martes, 24 de abril de 2012

SIN CAPA NI ESPADA...



♣ Presentación del libro A Capa y Espada: La aventura de la pantalla de Reinaldo Cedeño Pineda en la peña Letras Compartidas, biblioteca Elvira Cape, Santiago de Cuba, 20 de abril de 2012. Se incluyen algunas imágenes de este sexto encuentro del año, desarrollado en el teatro de la biblioteca


TEXTO :Rafael Duharte Jiménez y Elsa Santos García.  

Fotos:  Magda Esther Aguilar

      Nos sumergimos en la lectura de “A capa y espada” con el temor de que Reinaldo Cedeño hubiera incurrido en un acto de intrusismo profesional, lo cual el gremio de los historiadores alguna vez le reprocharía… pero rápidamente nuestras sospechas se disiparon al constatar que se trata de un formidable trabajo periodístico que resultará de gran valor para cuando en el futuro los adoradores de Clío descubran que, además de la política y la economía, las personas vivimos inmersas en un mundo mucho más complejo que algunos definen como vida cultural.

     Leyendo entre líneas algunos de los testimonios aparecidos en el libro, vislumbramos que después de la pérdida de nuestra condición de capital a favor de la Habana (allá por 1607) nada ha entristecido más a los santiagueros que la desaparición de Tele Rebelde; pensamos que fue ese el momento en el cual cientos de trabajadores de ese canal y un número indeterminado de televidentes sintieron la amarga sensación del luchador que se queda sin capa ni espada en medio del combate.

(La actriz Omaida Bridón demostró estar en plenitud de sus facultades histriónicas)


     Una lectura profunda del libro de Reinaldo Cedeño muestra claramente que los tres grandes hitos de la cultura santiaguera durante el siglo pasado fueron la creación del Museo – Biblioteca, por don Emilio Bacardí y Elvira Cape en los albores del siglo XX; la fundación de la Universidad de Oriente en 1947 y el nacimiento de Tele Rebelde.

     De los dos primeros acontecimientos apenas se ha escrito y del último ni una sola palabra hasta la feliz incursión de este perspicaz y sensible periodista; quien trabajando básicamente a partir de fuentes testimoniales y la pobre y escuálida crítica aparecida en la prensa periódica logra un acercamiento encomiable a aquel mundo televisivo que surgió en nuestra ciudad.
     ¿Qué deberán hacer alguna vez los historiadores? Pensamos que partiendo de esta obra pionera de Cedeño,  investigar la documentación que generó todo este proceso, para buscar  posibles respuestas a preguntas tales como: ¿Quién o quienes tuvieron que ver con la muerte de Tele Rebelde?  Y ¿por qué ocurrió este suceso?

     ¿Qué deberán investigar los sociólogos? El impacto que causó en la vida de los santiagueros este canal televisivo.


 

(El autor Reinaldo Cedeño saluda al investigador y promotor Lorenzo Jardines. A su lado la locutora Georgina Bota, el rostro de Santiago de Cuba durante años en la televisión)  

     Nosotros, como televidentes, recordamos todavía con asombro una anécdota que pudiera ser ilustrativa del impacto social de Tele Rebelde; cuando nuestro hijo era pequeño lo llevamos un día al estadiun “Guillermón Moncada” para ver la presentación de los actores de la aventura que se trasmitía en ese momento (“La máscara roja”) y cuando el conductor anunció la llegada de Amado Cabezas, 25 mil espectadores le brindaron una ovación. Un verdadero  y merecido privilegio que estamos seguros que nunca disfrutó José Soler Puig, ya por entonces un clásico vivo de la literatura cubana. La magia de la televisión, como toda magia, sabe ocultar muy bien sus secretos.

     Leyendo “A capa y espada” nos percatamos de que aquella programación infantil, musical, informativa, deportiva y dramática tenía en Santiago de Cuba públicos que la recibían como propia; hasta es posible que la desaparición de Tele Rebelde pueda estar asociada a cierta tendencia a una baja autoestima del santiaguero que  subyace tras  algunos de los problemas que han caracterizado la crisis de la cultura  local en los últimos tiempos.

     Reinaldo Cedeño Pineda con su obra “A capa y Espada” ha hecho una contribución medular a esa historia de la cultura santiaguera, que algún día habrá de ser escrita.




(La librera Milagros Estenoz Queralta, invitada especial a la Peña Letras Compartidas del 20 de abril, de 2012 confiesa que más de tres décadas en la venta y gestión del libro le han dado sabiduría para su vida. Fue una hermosa ocasión para manifestarle nuestra cariño)