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domingo, 28 de diciembre de 2008

SERIES ESPECIALES (Identidad cubana/Congreso UNEAC/Paralímpicos/Radio Siboney/Cuabitas/Diversidad sexual y medios/Huracán Gustav-IKE/Cuba BEIJING)



---Cultura e identidad cubana (1492-siglo XXI)
http://laislaylaespina.blogspot.com/2008/01/cultura-e-identidad-cubana-v-que.html

---Séptimo Congreso de la UNEAC
http://laislaylaespina.blogspot.com/2008/04/cuba-7-congreso-de-la-uneac-mirarse-por.html

---Paralímpicos. Leyendas
http://laislaylaespina.blogspot.com/2008/09/leyendas-del-deporte-paralmpico-cuando.html

---CUABITAS (Antonio Desquirón)
http://laislaylaespina.blogspot.com/2008/09/cuabitas-viii-y-final-cuabitas-hoy-y.html

---La diversidad sexual y los medios
http://lapolemicacontinua.blogspot.com/2008/07/en-desarrollo-la-polmica-la-diversidad.html

---Huracán Gustav. Crónicas de un golpe nuclear
http://laislaylaespina.blogspot.com/2008/09/huracn-gustav-crnicas-y-sucesos-de-un.html

---Huracán IKE: Crónicas e imágenes
http://laislaylaespina.blogspot.com/2008/09/huracn-ike-cuba-medio-milln-de-casas.html

---Radio Siboney
http://laislaylaespina.blogspot.com/2008/08/radio-siboney-40-aos-de-msica-y-compaa_04.html

---Radio Siboney: Portal de la radio cubana
http://www.radiocubana.cu/documentales_radio/radio_siboney_cuatro_decadas_de_musica_y_compania.asp

---Cuba en Beijing: Un análisis deporte por deporte


martes, 2 de septiembre de 2008

Huracán Gustav: NAÚFRAGOS CUBANOS 27 horas bajo la furia

Cinco pescadores cubanos, cuya pequeña nave naufragó por la furia de Gustav, vivieron una tragedia de 27 horas aferrados al faro de una boya, luchando contra un mar embravecido y la hipoglicemia que puso a uno de ellos al borde la muerte, según narraron tras ser rescatados.

"En dos oportunidades debieron darme respiración boca a boca, masajes y golpes en la espalda. Yo creí que me moría, hice una hipoglicemia, me puse muy mal, pero siempre dijimos que nos salvaríamos los cinco juntos", narró Osniel Cánovas al diario Granma.

Cánovas agradeció a sus cuatro compañeros que no lo abandonaron. "Me dieron una gran muestra de solidaridad, porque fui el que más dificultades presenté; dijo.

El pequeño barco de ferrocemento "Langostero 100" (12 metros de largo por 4 de ancho) recibió el viernes la orden de regresar a puerto de Surgidero de Batabanó, 70 km al sur de la Habana, ante la proximidad del huracán Gustav.

"Ya el mar empezaba a ponerse peligroso", dijo Ismael Domínguez, por lo que decidieron refugiarse en un cayo, pero la soga del ancla se le partió al igual que el cable de gobierno del barco y quedaron a la deriva.

El barco zozobró y "no tuvimos otra alternativa que lanzarnos al agua, únicamente con unos salvavidas", relató.

Nadando llegaron a un pequeño faro de navegación (en una boya), al cual podían subirse solo tres, que se rotaban con los otros dos, metidos en el agua bajo la furia del ciclón.

"Calambres, alucinaciones, vómitos y mareos sufrimos durante tan desagradable experiencia", recordó Cánovas.

Mientras, en su pequeño pueblo de Surgidero, la Defensa Civil evacuaba a la mayoría de sus 5.500 habitantes, convirtiéndolo en un pueblo fantasma, según constató la AFP en el lugar.

Se inició la búsqueda, que hubo que suspender el sábado por la furia de Gustav, y reiniciar inmediatamente después de su paso. Tres helicópteros, dos aviones y 36 barcos participaron, hasta que fueron localizados en un punto al sur de la Ciénega de Zapata (sur de Matanzas), a más de 120 km al este de su puerto.

"Culminó con éxito la búsqueda de los cinco tripulantes del Langostero 100", dijo una nota del Ministerio de la Industria Pesquera, repetida varias veces en el telediario la noche del lunes, pocas horas después del hallazgo.

(Septiembre 02, 2008 / LA HABANA AFP)

lunes, 1 de septiembre de 2008

Huracán GUSTAV: Testimonios de un desastre


Reinaldo Cedeño Pineda

(Lo que he visto hoy a través de la TV)

Las imágenes que ha dejado el huracán Gustav (categoría cuatro, con vientos medidos de hasta 340 kilómetros por horas), en un terrible 30 de agosto, son dantescas.

Para llorar.

Vi techos, paredes y casas destruidas, metales doblados como papel, torres en el suelo, cultivos aplastados y perdidos, colchones al aire, restos de ventanas, personas en sus casas en ruinas, escuelas destruidas al igual que fábricas, escuelas y otras edificaciones, equipos eléctricos dañados…

Voilaron zines y tejas. Volaron muebles. (Ayer vi un silla clavada en una puerta, como un proyectil)

Vi un amasijo de árboles caídos.

“Nada es tan desolador como el daño y la destrucción que se observa después de un huracán”, escribe en su reflexión Fidel. Tiene razón.

“Estoy hecha tierra… tengo dos muchachitas, pero sé que voy a salir adelante”, señala una señora al lado de lo poco que le ha quedado en el municipio pinareño de La Palma. Confía en la ayuda.

En el municipio Los Palacios, “más de la mitad de las viviendas, están destruidas… es una situación verdaderamente difícil”, declara el vicepresidente cubano Carlos Lage.




La fuerza de los vientos es descrita por una habitante de La Isla de la Juventud: “sentía como si los oídos se me fueran a reventar… como si tuviéramos cerca un avión”.

Lage tras un recorrido por la segunda isla del archipiélago cubano señaló a la TV que “la Isla de l a Juventud ha quedado a cielo abierto” y que “Gustav ha dejado en unas horas trabajo para muchos años”.

Nunca he ido a “la Isla”, así, a secas como le llamamos los cubanos. Quisiera estar echando una mano.

Los pacientes nefróticos fueron trasladados de inmediato hacia Ciudad de La Habana, también afectada, pero en menor orden.

Veo al jefe de una fábrica de galletas en la capital con el rostro cansado, presto a la fabricación de ese producto que se reclama con urgencia en Pinar y la Isla de la Juventud. La propia instalación ha tenido afectaciones menores, pero así y todo pondrán manos a la obra desde “las siete de la noche”.

Noel Otaño, periodista de La Isla de la Juventud en el programa Mesa Redonda, entrega testimonios de una maestra en la escuela donde se forman estudiantes extranjeros de medicina:

Profesores y alumnos "casi en un pie, tuvieron que refugiarse en el almacén, un lugar de 4x4 (metros). Algunos casi entran en pánico, pero allí estaban sus maestros”, aseguró.

Contó el traslado de los albergues al comedor y de allí al almacén, al tiempo que la cámara toma ventanales metálicos abollados y retorcidos, maletas apiladas, colchones dispuestos como se puede, gente limpiando los cristales astillados y sacando el agua.

Algunos estudiantes extranjeros narran que nunca habían visto nada igual, uno manifestó “estar muy triste porque nunca había visto tanta destrucción” pero el mensaje lo entregó una chica para sus familiares: “No se preocupen, aquí estamos sanitos”.

Veo las torres de alta tensión en el suelo, algunas estructuras desconocidas. Al menos, son ochenta entre La Habana y Pinar del Río Dicen los linieros que “esto nunca se había visto en Pinar del Río”.

En el municipio pinareño de Bahía Honda, los destrozos son grandes. Veo a la primera secretaria del Partido con los pelos de punta, dando ánimos, hablando…

Una señora declaró “que cuando aclaró, yo no conocía a Bahía Honda”.

Escucho del rescate de los tripulantes del langostero Cien en Batabanó que no pudo arribar a puerto. Los buscaron por vía aérea en cuanto se pudo. Los rescataron en la Ciénaga de Zapata. No se muestran imágenes, mas el parte se repite tres veces.

En Bahía Honda, la información ha sido persona a persona. No hay allí televisión, radio, teléfono ni electricidad. (Por Haciendo Radio, Radio Rebelde, emocionan los testimonios personales de las colegas Mirta Millán desde la Isla de la Juventud, y de Alina Cabrerra desde Pinar del Río).

Veo a la gente con ánimo, pese a todo. “Lo importante es que estamos vivos”, asegura un joven hurgando en las ruinas.

Algunos ya cargan tejas de asbesto que han llegado en rastras.

Veo naves avícolas colapsadas. Aves muertas y otras que irán a un sacrificio masivo. Casas derruidas.

Motosierras, camiones y grúas limpian las vías de ramas y troncos en gran cantidad. Militares y civiles.

Desde Villa Clara han llegado especialistas forestales. Desde Santiago de Cuba, de la empresa eléctrica…. El país entero se volcado hacia el Occidente.

Me parece estar viendo una película de catastrofismo, pero todo es cierto.

El golpe ha sido terrible. Este es el huracán más fuerte, al menos, de los últimos cincuenta años. Mea trevo a decir que de mucho más.

Me enorgullezco de mi pueblo que no se ha derrumbado. La Revolución no los abandona. He visto a una señora que albergó en su casa a 14 familias. Ella y otros. No
hubo un solo muerto en Cuba. No fue casualidad, sino la ardua preparación y la evacuación a tiempo. (Fotos Santiado Calero Periódico Guerrillero)

EL PASO DEL DIABLO: Imágenes del huracán GUSTAV



(Miles de familias quedaron sin casa en el Occidente de Cuba tras el paso del huracán Gustav)

(La Isla de la Juventud, segunda ínsula del archipiélago cubano y Pinar del Río, la más occidental de las provincias cubanas, tierra del mejor tabaco del mundo. Arrasadas por Gustav)

Reinaldo Cedeño Pineda

(Fotografías: de Santiago Calero tomadas del periódico Guerrillero de Pinar del Río)

El Diablo ha pasado por Pinar del Río y la Isla de la Juventud. Se llamaba Gustav y era un huracán categoría cuatro. Pasó con una furia incontenible por entre la gente humilde de esos territorios del Occidente de Cuba.


“Las torres de la alta tensión quedaron torcidas, similar a lo que hacemos con un papel para botarlo. Y una rastra cargada con un contenedor de refrigeradores fue volcada por la fuerza del viento”, daclaró Oriol fotógrafo de la Agencia de Información Nacional en Pinar del Río.

Increíble una tormenta tropical que pasó por el Oriente cubano, y que poco daño hizo fuera de acumulados de lluvia bien bajos… Increíble como la he visto convertirse en un huracán categoría cuatro cuando pasaba por el Occidente, en un fenómeno mortífero.

Las imágenes sobrecogen; pero estoy orgulloso de mi país: ni una sola vida se perdió. Gracias a la Revolución y a sus medidas preventivas. Nadie puede negarlo.

En la localidad pinareña de Paso Real de San Diego, se midieron rachas de vientos superiores a los 300 kilómetros por hora, incluida una de… ¡340 kilómetros por hora! que arrancó el aparato medidor.

El especialista de meteorología declaró que nunca se sabrá la real velocidad del viento, pero que el calcula de 390 kilómetros por hora.


(La rastra de refrigeradores volcada)

Los testimonios hablan de “lo más grande de la vida” y de “lo nunca visto”.

Y los cubanos, en especial los pinareños, sabemos/saben lo que es un ciclón.


Gustav retorció torres, arrancó puertas, ventanas y techos, volcó carros pesados, arrasó campos de cultivo, barrió miles de viviendas.

En la Isla de la Juventud (antigua Isla de Pinos, segunda isla del archipiélago cubano, y con más de 2 mil kilómetros cuadrados) el 85 por ciento de los inmuebles han sido “severamente dañados”. Allí no hay teléfonos, electricidad ni transmisión radial ni televisiva... ahora mismo

Una “patana” fue arrastrada del agua e internado en tierra.

El amanecer es duro, pero con ánimos. "Recontruirenmos la Isla más hermosa" declaran los pineros. Todo el país ya se vuelca a la ayuda.


Yo estuve en el "ojo" de Gustav

Osvaldo Rodríguez Martínez (periódico Guerrillero)

"Estaba haciendo fotos con las primeras rachas de viento, hasta un momento en que no pude seguir porque había una densa neblina que formaban la lluvia y la enorme presión del viento".

Así recuerda Oriol de la Cruz, fotógrafo de la AIN, algunas escenas del paso de Gustav por el poblado de Los Palacios en la provincia de Pinar del Río.

“Tuve que resguardarme en la sede del Partido y allí sentía cómo el viento aullaba, con un sonido ensordecedor, molesto, y sentimos miedo allí adentro, e incluso nos alejamos de la puerta de entrada, que parecía peligrosa. Afuera volaban pedazos de zinc y tejas de fibrocemento, cuenta.

“ Sí, como se ha descrito muchas veces, hay un momento de calma, donde todo se aclara y hasta se puede ver el cielo, así fue como yo estuve en el "ojo" de Gustav, relata Oriol, quien aprovechó la peligrosa calma para su trabajo reporteril.

Aunque está acostumbrado a estos trajines, confiesa que nunca había estado en una tormenta de tal violencia y describe cómo en tan breve tiempo el paisaje cambió, los techos fueron destruidos y los árboles parecían cortados a la misma altura.

“Mira, es como la guardarraya que se hace en los campos de caña, así fue la trocha que el huracán dejó a su paso, acabando con todo. En Paso Real de San Diego vi una casa que quedó totalmente destruida, no quedó nada” relata.

“Las torres de la alta tensión quedaron torcidas, similar a lo que hacemos con un papel para botarlo. Y una rastra cargada con un contenedor de refrigeradores fue volcada por la fuerza del viento”

Oriol asegura que no es bueno para contar historias, por lo que prefiere usar su expresión creativa, que es la fotografía, para mostrar la violencia de Gustav que hizo alarde de su potencia imparable, y dejar tras de sí desgarradoras tragedias familiares que perdieron sus casas: por la previsión, y como alivio al drama, nadie perdió la vida.