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viernes, 13 de febrero de 2009

¿FUNDAMENTALISMO BEISBOLERO EN CUBA?



Zulima Nicolau Lahera

Este título lo tomo prestado de un comentario enviado por Antonio Rodríguez Salvador a esta misma página, a propósito de un trabajo publicado al concluir la pasada temporada: “Serie Nacional de béisbol: La narración perdida”.

En su comentario, Antonio refería como se analizan mecánicamente las estadísticas del béisbol y yo les añadiría, como las mismas son manipuladas por ciertos comentaristas a favor de sus jugadores favoritos.

Fundamentalismo beisbolero, término exacto para bautizar algunos análisis epidérmicos donde afloran: falta de ética, regionalismo, parcialidad y favoritismo. Nuestros comentaristas conocen muy bien el poder de nuestros medios de comunicación y le sacan provecho. Son artistas a la hora de hacer “campañas” a favor o en contra: Alexander Malleta y Juan Carlos Pedroso, Jorge Fuentes y Antonio pacheco, son ejemplos. Occidente y Oriente. Y usted dirá: la eterna rivalidad…

El porqué de este comentario es simple: "Al duro y sin guante", emisión del 9 de febrero de 2009. Tema: Segundo Clásico Mundial de Béisbol. Rodolfo, Reinier, Héctor Rodríguez e Iván López… ¿opinando sobre los posibles integrantes o haciendo el equipo?

Nadie debe estar en contra de que ellos ejerzan sus criterios, pero ¡cuidado! ¿Quién le otorgó a Malleta la categoría de “cuarto bate natural”? Cuando así lo nombran recuerdo el último campeonato mundial de Taipei cuando Héctor Rodríguez, cada vez que el llegaba el turno a Malleta, él decía: “ya está al darlo” (el home rom, el jonrón) y todavía está al hacerlo.

Cierto, bateó lo que quiso en el Panamericano de Río de Janeiro (2007), donde, sin demeritar a Malleta ―que es un bien bateador― el nivel de los equipos no es el mismo que en los eventos de carácter mundial. Bateó en la copa Intercontinental y en el Mundial. ¿Realmente bateó?

No tengo manos las estadísticas, pero disfruté los juegos por la TV y recuerdos algunos hits que conectó y otros que falló con hombres en base. ¿Bateó con oportunidad? ¿Cuántas carreras impulsó? Bien sabemos que en torneos cortos, el average sube con relativa facilidad: 5 hits en veinte oportunidades acumula 300.

Y ni hablar de Beijing, de las Olimpiadas. Un cuarto bate es un impulsador nato, y este otro, fabricado por algunos comentaristas como "natural"... puede ser el del equipo Industriales; pero a mi juicio, no el del equipo Cuba.

Paso la página y que me disculpe Alexander Malleta. No tengo nada en su contra, él es un buen pelotero.

Y mientras los comentaristas “dejan la piel en el terreno” por sus favoritos del Occidente... debo alzar mi voz por el Oriente.

Agradezco a Reinier su defensa de Céspedes y Despaigne, no así su irreverencia por Nava, quien ha venido integrando los últimos equipos Cuba como torpedero o utility. Reconozco las tremendas condiciones de Mujica… pero honor a quien honor merece.

Qué decir de Olivera que comentaristas y aficionados no conozcan? Hoy por hoy, el mejor segunda base de Cuba. PROBADO. Michel y Yuliseki, grandes estrellas… pero mientras NO tengan que luchar por su posición, menos se esforzarán.

El Primer Clásico dejó una experiencia al respecto: Yulieski conectó jonrón en el primer juego contra Panamá. Concluido el mismo, el director del país istmeño declaró: es un buen pelotero, pero no batea del centro del home hacia fuera. Efectivamente, el segundo-tercera base bien poco pudo hacer, y desde entonces le han tomado la medida.

¿Y de Alexei Bell, el mejor pelotero de Cuba en el 2008 y el más destacado en deportes colectivos? Como decía Sigfredo Barros en el periódico Granma, comenzó conectando jonrón la pasada serie y terminó con jonrón en la Olimpiada. Hay que darle tiempo.

¿Se habría recuperado usted si en su primera vez al bate en esta temporada le hubieran lanzado una bola en pleno rostro?

Una dolorosa experiencia anterior con fractura en el tabique nasal, sumada al susto, neutralizó y de que manera la ofensiva del Canón del Ceney, pero segura estoy de que , si va al Clásico ―el comentarista Rodolfo García ya lo eliminó del equipo― él sabrá responder, porque LA OPORTUNIDAD LA MERECE, así, CON MAYÚSCULAS.

ALEXEI Bell es un pelotero modesto, disciplinado, constante, con voluntad, y por supuesto, con enormes deseos de representar a Cuba en le Segundo Clásico. Un defensor brillante del right field. De ello dan fe sus espectaculares fildeos y su potente y certero brazo. Sus atrapadas y lances han sido reconocidos en lo mejor de la semana y del mes en el programa “Antesala” que conduce Rodolfo García

¿Eso no cuenta?

¿Cómo entonces, en plena transmisión televisiva, el propio Rodolfo nos va a expresar, palabras más, palabras menos: “lo siento mi hermano, pero el primero que debe estar convencido de que no puedes ir al equipo debes ser tú mismo?

¿Acaso algunos comentaristas interiorizan su eterna parcialidad con sus favoritos?

Cuando alguien les hace señalamientos, las justificaciones no se hacen esperar; pero en sus respuestas, mientras más se empeñan más al descubierto están. ¿Saben por qué? Les falta objetividad, tiene el síndrome del fundamentalismo beisbolero.

ARTÍCULOS RELACIONADOS:

---Serie nacional de béisbol: La narración perdida.
http://lapolemicacontinua.blogspot.com/2008/06/serie-nacional-de-beisbol-la-narracin.html

--Béisbol cubano: los mitos y las pasiones
http://laislaylaespina.blogspot.com/2008/10/bisbol-cubano-los-mitos-y-las-pasiones.html

---Dislates en la narración deportiva:
http://laislaylaespina.blogspot.com/2008/08/beijing-2008-dislates-en-la-narracin.html

viernes, 10 de octubre de 2008

BÉISBOL CUBANO: Los mitos y las pasiones



Reinaldo Cedeño Pineda
escribanode@gmail.com

Las pasiones cuando se desbordan pueden volverse chacales.

El béisbol para los cubanos es precisamente eso: una pasión. Una pasión que circula por nuestra sangre y nuestros huesos, que nos alimenta y nos desvela. Una pasión que nos paraliza, nos hipnotiza, nos alza y nos tira. Una pasión que nos desborda…

El béisbol es ya parte de nuestra identidad. Es difícil ser cubano, sin que en algún momento, esa pasión te roce, te penetre, te sacuda, te coloque al borde de la euforia o de la depresión…

La pelota ―así, a secas― como le conocemos los cubanos, es nuestro mayor espectáculo. Miles de nosotros, de punta a cabo del archipiélago, desde el estadio, la radio o la televisión seguimos los partidos, nos enredamos en pronósticos, hacemos de manager, ponemos y quitamos con nuestra imaginación, discutimos, creemos tener la razón…

Grandes parques y esquinas se convierten en peñas beisboleras. Tengo una muy cerca, muy conocida, la de la Plaza de Marte en Santiago de Cuba, que afirma ser “faro y guía”. He visto allí a decenas de personas discutiendo de pelota, y la misma escena la he visto repetida en el parque central de la capital y en tantos sitios…

Siempre he creído que si con esa misma pasión tratáramos otros temas como la eficiencia en los servicios ―apenas un ejemplo― estaríamos mejor; pero no tengo nada que objetar: ese río de pasiones que llevamos los cubanos por la pelota ha de tener algún cauce. Y la esquina se presenta como el lugar ideal, el motor de la pasión.

El dúo Buena Fe lo dijo: “Será que sin él no podemos soñar”.

EL BEISBOL no deja de ser un deporte

Sin embargo, NO HAY QUE OLVIDAR que aunque depositemos en el béisbol toda nuestra pasión ―la pasión de todo un pueblo― que aunque sea nuestro pasatiempo nacional…NO POR ESO, la pelota deja de ser un deporte, ni por eso estamos predestinados a GANAR.

La pelota es un deporte que no sólo se practica en Cuba y con largos campeonatos en Norteamérica y Asia... El nuestro es uno de esos torneos de excelencia.

Sinceramente me asombra la miopía de algunos y la autosuficiencia de otros:

MIOPÍA por no ver que en UN DEPORTE se puede ganar y también se puede perder DIOS!

(CUBA es el único país que no se ha bajado del podio en los torneos olímpicos, mundiales y hasta en el famoso Clásico, en el que algunos esperaban ver al béisbol cubano en el subsuelo. Eso es una muestra evidente de la clase de béisbol que tenemos…)

AUTOSUFICIENCIA por pensar que cada vez que no se gana EL ORO es porque cometimos algún error, NO porque el rival también es bueno, y en buena lid supo triunfar.

Me encanta la filosofía ganadora, el empeño, el querer siempre ganar, el no temer a títulos ni nombres…. pero ¿CUÁNDO vamos a equilibrarnos y aprender a considerar el calibre de los rivales?

No hacerlo es devualar nuestros propios éxitos, y dar por sentado unos triunfos que hay que luchar muy duro, partido a partido.

Todavía se discute (Radio Rebelde, especialmente el programa Deportivamente) sobre la derrota de Cuba en el béisbol olímpico. Y no es que sea algo malo per se, en absoluto ni que se dejen de analizar estrategias y jugadas; pero me asombran las consideraciones de algunos comentaristas deportivos que se supone deben ser mediadores y puntos de referencia, y se revelan con una carga de subjetividad tan elevada que frisan, a veces, el mismo fanatismo que suelen criticar.

Algunos ―de una forma u otra―, le han caído arriba a Antonio Pacheco, el manager. No le conozco personalmente, no siempre coincido con él, no tengo porque hacer genuflexiones ante su figura… pero sé respetar su trayectoria, su conocimiento y su manera de comportarse:

Recientemente el periodista José Antonio Torres en el periódico GRANMA
entrevistó al propio director quien le respondió ante la disyuntiva de si ¿perdió Cuba o ganó Sudcorea?

“A veces la pasión nos ciega. Quitarle el mérito a los sudcoreanos es una injusticia. Ellos ganaron en buena lid. El segundo lugar de Cuba, que hasta el último momento peleó por la victoria, es un buen resultado. Demeritarlo es indigno, poco profesional. Perdimos 2-3, en el noveno inning de la gran final. Cuántos países —con excelentes equipos— hubiesen añorado esa posición y terminar de líderes en bateo con 300 de average; en jits, con 72; jonrones, 7; anotadas, 52; empujadas, 49 y los terceros que menos se poncharon (46), después de Sudcorea (43) y Japón (45). Nuestro desempeño fue extraordinario; Sudcorea: la mejor selección”.

Coincido.

A Héctor Rodríguez, a través de la TV cubana le escuché decir que Yuliskei Gurriell, uno de nuestros grandes peloteros (y quien no pudo conectar bien en la “oportunidad salvadora” de la discusión del oro en Beijing) quería retirarse… No hay edad ni razones para ello. Es la filosofía del “no se puede fallar”, del “hay que ganar”, “de la infalibilidad” y del “el que hay que dar es el bueno”, la que puede llevar a esto.

Los deportistas podrán convertirse en héroes con sus grandes victorias; pero igual son seres humanos, con sus fallos, sus nerviosismos, sus rachas adversas, sus rivales que le superan…

¡ESTÁ BUENO YA!

La invencibilidad deportiva es un mito, un cáncer que pudiera atenazar al deporte cubano (especialmente al béisbol)… y que presiona, que no deja ver grandes actuaciones, que devalúa las medallas de plata o bronce, que arranca lágrimas cuando debía provocar saltos…

LA NARRACIÓN DEPORTIVA CUBANA… ¿La mejor del mundo?

Con asombro he escuchado a Renier González ―para mí el más creativo de nuestros comentaristas deportivos― afirmar que en general, los comentaristas deportivos cubanos son “los mejores del mundo”, porque mientras en otros sitios se especializan en uno, dos o tres deportes a lo sumo; los cubanos pueden narrar muchos más.

Discrepo.

Y no es que conozca el mundo (seguramente Renier está más capacitado para evaluarlo) sino que la muestra de la narración cubana en Beijing ―fuera de tres o cuatro nombres― hay que señalarle más de un desaguisado.

El equipo de narradores del resumen OTI ―salvo Carlos Alberto González― fue infame. Se impone una selección y una preparación más rigurosa para la próxima. Y para no reiterar, quien desee puede leer lo dicho entonces: “DISLATES en la NARRACIÓN DEPORTIVA (http://laislaylaespina.blogspot.com/2008/08/beijing-2008-dislates-en-la-narracin.html)

Hubo mucha palabrería, muchas obviedades que intentaron suplantar la falta de datos concretos. Hubo narraciones grises donde ni siquiera se decía el nombre de los atletas… Hubo confusiones geográficas, de goles con carreras, de eliminatorias con finales, nombres dichos de cualquier manera...

Sólo me permito agregar un ejemplo más: Cuando Julio César Bayard narró el relevo 4x100 masculino de Jamaica en Beijing a través de la radio… NUNCA pudo decir que se trataba del récord mundial, de un IMPRESIONANTE récord mundial. La narración quedó coja… ¿Es que no tenía la marca precedente registrada, se le traspapeló la información… no lo sabía… no se preparó?

He escuchado afirmar, en ocasiones, que la dirección del béisbol cubano está por debajo de sus atletas. Creo que hay que echar una mirada interior hacia la narración deportiva, que también hace aguas.

Cuando las pasiones se desbordan pueden volverse chacales.

ARTÍCULOS RELACIONADOS:

---DISLATES EN LA NARRACIÓN DEPORTIVA
http://laislaylaespina.blogspot.com/2008/08/beijing-2008-dislates-en-la-narracin.html

---CUBA: ¿Crisis en los deportes colectivos?
http://laespinadelolimpo.blogspot.com/2008/08/cuba-crisis-de-los-deportes-colectivos.html

----LA NARRACIÓN PERDIDA
http://laislaylaespina.blogspot.com/2008/04/serie-nacional-de-beisbol-la-narracin.html?showComment=1208975520000

---Beijing 2008: Siempre queremos el oro, pero
http://laislaylaespina.blogspot.com/2008/08/cuba-en-beijing-2008-vi-siempre.html

--ANTONIO PACHECO (mentor del equipo CUBA) responde:www.granma.cubaweb.cu/2008/10/03/deportes/artic01.html