Cuba. Entrenador: Carlos Rafael Gil Hernández
Subtitular en el concurso de máximo acumulador y medallista de bronce en barra fija en el Campeonato Mundial de Glasgow, Inglaterra. Poseedor de un cetro, dos platas y un tercer lugar en los Juegos Panamericanos de Toronto, Canadá, y de par de coronas y otros tantos subliderazgos en la Copa del Mundo de Anadia, Portugal.

ATLETA FEMENINA (DEPORTE COLECTIVO)

Clenia Noblet Salazar (Baloncesto)
Provincia: Guantánamo. Entrenador: Alberto Zabala Forns
Medallista de bronce en los Juegos Panamericanos de Toronto, Canadá y elegida entre las cinco Jugadoras Más Valiosas de la II Copa América de Edmonton, Canadá.

ATLETA MASCULINO (DEPORTE COLECTIVO)

Alfredo Despaigne Rodríguez (Béisbol)

Provincia: Granma. Entrenador: Carlos Martí Santos
Campeón de la Serie del Caribe de San Juan, Puerto Rico, medallista de bronce en los Juegos Panamericanos de Toronto, Canadá, sexto en el Premier 12 y protagonista de buen desempeño en la Liga profesional de Japón.
DEPORTE INDIVIDUAL
Boxeo
Líder del Campeonato Mundial de Doha, Catar, subtitular de la V Serie Mundial, dueño de tres medallas (1-1-1) en el certamen del orbe para cadetes en San Petersburgo, Rusia y protagonistas de otros buenos desempeños que le permitieron agenciarse 40 premios (19-12-9) en lides internacionales.
DEPORTE COLECTIVO
Béisbol
Campeón de la Serie del Caribe en San Juan, Puerto Rico y del Torneo de Rótterdam, en Holanda. Bronce en los Juegos Panamericanos de Toronto, Canadá.
EQUIPO
Domadores de Cuba (Boxeo)
Entrenador: Rolando Acebal Montes
Encabezó el Campeonato Mundial de Doha, Catar (4 oros, 2 platas y 1 bronce), fue subtitular en la V Serie Mundial y lideró los Juegos Panamericanos de Toronto, Canadá (6-4-0) y el Torneo Premundial de Vargas, Venezuela (7-3-0).
NOVATO
Joahnys Oscar Argilagos Pérez (Boxeo/49 kg)
Provincia: Camagüey. Entrenador: Rolando Acebal Montes
Monarca del Campeonato Mundial de Doha, Catar y del Torneo Premundial de Vargas, Venezuela. Pilar de la selección subtitular de la V Serie Mundial. Plateado en los Juegos Panamericanos de Toronto, Canadá.
LOS 10
Mijaín López Núñez (Lucha Grecorromana/130 kg)
Provincia: Pinar del Río. Entrenador: Pedro Andrés Val Bargueiras
Subtitular del Campeonato Mundial de Las Vegas, Estados Unidos; monarca en los Juegos Panamericanos de Toronto, Canadá, donde fue el abanderado de su delegación. Ganó el Torneo Internacional Granma de La Habana, Cuba y sus primeros compromisos en la Liga Alemana.
Pedro Pablo Pichardo Peralta (Atletismo/Triple salto)
Provincia: Santiago de Cuba. Entrenador: Daniel Osorio Díaz
Subtitular del Campeonato Mundial de Beijing, China y rey de los Juegos Panamericanos de Toronto, Canadá. Segundo en el Circuito de la Liga del Diamante, como parte del cual lideró las paradas de Doha, Catar; Roma, Italia y Nueva York, Estados Unidos. Se convirtió en el cuarto humano con marca sobre los 18 metros (18,06 y 18,08).


Denia Caballero Ponce (Atletismo/Disco)
Provincia: Villa Clara. Entrenador: Raúl Calderón Pozo
Reina en el Campeonato Mundial de Beijing, China; los Juegos Panamericanos de Toronto, Canadá y los mítines de Bilbao, España; Sotteville, Francia; Hengelo, Holanda; Turku, Finlandia y Montreuil, Francia. Tercera en la Liga del Diamante de Lausana, Suiza.
Arlen López Cardona (Boxeo/75 kg)
Provincia: Guantánamo. Entrenador: Ricardo Julián González Cedeño
Dorado en el Campeonato Mundial de Doha, Catar; los Juegos Panamericanos de Toronto, Canadá y el Torneo Premundial de Vargas, Venezuela. Pilar de la selección subtitular de la V Serie Mundial y número dos del ranking universal de su división.
Lázaro Jorge Álvarez Estrada (Boxeo/60 kg)
Provincia: Pinar del Río. Entrenador: Julio Mena Torres
Monarca del Campeonato Mundial de Doha, Catar y los Juegos Panamericanos de Toronto, Canadá. Pilar de la selección subtitular de la V Serie Mundial y número uno del ranking universal de su división. Subcampeón del Torneo Premundial.
Ismael Borrero Molina (Lucha grecorromana/59 kg)
Provincia: Santiago de Cuba. Entrenador: Leonel Pérez Almeida
Titular del Campeonato Mundial de Las Vegas, Estados Unidos y monarca de los torneos panamericano de Santiago de Chile, Chile e internacional Granma de La Habana, Cuba.
Rafael Alba Castillo (Taekwondo/+80 kg)
Provincia: Santiago de Cuba. Entrenador: Roberto Cárdenas Suárez
Medallista de bronce en el Campeonato Mundial de Chelyabinsk, Rusia. Monarca en los Juegos Panamericanos de Toronto, Canadá; el Abierto G-1 de Aguascalientes, México y el Abierto de Costa Rica. Segundo en el Grand Prix de Manchester, Inglaterra y el Abierto G-1 de Paraguay.
Ángel Fournier Rodríguez (Remo)
Provincia: Guantánamo. Entrenador: Joan Manuel Paula Azcuy
Singlista número uno en el Campeonato Mundial bajo techo (modalidad ergometría) de Boston, Estados Unidos; la Copa del Mundo de Bled, Eslovenia; los Juegos Panamericanos de Toronto, Canadá y la Regata de Campeones de Hamburgo, Alemania. En Toronto sumó oro en la especialidad de doble par y plata en la de cuatro par.
Yusmary Mengana Rodríguez (Canotaje/Kayak)
Provincia: Isla de la Juventud. Entrenador: Darovis Acevedo Rodríguez
Triple campeona en los Juegos Panamericanos de Toronto, Canadá y el Match de Retadores (K1 200 y 500 m, y K2 500 m). Subtitular en la Copa del Mundo de Montebelo, Portugal (K1 200 m) y quinta en el Campeonato Mundial de Milán, Italia (K1 200 m).
Idalys Ortiz Bocourt (Judo/+78 kg)
Provincia. Artemisa. Entrenador: Ronaldo Veitía Valdivié
Medallista de bronce en el Campeonato Mundial de Astaná, Kazajstán. Titular de los Juegos Panamericanos de Toronto, Canadá y el campeonato continental de Edmonton, Canadá (individual y por equipos). Tercera en el Grand Prix de Budapest, Hungría.
MENCIONES ESPECIALES
Atendiendo a su condición de medallistas universales y la conquista de otros éxitos se acordó reconocer a:
Yosbany Veitía Soto (Sancti Spíritus/Boxeo-plata mundial)
Erislandy Savón Cotilla (Guantánamo/Boxeo-plata mundial)
Jhoan L. Torreblanca Fabré (La Habana/Pelota vasca-plata mundial)
Armando Chappi Medina (La Habana/Pelota vasca-plata mundial)
Lisandra Guerra Rodríguez (Matanzas/Ciclismo-bronce mundial)
Yasnier Toledo López (Camagüey/Boxeo-bronce mundial)
Robelis Despaigne Sanquet (Santiago de Cuba/Taekwondo-bronce mundial)