jueves, 29 de septiembre de 2011

El día en que LLOGA volvió a sintonizar la radio


(El locutor Leonel Leblanch y el guionista y director de programas Enrique Pérez Fumero, participantes en el 21. Taller y Concurso Nacional de la Radio Joven Antonio LLoga In Memoriam)


ENRIQUE PÉREZ FUMERO


Acercarse al creador Antonio Lloga para quienes no lo conocimos físicamente es una aventura, pero el hecho de estudiar su obra y reconocer sus aportes, supera cualquier expectativa posible.

Escuché hablar por primera vez de este hombre en la adolescencia y me prometí descubrirlo en su totalidad. Luego de investigar sus trabajos y hacer algunas entrevistas surgió el radio documental “Lloga: un hombre que soñaba por los oídos”, el cual constituyó un homenaje a los 90 años que cumpliría este radialista el 3 de noviembre próximo.

Fui el guionista y director general del programa. Un colectivo que no supera los 26 años me acompañó en la aventura. La amistad y el trabajo en equipo fueron decisivos para echar a volar los sueños. La obra se inscribió en la XXI edición del Taller y Concurso Nacional de la Radio Joven Antonio Lloga in memoriam, celebrado en Santiago de Cuba entre los días 21 y 25 de septiembre.

Obtuve Premio en Guión y Mención en Dirección. También fui galardonado con los premios colaterales entregados por la Familia Lloga y la Emisora Provincial CMKC Radio Revolución.

Otros jóvenes premiados también pertenecen a la emisora CMKC: Renato Arza y Yumilka Ruiz en Actuación Masculina y Femenina respectivamente; Geordalis Revilla obtuvo el premio a la mejor Locución Masculina y la actriz Yenissel Castellanos recibió una mención.

Un programa de radio fue, quizás, un pedazo de la vida de Antonio Lloga y el documental aprovechó esa premisa para demostrar la vigencia de su obra. La calidad de los testimonios ofrecidos por José Armando Guzmán Cabrales, Jorge Luis Colomé, Adelaida Pérez Hung, Marisela Carbonell, Gustavo y Carlitos Lloga; desempolvaron emociones y permitieron tocar el recuerdo.

¡La polémica todavía persiste en torno a algunos asuntos! Lloga realizó en 1968 el primer noticiero infantil de Cuba “Siempre listos” con sus propios hijos; concibió un narrador radial que asumía no solo la descripción del contexto y de los personajes, sino también su psicología; su programa “La Familia del lío”, es considerado como el antecedente del espacio Alegrías de Sobremesa.

Es increíble como un texto escrito hace más de treinta años, puede cautivar el oído cuando lo dice un experimentado locutor y otro que no lo es. Leonel Leblanch García, estudiante de cuarto año de la carrera de Comunicación Social y locutor de programas en la emisora CMKC puso voz al material. Fue su primera experiencia en la narración de dramatizados.



El realizador de sonidos Yoandris Valeris Núñez participó en la grabación y edición del programa. A él le agradezco la paciencia y su talento para hacer grandes cosas.

“Lloga, un hombre que soñaba por los oídos” formó parte de las escuchas del festival de la radio joven y más allá de los premios, permitió que los delegados conocieran la impronta del hombre que los convoca cada septiembre en Santiago de Cuba. Este material demostró la vigencia de Lloga y la necesidad de continuar estudiando su legado, su música, su poesía.

En torno al festival, en revancha, queda un sabor amargo: la poca calidad de los programas presentados, la ausencia de ponencias o investigaciones radiales, más los habituales problemas de organización y aseguramiento.

Antonio Lloga volvió a sintonizar la radio. Aún en tiempos de tecnologías digitales, el medio que lo cautivó, continúa motivando a los jóvenes menores de 35 años de toda Cuba. Náyade Lloga resumió con una sola palabra, la posible respuesta que su padre si estuviera vivo, le daría a un joven radialista: “trabaja”.