miércoles, 24 de febrero de 2010

Dos crónicas: NADIA, la que escribe con la voz / ALMEIDA es un canto



Dos acontecimientos han movido a este cronista en los últimos días. Aquí les dejo mis impresiones...


NADIA, la que escribe con la voz

Reinaldo Cedeño Pineda

¿Dónde conocía a Nadia Losada Jeréz? ¿Algún amigo común ejerció de puente? ¿Sería Lilian Cala, la teatrera, que hoy anda lejos, que sé voy a encontrarme un día al doblar la esquina? ¿Acaso coincidimos bajo el sol santiaguero? ¿Tal vez a la salida de un concierto de Elena?

Fue un encuentro dichoso en cualquier caso. Nadia es embajadora de la energía positiva. Cree en ello y te la transmite. Te la inyecta.

La ves y se evaporan las angustias.

Este martes 23 de febrero en el patio de la UNEAC, cerca del lugar donde nació Heredia, Nadia Losada estuvo en “Caserón te invita”.Y allí desgranó sus contadas y sus anécdotas.

Las preguntas del anfitrión José Orpí la hicieron confesar:

—No creo en la mala o la buena suerte. Creo en los desafíos.

Dice que reencarnaría en un pez.

Ella transcribió de su puño y letra, para que no se le fuera, cierto libro: Juan Salvador Gaviota de Richard Bach.

Contó de un hombre que se fue a las cuatro esquinas con una caña de pescar y unas viejas sandalias. Le llamaron loco… hasta que el amor descubrió que era un poeta.

Una luz de picardía, de ternura le ponen ese brillo. Y el mar, el mar en una gota, el mar del Tivolí.

(Silvina López le regaló en el patio, a capella, a ella y a todos, Alfonsina y el mar.)

Nadia no escribe libros en papel. Ella los descubre, los reinventa, los hace flamear.

Ella cree en las palabras, en las pequeñas cosas.

Nadia, la que escribe con la voz. //

ALMEIDA es un canto


(A propósito de la gala homenaje en la sala Dolores)


Reinaldo Cedeño Pineda

Dicen que sobre las olas del Mar Caribe, una canción fue luz en noche cerrada; que un nombre de mujer y emperatriz despidió a los que serían libres o mártires; que un tema de amor puede ser la semilla de una generación.

Y ahora que me alejo para el deber cumplir, que mi tierra me llama a vencer o morir…


Hay canciones tan grandes como una batalla. Hay batallas que son como canciones.

Hay julios que parecen eneros. Hay muros que no pueden con pechos verdeolivos.

Hay voces en que va un pueblo: “¡Aquí no se rinde nadie…!”.

Me aprieto a la butaca. Reconozco a Santiago y a sus calles, sus parques, su bahía. El autor ha depositado en los animadores santiagueros (en sus maños bisoñas), el estreno de un tema para niños: Marinero quiero ser.

El autor es un héroe. El héroe es un niño.

¿Dónde le nació el poema y le nació la música? Al lado de la pólvora y la yerba. Al lado del amor.

Quisiera enamorarme, hoy, que la primavera es abril para mí…

La ciudad de Heredia y de Maceo, de Matamoros y Guillermón fue suya. Para los santiagueros, siempre fue Almeida. Sólo Almeida. Siete letras. No hacía falta más.

Santiago nunca despidió sus restos. Los amigos siempre quedan.

Mi Santiago, tu Santiago, nuestro Santiago, un pedacito de Cuba es…

Sus manos tocaron dos pilares de nuestra cultura: los Estudios Siboney de la EGREM (Empresa de Grabaciones y Ediciones Musicales) y Tele Rebelde en Santiago de Cuba, un sueño para la visualidad oriental.

Sus manos de artista y comandante tocaron muchos sueños.

Casi no se le adivina en temas como el son Dame un traguito; pero el héroe era un cubano, cubano como el que más.

Almeida es como las montañas de Oriente. Como las montañas que conoció de memoria, que nos protegen, que nos identifican, que nos inspiran.

Almeida es un canto. //

ARTÍCULOS RELACIONADOS:
Crónicas íntimas
http://laislaylaespina.blogspot.com/2008/10/crnicas-ntimas-la-seorita-alina.html


viernes, 19 de febrero de 2010

Mírese bien: ¿Usted es un CRONOPIO o un FAMA?




Reinaldo Cedeño Pineda
escribanode@gmail.com

No le permitiré a nadie que me diga que soy entretenido, olvidadizo, descuidado (sólo porque dejo la llave, las gafas, los libretos, la gorra, la grabadora… en cualquier sitio); que formo líos dondequiera que voy ( y he decidido no ir más a los correos); que nunca me acuerdo como me visto o que como; que mi cuarto es un desastre; que mi insomnio, enfermizo; que mis recuerdos andan sueltos, que voy sin equipaje; que mis gustos son raros, que siempre estoy por las nubes….

¿Un libro puede describirte incluso antes de que hayas nacido?

Tengo una sensación rara. Una revelación tal vez. Me lo he leído una y otra vez, con obsesión.

Mi amiga Tamara Tong me ha puesto en la mano un libro increíble: Julio Cortázar: Cuentos, colección de Casa de Las Américas. Especialmente su Historia de cronopios y de famas.

Imagino que mi colega digital José Bousoño que mantiene su blog Café Cronopio, tal vez quede asombrado o me dirá que debía habérmelo leído hace mucho…. pero lo he descubierto justo ahora.

No sigo. Le dejo aquellas partes que me han impresionado, que me han puesto al descubierto.

Es que soy un cronopio.

HISTORIAS DE CRONOPIOS y DE FAMAS

(Selección)

Julio Cortázar

La conservación de los recuerdos

Los famas para conservar sus recuerdos proceden a embalsamarlos en la siguiente forma: Luego de fijado el recuerdo con pelos y señales, lo envuelven de pies a cabeza en una sábana negra y lo colocan parado contra la pared de la sala, con un cartelito que dice: "Excursión a Quilmes", o: "Frank Sinatra".

Los cronopios, en cambio, esos seres desordenados y tibios, dejan los recuerdos sueltos por la casa, entre alegres gritos, y ellos andan por el medio y cuando pasa corriendo uno, lo acarician con suavidad y le dicen: "No vayas a lastimarte", y también: "Cuidado con los escalones." Es por eso que las casas de los famas son ordenadas y silenciosas, mientras en las de los cronopios hay una gran bulla y puertas que golpean. Los vecinos se quejan siempre de los cronopios, y los famas mueven la cabeza comprensivamente y van a ver si las etiquetas están todas en su sitio.

Viajes

Cuando los famas salen de viaje, sus costumbres al pernoctar en una ciudad son las siguientes: Un fama va al hotel y averigua cautelosamente los precios, la calidad de las sábanas y el color de las alfombras. El segundo se traslada a la comisaría y labra un acta declarando los muebles e inmuebles de los tres, así como el inventario del contenido de sus valijas. El tercer fama va al hospital y copia las listas de los médicos de guardia y sus especialidades.
Terminadas estas diligencias, los viajeros se reunen en la plaza mayor de la ciudad, se comunican sus observaciones, y entran en el café a beber un aperitivo. Pero antes se toman de las manos y danzan en ronda. Esta danza recibe el nombre de "Alegría de los famas".

Cuando los cronopios van de viaje, encuentran los hoteles llenos, los trenes ya se han marchado, llueve a gritos, y los taxis no quieren llevarlos o les cobran precios altísimos. Los cronopios no se desaniman porque creen firmemente que estas cosas les ocurren a todos, y a la hora de dormir se dicen unos a otros: "La hermosa ciudad, la hermosísima ciudad". Y sueñan toda la noche que en la ciudad hay grandes fiestas y que ellos están invitados. Al otro día se levantan contentísimos, y así es como viajan los cronopios.

Las esperanzas, sedentarias, se dejan viajar por las cosas y los hombres, y son como las estatuas que hay que ir a verlas porque ellas ni se molestan.

Historia

Un cronopio pequeñito buscaba la llave de la puerta de la calle en la mesa de luz, la mesa de luz en en dormitorio, el dormitorio en la casa, la casa en la calle. Aquí se detenía el cronopio, pues para salir a la calle precisaba la llave de la puerta.

El canto de los Cronopios

Cuando los cronopios cantan sus canciones preferidas, se entusiasman de tal manera que con frecuencia se dejan atropellar por camiones y ciclistas, se caen por la ventana, y pierden lo que llevaban en los bolsillos y hasta la cuenta de los días.
Cuando un cronopio canta, las esperanzas y los famas acuden a escucharlo aunque no comprenden mucho su arrebato y en general se muestran algo escandalizados. En medio del corro el cronopio levanta sus bracitos como si sostuviera el sol, como si el cielo fuera una bandeja y el sol la cabeza del Bautista, de modo que la canción del cronopio es Salomé desnuda danzando para los famas y las esperanzas que están ahí boquiabiertos y preguntándose si el señor cura, si las conveniencias. Pero como en el fondo son buenos (los famas son buenos y las esperanzas bobas), acaban aplaudiendo al cronopio, que se recobra sobresaltado, mira en torno y se pone también a aplaudir, pobrecito.

Pegue la estampilla en el ángulo superior derecho del sobre

Un fama y un cronopio son muy amigos y van juntos al correo a despachar unas cartas a sus esposas que viajan por Noruega gracias a la diligencia de Thos. Cook & Son. El fama pega sus estampillas con prolijidad, dándoles golpecitos para que se fijen bien, pero el cronopio lanza un grito terrible sobresaltando a los empleados, y con inmensa cólera declara que las imágenes de los sellos son repugnantes de mal gusto y que jamás podrán obligarlo a prostituir sus cartas de amor conyugal con semejantes tristezas. El fama se siente muy incómodo porque ya ha pegado sus estampillas, pero como es muy amigo del cronopio, quisiera solidarizarse y aventura que en efecto la vista de la estampilla de veinte centavos es más bien vulgar y repetida, pero que la de un peso tiene un color borra de vino sentador. Nada de esto calma al cronopio, que agita su carta y apostrofa a los empleados que lo contemplan estupefactos. Acude el jefe de correos, y apenas veinte segundos más tarde el cronopio está en la calle, con la carta en la mano y una gran pesadumbre. El fama, que furtivamente ha puesto la suya en el buzón, acude a consolarlo y le dice: -Por suerte nuestras esposas viajan juntas, y en mi carta anuncié que estabas bien, de modo que tu señora se enterará por la mía.

jueves, 18 de febrero de 2010

“Sé que muero / aunque ardo entre lunas": Homenaje y poemas de Juana Eva Robinson Agramonte



(Juana Eva Robinson Agramonte. "La poesía trasciende el límite fino entre la vida y lo que perdura")

Jesús García Clavijo
irenec@medired.scu.sld.cu

..."A Santiago si voy, espérame, yo te aviso, sin falta, espero estar mejor y asistir"...

Todavía me parece oírla optimista y feliz del otro lado de la línea, poco antes de que comenzara enero, y hoy que casi se termina, ya no está.

A mi lado las cosas que le daría el día 21 en el encuentro con los poetas en Santiago donde no llegó, y todos sabíamos ya que no andaba bien entonces.

Se confirmó su recaída y hoy de un solo golpe me dicen que Juana murió hace dos días.

Juana me dejó un dolor, como todo el cariño que le tengo, siempre dispuesta, llamando para la visita a su provincia y organizando un evento en Baracoa, con todo listo a pesar de su enfermedad, esa que nunca logró vencerla.

Juana me dejó una lección de valor cuando apenas días antes de morir me estaba diciendo que venía, que fuéramos a Guantánamo y después que no, que no se sentía bien para seguir con los preparativos pero que a Santiago si venía, y suspendimos el viaje a Guantánamo porque ella sin falta vendría a Santiago el 21 pues se sentiría bien o mejor y no faltaría al encuentro.

Juana me hizo falta y ella no lo supo, o quizás se lo imaginó porque teníamos planes con sus poemas y su fuerza constante ante las cosas buenas. Las personas se acostumbran a la gente de una forma indefinible pero cierta.

Uno siente que no disfrutó su amistad como debía, o como debió ser.

Alegre como en la foto, leyendo sus poemas en Holguín hace casi un año, practicando con sus amigas poetas en una mesa larga de noche, feliz por el encuentro. Preocupada por los detalles; llamando a Belkis Crespo y dándome informaciones de sus gestiones para el encuentro con los poetas, llamando a Yolanda Franco para ayudar en lo que pudiera.

Juana fue mi amiga, nuestra, y nos honró con sus poemas en la antología que tanto le preocupaba, y su sencillez en los detalles más insignificantes, esa sencillez de las personas grandes que perduran. Así me lo comunicó en su mensaje:

"Hola Jesús. Supe por Belkis que estabas solicitando un solo poema para la Antología. De los cinco que están incluidos en la versión digital, adjunto “Retrato”. Saludos para ti y tu esposa. No pude decirte que tu niña es una belleza. ¡Felicidades! disfruté mucho el rato que estuve en Holguín, gracias por la oportunidad". // Juana Robinson


Después vinieron muchas llamadas por teléfono para coordinar todo lo demás, y su voz nunca me hizo sentir nostalgia, ni falta de optimismo.

Una noche, a mediados de enero, la sentí un poco seria y le pregunté por su salud y me dijo que estaba bien, que saldría sin problemas, hasta se rió para darme fuerzas.

Coordinamos todo; menos su partida.

Les dejo los poemas de una amiga que está, porque la escritura trasciende el límite fino entre la vida y lo que perdura, les dejo su sonrisa, su alegría y sus ganas de vivir.

Jesús García Clavijo
Enero 2010

(Clavijo, Belkis Crespo y Juana Eva en el extremo derecho, toda sonrisa. En Holguín 2009)

POEMAS DE JUANA EVA ROBINSON AGRAMONTE

Viajes a la Nada

Voy de tango y profecía
soy la estampa perturbada
lloro rezo ¡Ave María!
voy cansada

Siembro lluvia enardecida
sobre endebles enramadas
lamo puertas avenidas
sangre helada

Traigo adagios desde el miedo
de los viajes a la nada
rapto ángeles del cielo
voy cansada

Retrato

De vuelta a estos trazos me contemplo
efímera seca
soy la hoja que surca huellas en el aire
sin cauce sin vida
Soy río que desborda su llanto
en el miedo en la soledad
que no sabe por qué muere
en un lecho de sal y arena
de rondas que golpean y huyen
Regreso postrada en una nube
sin la flor precisa
o el aroma del verbo tardío
ya ni siquiera soy hoja
ni río ni tiempo
ni cauce de sal y piedra
llevo los pies desnudos como sabanas
ahora soy tierra fértil sin cultivos
Dios sabe cuanto los deseé
Repítanse los claros de luna
los arcoiris las sirenas
que este afán avive el fuego en mis entrañas
y esta noche o antes del alba
el torrente estalle
en estas sábanas sin máculas
y vuelva a sentirme hembra
en el último rincón de esta cama


En el vórtice

Sé que muero
aunque ardo entre lunas
Nadie sabe qué tiempo
callan las cenizas
menos mal
que no languidezco toda
y que puedo sostenerme
en el empeño de los días
Aunque no lo crean
ansío los artificios de otras pasiones
el fulgor que me lame

Sé que muero
en el vórtice de la conjura
menos mal
que la hiena es cauta.

Sobre el lienzo

Temo a las sombras
donde alguien calla la herida
el dolor se muere dolor
el candil se desvanece.

Conozco el encanto de otras sombras
caprichos de sol
que desencadena el alba
y atreguan la muerte
mientras
ámame donde otras sombras
Haz que la muerte entone odas a la vida
a los amores que no verán el fin
y se torne luz sobre el lienzo.

Hacia el laberinto

Vuelven
las huellas que el tiempo no calcinó
estas noches
atada a horas de incertidumbre
como el acróbata que estrena las cuerdas
una y otra vez hacia el laberinto.

Cuando ceja el manantial

La tierra añora dinosaurios
esta verdad lacera
mas no arrojaré reproches
¿Acaso no adivinan el alud?
No las manos yertas
no la embriaguez que roza el vacío
no la lluvia estéril en el lecho
reverso y cruz

Soy corcel
cabalgaré hasta donde la música es credo
--- lumbre ---
escudo de un adiós que no resiento
Ya nada remedia este clamor
necesito del fango que me lustre
¿Dónde están las fronteras
las nuevas comarcas?
¿Por qué ceja el manantial
cuando es dolor la sed?
necesito de las piedras para alojar los vicios
del hambre para escoltar afanes
desdoblarme en el barro.

Prisionera

Disimula su vigilia
escribe el verso en una tira de papel
cómplice de razón y delirios
prisionera de esta umbría
que destoca el tiempo.

Cuando me acuesto

Mientras duermo
el cansancio se desliza
como agua
que gravita sobre el agua
un intrépido goce
alivia mis arrugas.

Rumor de dos

Me atrapa el aura de las cosas más simples
su luz auténtica
la quietud del aire por ejemplo
un pajarillo picoteando mi traspatio
una guitarra
Me gusta husmear en los acertijos
en la picardía del pregón
mi identidad
Me regocija la lírica de Buena Fe
el Diablo Ilustrado
Sur Caribe
yo también siento nostalgia por el cencerro
--sudor en La Trocha--
Me sirven estos borrones
un fino pincel
el néctar de las azucenas
y hasta el hedor del anamú
pero en este páramo donde aguardo
donde el aire es desafío
y me defiendo
aquí donde estoy
en medio de este océano
prefiero el rumor de dos
en una noche sin rigores
el nimbo que fulgura en las sombras
mientras huyo de mis pies
al amparo de un gaviero.

El hálito del camino

No vengas de traje o calzado nuevo
soy de otras pasarelas
no arrulles como un mirlo blanco
sólo busco la fe
no llegues como brisa cantora
usurpando mi pereza en las mañanas
ven hermético
aún hay frío
y la bruma se atasca en mis trochas
aprendí que amarse en estos tiempos
es voltear como una moneda
que pronto gravita
como un sordo cascabel

Si eliges venir
no esgrimas disfraces
acércate con pasos largos
te concedo
las orgías de este invierno
muéstrame que eres sol
mas no olvides arrancarle
briznas de hinojo al camino
y esparcir su hálito en tus labios
para que yo los merme


Juana Eva Robinson Agramonte. Guantánamo. (1954-2010)

Licenciada en idioma inglés. Poeta. Miembro del Taller literario Rubén Martínez Villena de la Casa de la Cultura de Guantánamo. 2do premio de poesía por la obra “Si te nombra” en Concurso Protesta de Baraguá: Símbolo luminoso del Moncada; Guantánamo 2003. Mención XXVI Encuentro Municipal de Talleres Literarios por la obra “Lejos del borde”; Abril del 2004. 2do premio Encuentro de Mujeres Creadoras de la Federación de Mujeres Cubanas por la obra “Como estrellas”; 2005. Publicación del plegable “El encanto de otras sombras”; Ediciones Catedral de Santiago de Cuba, 2006. Publicación en Revista Internacional de Literatura “AIR” No.18 y No. 19, 2007 - 2008 Málaga, España. Publicada en la selección de poesías Del Quetzal al Tocororo, Cuba-Guatemala 2009.

sábado, 13 de febrero de 2010

TODOS los días debían ser FEBREROS DE AMOR



Jesús García Clavijo
irenec@medired.scu.sld.cu

Todos los días deben ser febreros de amor. El amor es tremendo.

Nada en este mundo es más difícil que el amor… escribió Gabriel García Márquez.

Aparece y entusiasma en cualquier estación; nos encuentra dispuestos, nos define capaces cuando une y convierte.

Anida en un rayito de sol, en la nube o la llovizna.

Desordena los mil mundos, no soporta las paredes, sale, vuela y vuela, nos lleva dentro y nos saca a la luz, otros y nuevos. Felices.

Cuando se habla del amor se estremecen los miocardios y mil nombres aletean la memoria.

De respuesta a un concurso sobre el amor se hizo esta carta, ahora se las regalo con el deseo de que les sirva en algún momento de nostalgia, de deseos incurables, esos que todos tenemos y que sin ellos realmente la vida fuera otra cosa. Menos vida.



(Una familia fruto del amor: Clavijo, Irene e Irenita)



Santiago de Cuba, 14 de febrero


Hace un año escribió una carta para un día como hoy.

Un amor de todavía aunque se pensara en algún amor de entonces.

El amor no pasa, nos hace jugar todos los días con la luz del universo.

Alguien escribió un poema. El poema tiene también su larga estación, un milagro tierno, una gota de luna en cada verso, una estrella que nos mira después de mirarla tanto.

El amor no tiene edad, cualquier día es bueno para lanzarse a su encuentro y compartir un poco de esperanza. Mienten los que dicen que lo olvidan.

Una flor, una música, una ventana abierta, una esquina cómplice, nos hacen volver y volver a lugares amados de nuestra memoria y somos otros y los mismos de ayer.

Felices los que amaron porque alguna vez soltaron todas sus palomas y una era la paloma del amor.

Ahora es una suave melodía, un retoño tierno, blanco, siempre blanco, un delicado galopar sobre la mente.

Hace un año y parece hoy que recibí su carta, con un amor de usted, escrita delicadamente como en un pétalo.
Ahora le contesto por la fecha y le regalo el milagro de la lluvia, su tintinear sobre los techos, su viaje a las raíces de las rosas; esas rosas que florecerán siempre para que viva, tierno y alegre, junto a ellas.

El Amor

LOS POEMAS Y RELATOS de Jesús García Clavijo en:
http://laislaylaespina.blogspot.com/2010/02/los-poemas-y-relatos-de-jesus-garcia.html




viernes, 12 de febrero de 2010

SHELTER: Una cinta de amor gay muy diferente




Reinaldo Cedeño Pineda
escribanode@gmail.com

Zach (Trevor Wright) sonríe, se suelta, está radiante cuando toma el timón. Viene de una noche de amor de casa de Shaun (Brad Rowe). Dudó, se angustió, caminó de un lugar a otro… pero acabó rendido: amaba a Shaun Y así, con el deseo a flor de piel, había tocado a su puerta.

Es una de las escenas de SHELTER (Refugio) filme norteamericano bajo la dirección de Jonah Markowitz que acabo de ver gracias a manos amigas. Es del 2007, pero sólo ahora he podido verla.

Zach sueña con formarse como pintor, pero está obligado a renunciar a su pasión para ayudar a su hermana y su sobrino. En su tiempo libre hace surf y comparte con su amigo Gabe. Cuando Shaun, el hermano mayor de este, vuelve a casa, nace una relación muy especial.

La asunción del amor no será fácil. El surf es el puente. De la cerveza al primer beso, los cuestionamientos interiores, el paso atrás y finalmente la aceptación.

La relación de Zach y Shaun es toda ternura.

Cuando Shaun, un poco más experimentado que su pareja, le confiesa lo hermoso que es, Zach sonríe y lo abraza.

El paso definitivo será reasumir su sueño de pintar para lo cual se mudará a casa de Shaun. Su hermana le ha pedido quedarse con el niño. La única solución será llevarlo con ellos. Otra singularidad de la cinta es su apuesta por una pareja homosexual como adecuada para la crianza de un menor. Ya se sabe que ese es un tema polémico en muchos sitios.

Zach y Shaun se toman de la mano delante de la hermana.

Desafortunadamente el cine de temática gay es difícil de ver. He visto unas pocas en la televisión y la mayoría en festivales, jornadas o por gestiones privadas. Las hay de todos los calibres. SHELTER es la primera película (repito, de las pocas que he visto) donde el final de una pareja del mismo sexo, es feliz y esperanzador.

No hay asesinatos (Los hombres no lloran, Brokeback Mountain, Mi nombre es Harvey Milk) ni finales sin salida (Plata quemada), no hay enfermos de SIDA (Philadelphia, Todo sobre mi madre) ni gente que se va del país (Fresa y Chocolate), no hay personas devastadas por la prisión (Wilde), atormentadas (Sacerdote, Happy Together), no correspondidas (Adiós a mi concubina).

SHELTER tal vez no tenga el dramatismo de algunas de las producciones mencionadas, pero es una película tierna por excelencia. Tierna sin melcocha y sin estridencias. Bien actuada y creíble. Sencilla, pero hermosa.

¿No la ha visto? ¿Y qué espera? ¿Ya la vio? ¿Qué le parece?

SHELTER
Dirección: Jonah Markowitz.
Pais: USA.
Idioma: Inglés con subtítulos en español.

Año: 2007.
Duración: 97 min.
Género: Drama, romance.
Interpretación: Trevor Wright, Brad Rowe, Tina Holmes, Jackson Wurth, Katie Walder, Matt Bushell. Ross Thomas, Albert Reed.
Guión: Jonah Markowitz.
Producción: J.D. Disalvatore.
Diversidad sexual: LA HISTORIA: La Bandera del ARCOIRIS / Los sucesos de Stonewall/ Reivindicaciones LGBT http://laislaylaespina.blogspot.com/2008/10/la-bandera-gay-bandera-del-arcoiris-28.html
Que nunca más se diga en Cuba. “Por ahí va un homosexual… un maricón” http://laislaylaespina.blogspot.com/2008/04/7-congreso-de-la-uneac-yo-estuve-all.html
Tom de Finlandia: El lápiz de Apolo

martes, 9 de febrero de 2010

LA GENTE QUE YO CONOCÍ


(Pintura del argentino Oscar Polzonetti)

Jesús García Clavijo
irenec@medired.scu.sld.cu

Haber vivido, además de ser un gran recuerdo como dijo un poeta, es una posibilidad de conocer mucha gente. De todas, uno no puede hablar de una vez y poco a poco he ido hablando de algunas importantes en mi vida. Leyendo a Retamar, en su libro Recuerdo a… me puse a pensar en las personas que yo recordaba, por suerte a muchas y más aquellas que conocí, aunque ellas no me conocieran, o ya se olvidaran por el paso del tiempo.

Así conocí, por suerte a Nicolás Guillén, realmente no fue por mi cultura de aquellos años iniciales de adolescente, si no porque vivía cerca de la UNEAC en La Habana y allí pasaba buenos ratos entre poetas y artistas importantes.

Antes había conocido a Bola de Nieve y a su padre, no en la UNEAC, fue en una playa en Santiago de Cuba donde vivo, y luego lo volví a ver en La Habana poco antes de su viaje a México donde murió, eso lo supe después con los años, así sería interminable la lista de personas y ese no es mi objetivo hoy.

De todas formas quiero dejar constancia, porque he hablado de ello otras veces, que Juana Bacallao fue mi amiga y hoy ni se acordará de mí, ella es una figura, como me decía y la consideraba. Juana es un personaje en mi vida, quizás porque coincidió con una época importante o ella era tan sencilla que se hizo importante para mí. De Juana hablé largo otras veces.

De todos aprendí. Realmente de todos uno aprende. También conocí a Panchón, mi amigo con su discapacidad física y a Laura, la viejita que limpiaba la casa donde dormía en la Habana, cerca de la UNEAC, y a Munga, la esposa de Luís, una pareja de viejitos, amigos de mi abuela Nanín, que me dieron cariño, familia en la Habana y un balcón para mirar el mar.

Les debo a los demás la inclusión en mis descargas y seguro lo haré.

Uno se deja llevar por el tiempo y el trabajo y las cosas pasan sin que queden las notas para el recuento.

Hablando de trabajo, vivo en el único país del mundo que uno puede vivir sin trabajar; se nace gratis, nada cuesta y hasta te cuidan todo el tiempo en la barriga de tu mamá, luego te dan toda la enseñanza gratis y la comida el estado te la da a un precio simbólico que casi no te cuesta nada, comida para vivir, no para lujos, te enfermas y todo es gratis y te mueres y el entierro no te lo cobran, en fin, que es un país donde se nace y se muere sin trabajar.

Menos mal que ya el gobierno está tomando medidas al respecto y la gente sigue sin trabajar o... trabajan en las tiendas de ropa, porque siempre están llenas. Estoy seguro que se resolverá, pero lentamente; ojalá no tanto.
El tiempo es un recurso, el más importante y a mi, como a los que trabajan, no nos alcanza nunca, aunque lo planifiquemos y replanifiquemos.

Un amigo me decía que el mundo hay de todo, pero mal repartido. Eso mismo pasa con el tiempo. Pero no quiero darles una clase de técnica de dirección, quiero hablarles de las personas que conocí y participaron en la Jornada Científica del día 21 de enero en Santiago de Cuba. Allí, como el año pasado, se unieron poetas y médicos, la salud y el arte, sin embargo no se habló de enfermedades ni tratamientos, se habló de salud, esa que se logra con la espiritualidad y nos arregla el resto.

De la jornada ya Reinaldo Cedeño habló y fue fiel a lo ocurrido, dejándome poco espacio para mis comentarios casi terminados y ahora transformados por ese motivo, el jefe es jefe, y respeto las jerarquías.

Yolanda Franco Sagué, es otra persona que conocí y estaba allí, como el año anterior, con sus poemas y alas. Ella es la esposa de Juan Wong, no olvidemos que detrás de una gran mujer hay un gran hombre, Juan es un gran hombre, cuida la casa para que Yolanda asista a las tertulias y a la Peña Minerva. Es un personaje Yolanda, sobre todo es la que asegura las mejores empanadillas de Santiago. Sus poemas son de respetar y ahora anda en una onda de los orishas un poco sospechosa.

Teresa Madlum, también mencionada por Reinaldo, fue parte de mi infancia, Lola, nos crió a los dos, Lola es Dolores Payás, no la otra de antes de la revolución que tenía un prostíbulo cerca del puerto, que por suerte visité muy pequeño, para darle cobertura a mi padre que trabajaba cerca y de paso aprender y conocer las cosas del pasado de mi ciudad. Pensándolo bien, yo soy bueno; estudié en colegios religiosos, luego mi papá trabajaba en algunos negocios de montar cuadros y venderlos, lo que lo obligaba a viajar por muchos pueblos y siempre iba con él. Lo raro era, que sus oficinas, todas, estaban cerca de los prostíbulos de la época y yo tan pequeño no entendía nada de aquello, pero me gustaba más que andar con las monjitas y el Ave María.

Ahora hablan de los traumas… traumado estaría yo con tales cambios en mi vida, que por suerte, ayudaron a mi formación vocacional.

Como Tere es mi hermana casi, no hablaré de ella porque sería nepotismo, palabrita de moda y perseguida en algunos lugares.

Hablaré de los ponentes en el orden de aparición según el programa previsto.

Reinaldo Cedeño Pineda, obligatoriamente debo hablar bien del pues si no... no me pone en su blog, pero de todas maneras nada malo podría decir, si la bondad y lo humano podría medirse, Reinaldo superaba todas las medidas. Él no sabe donde lo conocí. Admiré si, aquel muchacho joven y con perspectiva que escribía en el periódico Sierra Maestra de mi ciudad, con un periodismo distinto, fresco, valiente y culto, pero nunca lo había visto de cerca, una mañana de visita en la biblioteca Elvira Cape, estaba Reinaldo y yo entré e intercambié algunas palabras de paso con él, muy serio por cierto, mientras esperábamos nos atendieran. Pensé, este muchacho, va a llegar lejos. Ahora se, que lo más lejos que ha viajado, es La Habana, fiel a sus ideas guillenianas, que: mientras más nacional, más universal. De todas maneras no le vendría mal viajar, digo a otros países, lo dijo Vladimir Maiakovski: el poeta debe viajar… pero creo que en aquel entonces no se hacían tantos trámites con la visa.

Uno viaja también de otras maneras y anda distancias, Internet ayuda. Pero no es lo mismo que el cuñito en el pasaporte y ver la cara que le ponen a uno al cruzar las aduanas.

Muchos años después, nos volvimos a ver en la casa de Teresa, mi hermana, y luego fuimos amigos, unidos, por Yolanda, que aunque casi no habla, es muy buena comunicadora y en su síntesis une a la gente.

Cedeño dio inicio brillantemente a la jornada científica que les dije del día 21 en el Hospital Docente Materno Sur Mariana Grajales, primera vez que lo escuchaba exponer y hasta una persona me dijo sus dudas de si funcionaría o no esa conferencia en ese entorno de partos, medicinas, heridas y tratamientos. Y funcionó. Nunca dudé de ello y no me hizo quedar mal, ya Cedeño, es plantilla de la medicina natural y tradicional, nada mejor para el estrés que saber de donde vinimos y sobre todo, hacia donde nos movemos, él lo logró y todos se lo agradecimos.

Le siguió el Dr. Regüeiferos Prego, toda una institución en la salud pública de Cuba y del mundo, sobre todo en la neonatología, esa que nos cuida en los primeros tres meses de abandonar la barriguita de mamá, quién duda que Reinaldo fuera paciente suyo.

A Regüeiferos lo conocí paseando por las calles de mi ciudad, a la antigua, muy elegante y con corbata, con su esposa de brazo, algo perdido y tan necesario rescatar, digo la elegancia, no la esposa, cada uno sabrá como resuelve sus reuniones, pero es lindo ver a la gente así unida y elegante, en él se conjugaban ambas cosas, digo la elegancia y la esposa, luego supe, comentario de paso, que era una institución en la medicina y no se equivocaron quienes me lo comunicaron bajito, para que el profe no lo escuchara, desde ese momento lo admiré y luego fui su amigo, respetuosamente lo digo y vivo feliz con ello, al menos así me considero. Brilló su conferencia, que luego me comentó a solas, amaneció preparándola por el tema tan fuera de lo común como el arte y la salud en la calidad de vida. De todas maneras, genial como siempre, el Dr. MSc. Luís Alberto Regüeiferos Prego, es otra persona que conocí, aprecio y agradezco.

Aquí hago un alto para confesiones. Lo hago para resaltar la maestría del tercer ponente. En mi función de asesor del evento habíamos planificado a dos ponentes de Holguín muy importantes que seguirían en el programa, lo que no podíamos planificar era el terremoto de Haití y la presencia nuestra, digo de Cuba, en ese hermano país, aspecto que movió todo el sistema de salud cubano y a los dos ponentes, que un día antes, cuando estábamos por imprimir los programas, me comunicaron no podrían asistir.

Quintero, hablen con el Dr. Quintero, urgente, el dirá que si; fue la primera persona que nos vino a la mente, con la seguridad de los hombres buenos. Casi con horas, no días antes, se le pidió al Dr. MSc. Jesús Quintero nos impartiera una conferencia sobre esos temas que tampoco estaban programados en su labor diaria, y dijo que si, ya él había asistido a otros eventos nuestros y conocíamos de sus dotes de buen comunicador y paladín de la medicina natural y tradicional en Cuba.

A Quintero también lo conocí. Era un misterio que pasaba con su maletín por la puerta de mi casa todos los 45 días que permanecí con una fractura en reposo. Años después, previo a la visita a Cuba de otro grande de vla medicina natural y tradicional del mundo, el Dr. Sadhak Godoy de Guatemala, estrechaba la mano de Quintero en la sala de mi casa. Hasta hoy, Quintero es uno de los amigos que guardo y conservo, como de las mejores personas que conocí. Quintero, disertó en el evento, movió neuronas y sin hablar de enfermedades, nos curó a todos, el tiempo de su conferencia fue el que más rápido pasó en nuestras vidas, sin darnos cuenta, sin papeles ni notas, el Dr. MSc. Jesús Quintero, hizo una pausa, como el poema de Benedetti…no para contarnos las mentiras/ si no para cantarnos las verdades.

Lo que nunca supe, ni le he preguntado, qué lleva en el maletín, todavía anda con él. Las personas se dividen en tres partes anatómicamente, pero algunas nos dividimos en más.

Muy de moda los celulares, como parte inseparable del cuerpo humano cubano últimamente, aunque no tengan crédito, no importa, allí va el celular, que amenaza con desplazar la socorrida jabita, la de por si acaso.

Luego, llegaron dos seres de Argentina, que mostraron sus experiencias con personas que presentaban algún tipo de discapacidad y mediante el arte, ellos, durante años, y sin mucho apoyo, pero con muchas ganas de ayudar, han logrado darles salud y calidad de vida. Andrea Dibella y Oscar Polzonetti. A los dos los conocí también, suerte de la vida. Un matrimonio de gente buena. Psicóloga y psicoanalista ella, amorosa y capaz. Pintor, profesor de arte y poeta él. Ambos se hicieron dueños de Santiago de Cuba y de nuestros corazones, fue la ponencia más larga y debatida de todas, sus experiencias nos conmovieron, su sencillez y humildad perduran en nosotros todavía.

Luego, no podía faltar, hablaron los poetas, la poesía. ¿Y es que todo lo anterior no lo fue?

La mejor clausura de la historia y el traslado al almuerzo y al intercambio abierto y franco frente al mar.

Allí entre bailes, risas, alegrías, saludos y felicitaciones, entre médicos y poetas, pensaba en todas aquellas personas que conocía, pero sobre todo en los que trabajamos para que esa alegría fuera realidad.

Allí estaba el Dr. MSc. José Antonio Lora, el primero en tocar a mi hija Irenita al salir del vientre de Irene. Lora era el presidente del comité organizador, máximo responsable de toda la jornada. También estaba la Lic. Irene Cruz Martínez, presidenta del comité científico.

A Irene también la conocí, pero ella antes a mi, de todas maneras el orden de los factores no altera el producto y el producto fue Irenita algunos años después, que también participó en la organización del evento; de un evento que nos dejó a todos con ganas de seguir.

Allí frente… al mar del Sur/ que también Caribe llaman… recogiendo caracolas en la playa con Irenita, pensé contarles de la jornada científica y escribirles estos relatos de la gente que yo conocí; que como todos ustedes, han sido muy importantes para mí.
OTRO RELATOS DE CLAVIJO:
http://laislaylaespina.blogspot.com/2010/02/los-poemas-y-relatos-de-jesus-garcia.html

La increíble historia de PANCHÓN



Jesús García Clavijo
irenec@medired.scu.sld.cu

Uno vive y el tiempo pasa tan rápido que va dejando asignaturas pendientes porque otras nos examinaron primero.

Yo tengo varias y al menos una cumplí en este viaje de enero a Holguín, ir a ver a mi amigo Panchón.

Tengo una amiga reciente en esa ciudad a la que le gusta mis historias de su pueblo, allí viví casi 5 años terribles de mi vida, Holguín, definitivamente, es una ciudad lejos del mar y por tanto lejos de la ternura, el menos para mi.

En ese tiempo de mi estancia-trabajo en Holguín, conocí muchas personas importantes: al Guayabero, figura emblemática de la cultura nacional, pronto se le hará un documental, por fin se lo merecía en vida. Tuve la dicha de poder ver la maqueta del mismo con sus realizadores, con el que descargaba en la Casa de la Trova y en otro lugar desordenado, pero mas hermoso que luego, con el tiempo, le pusieron su nombre, alguien sentía lo mismo que yo pero podía mas y así lo hizo para el bien de todos. Conste, que no conocí al guayabero por cultura ni por cantante, lo conocí porque como no tenía donde dormir muchas veces, pues andaba de bohemio con los bohemios de verdad y así pasaban las horas menos malas en la ciudad de los parques, que para mi era la ciudad de los bancos-dormitorios pues indiscutiblemente debía parar en ellos al menos dos horas hasta que llegara el transporte a mi trabajo a 7 kilómetros de ellos y que muchas veces recorrí a pie para variar.

También conocí a Juana Bacallao, tremenda figura de las pistas de cabaret y de Cuba entera, y sus muchachitas alegres del cuerpo de baile que tenían buen cuerpo y al menos una me dio un lado en su cama y en su corazón; así me lo creí y a estas alturas no pienso cambiar mi opinión, es mejor dejarla positiva. Ellas vivían durante su temporada en el hotel Praga, recientemente allí me hospedé lleno de esos recuerdos y de algunos vectores de nueva generación. Ya el Praga no es el mismo, perdió el encanto de sus pasillos clandestinos y sus cuartos amplios y semioscuros. Muchas veces lo moderno aparta la poesía. Al viejo carpetero de las madrugadas culto y borracho, pero eficiente lo sustituyeron por otras jóvenes no borrachas y menos eficientes pero mas preparadas. Les falta la imaginación de aquel buen hombre con sus misterios de muchos años dando llaves de madrugadas y cambiando sabanas.

Así conocí a muchas personas buenas y menos buenas, pero hoy las recuerdo como buenas a todas, con el tiempo la bondad toma otro matiz.

Entre esas buenas personas, conocí a una muchacha hermosa, las holguineras son bellas arriba y flacas abajo, casi todas, digo las holguineras, ya en cuba nadie es de ningún lugar, andamos ligados en todas las provincias y muy pronto de muchos países, así que casi todas. Le llamaremos Marta, realmente su nombre es otro. Marta me ofreció sus beneficios sexuales una madrugada en uno de los bancos-cama de los llamados parques los cuales no acepté por el ofrecimiento. En aquel entonces vivía esos prejuicios de que la que se da fácil es peligroso; bueno, ya los superé, pero les cuento de aquellos tiempos, de todos modos como debía esperar las 5 de la mañana, pues hablé todo ese tiempo con Marta que no tenía dinero para amanecer, la noche fue mala, y de todas maneras quería complacerme a cambio. Entonces supe que marta era buena gente y como toda buena gente estaba golpeada por la vida, su vida realmente fue un calvario y entonces ejercía esos favores a cambio de algún dinero para mantener a su hijo recién nacido y sin padre. Me dijo que había dado tropiezos en su vida, pero raramente los había dado con una parte extraña de su cuerpo, al menos más alta que los pies, que por lo general es con lo que uno tropieza. entonces supe que también la gente selecciona los lugares de los golpes y las fricciones.

No me creí capaz para darle una charla política a Marta sobre su vida, pero quedamos siendo amigos y le deje a las 5 en punto de la mañana los últimos 15 pesos que tenía encima cuando corriendo, fui a montarme en mi transporte y su mano me decía nos vemos mañana. y la vi, la vi muchas veces y la ayudé; pero nunca la toque, era Marta mi amiga de verdad y de los malos momentos, incluso nunca me quedé en su casa a dormir como ella me ofreció para no quitarle un cliente de la noche. Así pasaron los meses y casi años de amistad con ella que seguía su misma vida, y en el fondo la respetaba como a la mujer mas seria y honrada del mundo, al menos me ofreció su verdad y esa casi nadie la saca a la luz.

Marta no vive allí donde ella daba sus favores, con los años volví y no estaba ya, debió casarse o algo por el estilo; pero nadie supo darme su paradero, pase hace solo días por esa casa y sentí que algo bueno le había pasado y fui feliz. Uno siente las cosas buenas cuando las desea seriamente.

También conocí a Panchón. Panchón daba gritos y la familia y los médicos corrían con el a inyectarlo y dormirlo, Panchón era un misterio pues no conocía su familia y si a el que siempre estaba en su silla de ruedas mirando la gente pasar y saludar, así una tarde hable con el, bueno, mas o menos, él no entendía mucho por su enfermedad pero hicimos una buena amistad y compartíamos momentos alegres y de risas sanas y le dejaba golosinas en su casa con su familia que me fueron conociendo hasta que un día llegue y Panchón estaba en crisis y sus gritos llegaban mas allá de mis angustias. Panchón vive en un barrio marginal a casi tres kilómetros de la casa de Marta y de los parques.

Volví al otro día y averigüé, ya Panchón estaba calmado y supe que esas crisis le entraban cuando quería tener relaciones sexuales pero nadie quería tenerlas con Panchón por su estado de discapacidad, entonces salí con Panchón en su silla de ruedas por toda la carretera hasta la casa de marta y le dije, acá te traigo un cliente, aquello fue terrible, realmente no se que me dijo marta pero finalmente vivió con Panchón los mejores momentos de sus amores, y fue la protagonista de las mejores tardes de Panchón entre sus piernas, que por cierto, tenía que pagarle yo, pero por ser mi amiga no me cobraba la dificultad del cliente y Panchón se enamoro locamente de su único amor verdadero.

Si alguien sufrió realmente mi partida de Holguín, fue Panchón.

Ahora, como una de mis asignaturas pendientes, fui a verlo con los amigos argentinos Oscar y Andrea, sentía temor, mientras me acercaba a su casa que al llegar me dijeran que había muerto, la muerte de los amigos nos mata un poco. Su enfermedad no tenía buen pronóstico según los médicos, mientras llegábamos les fui haciendo esta historia a Oscar y a Andrea que vieron la alegría de Panchón cuando me vio después de tantos años. La amistad de verdad no necesita verse todos los días, basta con que sea y perdura.

Panchón es mi amigo. Cuando nos quedamos solos un rato y como para que yo estuviera seguro de que me recordaba me dijo bajito: ¿tú crees que puedas llevarme a dar una vuelta esta tarde?

Ganas no me faltaron de llevarlo carretera abajo en busca de Marta que ya no vive donde tantas veces llevé a Panchón a quitarse sus crisis de amor.

Les dejo esta historia con la seguridad de que si encontrara a Marta, volvería a aceptar a Panchón, como yo acepté su amistad y sus conceptos.

Saldar una asignatura pendiente de la vida, es aprobar un grado mas de humanidad.

Buen día

Jesús
VER RELATOS DE CLAVIJO: