martes, 16 de noviembre de 2010

ALITAS de CUCARACHA


Finalista del Concurso Nacional de Crónicas Miguel Ángel de la Torre, Cienfuegos 2010.

Maydelis Gómez Samón

ramay@infomed.sld.cu

Mi calle es más que un basurero de platicos con salsa de tomate y queso despedazados a lengüetazos por los perros. Es más que esas botellas –fanáticas del dominó y la forma de terminarse el juego- ahora rotas. Es más, dudo que en la Luna haya tantos cráteres como aquí. Pero, cuando cae un chin-chín, mi calle es idéntica a la Tierra, casi las ¾ partes de agua. ¡Dichosos aquellos que logran cruzar de un continente a otro sin salpicarse en el océano!

A esta cuadra debo mucho, gracias a ella incursioné en la ficción. Las composiciones sobre mi casa o el barrio hablaban siempre de lugares perfectos. Y los finales, siempre parecidos: “a lo lejos escuché mi nombre, era mi mamá que me llamaba para ir a la escuela”.

Así pasé esos años, inventando cuentos, pintando mi realidad. ¡Qué cosa bonita iba a sacarle al barrio para contar en la escuela! De quién iba a hablar…, de Santa Cruz y sus panes con jamón, de la ponchera, de los juegos de las niñas en la cuadra o de mi solar que se caía en pedacitos…

Hoy ya no invento historias. Hablo de mi realidad –maravillosa- sin avergonzarme, aunque Belén no ha cambiado mucho.

Santa Cruz ahora se dedica a la cocina italiana. Pizzas y espaguetis para todos –todo el que tenga diez pesos-. La ponchera se convirtió en un próspero negocio. No hay bicitaxi en la Vieja Habana que no haya pasado por ahí. Mientras las niñas, que se escandalizan cuando las llaman así porque ya son unas mujercitas, continúan sus juegos. Ahora consisten en provocar, sofocar y “enganchar a algún muñeco”. Gana quien enseña más y mueve mejor las caderas.

Y mi solar sigue cayéndose. Dice mami que el día menos pensado nos cae arriba y que cuando eso esté por ocurrir hay que salir corriendo para la única parte de la casa hecha de mampostería. A veces me imagino el lugar en ruinas y nosotros en la cocina, iluminados –puede ser con el sol o con un bombillo que no haya perecido en el derrumbe- para darle a la escena un toque angelical, divino.

Antes pensaba que era el fatalismo del 405, todos los lugares marcados con ese número eran solares. Mi teoría parecía cierta. Después conocí que en Playa y el Vedado también existen esos tres dígitos.

Ahora sé que soy afortunada. Vivo en un ala de la cucaracha. Detestada por muchos: “no sé cómo pueden vivir en ¼ de tierra”. Admirada por otros: “a pesar de todo no se muere, se acaba el mundo y sigue ahí”. Y por supuesto, venerada por algunos amantes leales a “ese bicho”. Mi bichito, mi Viejita, mi Habana. Y yo, en una parte de su cuerpo.

En esta alita –derecha o izquierda, según la posición política de cada quien- conocí la bobería del amor adolescente. Entrar en la cuadra y ver si estaba allí, buscar cualquier pretexto para pasar por delante de su casa. Me miraba –eso creía yo-. Pero con el uniforme amarillo no logré nada. Solo se fijó en su vecina de al frente cuando la poción mágica de la beca hizo efecto. Demasiado tarde.

Aquí he aprendido palabras y cosas que nadie dice pero que todos conocen. En este barrio la bolita no es sinónimo de canicas. Sin embargo el seis puede ser una jicotea, el quince un perro y el veinticuatro una paloma. Aquí entendí que la insistencia de los vecinos por tener antenas no era con el propósito de mejorar la señal de Cubavisión.

Quizás esta alita pase a la posteridad o como tantas otras sea llevada al hormiguero. Tal vez allí pueda decirle a Carpentier (que en cubano sería carpintero y en el dialecto de mi barrio veintinueve): “tenía razón, mi realidad –aunque venga con patas y a muchos les de asco- es maravillosa”.

OTRAS CRÓNICAS CONCURSO NACIONAL

---Esteban… de Jesús Arencibia

http://laislaylaespina.blogspot.com/2010/11/esteban.html

--Perla de Crónicas: Crónica sobre el Concurso Nacional de Crónicas

http://laislaylaespina.blogspot.com/2010/11/perla-de-cronicas.html

--Crónicas íntimas… Reinaldo Cedeño Pineda

http://laislaylaespina.blogspot.com/2008/10/crnicas-ntimas-la-seorita-alina.html

--Dos Crónicas: Almeida es un canto y Nadia, la que escribe con la voz

http://laislaylaespina.blogspot.com/2010/02/nadia-la-que-escribe-con-la-voz.html

---Memorias de Cuba Socialista... Jesús Adonis Martínez Peña.

http://laislaylaespina.blogspot.com/2010/11/memorias-de-cuba-socialista.html

---Alitas de cucaracha

http://laislaylaespina.blogspot.com/2010/11/alitas-de-cucaracha.html

--Declaración Virtual

http://laislaylaespina.blogspot.com/2010/11/el-autor-fue-ganador-del-concurso.html


Memorias de CUBA SOCIALISTA


Finalista del Concurso Nacional de Crónicas Miguel Ángel de la Torre, Cienfuegos 2010

Jesús Adonis Martínez Peña

ramay@infomed.sld.cu

¿De dónde venimos?; ¿hacia dónde vamos?: he aquí los cabos sueltos del misterio humano. Extremos opuestos velados por una misma oscuridad; los indicios definitivos del “ser o no ser” shakespeareano o, tal vez, la impugnación de tal disyuntiva, aún demasiado fácil, y el alumbramiento de la esencia del hombre-paradoja, esclavo y señor de un ser y no ser perpetuo. Las estaciones última y primera nos están vedadas, pero… ¡tremendo empacho trascendentalista! ¡Basta ya de juzgar a Shakespeare y de tanta otra impudicia que olvida al Mono, pariente mío desde las clases de Ciencias de la Primaria!

Lo dice otro inglés, Darwin: yo vengo del Mono, por las rutas de mi madre y de mi padre. Pero aquí también falta un eslabón, así que elijo otra ciencia para rastrearme: la memoria, sin magdalena, ni Proust para escribirla. ¡Lo siento!

Esgrimo la cuerda del pasado, que habitualmente se pierde al pie de un juguete antiguo o alguna voz familiar. Desando. Me detengo en un lugar especial. Mi pueblo. Regreso desde mi pueblo, ¡me gusta llamarle así! He venido, re-andando, hasta aquí. Escribo.

Por supuesto, ni Combray, ni Yoknapatawpha, ni Santa María, ni Macondo. CPA Cuba Socialista, en el “Camino del Cuajaní”: eran los pintorescos apelativos del asentamiento extra-urbano a donde las estrecheces en casa de mis abuelos nos habían confinado a mi madre, mi padrastro –de estreno por aquellos días - y a mí. El hijo del asfalto hueco y las tejas coloradas de la ciudad de Pinar del Río -protagonista eterna de cierto cuento de hadas- desembarcaba, a los cinco años, en el único pueblo que tuvo alguna vez.

“Mamá, ¿ya yo soy un guajirito?”, señalando algunos arañazos en las rodillas, tras la primera escalada a una mata de mango y dos o tres yerbazales transitados; y mi madre llorando. Aquello fue una desfloración.

El camino -hasta el Cuajaní: una prisión, me había dicho alguien- era largo, pero mi pueblo solo abarcaba una pequeña extensión, algunas decenas de casas en filas a cada lado de la carretera; detrás, “los quimbos”, viviendas de madera, planchas de cinc y piso de tierra pulimentada, donde negros y blancos vivían la inercia de los noventa, tocando su tambor -¿o ponían un bafle?-, dándose buches, sonriendo, procreando y buscando cada amanecer el sustento de los suyos. Lo demás era la bodega, el Consultorio Médico, el Círculo Social y la campiña de Cuba Socialista.

En mi pueblo todo era único, no porque abundaran las maravillas, sino porque faltaba el espacio para segundas cosas. Si había más de uno, era porque había muchísimos: árboles, perros con guasazas, gallinas, pollitos, aunque no tantos huevos… ni tantas gallinas, pensándolo bien. Para nosotros, los chiquillos, nada venía en pares, excepto los zapatos y las medias. Había, por ejemplo, una loma, en la que volé de mi carriola y casi pierdo mis dos únicos dientes de aquella época. Una vega, y era la del viejo Secundino; allí jugábamos a la pelota con bolas de trapo, hasta que el viejo aparecía por el left field, gesticulando y escupiendo amarillo por el tabaco, y nos perseguía porque le pisoteábamos el pasto de sus tres vacas flacas; era una vega inmensa. También había una laguna; “una cochinada”, como decía mi madre –que una vez también dijo “Marianado”-, en la que un día fui buzo por accidente: era espléndido bambolear los pies a dos metros del agua, pero aquel gajo estaba flojo.

La bodega era un animal mitológico, lleno de colas, en ocasiones para un solo producto. “No quiero colao en la cola del pescao”, advertía una pared, pero allí nunca vendieron pescado, así que… El Consultorio, memorable por las zafras de los diez millones… de penicilina que me enganchaban en las nalgas cada vez que tosía dos veces. Ya sé que exagero, pero para mí aquello de inyectarme era un grave problema de salud.

“La institución cultural por excelencia” del pueblo, era el Círculo, que a mí siempre me pareció cuadrado, por lo que, creo, soy el verdadero descubridor de la cuadratura del círculo, al menos, del Círculo Social. Las noches allí eran memorables, decían, porque iban todas las jovencitas muy arregladas, a bailar con la música grabada, a ver películas o a oír a los improvisadores, entre quienes brillaba Yasser, un precoz repentista al que, por cierto, le caí a trompadas una tarde en que “los grandes” nos enguantaron las manos para que boxeáramos. Nunca visité nuestro Coliseo, hasta que no fui un poco más grande, porque yo era buen gladiador, pero no “cantaba nada”, lo admito.

Sin embargo, llegado el momento, allí vi Manos torpes y, a la semana siguiente, Mis manos son más ágiles que el viento, una saga que me tuvo disparando dardos con una cerbatana –mi boca era la rápida- para cualquier lado, hasta que rompí no recuerdo qué cosa y enseguida me rompieron a mí la cerbatana en las canillas. También vi, por primera vez, una telépata de verdad -porque nadie memoriza tantos números de identificación, ni tantos nombres con Y-. Una noche, un mago durmió a su ayudante y la acostó perpendicularmente sobre un cómodo escobillón enhiesto en medio del escenario, sin apoyo visible: era una hermosa composición de Mujer con escoba, una imagen que nada me barrerá de la memoria.

Era “lo real maravilloso” de Cuba Socialista, allá en los noventa: noches cuajadas de mechones de “luz brillante” en cada portal y las estrellas mirando atónitas; “botellas” para ir a la escuela, a un ómnibus ausente de distancia; el agua de pozo, “libre de gérmenes patógenos”; “almácigos copudos”, como los de Martí, pero atravesados por la cerca pirle del patio; coros de ranas en las cunetas; niños manejando tractores, caballos; lentos viejos en bicicleta, a los que se podía adelantar con apurar un poco el paso…

La Habana es otra cosa. Cada mañana, me despierta un claxon o algún frenazo histérico en la avenida, que se alarga, gris, bajo el balcón de mi presente.

OTRAS CRÓNICAS DEL CONCURSO Y ARTÍCULOS RELACIONADOS

---Esteban… de Jesús Arencibia

http://laislaylaespina.blogspot.com/2010/11/esteban.html

--Perla de Crónicas: Crónica sobre el Concurso Nacional de Crónicas

http://laislaylaespina.blogspot.com/2010/11/perla-de-cronicas.html

--Crónicas íntimas… Reinaldo Cedeño Pineda

http://laislaylaespina.blogspot.com/2008/10/crnicas-ntimas-la-seorita-alina.html

--Dos Crónicas: Almeida es un canto y Nadia, la que escribe con la voz

http://laislaylaespina.blogspot.com/2010/02/nadia-la-que-escribe-con-la-voz.html

---Memorias de Cuba Socialista... Jesús Adonis Martínez Peña.

http://laislaylaespina.blogspot.com/2010/11/memorias-de-cuba-socialista.html

---Alitas de cucaracha... Maydelín Gómez Samón

http://laislaylaespina.blogspot.com/2010/11/alitas-de-cucaracha.html

--Declaración Virtual... Carlos Manuel Álvarez

http://laislaylaespina.blogspot.com/2010/11/el-autor-fue-ganador-del-concurso.html

lunes, 15 de noviembre de 2010

ESTEBAN




♠ Premio en categoría de prensa escrita. Concurso Nacional de Crónicas Miguel Ángel de la Torre, Cienfuegos 2010.

Jesús Arencibia Lorenzo
jesus_alorenzo@yahoo.es

Esteban, el hombre más bueno del mundo, se fue de mi vecindario. Y la hiriente sensación de vacío no se compensa con saberlo cerca, al menos en Matanzas, Camagüey o Guantánamo. Se fue. Con el mar inmenso atravesando el sentido de las palabras.

Cuando hace 15 años vine con mi familia para este barrio, él llevaba una vida aquí. Habían crecido sus hijos, venían sus nietos. Y todos los vecinos lo adoraban. Pronto supimos por qué.

Esteban sentía en su plenitud la palabra humanidad. No había niño enfermo, o casa con problemas, o amigo con hambre que él no ayudara. Cuando se enteraba de que alguien sufría, ponía su alma a padecer de tal forma que solo el aliciente del prójimo le calmaba los dolores.

Las naranjas de su patio, de tantos más que suyas, curaron no sé cuántos catarros. El agua de sus tanques dio de beber a muchos cada vez que la sequía del acueducto nos ponía a cargar cubos. Los temblores de sus manos, que el Parkinson arreció, parecían no tener fin si una angustia le quitaba el sueño a alguien.

La vida le dio un tajazo brutal cuando le arrancó a uno de sus hijos. Y él, seguramente, solo se aliviaba queriendo y queriendo más a los que tenía a su lado, a unas cuadras, en el barrio entero.

Por eso me duele tanto que se haya ido, aunque lo entiendo, porque otro de sus muchachos hizo destino fuera y la familia tiende a unirse para vivir y morir apretados.

Pero lo que realmente más me inquieta es que alguien hable mal del viejo y de los suyos porque «se fueron». Como si buscar un abrazo de nuestra propia carne, aunque se tengan que dejar anclas de la memoria y los afectos, sea un terrible pecado.

¿Acaso los humanos no tienen derecho a seguir a su corazón dondequiera que este los lleve? ¿Acaso irse o quedarse, salir o llegar, alejarse o permanecer, no son sentidos de la distancia relativos, dependientes de un punto de mira?

En cualquier sitio que esté, con Esteban andará un poco de su barrio, de nosotros, su gente; de la bondad que regó aquí como polen divino. Y también de Cuba, el suelo mayor que lo formó. Su noción de amistad y fe, su bonhomía, su sentido augusto de la existencia, no disminuye un ápice por unos centímetros más o menos en la anchura de los mapas.

Claro que aprieta el pecho abrir la puerta y no verlo al frente, a solo un cruce de camino, siempre dispuesto a levantar la mano y sonreír. Pero debe andar de puente y abrazo: amando a muchos, alegrando en nombre nuestro los pesares de otra latitud.

(Publicado inicialmente en la Revista Alma Mater / marzo de 2010)

OTRAS CRÓNICAS PRESENTADAS CONCURSO NACIONAL DE CRÓNICAS

---Esteban… de Jesús Arencibia

http://laislaylaespina.blogspot.com/2010/11/esteban.html

--Perla de Crónicas: Crónica sobre el Concurso Nacional de Crónicas

http://laislaylaespina.blogspot.com/2010/11/perla-de-cronicas.html

--Crónicas íntimas… Reinaldo Cedeño Pineda

http://laislaylaespina.blogspot.com/2008/10/crnicas-ntimas-la-seorita-alina.html

--Dos Crónicas: Almeida es un canto y Nadia, la que escribe con la voz

http://laislaylaespina.blogspot.com/2010/02/nadia-la-que-escribe-con-la-voz.html

---Memorias de Cuba Socialista... Jesús Adonis Martínez Peña.

http://laislaylaespina.blogspot.com/2010/11/memorias-de-cuba-socialista.html

---Alitas de cucaracha

http://laislaylaespina.blogspot.com/2010/11/alitas-de-cucaracha.html

--Declaración Virtual

http://laislaylaespina.blogspot.com/2010/11/el-autor-fue-ganador-del-concurso.html

domingo, 14 de noviembre de 2010

PERLA DE CRÓNICAS


Galardonados en el Concurso Nacional de Crónicas Miguel Ángel de la Torre, Cienfuegos 2010. De izquierda a derecha: Carlos Manuel Álvarez (categoría: estudiante de periodismo), Jesús Arencibia Lorenzo (prensa escrita), Ismary Barcia (televisión) y Reinaldo Cedeño (prensa digital). Falta en la imagen tomada en Caimito de la Hanábana, la premiada en crónica radial, Liannet Santana.

Reinaldo Cedeño Pineda

Un premio es un pretexto para abrazar a los amigos, a los de siempre y a los que te salen al camino.

Bajo una caoba, en Caimito de la Hanábana (donde el niño José Martí vio a un esclavo colgado al ceibo del monte y juró lavar con su vida el crimen) los cronistas hicieron la palabra y recibieron sus premios.

Tuve la suerte de estar entre ellos. La crónica Almeida es un canto publicada en este propio blog, mereció el galardón en el apartado de prensa digital.

(Reinaldo Cedeño en el Prado cienfueguero al lado de la estatua de Benny Moré)

Cienfuegos fue la vía, en el Concurso Nacional de Crónicas Miguel Ángel de la Torre, del 11 al 13 de noviembre en la Perla del Sur.

Miguel Ángel de la Torre (1884-1930) fue un cronista, actor, crítico, narrador, “hombre atormentado, dado a la vida bohemia, exquisito en el verso, violento y apasionado”, según lo pinta Doris Eras González.

Tal vez ninguno mejor para cobijarnos.

¿Con qué momento me quedaré?

¿El encuentro en el ómnibus con mi colega tunero Juan Morales, bloguero apasionado, compañero universitario a quien no veía hace más de tres lustros?

¿La lectura inusitada frente a la librería Dionisio San Román, en pleno boulevard?

¿La historia de La Dama Azul del Castillo de Jagua?


¿La madrugada al lado de la alberca, de José Alejandro Rodríguez, el incansable, el hombre de ACUSE DE RECIBO de Juventud Rebelde?

¿El verbo inmenso de Michel Contreras?


¿Las parodias del ómnibus?

¿La nobleza de Jesús Rodríguez, el caballero de la prensa en Cienfuegos?

¿La clase magistral de Luis Sexto?

(“La crónica es un misterio. No es la cosa en sí, sino dentro de sí.

No la información, sino el eco”, afirma).



(Un momento de relax: Reinaldo Cedeño, Carla Colomé, José Alejandro Rodríguez y Michel Contreras)

¿El saludo de la profe infinita, Miriam Rodríguez Betancourt?

¿La crónica visual, la alerta sobre las edificaciones cienfuegueras de Yansulier García?

¿Carla, entre el teatro, el periodismo, los sueños?

Presto a cumplir viente años de trabajo, este ha sido el más entrañable de los encuentros profesionales en que he participado.

Cuando el frío del largo viaje en ómnibus de 13 horas salga de mis huesos, habrá otras líneas y algunas de las crónicas. Sin falta.

Ahora estoy en Santiago, de vuelta… pero me he quedado allí, en los abrazos de Cienfuegos.

Parte de la tropa de cronistas en Cienfuegos

GANADORES DEL CONCURSO NACIONAL DE CRÓNICAS MIGUEL ÁNGEL DE LA TORRE
(Cienfuegos 2010)


Prensa Escrita: Jesús Arencibia , Esteban, Alma Máter.

Televisión: Ismary Barcia, Grafittis a orillas del mar, PerlaVisión.

Radio: Lianet Santana, Sostenido por la fe, Radio Ciudad del Mar.

Periodismo Digital: Reinaldo Cedeño, Almeida es un canto, weblog La Isla y la Espina.

Estudiantes de Periodismo: Carlos Manuel Álvarez (III año Universidad de La Habana), Todos los caminos conducen al Vedado.

ARTÍCULOS RELACIONADOS:

---Almeida es un canto de Reinaldo Cedeño, gana Concurso Nacional de Crónicas

(digital)

http://laislaylaespina.blogspot.com/2010/11/almeida-es-un-canto-de-reinaldo-cedeno.html

--Dos crónicas de este blog finalistas del Concurso nacional de Crónicas

http://laislaylaespina.blogspot.com/2010/11/dos-cronicas-de-este-blog-finalistas.html

---Esteban… de Jesús Arencibia

http://laislaylaespina.blogspot.com/2010/11/esteban.html

--Perla de Crónicas: Crónica sobre el Concurso Nacional de Crónicas

http://laislaylaespina.blogspot.com/2010/11/perla-de-cronicas.html

--Crónicas íntimas… Reinaldo Cedeño Pineda

http://laislaylaespina.blogspot.com/2008/10/crnicas-ntimas-la-seorita-alina.html

--Almeida es un canto y Nadia, la que escribe con la voz

http://laislaylaespina.blogspot.com/2010/02/nadia-la-que-escribe-con-la-voz.html

---Memorias de Cuba Socialista... Jesús Adonis Martínez Peña.

http://laislaylaespina.blogspot.com/2010/11/memorias-de-cuba-socialista.html

--Alitas de cucaracha... Maydelín Gómez Samón

http://laislaylaespina.blogspot.com/2010/11/alitas-de-cucaracha.html

--Declaración Virtual... Carlos Manuel Álvarez

http://laislaylaespina.blogspot.com/2010/11/el-autor-fue-ganador-del-concurso.html

"Almeida es un canto" de Reinaldo Cedeño gana Concurso Nacional de Crónicas (digital)


Galardonada en el Concurso Nacional de Crónicas Miguel Ángel de la Torre, Cienfuegos, 11-13 noviembre 2010.

Reinaldo Cedeño Pineda

Dicen que sobre las olas del Mar Caribe, una canción fue luz en noche cerrada; que un nombre de mujer y emperatriz despidió a los que serían libres o mártires; que un tema de amor puede ser la semilla de una generación.

Y ahora que me alejo para el deber cumplir, que mi tierra me llama a vencer o morir…

Hay canciones tan grandes como una batalla. Hay batallas que son como canciones.

Hay julios que parecen eneros. Hay muros que no pueden con pechos verdeolivos.

Hay voces en que va un pueblo: “¡Aquí no se rinde nadie…!”.

Me aprieto a la butaca. Reconozco a Santiago y a sus calles, sus parques, su bahía. El autor ha depositado en los animadores santiagueros (en sus maños bisoñas), el estreno de un tema para niños: Marinero quiero ser.

El autor es un héroe. El héroe es un niño.

¿Dónde le nació el poema y le nació la música? Al lado de la pólvora y la yerba. Al lado del amor.

Quisiera enamorarme, hoy, que la primavera es abril para mí…

La ciudad de Heredia y de Maceo, de Matamoros y Guillermón fue suya. Para los santiagueros, siempre fue Almeida. Sólo Almeida. Siete letras. No hacía falta más.

Santiago nunca despidió sus restos. Los amigos siempre quedan.

Mi Santiago, tu Santiago, nuestro Santiago, un pedacito de Cuba es…

Sus manos tocaron dos pilares de nuestra cultura: los Estudios Siboney de la EGREM (Empresa de Grabaciones y Ediciones Musicales) y Tele Rebelde en Santiago de Cuba, un sueño para la visualidad oriental.

Sus manos de artista y comandante tocaron muchos sueños.

Casi no se le adivina en temas como el son Dame un traguito; pero el héroe era un cubano, cubano como el que más.

Almeida es como las montañas de Oriente. Como las montañas que conoció de memoria, que nos protegen, que nos inspiran.

Almeida es un canto.

GANADORES DEL CONCURSO NACIONAL DE CRÓNICAS MIGUEL ÁNGEL DE LA TORRE (Cienfuegos 2010)

Radio: Lianet Santana de Radio Caibarién

Televisión: Ismary Barcia, Perla Visión

Prensa escrita: Jesús Arencibia, Juventud Rebelde

Prensa digital. Reinaldo Cedeño, Santiago de Cuba.

Estudiante de Periodismo: Carlos Manuel Álvarez, estudiante de la Facultad de Comunicación de La Habana.

ARTÍCULO RELACIONADO:

---Esteban… de Jesús Arencibia

http://laislaylaespina.blogspot.com/2010/11/esteban.html

--Perla de Crónicas: Crónica sobre el Concurso Nacional de Crónicas

http://laislaylaespina.blogspot.com/2010/11/perla-de-cronicas.html

--Crónicas íntimas… Reinaldo Cedeño Pineda

http://laislaylaespina.blogspot.com/2008/10/crnicas-ntimas-la-seorita-alina.html

--Dos Crónicas: Almeida es un canto y Nadia, la que escribe con la voz

http://laislaylaespina.blogspot.com/2010/02/nadia-la-que-escribe-con-la-voz.html

---Memorias de Cuba Socialista... Jesús Adonis Martínez Peña.

http://laislaylaespina.blogspot.com/2010/11/memorias-de-cuba-socialista.html

---Alitas de cucaracha

http://laislaylaespina.blogspot.com/2010/11/alitas-de-cucaracha.html

--Declaración Virtual

http://laislaylaespina.blogspot.com/2010/11/el-autor-fue-ganador-del-concurso.html

lunes, 8 de noviembre de 2010

Cuando "Minerva" cumplió tres años




Jesús García Clavijo

irenec@medired.scu.sld.cu

Se habló de amor y todavía queda un suspiro en la ventana. No podía ser de otra manera, los aniversarios de los sabios son bendiciones de los elegidos y la Peña Artístico Literaria Minerva cumplía tres años y cinco fueron los creadores, los primeros que se reunieron una tarde, debió ser de tarde, para que los acompañaran las campanas de la iglesia más cercana, y fundar este grupo de amigos que hicieron gala del conocimiento y dominio de la vida, que es dominar los vientos y sus voces: Yolanda Franco Sagué, Guillermo Orozco Sierra, Margarita Castilla Mas, Belkis Echavarría Riquelmes y Gladis Horruitiner Oleaga (foto en solitario debajo) quien hizo en la apertura, un recuento breve de la historia de la peña.

Vinieron los nombres como mariposas, y mariposa fue la voz de la primera invitada Erika Abad con un poema largo como ella anunció, y bello como omitió, deleitando a los presentes como una caricia delicada.

La voz de Alina Puig dejó para siempre dos canciones en el patio, jugueteando entre los balances, Alfonsina y el mar, todo lirismo, y Regalo, canción hermosa de Augusto Blanca, motivo para recuerdos de los presentes cuando en años de esplendor, la cultura corría por las calles de Santiago de Cuba, como el calor y el buen hacer de su gente.

Un préstamo de Cuba que anda por la Argentina, Juanita Pochet Cala, dio lectura a un poema de antologías dedicado a Santiago, de su Cuba, que a pesar de las distancias lleva siempre en un bolsillo de la vida, con una rosa y una banderita solidaria en cada mano, alzando su voz por nosotros y por su patria agradecida, su poema de reestreno, narra la vida de muchos allí presentes que acudieron prestos a la cita, cuando fue necesario, y aplaudieron reconocidos en cada verso.

Yolanda Franco Sagué, poeta y escritora, resaltó los valores humanos y la historia de cada uno de los presentes, su voz tierna, como delicada su risa, ayudaron a sus manos, palomas en vuelo, dándole paso al autor de estas líneas para decir sus poemas.

Y se habló de los valores humanos, de Martí y de la obra y la virtud.

Una voz hermosa pidió otro poema y volvió la gracia y la juventud de Erika a refrescar la tarde con sus canciones, trepando las ramas de los árboles del patio, entrelazadas con poemas del que escribe estas líneas, como unidad de luz y de confianza para volvernos a ver en otro aniversario con la pureza, la sabiduría y la razón.

Se hizo de noche y nadie se dio cuenta, quizás Júpiter puso un manto para cubrirnos y acurrucarnos agradecido.

Minerva salió con armaduras, defensora de su hogar y de sus hijos, a luchar por siempre, la esperanza del reencuentro.

Octubre del 2010

viernes, 5 de noviembre de 2010

EL BACHE CANTADO


Reinaldo Cedeño Pineda

Tal vez no lo conozca, pero Buena Fe bien pudo inspirarse en este bache. Se los presento.

Histórico ya, empecinado... reaparece todos los años.

Ubicado entre Quintero y Santa María en la carretera rumbo al poblado de Boniato. municipio Santiago de Cuba.

Es parte de mi diaria rutina, del largo tránsito entre mi casa y el trabajo.

Tal vez este bache también ande buscando su trovador. ¿Es que habrá que cantarle para que desaparezca?


EL DUENDE DEL BACHE

Buena Fe (CUBA)

El duende del bache
ha llegado a la asamblea,
querrá que lo acepten con lo que plantea.
Históricos duendes ya no quieren aceptar
subirlo a la junta de Duende celestial.

El huequito es un poema
que refleja luna llena
cuando se llena de lluvia.

Aunque algunos embusteros
han culpado a un salidero
y le llaman: oquedad sucia.
Qué orfandad de bondad y sensibilidad,
cuánta incultura en los incautos,
ignorar tan vital hecho espiritual
por las egoístas llantas de sus autos.

El duende del bache
ha llegado a la asamblea,
querrá que lo acepten con lo que plantea.
Históricos duendes ya no quieren aceptar
subirlo a la junta de Duende celestial.

Cómputos tecnificados,
cálculos optimizados,
aparatos muy profesionales.
A recónditos lugares
llevan huecos estelares
diseñados sobre los viales.
Conclusión, qué emoción, dulce salvación.
Gran mañana nos espera.
Duende futurista y de larga visión
cuando los vehículos ya no tengan ruedas.

La asamblea se ha quedado pensativa,
el murmullo se generalizó,
es que acaso suena descabellado,
o es lo que hemos fomentado
como nueva generación.


Cuando todo parecía entrar en caos
oyose la cruda voz del duende del son,
extrangerizantemente sospechoso
que se defienda
al compás del rock and roll.

El duende del bache
se va de la asamblea
no ha sido aceptado con lo que plantea.
Históricos duendes no quisieron aceptar
subirlo a la junta de duende celestial.
Aunque triste y muy dolido
el duendecillo se ha ido
con un poquito de esperanza.

Y es volver a los estrados
con esfuerzos redoblados,
y algún ritmo de confianza.
Al final, natural, es proporcional.
Por más roto, más contento,
nos espera llenos de hospitalidad,
con los baches bien abiertos.