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sábado, 11 de octubre de 2008

DESDE PINAR, MENSAJE a un SANTIAGUERO


Reinaldo Cedeño Pineda
escribanode@gmail.com

A Zenia Regalado no la conozco personalmente, pero ya la quiero. Es de las que no se rinde ante los golpes del destino, de las que generosamente nos regala palabras como dejándonos a cada uno, su esperanza.

Desoladoras… Así fueron las imágenes del paso del huracán IKE y GUSTAV por Cuba (y en especial por Pinar del Río)

Ante la incomunicación, ante la falta de electricidad, ante el derrumbe… el periódico Guerrillero realiza un boletín que distribuye por las zonas afectadas.

Desde Santiago de Cuba, desde mil kilómetros de distancia le envié un mensaje con mis impresiones a mi colega Zenia. Y el 8 de octubre he recibido este mensaje:

>> Cedeño, ayer salió tu linda crónica en el boletín diario de
>> Guerrillero. La leí en Los Palacios, le nacieron pies y llegó a los
>> que más sufren.
>> No he visto aún la web de Guerrillero, pero quería que supieras que en
>> el boletín ya alivió muchos ojos.
>> Hasta pronto,
>> Zenia


COMO SI FUERA POCO, el periódico Guerrillero las ha puesto en la red. Y he leído en el hermoso blog de Zenia, estas palabras:

“Desde Santiago de Cuba Reinaldo Cedeño Pineda nos envió gentilmente esta crónica. Nos había comentado por correo, que desde los huracanes, tenía deseos de dedicarle unas líneas a la más occidental de las provincias cubanas.

“También él fue atrapado, como muchos, por el hechizo de Los duendes de Nersys Felipe, esa mujer que nos devuelve con cada libro, a cada tibio espacio de nuestra niñez y de esos afectos, que como bastones, hoy afloran por los senderos de nuestras vidas.

Bienvenida la crónica; un género casi en extinción”

ZENIA ha sido largamente generosa. No tengo como agradecerle. /// La imagen la he tomado del blog de otra colega pinareña, Yolanda Molina, que narra: "Esta imagen muestra el rostro de un niño que viajaba en un carro con un equipo de prensa, los reporteros le ofrecieron un "aventón" a su familia, que era una de las tantas que se evacuaba del poblado Sanguily, al norte del municipio La Palma en la provincia Pinar del Río" (MÁS en http://yenanda.blogspot.com/2008/09/miradas.html)

YO VENGO A DAR MIS MANOS

Reinaldo Cedeño Pineda
(Desde Santiago de Cuba)

No recuerdo cómo llegó a mis manos aquel libro, ni cuando sus historias, sus personajes asomaron a mi niñez. Guane me pareció un lugar encantado, lejano, de casas gigantes y jardines, donde los pequeños se sentaban amorosos a escuchar a sus abuelos. No conocía entonces más geografía que mi imaginación. Alguna vez ese niño que llevo dentro, tendrá que darle un beso a Nersys Felipe. Alguna vez tendré que ir a Guane.

Sin saberlo, ese fue mi primer encuentro con Pinar del Río.

Fue la poesía la que me hizo saltar un millar de kilómetros, y una madrugada de 1997 me vi entrando a una ciudad en medio de la niebla. Era a lo que Dulce María Loynaz había llamado "el soplo de Dios". Participaba en el encuentro iberoamericano sobre su figura, en aquella tierra que en sus tiempos duros, le había devuelto la patria.

Pinar me estrechó las manos cuando conversé con Polo Montañez en su visita a Santiago de Cuba. En su rostro se dibujaba la montaña. Recordé a mi padre, que de la tierra sabe crecer la nobleza.

Regresé a Pinar en diciembre de 2004. Y descubrí sus cuatro corazones, sus cuatro puntos cardinales. Las letras se han empeñado en acercarme a la punta del mapa.

Compartir con los libros y los artistas de la Editorial Cauce, en las salas abovedadas de San Carlos de la Cabaña, me hizo ganar amigos. A uno de ellos le llamé tras el paso de Ike. Supe del viento que ululaba como un monstruo entre los árboles y los techos antes que las imágenes del destrozo.

Los amigos son pilotes en la distancia, sólo hay que trazar el puente.

Paso Real de San Diego, La Palma, Los Palacios… su gente me parece conocida. Sé que las paredes serán tan fuertes como las manos que las levantan. Yo vengo a dar las mías, y este abrazo desde el otro extremo del mapa.

BLOG DE ZENIA REGALADO: http://imaginados.blogia.com/


BLOG DE YOLANDA MOLINA (YoCUBA) http://yenanda.blogspot.com/

lunes, 1 de septiembre de 2008

Huracán GUSTAV: Testimonios de un desastre


Reinaldo Cedeño Pineda

(Lo que he visto hoy a través de la TV)

Las imágenes que ha dejado el huracán Gustav (categoría cuatro, con vientos medidos de hasta 340 kilómetros por horas), en un terrible 30 de agosto, son dantescas.

Para llorar.

Vi techos, paredes y casas destruidas, metales doblados como papel, torres en el suelo, cultivos aplastados y perdidos, colchones al aire, restos de ventanas, personas en sus casas en ruinas, escuelas destruidas al igual que fábricas, escuelas y otras edificaciones, equipos eléctricos dañados…

Voilaron zines y tejas. Volaron muebles. (Ayer vi un silla clavada en una puerta, como un proyectil)

Vi un amasijo de árboles caídos.

“Nada es tan desolador como el daño y la destrucción que se observa después de un huracán”, escribe en su reflexión Fidel. Tiene razón.

“Estoy hecha tierra… tengo dos muchachitas, pero sé que voy a salir adelante”, señala una señora al lado de lo poco que le ha quedado en el municipio pinareño de La Palma. Confía en la ayuda.

En el municipio Los Palacios, “más de la mitad de las viviendas, están destruidas… es una situación verdaderamente difícil”, declara el vicepresidente cubano Carlos Lage.




La fuerza de los vientos es descrita por una habitante de La Isla de la Juventud: “sentía como si los oídos se me fueran a reventar… como si tuviéramos cerca un avión”.

Lage tras un recorrido por la segunda isla del archipiélago cubano señaló a la TV que “la Isla de l a Juventud ha quedado a cielo abierto” y que “Gustav ha dejado en unas horas trabajo para muchos años”.

Nunca he ido a “la Isla”, así, a secas como le llamamos los cubanos. Quisiera estar echando una mano.

Los pacientes nefróticos fueron trasladados de inmediato hacia Ciudad de La Habana, también afectada, pero en menor orden.

Veo al jefe de una fábrica de galletas en la capital con el rostro cansado, presto a la fabricación de ese producto que se reclama con urgencia en Pinar y la Isla de la Juventud. La propia instalación ha tenido afectaciones menores, pero así y todo pondrán manos a la obra desde “las siete de la noche”.

Noel Otaño, periodista de La Isla de la Juventud en el programa Mesa Redonda, entrega testimonios de una maestra en la escuela donde se forman estudiantes extranjeros de medicina:

Profesores y alumnos "casi en un pie, tuvieron que refugiarse en el almacén, un lugar de 4x4 (metros). Algunos casi entran en pánico, pero allí estaban sus maestros”, aseguró.

Contó el traslado de los albergues al comedor y de allí al almacén, al tiempo que la cámara toma ventanales metálicos abollados y retorcidos, maletas apiladas, colchones dispuestos como se puede, gente limpiando los cristales astillados y sacando el agua.

Algunos estudiantes extranjeros narran que nunca habían visto nada igual, uno manifestó “estar muy triste porque nunca había visto tanta destrucción” pero el mensaje lo entregó una chica para sus familiares: “No se preocupen, aquí estamos sanitos”.

Veo las torres de alta tensión en el suelo, algunas estructuras desconocidas. Al menos, son ochenta entre La Habana y Pinar del Río Dicen los linieros que “esto nunca se había visto en Pinar del Río”.

En el municipio pinareño de Bahía Honda, los destrozos son grandes. Veo a la primera secretaria del Partido con los pelos de punta, dando ánimos, hablando…

Una señora declaró “que cuando aclaró, yo no conocía a Bahía Honda”.

Escucho del rescate de los tripulantes del langostero Cien en Batabanó que no pudo arribar a puerto. Los buscaron por vía aérea en cuanto se pudo. Los rescataron en la Ciénaga de Zapata. No se muestran imágenes, mas el parte se repite tres veces.

En Bahía Honda, la información ha sido persona a persona. No hay allí televisión, radio, teléfono ni electricidad. (Por Haciendo Radio, Radio Rebelde, emocionan los testimonios personales de las colegas Mirta Millán desde la Isla de la Juventud, y de Alina Cabrerra desde Pinar del Río).

Veo a la gente con ánimo, pese a todo. “Lo importante es que estamos vivos”, asegura un joven hurgando en las ruinas.

Algunos ya cargan tejas de asbesto que han llegado en rastras.

Veo naves avícolas colapsadas. Aves muertas y otras que irán a un sacrificio masivo. Casas derruidas.

Motosierras, camiones y grúas limpian las vías de ramas y troncos en gran cantidad. Militares y civiles.

Desde Villa Clara han llegado especialistas forestales. Desde Santiago de Cuba, de la empresa eléctrica…. El país entero se volcado hacia el Occidente.

Me parece estar viendo una película de catastrofismo, pero todo es cierto.

El golpe ha sido terrible. Este es el huracán más fuerte, al menos, de los últimos cincuenta años. Mea trevo a decir que de mucho más.

Me enorgullezco de mi pueblo que no se ha derrumbado. La Revolución no los abandona. He visto a una señora que albergó en su casa a 14 familias. Ella y otros. No
hubo un solo muerto en Cuba. No fue casualidad, sino la ardua preparación y la evacuación a tiempo. (Fotos Santiado Calero Periódico Guerrillero)

Gustav: UN HURACÁN NO CREE en apartamentos, puertas, ni ventanas de metal

(No es la pintura de un paisaje es la ventana, el hueco donde hubo una ventana)

Con el nerviosismo aún en el rostro, Miriam Hernández Canino relató a los reporteros la angustia del azote de Gustav, quien demostró que un huracán categoría cuatro se burla de las persianas de madera y también de las de aluminio.

“Primero escuchamos como explotaba una de las persianas de aluminio del cuarto. Corrimos y nos acostamos en la cama, entre dos colchones pensando únicamente en salvar la vida. Después estallaron todas las persianas. La fuerza de los vientos se llevó mis dos sillones de aluminio que tuvimos que recoger después a dos cuadras del edificio. El refrigerador fue derribado.

“Nunca pensé ver una cosa así en un edificio de apartamentos”, afirma mientras se mueve nerviosa de un lado para otro en su hogar que está patas arriba, como miles, al día siguiente del paso de Gustav.

Miriam, decidió quedarse en su apartamento; pero una vecina suya de la tercera planta: Idania Valdés Hernández, se fue para la casa de su mamá, quien vive en bajos. Al regreso, encontró dos closets de los cuartos prácticamente triturados, como si algún animal se hubiera dedicado a morderlos pedazo a pedazo. Una parte de la ropa voló nadie sabe a dónde.

Las persianas de su apartamento son de madera. Todo indica, según lo que ella dedujo, que al penetrar por una de ella los fuertes vientos, después arrancaron la puerta del cuarto de su hijo, que posiblemente salió disparada como un proyectil y rompió el balcón.

Ella, muy angustiada ante los destrozos en el interior de la vivienda reconstruye la escena de la embestida de Gustav tal y como indican las heridas que dejó el meteoro en su hogar.

En cualquier esquina del pueblo de Los Palacios se encuentran testimonios de destrozo, pues se estima según datos preliminares de las autoridades del territorio, que en dicho municipio se produjeron unos 4 500 derrumbes totales y que alrededor de 6 500 viviendas fueron afectadas en los techos.

Gustav indudablemente marcará un hito, con sus records de diverso tipo y con la triste celebridad de ser el primer categoría cuatro que azota al territorio, y que demostró que con esa fuerza no se cree en nada, que lo digan si no las torrres de alta tensión retorcidas como si fueran de papel.

(TOMADO DE El blog de Zenia Regalado, colega de Pinar del Río http://imaginados.blogia.com/2008/090101-salvaron-la-vida-entre-dos-colchones-gustav.php)
Fotos: Santiago Calero