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viernes, 5 de septiembre de 2008

HURACÁN GUSTAV: Crónicas y sucesos de un "golpe nuclear"


---UN GOLPE NUCLEAR:
http://laislaylaespina.blogspot.com/2008/09/huracn-gustav-un-golpe-nuclear.html

---NAÚFRAGOS CUBANOS 27 horas bajo la furia
http://laislaylaespina.blogspot.com/2008/09/huracn-gustav-nafragos-cubanos-27-horas.html

---EL PASO DEL DIABLO. Imágenes
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---UN HURACÁN no cree en apartamentos, puertas ni ventanas de metal http://laislaylaespina.blogspot.com/2008/09/gustav-un-huracn-no-cree-en.html

---TESTIMONIOS DE UN DESASTRE http://laislaylaespina.blogspot.com/2008/09/huracn-gustav-testimonios-de-un.html

---PELIGRAN RELIQUIAS NATURALES
http://lavozdelarbol.blogspot.com/2008/09/huracn-gustav-peligran-orqudeas.html

--HURACÁN GUSTAV: La gran racha de viento… cercana al récord mundial http://laislaylaespina.blogspot.com/2008/09/huracn-gustav-la-gran-racha-de-viento.html

HURACÁN GUSTAV: La gran racha de viento... cercana al récord mundial


Gustav ha dejado desastres y una gran marca, la de 340 kilómetros por hora medida en la estación de Paso Real de San Diego.

Según José Rubiera, la marca mundial de la velocidad del viento medida es de 369,6 en Monte Washintong, estado de New Hampshire, Estados Unidos en abril de 1934 durante una tormenta invernal.

Así, pues esta medición pasa a ser la segunda de la historia, pero la primera en cuanto a huracanes, superando la de 286 medida en Chetumal, México en 1953

Por: Glauber García Lara / Foto: Santiago Calero (periódico Guerrillero)

Sobre las seis y 35 de la tarde del pasado sábado (30 de agosto) , durante el apogeo de Gustav por Pinar del Río, el jefe del departamento de pronósticos del Instituto Nacional de Meteorología, doctor José Rubiera, se encontraba informando las incidencias del huracán a todo el país en el espacio de la Mesa Redonda.

En ese instante Rubiera se comunicaba con Yosvani Rodrí-guez, responsable de la estación meteorológica de Paso Real de San Diego.

Todos estaban expectantes por conocer los pormenores de la situación en ese poblado, pues el ojo del meteoro pasó cerca de allí.

La conversación no se escuchaba clara, el ruido que provocaba el viento era muy fuerte, de pronto Rubiera oye el dato y su rostro queda perplejo… no lo podía creer.

Trescientos cuarenta kilómetros por hora, ¿eso había dicho Yosvani? Rubiera pide que confirme y el muchacho de Paso Real repite la cifra. Momentos después Rubiera explica ante las cámaras que tal velocidad de los vientos traspasa los límites de lo que puede soportar un ser humano.

¿PERO QUÉ SUCEDIÓ EN LA ESTACIÓN?

Andrés nos cuenta que todos los trabajadores de la estación se encontraban esa noche recopilando datos del huracán y transmitiendo constantemente a Carmen Rosa al puesto de mando provincial.

Desde que comenzaron a sentirse los efectos de Gustav todos se movían en busca de datos y chocaban entre sí dentro del inmueble, sobre las 6:30 de la tarde la cosa se puso fea.

Nos dice Andrés: “El compañero Adalberto Roche observaba en el cuarto de los instrumentos las mediciones de presión y viento, y desde allí se lo comunicaba todo a Yosvani, mientras este le informaba a la provincia y al país.

“Cuando los equipos nuestros marcaban las 5:35 de la tarde aproximadamente, horario de Grenwich, no el de verano, pues para Cuba era una hora más tarde, sucedió lo increíble.

“Todo marchaba según lo esperado pero de pronto la aguja del rom-boanemógrafo comenzó a subir rápidamente a 250 kilómetros por hora, 260, 280, Yosvani informaba rápidamente por teléfono y la cuenta seguía, 300, 320, 340 y… bum, se oyó hasta una mala palabra junto a un estruendo, se cayó el tanque de agua, pensamos, y cuando abrimos la ventana vimos la veleta del medidor rodando por la calle, entonces nos percatamos que el medidor se había roto.

“Al comprobar la concordancia con el barógrafo y el barómetro de mercurio confirmamos lo incuestionable, la racha de viento que pasó superó los 340 kilómetros por hora”.

Posteriormente Rubiera visitó la estación junto a un grupo de especialistas y ratificó la veracidad del hecho que constituye récord para la historia ciclónica de Cuba y muchos aseguran que también del Caribe.

Según los especialistas, el huracán traía muy cerca del ojo una zona de tornados y tormentas eléctricas que al integrarse provocaron estas rachas tan violentas, pues esa de 340 Km. fue la mayor registrada, pero hubo otras con valores superiores a los 300.

Para muchos testigos la experiencia rozó lo milagroso y calculan que la velocidad de los vientos sobrepasó los 350 Km. ya que al romper la barrera máxima de la hoja de medición no se sabe hasta donde llegó.

Lo cierto es que los daños alrededor de esa zona son considerables en viviendas, el estadio, las torres de alta tensión, árboles y cuanto objeto se encontró a su paso la racha demoledora.

En fin, Paso Real de San Diego sobrevivió a Gustav, Rubiera confirmó su asombro in situ y los trabajadores de la estación meteorológica de ese poblado tienen una buena historia para contarle a sus nietos.

(Martes 2 de septiembre de 2008)

jueves, 4 de septiembre de 2008

HURACÁN GUSTAV: Campaña de donaciones de los escritores y artistas cubanos a favor de los damnificados




Campaña de donaciones de los escritores y artistas cubanos a favor de los damnificados del Huracán Gustav


Entre Cubanos

Gran parte de la membresía de la UNEAC (Unión de Escritores y Artistas de Cuba) se ha dirigido a la dirección de nuestra organización solicitando una vía práctica para hacer efectiva una campaña de donaciones a favor de los damnificados por el huracán Gustav en Pinar del Río e Isla de la Juventud. Como respuesta a tan justo reclamo, la sede nacional, en 17 y H, abrirá sus puertas desde el sábado 6, entre las 10 de la mañana y las 4 de la tarde, y en los días laborables subsiguientes hasta el viernes 15, para recibir donaciones de su membresía con destino a los perjudicados por el ciclón.

Aunque, históricamente, el Estado se ha encargado de resarcir los daños a la población, la extensión y volumen de las afectaciones del Gustav nos han conmovido a todos y ameritan una acción de este orden para canalizar la solidaridad que hacia nuestros hermanos se manifiesta entre los escritores y artistas cubanos. Es imposible no intentar traducir estos sentimientos en una acción concreta que lleve un mensaje de apoyo a nuestros compatriotas.

Firmado: Presidencia de la UNEAC
4 de septiembre de 2008

Nota: Para hacer rápida y eficaz la campaña, recomendamos realizar donaciones fundamentalmente de juguetes, ropa, calzado, productos de aseo, material escolar y útiles del hogar, así como, tanto como sea posible, clasificar y embalar por separado de la forma más adecuada al alcance del donante. La dirección de la UNEAC se encargará de encontrar, en coordinación con otras instituciones y organizaciones, la vía efectiva para hacer llegar las donaciones a su destino. No descartamos, para un futuro inmediato, otras acciones dirigidas en este mismo sentido.

http://www.uneac.org.cu/index.php?module=noticias&act=detalle&id=388

miércoles, 3 de septiembre de 2008

Huracán Gustav: UN GOLPE NUCLEAR


(Foto tomada de un serie de Gerardo Mayet y Diego Rodríguez, Periódico Victoria Isla de la Juventud)



No exagero. Es la expresión más generalizada de muchos compatriotas. Es la impresión del Jefe del Estado Mayor General de las FAR, Álvaro López Miera, un militar experimentado, cuando vio en la Isla de la Juventud las torres de acero retorcidas, las casas convertidas en ruinas y la destrucción por todas partes.

“Ha sido un duro golpe, no podía siquiera imaginarlo”, dijo con voz desgastada por el esfuerzo, pero firme y resuelta, Ana Isa Delgado, Secretaria del Partido y Presidenta del Consejo de Defensa del importante municipio. “¡Es lo nunca visto en los casi 50 años que vivo aquí!”, exclamó un vecino con asombro. Un joven soldado, que descendía de un carro anfibio, gritó: “¡Demostraremos que estamos dispuestos a dar la vida por el pueblo!”

En Herradura, el General de Cuerpo de Ejército Leopoldo Cintra Frías, al observarlo todo convertido en ruinas, mirando a su alrededor, compartía su asombro y admiración por la valentía de la población, y expresó: “Esto es ver una explosión nuclear.” Él estuvo cerca de verla en el Suroeste de Angola, si los racistas surafricanos hubieran decidido lanzar contra las tropas cubanoangolanas una de las siete bombas que el gobierno de Estados Unidos les suministró. Era, sin embargo, un riesgo calculado y las tácticas más convenientes fueron adoptadas.

Junto a Polo estaba Olga Lidia Tapia, primera secretaria del Partido y Jefa del Consejo de Defensa de la provincia, sin dudar un segundo de los frutos del esfuerzo y la determinación de sus compatriotas.

Con toda franqueza me atrevo a decir que las fotos y vistas fílmicas de lo que transmitían el domingo por la televisión nacional me recordaban la desolación que vi cuando visité Hiroshima, que fue víctima del ataque con la primera bomba atómica en agosto de 1945.

No en balde se afirma que un huracán despliega una enorme energía, tal vez equivalente a miles de armas nucleares como aquellas que fueron lanzadas sobre las ciudades de Hiroshima y Nagasaki. Valdría la pena que algún físico o matemático cubano hiciera los cálculos pertinentes y lo expusiera de forma comprensible.

Ahora la batalla es alimentar a las víctimas del huracán. La dificultad no está en restablecer cuanto antes la electricidad. El problema en Isla de la Juventud es que, de 16 panaderías, todas con horno eléctrico y equipo electrógeno, sólo dos podían funcionar de inmediato; las edificaciones habían sido afectadas. Necesitaban recibir pan o galletas. Las cifras de tejas y materiales necesarios en este momento para las viviendas son elevadísimas. En la Isla de la Juventud hay mar de por medio. No basta con cargar camiones de alimentos y materiales para hacerlos llegar directamente.

Nuestras Fuerzas Armadas han enviado personal especializado en aeródromos y transporte aéreo y terrestre. De día y de noche, auxiliados por grupos electrógenos, los aviones pueden aterrizar en el aeropuerto de la Isla. Tienen la misión de librar su batalla por la población sin derroche alguno de recursos. Con el mismo espíritu actuarán en los lugares arrasados de Pinar del Río. Todos los organismos tienen sus tareas asignadas, todos son importantes. Pero los bienes no salen de la nada. Compartir implica sacrificios. No nos demos el lujo de olvidarlo dentro de unos días.

El hecho adverso debe servir para trabajar con más eficiencia cada día y el empleo justo y racional de cada gramo de material. Tenemos que luchar contra nuestras superficialidades y egoísmos. Cien millones de dólares significan sólo nueve dólares por habitante, y necesitamos mucho más. Necesitamos 30 veces, 40 veces esa cifra sólo para paliar nuestras necesidades más elementales. Tal esfuerzo debe salir del trabajo del pueblo. Nadie lo puede hacer por nosotros.

Es evidente que nuestra capacidad de divulgación se ha multiplicado y nuestra población, que sabe leer y escribir posee además elevados niveles de escolaridad.

Kcho, el pintor, se había trasladado por aire a la Isla de la Juventud, el pedazo de Cuba que lo vio nacer y nos hizo llegar una carta sobre la alta moral de los pineros. Selecciono párrafos de la misma:

“Querido Fidel:

“Me pareció importante, desde que llegué a la Isla y pude ver con mis propios ojos y sentir con mi cuerpo todo lo que estaba pasando, ponerme en contacto con Richard para que usted conociera la terrible situación que estaba aconteciendo en el Municipio Especial.

“No tengo palabras para expresar la realidad de lo que vi ayer en la Isla de la Juventud. En mis 38 años no había visto nada parecido y las personas con las que he hablado en mi territorio no habían visto nada peor, pero increíblemente tienen aún la moral por el cielo... muchos han perdido sus casas, y casi todos tienen sus pertenencias, camas, colchones, televisores, refrigeradores, etc., destruidos; la mayor parte de la población está en esa situación; se calcula que de las 25 000 viviendas que hay en la Isla —todavía en estos momentos no es la cifra definitiva— unas 20 000 están afectadas de alguna forma, y de esas 20 000, unas 10 000 están sin cobertura o destruidas totalmente.”

“...la brigada de 52 linieros camagüeyanos estuvo trabajando hasta las 3 de la mañana y hoy comenzaron de nuevo a las 6:30 a.m. con tremenda disposición; están esperando a un grupo de 60 y tantos de Holguín...”

“...existen todavía muchos problemas, como por ejemplo viviendas destruidas por el huracán Michelle en 2001, esperando resolverse.

“Hay problemas serios con la alimentación... Actualmente la Isla es como una prisión, por la insularidad, aunque ya se han restablecido los vuelos... El dinero no tiene ningún valor, no hay qué comprar ni dónde comprar nada.”

“La solidaridad humana está siendo el arma más importante en este momento. La moral está alta pero eso no va a ser eterno; en los próximos días va a haber que dar solución a algunas cosas. En la medida en que se vaya restableciendo el servicio eléctrico, crear puntos de información donde las personas se puedan reunir para saber lo que está pasando en el país y en el Municipio, o aunque sea a oír música, a pasar el tiempo en colectivo.”

“Actualmente el territorio ‘es un teatro de operaciones militares en una tregua’, con la gente todavía alegre porque salvaron sus vidas, no pensando todavía mucho en la pérdida de sus pertenencias, tratando de salvar lo que les quedó, viendo cómo se ajustan a esa nueva condición, pero con el transcurso de los días la moral de la gente puede decaer y llegar a la depresión.”

“...las condiciones del hospital son infrahumanas y sólo la voluntad y la convicción de hombres y mujeres revolucionarios hacen que funcione.

“El pinero es revolucionario y combativo, y allí está todo el mundo (pacientes, familiares, equipo médico) trabajando muy intensamente. Ya están en la capital, desde ayer a las 4 de la tarde aproximadamente, los 32 pacientes de hemodiálisis, con un acompañante y enfermeras, que llevaban 48 horas sin el tratamiento y se encontraban en buenas condiciones.

“El pinero sigue con su moral alta y feliz del trabajo de los organismos responsables y de que no ha habido una sola pérdida de vida humana ni en Pinar del Río ni en la Isla ni en Matanzas.”

“Yo creo que para volver la Isla a lo que era antes va a haber que invertir mucho tiempo de trabajo y muchos recursos, como si fuera una provincia, porque ahora todo está devastado.”

Con su carta, envía fotos elocuentes de la desolación; en el sobre, la silueta de la Isla de la Juventud y en ella ondeando una bandera cubana.

Los excelentes pintores que solían acompañar nuestras batallas de ideas pueden dejar constancia del episodio vivido y alentar a nuestro pueblo en su épica lucha.

Orfilio Peláez nos hablaba en Granma de un huracán ocurrido en 1846 con récord de presión mínima de 916 hectopascales, registrado por un equipo. Eso ocurrió hace 162 años, cuando no había radio, televisión, cine, Internet y otros muchos medios de comunicación, que a veces chocan unos contra otros, creando caos en las mentes.

En aquel tiempo la población de Cuba era por lo menos 12 veces menor. Con trabajo esclavo y semiesclavo, el país exportaba la mayor cantidad de azúcar y también de café durante una parte considerable de ese siglo. No existía la jubilación, el promedio de vida era muy inferior, y no se conocían casi las enfermedades de la edad madura, o la educación masiva, que tantos brazos e inteligencias demandan para su desarrollo. Los recursos naturales abundaban. Los huracanes, aunque influían mucho, no significaban una catástrofe nacional. De los cambios climáticos, bien distantes, ni siquiera se hablaba.

En el Granma de hoy martes, el propio periodista nos relata las proezas de nuestro pueblo en su batalla por la recuperación y los frutos del esfuerzo de los últimos años. Rubiera, el científico, por su parte, en el recorrido por Pinar del Río observaba minuciosamente, entre las ruinas de la instalación del Instituto de Meteorología en Paso Real de San Diego, el equipo de medir la velocidad de los vientos que marcaba 340 kilómetros de velocidad cuando fue destruido por fuertes ráfagas. Se anuncia que hoy hablará en la Mesa Redonda. Él sostiene teorías que explican lo ocurrido. Juan Varela, por otra parte, habló de los destrozos ocasionados en la mayor empresa de cultivos varios en Güira de Melena, de la provincia de La Habana, que debía producir este año alrededor de 140 000 toneladas de viandas, granos y hortalizas. Las pérdidas, a mi juicio, a precios internacionales, en horas de trabajo, productos alimenticios, equipos de cultivo y riego, combustibles y otros gastos, son millonarias en esa sola empresa.

Lo más impactante, sin embargo, por el drama humano que les correspondió abordar, fue la información suscrita por el periodista Alfonso Nacianceno y el fotógrafo Juvenal Balán: la odisea vivida por los cinco tripulantes del Langostero 100 de Batabanó, provincia de La Habana. Habían recibido la orden de regresar a puerto como todos los barcos pesqueros, a su debido tiempo. Por azar se retrasaron. Desde el sábado se perdió con ellos la comunicación cuando el huracán avanzaba rápidamente. Dos veces había dicho en reflexiones previas: “¡Suerte que tenemos una revolución! Ningún ciudadano quedará abandonado a su suerte.”

Supe sobre la incomunicación con el langostero el mismo sábado, casi a medianoche. Raúl me había dado noticias de lo que sucedía; confiaba en la experiencia de los pescadores para lidiar con tormentas y ciclones. Me dijo que enviaría al amanecer los medios necesarios para localizarlos. Tan pronto amainó el tiempo comenzó la búsqueda, que llegó a reunir 36 embarcaciones, tres helicópteros y dos aviones durante casi dos días. Del barco no se veía ni rastro; encontraron sin embargo a los náufragos. Lo que cuentan es increíble; los que conocen bien el mar saben lo que significa estar interminables horas agarrados a un remo y después a una boya.

El milagro revolucionario se produjo, y los pescadores fueron rescatados.

No nos dejemos arrastrar por las ilusiones. Este huracán nos deja cien mil viviendas golpeadas en mayor o menor grado y pérdida casi total de artículos necesarios después de la tragedia, como explica en su carta Kcho.

¿Cuántas viviendas anticiclónicas, seguras, necesita Cuba? No menos de 1,5 millones de ellas para 3,5 millones de familias totales. Saquemos la cuenta del costo internacional de tales inversiones, que se corresponde con los datos que se manejan en el mundo.

Una familia en Europa debe pagar por lo menos 100 mil dólares, más intereses, por los cuales aportan 700 dólares mensuales de sus ingresos durante 15 años. Diez mil millones de dólares es el costo aproximado de cien mil casas para familias medias en los países desarrollados, que son los que determinan los precios de los productos industriales y alimenticios en el mundo. Habría que añadirle el costo de las instalaciones sociales afectadas que deben ser reconstruidas, las demás instalaciones económicas, más las requeridas para el desarrollo.

Sólo de nuestro trabajo, reitero, podrán salir los recursos. Mientras las nuevas generaciones lleven a cabo esa tarea, los hombres y mujeres que habitan esta isla requieren de la solidaridad, el valor y la combatividad mostrada por los pinareños y pineros.

El imperio atraviesa en estos momentos por una prueba difícil en la segunda mitad del año, la de su capacidad de resolver dificultades que cuestionan su tren de vida a costa de los demás pueblos. Ahora necesitan un cambio de timón.

Bush y Cheney han sido casi marginados de la campaña republicana por guerreristas e indeseables. No se discute sobre un cambio de sistema, sino sobre cómo mantenerlo con menos costo.

El imperialismo desarrollado terminará matando a todos los que intenten penetrar sin permiso dentro de su territorio para convertirse en esclavos asalariados y consumir algo. Ya lo están haciendo. Es muy grande el chovinismo y el egoísmo que el sistema crea.

Lo sabemos y continuaremos desarrollando la solidaridad, nuestro mayor recurso dentro y fuera de la patria.

Fidel Castro Ruz

Septiembre 2 de 2008

6 y 17 p.m.

lunes, 1 de septiembre de 2008

Gustav: UN HURACÁN NO CREE en apartamentos, puertas, ni ventanas de metal

(No es la pintura de un paisaje es la ventana, el hueco donde hubo una ventana)

Con el nerviosismo aún en el rostro, Miriam Hernández Canino relató a los reporteros la angustia del azote de Gustav, quien demostró que un huracán categoría cuatro se burla de las persianas de madera y también de las de aluminio.

“Primero escuchamos como explotaba una de las persianas de aluminio del cuarto. Corrimos y nos acostamos en la cama, entre dos colchones pensando únicamente en salvar la vida. Después estallaron todas las persianas. La fuerza de los vientos se llevó mis dos sillones de aluminio que tuvimos que recoger después a dos cuadras del edificio. El refrigerador fue derribado.

“Nunca pensé ver una cosa así en un edificio de apartamentos”, afirma mientras se mueve nerviosa de un lado para otro en su hogar que está patas arriba, como miles, al día siguiente del paso de Gustav.

Miriam, decidió quedarse en su apartamento; pero una vecina suya de la tercera planta: Idania Valdés Hernández, se fue para la casa de su mamá, quien vive en bajos. Al regreso, encontró dos closets de los cuartos prácticamente triturados, como si algún animal se hubiera dedicado a morderlos pedazo a pedazo. Una parte de la ropa voló nadie sabe a dónde.

Las persianas de su apartamento son de madera. Todo indica, según lo que ella dedujo, que al penetrar por una de ella los fuertes vientos, después arrancaron la puerta del cuarto de su hijo, que posiblemente salió disparada como un proyectil y rompió el balcón.

Ella, muy angustiada ante los destrozos en el interior de la vivienda reconstruye la escena de la embestida de Gustav tal y como indican las heridas que dejó el meteoro en su hogar.

En cualquier esquina del pueblo de Los Palacios se encuentran testimonios de destrozo, pues se estima según datos preliminares de las autoridades del territorio, que en dicho municipio se produjeron unos 4 500 derrumbes totales y que alrededor de 6 500 viviendas fueron afectadas en los techos.

Gustav indudablemente marcará un hito, con sus records de diverso tipo y con la triste celebridad de ser el primer categoría cuatro que azota al territorio, y que demostró que con esa fuerza no se cree en nada, que lo digan si no las torrres de alta tensión retorcidas como si fueran de papel.

(TOMADO DE El blog de Zenia Regalado, colega de Pinar del Río http://imaginados.blogia.com/2008/090101-salvaron-la-vida-entre-dos-colchones-gustav.php)
Fotos: Santiago Calero

EL PASO DEL DIABLO: Imágenes del huracán GUSTAV



(Miles de familias quedaron sin casa en el Occidente de Cuba tras el paso del huracán Gustav)

(La Isla de la Juventud, segunda ínsula del archipiélago cubano y Pinar del Río, la más occidental de las provincias cubanas, tierra del mejor tabaco del mundo. Arrasadas por Gustav)

Reinaldo Cedeño Pineda

(Fotografías: de Santiago Calero tomadas del periódico Guerrillero de Pinar del Río)

El Diablo ha pasado por Pinar del Río y la Isla de la Juventud. Se llamaba Gustav y era un huracán categoría cuatro. Pasó con una furia incontenible por entre la gente humilde de esos territorios del Occidente de Cuba.


“Las torres de la alta tensión quedaron torcidas, similar a lo que hacemos con un papel para botarlo. Y una rastra cargada con un contenedor de refrigeradores fue volcada por la fuerza del viento”, daclaró Oriol fotógrafo de la Agencia de Información Nacional en Pinar del Río.

Increíble una tormenta tropical que pasó por el Oriente cubano, y que poco daño hizo fuera de acumulados de lluvia bien bajos… Increíble como la he visto convertirse en un huracán categoría cuatro cuando pasaba por el Occidente, en un fenómeno mortífero.

Las imágenes sobrecogen; pero estoy orgulloso de mi país: ni una sola vida se perdió. Gracias a la Revolución y a sus medidas preventivas. Nadie puede negarlo.

En la localidad pinareña de Paso Real de San Diego, se midieron rachas de vientos superiores a los 300 kilómetros por hora, incluida una de… ¡340 kilómetros por hora! que arrancó el aparato medidor.

El especialista de meteorología declaró que nunca se sabrá la real velocidad del viento, pero que el calcula de 390 kilómetros por hora.


(La rastra de refrigeradores volcada)

Los testimonios hablan de “lo más grande de la vida” y de “lo nunca visto”.

Y los cubanos, en especial los pinareños, sabemos/saben lo que es un ciclón.


Gustav retorció torres, arrancó puertas, ventanas y techos, volcó carros pesados, arrasó campos de cultivo, barrió miles de viviendas.

En la Isla de la Juventud (antigua Isla de Pinos, segunda isla del archipiélago cubano, y con más de 2 mil kilómetros cuadrados) el 85 por ciento de los inmuebles han sido “severamente dañados”. Allí no hay teléfonos, electricidad ni transmisión radial ni televisiva... ahora mismo

Una “patana” fue arrastrada del agua e internado en tierra.

El amanecer es duro, pero con ánimos. "Recontruirenmos la Isla más hermosa" declaran los pineros. Todo el país ya se vuelca a la ayuda.


Yo estuve en el "ojo" de Gustav

Osvaldo Rodríguez Martínez (periódico Guerrillero)

"Estaba haciendo fotos con las primeras rachas de viento, hasta un momento en que no pude seguir porque había una densa neblina que formaban la lluvia y la enorme presión del viento".

Así recuerda Oriol de la Cruz, fotógrafo de la AIN, algunas escenas del paso de Gustav por el poblado de Los Palacios en la provincia de Pinar del Río.

“Tuve que resguardarme en la sede del Partido y allí sentía cómo el viento aullaba, con un sonido ensordecedor, molesto, y sentimos miedo allí adentro, e incluso nos alejamos de la puerta de entrada, que parecía peligrosa. Afuera volaban pedazos de zinc y tejas de fibrocemento, cuenta.

“ Sí, como se ha descrito muchas veces, hay un momento de calma, donde todo se aclara y hasta se puede ver el cielo, así fue como yo estuve en el "ojo" de Gustav, relata Oriol, quien aprovechó la peligrosa calma para su trabajo reporteril.

Aunque está acostumbrado a estos trajines, confiesa que nunca había estado en una tormenta de tal violencia y describe cómo en tan breve tiempo el paisaje cambió, los techos fueron destruidos y los árboles parecían cortados a la misma altura.

“Mira, es como la guardarraya que se hace en los campos de caña, así fue la trocha que el huracán dejó a su paso, acabando con todo. En Paso Real de San Diego vi una casa que quedó totalmente destruida, no quedó nada” relata.

“Las torres de la alta tensión quedaron torcidas, similar a lo que hacemos con un papel para botarlo. Y una rastra cargada con un contenedor de refrigeradores fue volcada por la fuerza del viento”

Oriol asegura que no es bueno para contar historias, por lo que prefiere usar su expresión creativa, que es la fotografía, para mostrar la violencia de Gustav que hizo alarde de su potencia imparable, y dejar tras de sí desgarradoras tragedias familiares que perdieron sus casas: por la previsión, y como alivio al drama, nadie perdió la vida.