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viernes, 19 de septiembre de 2008

VOY A TOCAR LAS TECLAS DE ESE PIANO

(La cinta El Piano de la neozelandesa Jane Campion de 1993 fue todo un suceso universal con una banda sonora y una fotografía de excepción)


Reinaldo Cedeño Pineda
escribanode@gmail.com


Voy a tocar las teclas en el fin del mundo
voy a colgar un arpegio de la última ola
hasta que el kiwi pierda el horizonte
hasta que el Dios-Hombre saque del mar la Isla del Sur
y canten las ballenas
voy a tocar a rebato
voy a subir el piano a la montaña
para que el viento pase entre sus cuerdas.
Hazme el amor
hasta que la corteza del kowhai se vista de amarillo.

Nueva Zelanda tiembla si pones tus manos en las mías
voy a tocar las teclas en el fin del mundo
voy a tocar cuando me arranquen los dedos
aunque tenga que morir dentro del piano.


(Flores del kowhai neozelandés)

jueves, 29 de mayo de 2008

Efecto del calentamiento global: EL TESTAMENTO DE TUVALU


POR Graciela Vera

El testamento de Tuvalu se leerá mucho antes de lo que los más agüeros pronósticos de hace poco más de un quinquenio, nos hacía suponer.

Porque cuando Tuvalu desaparezca de nuestro planeta nos habrá dejado una herencia que no todos sabrán aprovechar.

La herencia de Tuvalu es su propia desaparición y el grito desesperado con el que en este último momento trata de concienciarnos ¿estamos aún a tiempo de oírlo?

Tuvalu es la cuarta nación más pequeña, se ubica en la Polinesia a mitad de camino entre Hawai y Australia. Consta de 4 arrecifes de coral*1 y 5 atolones*2 que le dan un área total de 26 kilómetros cuadrados.

Es también el miembro número 189 de las Naciones Unidas; y es un sitio paradisíaco que ha sido condenado por el calentamiento global que afecta a la Tierra.

Está integrado por nueve islotes o atolones de los que sólo ocho están habitados, este hecho le da su nombre, ya que en tuvaluano, Tuvalu significa ‘ocho islas’.

Su historia como lugar habitado se remonta aproximadamente 2000 años cuando llegaron los primeros pobladores; en 1568 fue descubierta por el navegante español Álvaro de Medaña y Neyra y desde entonces visitada en reiteradas oportunidades por tratantes de esclavos y balleneros.

En 1764 fue redescubierta por el británico capitán Byron y en 1820 se afincaron en el
los primeros comerciantes europeos, lo que dio inicio a un cambio en la sociedad tradicional.

En 1860 la llegada de misioneros protestantes afianzó ese cambio, ya que casi toda la población abrazó la fe cristiana.

En 1892 las islas pasaron a integrar el protectorado británico de Gilbert e Islas Ellice convirtiéndose en 1915 en colonia, régimen bajo el cual existió hasta 1975 en el que, luego de un abrumador referéndum, la población decidió convertirse en monarquía constitucional independiente.

Pero la existencia de Tuvalu estaba marcada.

Ya en el año 2001 el gobierno de Tuvalu anunciaba que las islas, cuya máxima altura es de cinco metros, deberían ser evacuadas si continuaba el aumento en el nivel de los océanos*3.

Los tavaluneses se convertirán en los primeros refugiados ambientales.

Tienen ya firmado un acuerdo con Nueva Zelanda que acepta un contingente anual de 75 evacuados. ¿Dará tiempo el tiempo a esta transición ordenada o deberán saltarse los convenios estipulados?

Tienen donde ir cuando no exista su país. ¿Pero alguien más los recibirá cuando lleguen sin un pasado al que volver? Australia les negó esa posibilidad, quizás porque junto con EEUU, ésta rechaza el protocolo de Kioto*4 que pretende paliar los efectos de una de las causas principales de la desaparición de las islas: el calentamiento del planeta por emisiones incontroladas de gases.

Pocos gobiernos se ven en la necesidad de preparar el fin de su propia nación, es sin embargo la tarea de los funcionarios gubernamentales de Tuvalu que, no obstante ser conscientes de que un día terminarán por perder su cultura y su identidad, reconocen y priorizan la necesidad de abandonar su país y por ello, en ningún momento han tomado como una evacuación la partida de 75 personas (aceptadas) por año a Nueva Zelanda, sino como un plan de emigración controlada para los 11.300 habitantes de las islas.

El futuro se les presenta como una gran incógnita pero el presente les dice que los charcos que se forman en la pista de aterrizaje del aeropuerto ya no se evaporarán con el sol.

Por pequeños agujeros del suelo*5 comienza a manar agua de mar impulsada por la marea alta desde el centro mismo de las islas.

Los muros de protección en torno a los atolones carecen de practicidad como tampoco es ya práctico seguir sembrando pulaka (un tubérculo comestible), porque cosechas enteras se han echado a perder debido a las filtraciones de agua salada.

Tuvalu comenzó a recorrer un camino en el que no estará sola. En cincuenta años desaparecerán muchas regiones costeras bajas.

¿Cincuenta?, ¿Cuándo se hizo el último estudio?

A Tuvalu se le acaba el tiempo, lo sabe y escribe su testamento, depende de nosotros que sepamos leerlo.

Sabemos que es hora de tomar muchas fotografías. Después el paisaje será muy diferente. Serán los recuerdos que nos permitirán asistir a una lección que no aprendimos a tiempo.

Sólo si logramos entender y aplicar el mensaje que nos deja Tuvalu podremos presentarnos al examen con aspiraciones de salir exitosos.

Para combatir el cambio climático debemos reducir el consumo energético y sustituir los combustible fósiles (carbón, petróleo, gas) por energías renovables (viento, sol, plantas, agua) que no emiten gases de efecto invernadero.

Tuvalu tiene hoy su propia bandera, su escudo, su himno, sus leyes que mañana serán sólo curiosidades para algún coleccionista; tiene marcado un destino al que todos hemos contribuido ¿importará lo suficiente como para sacudir la conciencia de muchos en un mundo industrializado hasta la insensibilidad?

(Desde Almería, en el sur del norte, diciembre 12 de 2006)


NOTAS

*1 – Los arrecifes de coral son un tipo de arrecife biótico que se forman y crecen en aguas tropicales; a pesar de que ocupan menos del uno por ciento del área total de todos los océanos del mundo, proporciona refugio a más de un cuarto de toda la vida marina.
*2 – Un atolón es una isla madrepórica en forma de anillo más o menos circular. Hay unos 400 atolones en el mundo, la mayor parte en el Océano Pacífico.
*3 - En los últimos 20 años la superficie helada del Ártico ha decrecido un 9%. Se están derritiendo los glaciares. El nivel del mar Cantábrico y Atlántico está subiendo anualmente entre 1 y 1,5 cm. El del Mediterráneo 0,7 cm/año. Ha comenzado un desplazamiento latitudinal medio de los hábitats de 6 km. por década hacia los polos o de 6 metros hacia mayores altitudes.
*4 - El Protocolo de Kioto sobre el cambio climático es un instrumento internacional que tiene por objeto reducir las emisiones de seis gases provocadores de calentamiento global (dióxido de carbono (CO2), metano (CH4) y óxido nitroso (N2O), además de tres gases industriales fluorados: hidrofluorocarbonos (HFC), perfluorocarbonos (PFC) y hexafluoruro de azufre (SF6)), en un porcentaje aproximado de un 5%, dentro del periodo que va desde el año 2008 al 2012, en comparación a las emisiones al año 1990. Este instrumento se encuentra dentro del marco de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), suscrita en 1992 dentro de lo que se conoció como la Cumbre de la Tierra de Río de Janeiro
*5 – El suelo está formado por rocas de coral sumamente porosas por donde mana el agua. Incluso con la marea baja el nivel en muchas zonas del interior de las islas sigue sobre los 30 cms.

(Título original: El testamento de Tuvalu)

lunes, 3 de diciembre de 2007

THE FACES OF ANOTHER WORLD or A BALLED UP TO NEW ZEALAND



By Reinaldo Cedeño Pineda


The world is a hallucination.


It seems to some that it is there, to only a click; but out of Europe and New York, the world also has faces, unknown faces.


The sport and the culture appear as the new "discoverers". Discoveries like Christopher Colon, who "discovered" a continent populated by millions; but more nobles.


The new caravels are the screens, of computers or television channels.


In the world juniors one of athletics there was confusion between the whole press. Everything it is a way of saying, clear. The medal and the initials CAY....


What country was that one?


They say that some of them looked at the Himalayas, others towards Oceania … but the initials belonged to the Cayman Islands …


Ah! the Cayman Islands? The Caribbean?


Some of them continue thinking that the Caribbean is musical, palms and sex.


The jumping Kareen Street-Thompson discovered the Cayman islands (259 square kilometers) for the universal sport.


Then they remembered of 1976, when the whole legion of the caribbean won the races in the Olympic Games of Montreal.


The Hasley Crawford (Trinidad Tobago) was the most rapid man. The jamaican Donald Quarrie, came firstly in the double hectometer. And the cuban Alberto Juantorena won in 400 and 800 flat meters.


Kim collins (Saint Kitts and Nevis) will be proclaimed a champion of the world in hundred flat meters, many years later.


It was an exotismo, almost.


An exploit was; though many people benefit from scholarships in the United States. And of step be of benefit to the universities that receive them.


An exploit, when four corredoras of the Bahamas constituted the women's fastest relief of the world.


Furthermore scandalous was that boxer superweighed in the Olympic Games of Atlanta 96.


Nobody is exempt. The cuban "we" end up by "discovering" with the fists Tonga, when that enormous and obese sportsman, eliminated one of ours.


And there half a world went away, to the map, to the internet, to discover in the middle of the Pacific Ocean to the whole kingdom in an island of 748 square kilometres.


Tonga entered to the olympic medals list with a historical medal of silver.


The sport and the culture, they are better ambassadors that the tie and the speeches.


In Sweden they re-discovered Saint Lucia. Not to the holy one, but to a country.


The fact happened in 1992, when Derek Walcott gained the Nobel Prize on literature.


The poet, dramatist and teacher put the name of his country in all the news of the planet.


Saint Kitts and Nevis, Saint Lucia, Tonga and the Cayman Islands do not seem to stay to a click.


When, the australian Katty Freeman prepared to run in the return to the oval, I ran with her for Sydney's tracks 2000.


Her physicist was "strange"; her salient and stout jaw; deep her look. For her legs were running decades of discrimination and resistance.


On the Olympic gold having be hung, she opened a flag of her culture. She raised the flag for all of them and for all of us.


Some of them do not remember that in Australia, there are aborigines. They do not go out on the screens.


Geography brings the most recent recollection: world of athletics of Osaka, 2007. End of the drive of the bullet.
In the last attempt, a stout new zealander came up to 20 meters and 54 centimeters. Nobody more than she.


Valerie Vili is new zealand; but she does not descend from britishers: she is maorí, from the culture and the original race of these islands. And she walks proud to it be.


New Zealand was only a distant country until Jane Campion showed me the waves of the end of the world, and the excellence, with the film “The piano”. It is my favorite movie.


The people maorí was for me, a curiosity, the dances haka… until I saw “Rider of whales”.


The movie was basing on a book of the maorí Whiti Ihimaera. The grandfather Paka, chief of the village, worries for supporting the tradition and finds a leader whom man….


Nevertheless, will be his granddaughter who extracts the amulet of the sea and realizes the prophetic cavalcade on the whale. An enormous piragua thrown to the sea, it represents the bow between past and future ….


All that took to me up to the amazing history of Janet Frame, the writer that they were on the verge of practicing a difficult cerebral operation (lobotomy).


From Cuba up to New Zealand there is immensity. For Cuba, New Zealand is the limit.


Astonish, but even there were the cuban teachers with the program of literacy “Yo si puedo” (I yes can), praised by the UNESCO. They went away up to the peoples maoríes. I had wanted to be …


The people of islands have many coincidences; though the geography and the language separate them.


Already it was said by the Cuban poet Dulce Maria Loynaz: " An island is a geographical drama ". The drama of the water and of the distance.


In Valerie Vili's bullet I traveled up to Wellington and Auckland.


The world is a hallucination.

domingo, 2 de diciembre de 2007

LOS ROSTROS DEL OTRO MUNDO

(Valerie Vili, una maorí de Nueva Zelanda, campeona mundial de impulsión de la bala)

Reinaldo Cedeño Pineda

El mundo es una alucinación.

A algunos les parece que está allí, a solo un clic; pero fuera de Europa y Nueva York, el mundo también tiene rostros, rostros desconocidos.

El deporte y la cultura aparecen como los nuevos “descubridores”. Descubrimientos a la manera de Cristóbal Colón, que “descubrió” un continente poblado por millones; pero más nobles.

Las nuevas carabelas son las pantallas, de ordenadores o cadenas de televisión.

En un mundial juvenil de atletismo hubo desconcierto entre toda la prensa. Toda es un modo de decir, claro. La medalla y las siglas CAY....

¿Qué país era aquel?

Dicen que algunos miraron hacia El Himalaya, otros hacia Oceanía… pero las siglas pertenecían a las Islas Caimán…

¿Ah? ¿Las Islas Caimán? ¿El Caribe?

Algunos siguen pensando que El Caribe es música, palmeras y sexo.

Y el saltador Kareen Street-Thompson descubrió las Islas Caimán –con sus apenas 259 kilómetros cuadrados – para el deporte universal. Y más allá.

Entonces se acordaron de 1976, cuando toda una legión del Caribe copó las carreras en la Olimpiada de Montreal.

El trinitario Hasley Crawford fue el hombre más rápido. El jamaicano Donald Quarrie, llegó primero en el doble hectómetro. Y el cubano Alberto Juantorena hizo aquel increíble doblón dorado en 400 y 800 metros planos.

Muchos años después, Kim Collins, de Saint Kitts y Nevis –antigua San Cristóbal y Nieve– se proclamará campeón del mundo en los cien metros planos.

Era un exotismo, casi.

Una hazaña era; aunque muchos se beneficien de becas en los Estados Unidos. Y de paso beneficien a las Universidades que los acogen.

Una hazaña, cuando cuatro corredoras de Bahamas constituyeron el relevo de mujeres más veloz del mundo. Todavía alguna corre, como Chandra Sturrup.

Aún más escandaloso fue aquel boxeador superpesado en los Juegos Olímpicos de Atlanta 96.

Nadie está exento. Los propios cubanos acabamos “descubriendo” con los puños a Tonga, cuando aquel deportista enorme y obeso, eliminó a uno de los nuestros.

Y allá se fue medio mundo, al mapa, a la Internet, para descubrir en medio del Pacífico a un todo un reino en una isla de 748 kilómetros cuadrados.

Tonga entró al medallero olímpico con una histórica medalla de plata.

El deporte y la cultura, son mejores embajadores que la corbata y los discursos.

En Suecia redescubrieron a Santa Lucía. No a una santa, sino a un país.

El hecho ocurrió en 1992, cuando Derek Walcott ganó el Premio Nobel de Literatura.

El poeta, dramaturgo y profesor puso el nombre de su país en todos los despachos del planeta.

Saint Kitts y Nevis, Santa Lucía, Tonga y las Islas Caimán no parecen quedar a un clic.

Cuando, la australiana Katty Freeman se dispuso a correr en la vuelta al óvalo, corrí con ella por las pistas de Sydney 2000.

Su físico era “extraño”; su mandíbula saliente y recia; profunda su mirada. Por sus piernas corrían décadas de discriminación y resistencia.

Al colgarse el oro olímpico, desplegó una bandera de su cultura. Levantó la bandera por todos ellos. Y por todos nosotros.

Algunos no se acuerdan que en Australia, hay aborígenes. Ellos no salen en las pantallas.

La geografía cercana trae el recuerdo más reciente: Mundial de Atletismo de Osaka, 2007. Final de la impulsión de la bala.

En el último intento, una fornida neozelandesa llegó hasta los 20 metros y 54 centímetros. Nadie más que ella.

Valerie Vili es neozelandesa; pero no desciende de británicos: es maorí. De la cultura y de la raza originaria de esas islas. Y anda orgullosa de serlo. .

Nueva Zelanda era sólo un país lejano hasta que escuché la increíble voz de Kiri Te Kanawa. Hasta que Jane Campion me enseñó las olas del fin del mundo, y la excelencia, con El Piano. Es mi película favorita.

A partir de allí ando escribiendo lo que he dado en llamar Poemas del lente.

El pueblo maorí era para mí, una curiosidad, las danzas haka vista en algún documental hasta que apareció, Jinete de ballenas.

El filme se basaba en un libro del maorí Whiti Ihimaera. El abuelo Paka, jefe del pueblo, se preocupa por mantener la tradición y hallar un líder al que presupone hombre…

Sin embargo, será su nieta quien extraiga el amuleto del mar y realice la profética cabalgata sobre la ballena. Una enorme piragua tallada echada al mar, representa el lazo entre pasado y futuro….

Y todo eso me llevó hasta la historia alucinante de Janet Frame, la escritora a la que estuvieron a punto de practicarle una lobotomía

Desde Cuba hasta Nueva Zelanda hay una inmensidad. Para Cuba, Nueva Zelanda es el límite.

Asómbrese, pero hasta allá fueron los profesores cubanos con el programa de alfabetización Yo sí puedo, elogiado por la UNESCO. Se fueron hasta los pueblos maoríes. Hubiese querido estar…

La gente de islas tiene muchas coincidencias; aunque la geografía y el idioma los separen.

Ya lo dijo la cubana Dulce María Loynaz: “Una isla es un drama geográfico”. El drama del agua y de la lejanía. Y no rendirse nunca.

En la bala de Valerie Vili viajé hasta Wellington y Auckland.

El mundo es una alucinación.

I AM GOING TO TOUCH THE KEYS OF THIS PIANO


Reinaldo Cedeño Pineda

To Jane Campion

I am going to touch the keys in the end of the world
I am going to hang an arpeggio of the last wave
until the kiwi loses the horizon
until the God-man extracts of the sea Island of the South
and sing the whales

I am going to touch to alarm
I am going to raise the piano to the mountain
so that the wind passes between his ropes.
Make me love
until the crust of the kowhai dresses itself of yellow
New Zealand tremble if you put your hands in mine
I am going to touch the keys in the end of the world
I am going to touch when the fingers pull up me
although I have to die inside the piano.

miércoles, 3 de octubre de 2007

VOY A TOCAR LAS TECLAS DE ESE PIANO












Reinaldo Cedeño Pineda



A Jane Campion


Voy a tocar las teclas en el fin del mundo
voy a colgar un arpegio de la última ola
hasta que el kiwi pierda el horizonte
hasta que el Dios-Hombre saque del mar la Isla del Sur
y canten las ballenas

Voy a tocar a rebato
voy a subir el piano a la montaña
para que el viento pase entre sus cuerdas.
Hazme el amor
hasta que la corteza del kowhai se vista de amarillo
Nueva Zelanda tiembla si pones tus manos en las mías
voy a tocar las teclas en el fin del mundo
voy a tocar cuando me arranquen los dedos
aunque tenga que morir dentro del piano.

I will strike the keys in the end of the world

I will hang an arpeggio of the last wave

Until the kiwi bird loses the horizon

Until The God-Man takes out from the sea the South Island

And the whales sing

I will sound the alarm

I will lift the piano onto the mountain

In order that the wing goes across its strings.

Make love to me

Until the bark of the Kowhai become yellow.

New Zealand shakes if you put your hands with mine ones

I will strike the keys in the end of the world

I will play when they cut my fingers off

Even if I have to die inside the piano.