sábado, 14 de junio de 2014

SILVINA, dura como palo de monte

 
 
(Silvina Fabars Gilall, Premio Nacional de Danza 2014)

Reinaldo Cedeño Pineda

Dura como palo de monte. Dura como las rocas que sostienen la Isla. Dura como las tablas, como un grito de guerra. Dura como el amor verdadero.

Dicen que el marabú temblaba ante tus brazos, que tu nombre sonaba como campana  en cada esquina, en el grano de fuego, en el cañaveral. 

Silvina del realengo y la montaña, rebelde y santiaguera. El viento mueve su látigo, si te digo folclor y digo Oriente, y luego Eugenio Hernández y Conjunto Folclórico Nacional, te digo fundadora.

Ay Oshún de siete vidas y siete mares. No hay voz herida que no sepa levantarse. No hay garganta quebrada, no hay tiempo de llorar.

Tú bailas con el espíritu de los barcos negreros, de los ancestros. Tú bailas con los tambores y las ramas de los loas. Tú no te rindes, tú eres un jardín, una fronda, un taller infinito, una perla negrísima en el pecho de Cuba.
 
Te vieron corazón adentro en la patria de Bolívar y Mandela y Sandino, en las costas de Mozambique y Ghana, en los ríos de Iraq, las cátedras de Canadá y de Londres, en Tokio, en el terruño de los Beatles. Y Cuba adentro. 

 ¿Qué mundos rendiste a tu paso, Silvina de los continentes? ¿Qué grupo te falta por alzar, por evaluar, por abrazar, qué medalla por recibir?

Silvina no es historia. En sus clases demostrativas, baila como el que más. Que nadie venga a hablar en pasado, que nadie se equivoque. Miradla bien.

Cuba entera te aplaudió al recibir el Premio Nacional de Danza. No podía faltar el nuestro, en la tierra que te vio nacer, flor de ácana, indomable, sencilla como arroyo, arrolladora.

Dura como palo de monte. Dura como las rocas que sostienen la Isla. Dura como las tablas, como un grito de guerra. Dura como el amor verdadero.

(Palabras en el homenaje a Silvina Fabars Gilall, Premio Nacional de Danza 2014. Sede de la UNEAC, Unión de Escritores y Artistas de Cuba, en Santiago de Cuba, 14 de junio de 2014)