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lunes, 16 de febrero de 2009

TERCER FESTIVAL de RADIO JOVEN "UNDOSO 2009"



(Un encuentro para el talento radial más joven en la hermosa ciudad de Sagua La Grande, en el centro de Cuba)


Con el objetivo de contribuir al desarrollo artístico de los jóvenes que laboran en la radio y estimular la calidad en las obras que se transmiten para los jóvenes en el centro de Cuba, la Asociación Hermanos Saíz en Villa Clara convoca al III Festival Territorial de Radio Joven “Undoso 2009” a celebrarse del 16 al 21 de Junio de 2009. Las bases son las siguientes:

• Podrán participar los creadores y creadoras menores de 35 años pertenezcan o no a la AHS y laboren o no en la radio perteneciente a las provincias de Camagüey, Cienfuegos, Santi Spiritus, Ciego de Ávila y Villa Clara.
• Podrán concursar las obras transmitidas entre el 1ro. de Mayo del 2008 y el 1 de Mayo del 2009, fecha de cierre de la presente convocatoria.
• Los concursantes que aspiran al Premio en guiones o libretos deberán presentar los mismos en las obras que se hayan transmitido.
• El Ejecutivo de la Asociación Hermanos Saíz en Villa Clara designará los jurados que intervendrán en el evento, cuyas decisiones serán irrevocables.
• El jurado, integrado por destacados realizadores de todo el país está facultado para declarar desierto el premio en cualquier categoría y su decisión es inapelable.
• Diferentes Organismos e Instituciones entregarán además premios colaterales según sus criterios e intereses, los cuales también son inapelables.
• Los integrantes del jurado no podrán competir en ninguna de las especialidades en concurso.
• Las obras premiadas se darán a conocer durante la celebración del III Festival Territorial de Radio Joven “Undoso 2009”
• Las obras premiadas serán entregadas automáticamente al comité organizador del Festival Nacional de Radio Joven “Antonio Lloga”.
• Cada obra deberá estar acompañada de una ficha técnica con todos los datos de los integrantes del colectivo y un resumen de la misma.
• En el caso de Concursar en ponencias, las mismas deben llegar impresas con letra arial 12 a dos espacios y se deberán entregar Original y una copia.
• Las ponencias serán evaluadas igualmente por el jurado y el mismo determinará las que serán debatidas durante el desarrollo del evento.
• Las ponencias deberán proporcionar un análisis del presente y el futuro de la Radio en nuestro país y cuál es el espacio que tienen en ella las nuevas generaciones de realizadores y de radio-oyentes.
• El Jurado entregará un premio en cada categoría en concurso y tantas menciones como entienda.
• En las obras se podrán utilizar todos los elementos técnico-artísticos que sean necesarios.
• Cada realizador podrá presentar una obra en cada categoría en competencia.

CATEGORÍAS EN COMPETENCIA:
• Programa variado con destinatario juvenil……………………..….. $ 600
• Programa informativo que mejor refleje el quehacer del joven…...$ 600
• Ponencias……………………………………………………………….$ 600
• Gran premio del evento…………………...………………………….$ 1000
INDIVIDUALIDADES:
• Dirección…………………………………………………………………$ 200
• Guión………..……………………………………………………………$ 200
• Locución…….……………………………………………………………$ 200
• Realización de Sonido……….…………………………………………$ 200
Todas las obras serán enviadas a:
CMES “Radio Sagua”.
Calle Carmen Ribalta 160 esq. Libertadores. Sagua la Grande. Villa Clara.
CP: 52310.
Teléfonos: 664374

También se pueden presentar en la sede de la AHS de cada provincia.

Para más información localizar a Presidente del Comité Organizador: Yoel Rivero Marín.
Teléfono- 664884. Correo:
yoel@svision.icrt.cu



domingo, 2 de noviembre de 2008

LA PEOR ENTREVISTA DEL MUNDO


Reinaldo Cedeño Pineda
escribanode@gmail.com

No hay mejor novela que una buena entrevista: esa en que se bebe de un aliento el suspiro de una vida.

Por eso, cuando veo desperdiciados los minutos ante un micrófono o el espacio de un periódico en una entrevista sosa y decantada… me siento estafado. Tomaría un látigo para azotar a aquel que no ha sabido tocar a la persona para que esta se derrame.

He visto de todo: los que no saben siquiera el nombre del entrevistado y lo preguntan ante las cámaras… como si nada, los que entrevistan al atleta que apenas puede respirar; los que una y otra vez preguntan lo mismo: ¿qué le parece Cuba? (el visitante no ha pasado del aeropuerto)… ¿qué significa ganar este premio?… ¿si volvieras a nacer qué serías?… ¿cuáles son sus proyectos futuros?... ¿si te vas a una isla desierta qué te llevarías?...

Hay otro grupo de entrevistadores muy comunes en nuestros medios: “los entrevistadores-melcocha”. No hacen una sola pregunta inquietante, apenas hay opinión, el entrevistador nos hace saber explícitamente que el invitado es su amigo, su hermano, su socio…

Entonces se encuentra uno con Irela Bravo y Diana Rosa Suárez en Entre tú y yo (programa en el que por cierto ya apenas se habla de estreno alguno en nuestra pantalla doméstica... de qué estrenos?)

Impávido escucho que Diana Rosa se siente muy feliz de haber hecho Donde hay hombres no hay fantasmas ―una de las pifias más lamentables del humor televisivo en los últimos años―, mientras a seguidas la entrevistadora comenta como su amiga-entrevistada llevaba dulces a la grabación de ese programa... !!!

Irela Bravo es una excelente conductora, una buena actriz, pero en su desdoblamiento en entrevistador/a requiere cierta distancia, un equilibrio que no sacrifique los criterios y los matices de una pregunta… en pos de una atmósfera más o menos intima, más o menos cómplice.

La célebre Oriana Falacci decía que la entrevista son las respuestas. Estoy de acuerdo con ella en un cincuenta por ciento.

Por ejemplo, cuando Carlos Otero (marcado muchas veces por un estilo humorístico) entrevistó a la trovadora Teresita Fernández, todo fue muy diferente. No tuvo que hacer demasiado esfuerzo en las preguntas, lo mismo que la propia Irela al conversar con la actriz Adria Santana. Sus respuestas fueron capaces de engrandecer la entrevista, y al entrevistador.

Claro, cada personalidad es su propio universo y el entrevistador tiene que prepararse para interactuar con ella. Un escritor, un actor y un músico, todos viven experiencia creativas, sus mundos podrán entrecruzarse… pero cada vivencia es irrepetible.

Las preguntas siempre ―se tenga a quien se tenga delante―, han de moverse de la empatía a las profundidades, del qué harás o qué hiciste… al por qué lo hiciste o por qué lo harás. Una entrevista es como un juego de espejos: una buena luz tendrá un buen reflejo; una opacidad, te devolverá un hueco negro.

Una pregunta tonta, si se tiene delante a una persona inteligente puede tener varios caminos: una respuesta muy por encima de la pregunta (que eventualmente podrá salvar la interrogante de la indigencia); o una respuesta irónica o estudiadamente tonta que pondrá en ridículo, o al menos en aprietos al entrevistador.

Ahí está aquella pregunta a Joan Manuel Serrat de por qué cantaba en catalán. Sorprendido el cantante respondió… que había nacido en Cataluña.

Es terrible recordar un programa como La diferencia con Alfredo Rodríguez desdoblado en entrevistador. A la poetisa Carilda Oliver se le dio a escoger entre afectos humanos y afectos animales. Luego de ensalzar a Papito Serguera (tristemente célebre por "la censura que ejerció contra de figuras y manifestaciones de la música cubana e internacional" (1) como Silvio Rodríguez y The Beatles) todavía le preguntó si tenía algo de que arrepentirse, si prefería…yuca o caviar!!!!.

Una entrevista es responsabilidad. Y quien no sea capaz de asumirla, no debe entrevistar a nadie.

En cierto programa de la TV cubana, Omara Portuondo ya no aguantó más, porque el entrevistador hablaba más que ella, y le dijo con aquella pinta de cubana: “pero si usted sabe más de mí que yo...”

En el programa 23 y M… la conductora ―que suele moverse entre frases hechas y excesos gestuales― solicita una anécdota al invitado. Ni corto ni perezoso, el pelotero en cuestión, habló de apuestas, de policías orientales y de cuanto había… Lamentable; pero mientras algunos mirábamos atónitos… la conductora no terció en lo más mínimo. Al contrario, esbozó una sonrisa…

Por suerte también he disfrutado en los últimos tiempos de esas entrevistas que constituyen un toma y daca entre el entrevistado y el entrevistador. Por ejemplo a la esposa del escritor cubano Guillermo Cabrera Infante le preguntaron: Y usted? Sacrificó su vida de actriz… Y allá fue la respuesta: No, porque una actriz nunca deja de serlo: ¡durante medio siglo he sido actriz para un solo espectador!

Esas palabras valían toda la entrevista: una pregunta sencilla en apariencias, pero conocedora de la historia y el carácter de la entrevistada, una pregunta provocadora…que obtuvo una respuesta en consecuencia.

Valdrá la pena recordar un fragmento de la entrevista que el poeta Nelson Simón le otorgara a Dalia Acosta en el 2006:

PREGUNTA: A la sombra de los muchachos en flor ha sido catalogado como uno de los máximos exponentes de la poesía homoerótica contemporánea cubana. Tú mismo decías que su aparición fue como una bomba y que te asombró la recepción que tuvo en Cuba.

RESPUESTA: A veces piensas que estás trasgrediendo mucho y no estás transgrediendo nada. Ese libro hacía falta, como en 1993 era necesaria la película Fresa y Chocolate, de Tomás Gutiérrez Alea. Antes no habría salido esa película y mi libro tampoco. Cuando en realidad logras romper los límites es porque están dadas las condiciones para que así sea. Mi libertad era escribirlo y ahí está. No voy a hacer una bandera de mi libro, tampoco voy a dejar de escribir.

Un entrevistador siempre parte del conocimiento. Las preguntas hay que pensarlas, para lograr el detalle, el filón, la novedad.

La entrevista escrita tiene la facilidad de “retocar” preguntas y respuestas, mientras la de los medios audiovisuales están ceñidas a un proceso de edición que puede suprimir algunos momentos, pero no puede sustituir las frases ya dichas. Si el diálogo es en vivo los riesgos se multiplican hasta el infinito. En este caso, el trabajo de mesa, la conversación anterior se vuelve piedra angular.

Cada vez que veo cuanto se pierde en una entrevista, cómo esta se extravía, se va por el camino consabido…. me pregunto quién confundió rostro con verbo, quién propuso las preguntas, quién las revisó quién asesoró el espacio, cuánto hay de improvisación del entrevistador y cuanto de estudio…

En el verano último no me perdí un programa Privadamente público en la TV. Bajo la conducción de Raúl Garcés, es un ejemplo de cuanto puede obtenerse en una entrevista. Como jurado del concurso de radio "Antonio Lloga In Memoriam" del pasado año, escuché varios espacios basados en entrevistas como Duelo a palabras (bajo la dirección de Yoel Rivero en Radio Sagua), así como varias propuestas dirigidas y conducidas por Abel Rosales (Radio Habana Cuba, Radio Ciudad de La Habana), dignas de encomio.

Sin imitaciones, cada quien desde su cuerda, con las características de cada propuesta ―no es lo mismo un noticiero, un programa cultural, un espacio fundamentalmente para la entrevista, una breve declaración tomada al paso que una entrevista de personalidad― a locutores y conductores… a todos debiera exigírseles una formación específica como entrevistadores como condición sine qua non.

Cualquiera no está preparado para entrevistar, aunque eventualmente lo haga. El vedettismo en radio y televisión suele pagarse caro en el orden cualitativo aunque reporte un poco más de dinero.

ENTREVISTAR ―tanto para obtener información previa, como base para un programa, o el acto mismo de dialogar para las cámaras o la cabina de transmisión radial―… no es la mera alternancia de preguntas y respuestas; es (repito): RESPONSABILIDAD.

No hay que olvidar un ejemplo reciente: programa Impronta (5 de enero de 2007) en la televisión cubana. En pantalla apareció Luis Pavón, quien fuera presidente del Consejo Nacional de Cultura durante el llamado quinquenio gris de la cultura cubana (1971-1976), período caracterizado por “el dogmatismo, la censura y la represión…” (2). Esos pocos minutos bastaron para levantar las voces indignadas de algunos de los más importantes intelectuales cubanos, afectados entonces por una política errada.

Una entrevista no es un relleno ni un meta a cumplir. Guionistas, asesores, periodistas y directores tienen que responsabilizarse con sus entrevistados, INVESTIGAR su vida y obra, y luego, JERARQUIZAR cuáles son aquellos cuyo aporte vale la pena destacar.

Hace algún tiempo presencié el intercambio entre un experimentado conferencista y su interlocutor. Francamente me parece una respuesta apocalíptica, pero… uno ve cada cosas por ahí que no hay más remedio que acordarse de lo escuchando en aquel pasillo:

―Profesor, ¿cuál es la peor entrevista del mundo?
―Ahora, cuando llegues a tu casa… enciende el televisor.

Nota: (1) “Para una cronología” en La política cultural del período revolucionario; memoria y reflexión, Centro Teórico Cultural Criterios, La Habana, 2008, p.5.
Nota 2: Ibidem.

ARTÍCULOS RELACIONADOS:

--ESCRIBIR es hacer el amor con las palabras:
http://laislaylaespina.blogspot.com/2007/11/escribir-es-hacer-el-amor-con-las.html

--LOS FANTASMAS no pueden vivir del cuento
http://laislaylaespina.blogspot.com/2008/10/tv-cubana-iv-humor-los-fantasmas-no.html

---ENTREVISTAS de personalidades y ARTÍCULOS de la cultura
http://laislaylaespina.blogspot.com/2008/10/letra-y-vida-crnicas-artculos-y.html

lunes, 16 de junio de 2008

SAGUA... ¿POR QUÉ LA GRANDE?



Reinaldo Cedeño Pineda


Sagua La Grande, Sagua La Máxima, estoy aquí. Vengo de una “ciudad sedienta”, vengo de una ciudad rebelde. Te entrego mis ojos para que me navegues…

He saltado cientos de kilómetros. Y cuando el puente se estremece al paso de los caballos y los carretones, cuando veo las chispas del metal contra el metal y el río reverberante por entre las miles de celdas trenzadas, me voy saltando un siglo.

No es cualquier puente, este tiene nombre, ¡y que nombre!: El Triunfo. En realidad es su heredero, porque aquel era de madera.

En 1899 pasaron por aquí las tropas del general José Luis Robau, al frente de la Brigada Sagua del Ejército Libertador… Y lo describen con tanta convicción que pareciera escucharse aún, a lo lejos, los pasos marciales, el polvo levantado.

Es un puente colgante de metal, rara avis en la Isla. Y tiene el año inscrito, el 1905.

¿Qué hará esta ciudad cuando un día le falte? No me atrevo a decirlo en voz alta.... El pensamiento se me nubla.





No es cualquier río. Aquí todo tiene su historia, o su leyenda…

El río Sagua es el tercero más extenso de Cuba y el primero entre los que desembocan hacia el Norte, otro caso que le agrega su toque de singularidad. Sus meandros serpentean más de centenar y medio de kilómetros. Incluso, sobre sus aguas se desarrollaba el descenso del Río Sagua, una renombrada regata de piragüismo.

Vengo de una ciudad entre las montañas y el mar. Nunca he navegado por un río. Las pequeñas embarcaciones en la rivera, al lado del árbol florecido, antes que realidad, me parecen el fragmento de un cuadro impresionista.





Enseguida hallo mi rincón favorito, allí donde se entrelazan las ramas de una ceiba a otras frondas. En un alto, los bancos corridos dan al río. El puente tras mi espalda. Es un frescor dulce que desconozco, que me remonta a mi niñez, a ciertas escapadas clandestinas a los arroyos.

Unos niños de Sagua posan espontáneamente.

Y me punza el costado los árboles segados a ras por la desidia en mi Santiago de Cuba.

La historia del lugar sobrecoge. Es el parque El Pelón, apodo del coronel mambí José Sánchez Jorro. Dicen que aquí fue exhibido su cuerpo, el suyo y el de otros patriotas, macheteados por las fuerzas españolas a finales del diecinueve. Allí donde se derramó sangre cubana, se hunden las raíces de la ceiba venerable.



(El parque El Pelón, mi lugar preferido de Sagua, una fronda gigante, un frescor dulce...)


A mis primeros años me remonta la vivienda de Adrián Quintero, un apasionado de la radio, un sagüero orgulloso que me sirve de guía. Tengo mucha suerte.

Una de sus pasiones es el ferrocarril. Me imagino diciéndolo ahora mismo, con esa erre que se resiste, que se prolonga y se retuerce en su lengua.

(Sagua fue una de los primeros lugares de Cuba en tener el camino de hierro. Su estación es testigo. Y también de las primeras que vio el alumbrado eléctrico y que se benefició del alcantarillado).

Por sus manos… desfilan libros raros, libros invaluables. La historia de esos volúmenes mercería otra crónica, pero no hay tiempo. Esas páginas que abre con temor de que se rasgue el tiempo, es un privilegio que sólo se da a los amigos.

(VER CON VOZ PROPIA: http://convozpropiabril.blogspot.com/ )

Su casa de madera, su patio lleno de flores, el puntal alto, las vigas de la pared… todo me recuerda la vieja casona de mi abuela en San Luis, siempre tan aireada, tan humana. Una casa con personalidad, tan diferente a los cajones de calicanto de hoy; pero aquella sólo puedo reconstruirla desde la evocación.

Ardo en deseos de tocar la madera.

En Sagua hay mucha arquitectura en madera. La había cerca y abundante, y tan buena, que los bosques sagüeros suministraron la madera para el Monasterio de San Lorenzo El Escorial.

Me callo ante la idea del tiempo martillando sobre la madera.

Como el estómago andaba revuelto de tanto alimento tragado en el camino, a deshora y sin concierto, su madre, madre al fin, ejerce sus buenos oficios. Minerva me prepara un caldo que me recompone, con el justo sabor del cariño recién nacido. Minerva es nombre de diosa.

El nombre de la ciudad, posiblemente, provenga de la voz indígena Cagua: “lugar de mucha agua”, pues por aquí hubo notables asentamientos aborígenes. Bartolomé de Las Casas estuvo por estos lares en los inicios de la conquista.

El historiador de la ciudad (Raúl Villavicecio Finalé, El Villa), nos abre su gabinete. Y aparece ante nos una riquísima colección arqueológica.

Tomo en mis manos una enorme hacha de mano, pétrea, auténtica., filosa por ambos lados. No lo puedo creer. ¿Cuántos siglos andaré sosteniendo? ¿Quiénes habrán labrado estas enormes muescas? Hay preguntas que nunca encontrarán respuestas.

Por si fuera poco, de manos de mi excelente anfitrión, conozco a Maikel, enfant terrible.

Conoce todos los fantasmas, todas las fechas. Conoce más de lo que dice, y lo saborea de a poco, desgranando en el aire títulos y años, con los detalles propios de aquel que les ha conocido… Y seguramente, le agrega lo suyo.

Sólo tiene 24 años, y su estampa recuerda a los poetas románticos de otras geografías; pero es sagüero, no hay dudas.

Cuando, en son de broma, le pregunto de dónde es el agua que me ofrece, responde enseguida porque acueducto corre.


(Mis increíbles guías de Sagua, Maikel y Adrián, en los canales del Undoso)
El cronista se toma la licencia para cambiar el sitio del encuentro primero: será en el parque, al lado de la Iglesia Parroquial, justo cuando dan las en punto, no importa a que hora.

Suena la Serafina. Es la campaña que donó Doña Serafina Jenks de Torices. Ya les dije, en Sagua todo tiene su abolengo.

(VER blog EL NICTÁLOPE: http://genealogiadelnictalope.blogspot.com/ )

Ambos me rescatan la ciudad ida.

De sus manos reaparece el hotel Sagua y se ilumina su lámpara, aparecen Lorca y Gabriela; el Casino Español abre su enorme puerta, se asoman a los balcones las damas de copete, los caballeros de bastón; subo al Palacio Arenas, por mármoles intactos…

Ramón Solís toca la flauta… es el mejor del mundo, afirman los que saben.

Y me llevan por la ciudad vieja, cerca del río, por la otrora área de tolerancia… Los balcones se sostienen milagrosamente.

Dicen que por allí ejerció María Camión, la más famosa cortesana de Sagua; famosa por sus maneras y consejos, tanto como por su servicios.

Cuenta Enrique Núñez Rodríguez que en un poblado vecino, cuando se gritaba “A Guasa a Garsín”, todos los iniciados sabían que era una clave hacia… la dicha. Y se montaban rumbo a La Grande.

Sölo bastaba poner las letras al revés.

Sagua, como toda ciudad que se respete, tuvo su barrio chino, con periódicos en chino, con su casino chino aún en pie, Chung Wah, primero constituido en Cuba. Y, por supuesto, su chino famoso…

En una pequeña casa de madera, nació el más universal de los pintores de la Isla: Wifredo Lam, mixtura de chino, africano y cubano.



(La casa de Wifredo Lam, muestra de la arquitectura en madera tan común en Sagua, y de su herrería, infaltable)


La ciudad se precia de ilustres:

Antonio Machín es sagüero. He visto en los museos, la batuta de Rodrigo Prats y su original de la zarzuela Amalia Batista. El gran polemista Jorge Mañach nació en La Grande. El eminente urólogo Joaquín Albarrán, el líder obrero Alfredo López, el gran narrador Enrique Labrador Ruiz… tantos.

Del otro lado del puente, se asoma la Sagua opulenta. La Avenida de José Miguel Gómez se ha rebautizado como 9 de abril. Sagua fue puntal en la huelga revolucionaria de 1958.

La iglesia del Sagrado Corazón eleva sus puntas ojivales al cielo.

En el reparto Oña, honor a otro benefactor, Juan de Dios Oña Ribalta, las otrora mansiones son ahora instituciones sociales. Despacio recorremos el lugar. Los caminos casi no son caminos, el campo está cerca…

Tanto, y no he contado porque estoy aquí: soy jurado del Segundo Encuentro de Radio Joven Undoso 2008 que organiza Radio Sagua y la Asociación Hermanos Saíz, con creadores del centro de Cuba.

Yoel Rivero Marín −uno de los más laureados artistas de la radio joven en el país−, me ha honrado con esta invitación.

Tal vez nunca imagine cuanto le agradezco.

He conocido a Mileydis Martínez Parra, especialista de la Dirección Nacional de la Radio Cubana, y al guionista Silvio Hernández. Es el escritor de la telenovela al aire: Polvo en el viento. No hablamos demasiado de ella, lamentablemente no la he podido seguir.

Antonio es el nombre más mencionado. Así se llama el hijo de ambos. Como todo niño pequeño, nada lo detiene; pero su viveza atrapa.

Nos hemos presentado en la muy joven Sagua Visión. Toda la ciudad nos ha visto.

Para que nada faltara, también celebré en Sagua mi cumpleaños, más exactamente, en Isabela de Sagua. Esta ciudad no se conformó con el Undoso, y unos kilómetros al norte, también tuvo su puerto.

Al lado del mar, frente a los cayos, todos me felicitan por mis ¡cuarenta años!. Los veía tan lejos… No conozco a la mayoría, o mejor, no les conocía. Me tienden la mano con sinceridad.

A Isabela le decían “La Venecia de Cuba”, por sus casas sobre pilotes, por su permanente relación con el agua, mas las inundaciones repetidas han acabado con ese aire. Hay muchas casas en estado ruinoso.




Más adelante se han construido edificios, pero me han dicho que muchos isabelinos −un gentilicio que parece provenir de la realeza− se guardan las llaves en su bolsillo, y no abandonan sus casitas de madera.

¿Quién ha visto que gente de mar, quiera irse tierra adentro?

Sagua es una ciudad joven, fundada apenas en 1812, que disfrutó de su apogeo económico azucarero, lejos de las guerras. Sus calles son anchas y hermosas. Los maestros herreros tuvieron aquí su agosto: volutas que se envuelven, figuras que se enlazan o se repliegan como rosas abiertas.

Hay apostura en sus principales edificaciones. Hay mucho y bueno que salvar, y aunque he visto que se trabaja en la recuperación, no suele ser esta tarea fácil ni rápida; y las urgencias de nuestra economía resultan siempre una espada colgante.

Lo he palpado. Sagua ha de bregar con el hecho de ser una ciudad interior de la provincia de Villa Clara. La diáspora es intensa, anda urgida de ofrecer más opciones para sus jóvenes, de iniciativa propia. Aunque en nada consuele, no se trata de un problema privativo de la Villa del Undoso.

Creo en la gente de Sagua. En su mezcla de salitre y orillas, en su casta.

Sagua es como una de esas madrugadas que viví, capaz de construir el mundo con una palabra y un abrazo. Ya sé por qué La Grande.


VER POSTALES DE SAGUA