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jueves, 1 de marzo de 2012

Pinar del Río 2012: Imágenes de una Feria del libro encantada



(Los premiados del XXII Concurso Nacional de Literatura Hermanos Loynaz: Souleen Dell' Amico (narrativa) y Reinaldo Cedeño (poesía) en la casa del Joven Creador de Pinar del Río).


TEXTO: Reinaldo Cedeño Pineda

FOTOS: Maikel Casabuena y Yolexis Ciudad


Estoy feliz. He vuelto de la Feria del Libro de Pinar del Río colgado de un abrazo. Llevo el paisaje inigualable de Viñales en los ojos y la emoción de haber recibido el Premio Hermanos Loynaz de poesía.



La imagen del instante de entrega del Premio. Desenfoque, apremio, mas no lleva ningún retoque. Va con la emoción desnuda. Tomo el micrófono para agradecer a esta ciudad donde la niebla se posa. Es mi verdad lo que traigo: Loynaz es para mí, un nombre sagrado.




La Feria piñareña se desarrolla en la Calle Martí, en los llamados cepellones, imitación de los sitios para el secado del tabaco. Identidad propia. Lamentablemente varios títulos anunciados no llegaron a tiempo, pero la participación popular es indudable. ¿Quién dijo que la Feria es sólo ventas de libros?



Guardo una conversación con Nersys Felipe. La ternura de Cuentos de Guane asoma en cada gesto, Vuelvo a mi niñez. Hay un ser humano entero en la actriz y guionista radial, en la narradora para niños, en esta cubana al el extremo de la Isla. Ella que merece todas las congratulaciones, que acaba de recibir el Premio Nacional de Literatura, se adelanta y me felicita…



Ambrosio Fornet, una de las mentes más lúcidas de la crítica literaria en Cuba, me dedica su excelente volumen Narrar la nación (Editorial Letras Cubanas). De las ediciones de casa, Osmany Echavarría me regala su poemario Naufragio del pez lunar y Rene Valdés el relato de una chica demasiado lenguaraz, Margarita Cuncún. Y las hermanas Ferrer festejan al santiaguero en La Pizcuala, el patio de los poetas.

Privilegio el encontrarse con el crítico y antólogo Enmanuel Tornés, la periodista y narradora María Elena Llana y el lingüista Fernando Carr Paruas y sus libros de los gazapos.



De la literatura infantil, el criterio de voces autorizadas: el guantanamero Eldys Baratute, Nelson Simón, Nersys Felipe y el editor José Raúl Fraguela.


ENTRE AMIGOS




Nelson Simón me invita a su espacio Café entre dos. Privilegio de dialogar con uno de los autores de más carácter en la literatura cubana actual. Él encabeza un asombroso movimiento de letras infantiles en Vueltabajo, incluidos autores, diseñadores y editores.

En el patio de la otrora casa de Pedro Junco (el inmortal autor del tema Nosotros), el visitante que ha saltado mil kilómetros para estar aquí, cuenta del periodismo y sus inicios en Guantánamo, la incursión en la narrativa, la investigación de La Lupe y la historia de este premio Loynaz que une dos pasiones: la poesía y el cine.





La música la pone Yamira Díaz. Ella y su grupo reclaman hace rato, no una gira eventual o la presencia esporádica en algún espacio audiovisual, sino la promoción coherente y sostenida que no deje pasar por alto un talento musical y artístico como el suyo.



Aquí le dejo mis aplausos y amistad.



Made, nuestra hada madrina del Centro Hermanos Loynaz, a la izquierda Al centro, Yolexis Ciudad, que carga toda la energía de Baire, de Dios y de las letras. Reencontrarnos fue una suerte. El caballero es el poeta Marcelo Morales, uno de los jurados del concurso Loynaz.




Nuevos amigos surgen. Maikel Casabuena. Su generosidad permite estas imágenes. Apasionado de las letras para niños, va dejando su huella. Premio La Edad de Oro 2004, me obsequia su libro Lorenna y la fuente. Es de Calabazar de Sagua y su nombre ya suena.

En la creación de la provincia de Artemisa, la identidad pinareña perdió un pedazo de su alma. Soroa, el orquidiario mayor de Cuba, es ahora artemiseño. Polo Montañés legalmente dejó de ser pinareño. Se dice con dolor, más que resignación. Por suerte, hay cosas que no pueden romperse como los nombramientos.



Pero, uno ve el proyecto comunitario El patio de Pelegrín y vuelve a creer. Mario Pelegrín ha levantado en Puerta de Golpe (el terruño de Heberto Padilla), un emporio campestre para la poesía, la pintura, la danza, las plantas, las aves. Inauguramos el Café Literario



Dejo un mensaje en la pared, cerca de la décima de Juan Ramón de la Portilla, narrador y presidente de la UNEAC en la más occidental de las provincias cubanas.



En la imagen, los escritores pinareños Alberto Peraza y Mariane Lufriú. De esta última, dos versos de su poema “Tierra de nadie”

Ahora lo comprendo Amor:

dos sábanas de hotel son poco para fundar un país.


EL PAISAJE


En la finca La Guabina, el aire es dulce. Nos vamos con la hermosa familia de Souleen. Llenamos los pulmones citadinos. Nos quedamos el momento.



Un caballo pasta en medio del lagunato. Yolexis Ciudad aprieta el obturador:



Imperdonable no viajar al Valle de Viñales, Paisaje Cultural de La Humanidad. Batalla ganada. Dora Alonso se inspiró en esta geografía única para escribir el Valle de la Pájara Pinta. Sus cenizas descansan en esta región encantada.



Tomo un instante para posar entre las vegas de tabaco. Es todo un exotismo para quien llega del oriente cubano. Luego, a la Cueva del Indio y a la lancha que surca la caverna. Declaro solemnemente que esta es la cueva más hermosa que ojos humanos han visto. La pequeña tropa ríe.



En la Habana, presto a la vuelta de un millar de kilómetros, intercambio libros con el conductor pinareño Luis Hidalgo (Todo Música, programa con visualidad nacional). El me regala el libro de Nersys Felipe, Román Elé y otros relatos, guiones publicados en forma de libro por la editorial. Hidalgo hizo el prólogo. Felicidades para la Editorial En vivo: ¡un guión reconocido como literatura!

Yo le obsequio el primer ejemplar que he tenido en la mano de mi libro El Hueso en el papel (Editorial Oriente)


Todavía estoy en estos valles y escarpados, cuando tras 16 horas de viaje he pisado tierra santiaguera para vivir la última etapa de la Feria del libro hasta el 4 de marzo venidero.


sábado, 11 de octubre de 2008

DESDE PINAR, MENSAJE a un SANTIAGUERO


Reinaldo Cedeño Pineda
escribanode@gmail.com

A Zenia Regalado no la conozco personalmente, pero ya la quiero. Es de las que no se rinde ante los golpes del destino, de las que generosamente nos regala palabras como dejándonos a cada uno, su esperanza.

Desoladoras… Así fueron las imágenes del paso del huracán IKE y GUSTAV por Cuba (y en especial por Pinar del Río)

Ante la incomunicación, ante la falta de electricidad, ante el derrumbe… el periódico Guerrillero realiza un boletín que distribuye por las zonas afectadas.

Desde Santiago de Cuba, desde mil kilómetros de distancia le envié un mensaje con mis impresiones a mi colega Zenia. Y el 8 de octubre he recibido este mensaje:

>> Cedeño, ayer salió tu linda crónica en el boletín diario de
>> Guerrillero. La leí en Los Palacios, le nacieron pies y llegó a los
>> que más sufren.
>> No he visto aún la web de Guerrillero, pero quería que supieras que en
>> el boletín ya alivió muchos ojos.
>> Hasta pronto,
>> Zenia


COMO SI FUERA POCO, el periódico Guerrillero las ha puesto en la red. Y he leído en el hermoso blog de Zenia, estas palabras:

“Desde Santiago de Cuba Reinaldo Cedeño Pineda nos envió gentilmente esta crónica. Nos había comentado por correo, que desde los huracanes, tenía deseos de dedicarle unas líneas a la más occidental de las provincias cubanas.

“También él fue atrapado, como muchos, por el hechizo de Los duendes de Nersys Felipe, esa mujer que nos devuelve con cada libro, a cada tibio espacio de nuestra niñez y de esos afectos, que como bastones, hoy afloran por los senderos de nuestras vidas.

Bienvenida la crónica; un género casi en extinción”

ZENIA ha sido largamente generosa. No tengo como agradecerle. /// La imagen la he tomado del blog de otra colega pinareña, Yolanda Molina, que narra: "Esta imagen muestra el rostro de un niño que viajaba en un carro con un equipo de prensa, los reporteros le ofrecieron un "aventón" a su familia, que era una de las tantas que se evacuaba del poblado Sanguily, al norte del municipio La Palma en la provincia Pinar del Río" (MÁS en http://yenanda.blogspot.com/2008/09/miradas.html)

YO VENGO A DAR MIS MANOS

Reinaldo Cedeño Pineda
(Desde Santiago de Cuba)

No recuerdo cómo llegó a mis manos aquel libro, ni cuando sus historias, sus personajes asomaron a mi niñez. Guane me pareció un lugar encantado, lejano, de casas gigantes y jardines, donde los pequeños se sentaban amorosos a escuchar a sus abuelos. No conocía entonces más geografía que mi imaginación. Alguna vez ese niño que llevo dentro, tendrá que darle un beso a Nersys Felipe. Alguna vez tendré que ir a Guane.

Sin saberlo, ese fue mi primer encuentro con Pinar del Río.

Fue la poesía la que me hizo saltar un millar de kilómetros, y una madrugada de 1997 me vi entrando a una ciudad en medio de la niebla. Era a lo que Dulce María Loynaz había llamado "el soplo de Dios". Participaba en el encuentro iberoamericano sobre su figura, en aquella tierra que en sus tiempos duros, le había devuelto la patria.

Pinar me estrechó las manos cuando conversé con Polo Montañez en su visita a Santiago de Cuba. En su rostro se dibujaba la montaña. Recordé a mi padre, que de la tierra sabe crecer la nobleza.

Regresé a Pinar en diciembre de 2004. Y descubrí sus cuatro corazones, sus cuatro puntos cardinales. Las letras se han empeñado en acercarme a la punta del mapa.

Compartir con los libros y los artistas de la Editorial Cauce, en las salas abovedadas de San Carlos de la Cabaña, me hizo ganar amigos. A uno de ellos le llamé tras el paso de Ike. Supe del viento que ululaba como un monstruo entre los árboles y los techos antes que las imágenes del destrozo.

Los amigos son pilotes en la distancia, sólo hay que trazar el puente.

Paso Real de San Diego, La Palma, Los Palacios… su gente me parece conocida. Sé que las paredes serán tan fuertes como las manos que las levantan. Yo vengo a dar las mías, y este abrazo desde el otro extremo del mapa.

BLOG DE ZENIA REGALADO: http://imaginados.blogia.com/


BLOG DE YOLANDA MOLINA (YoCUBA) http://yenanda.blogspot.com/

viernes, 5 de septiembre de 2008

HURACÁN GUSTAV: Crónicas y sucesos de un "golpe nuclear"


---UN GOLPE NUCLEAR:
http://laislaylaespina.blogspot.com/2008/09/huracn-gustav-un-golpe-nuclear.html

---NAÚFRAGOS CUBANOS 27 horas bajo la furia
http://laislaylaespina.blogspot.com/2008/09/huracn-gustav-nafragos-cubanos-27-horas.html

---EL PASO DEL DIABLO. Imágenes
http://laislaylaespina.blogspot.com/2008/09/el-paso-del-diablo-imgenes-del-huracn.html

---UN HURACÁN no cree en apartamentos, puertas ni ventanas de metal http://laislaylaespina.blogspot.com/2008/09/gustav-un-huracn-no-cree-en.html

---TESTIMONIOS DE UN DESASTRE http://laislaylaespina.blogspot.com/2008/09/huracn-gustav-testimonios-de-un.html

---PELIGRAN RELIQUIAS NATURALES
http://lavozdelarbol.blogspot.com/2008/09/huracn-gustav-peligran-orqudeas.html

--HURACÁN GUSTAV: La gran racha de viento… cercana al récord mundial http://laislaylaespina.blogspot.com/2008/09/huracn-gustav-la-gran-racha-de-viento.html

HURACÁN GUSTAV: La gran racha de viento... cercana al récord mundial


Gustav ha dejado desastres y una gran marca, la de 340 kilómetros por hora medida en la estación de Paso Real de San Diego.

Según José Rubiera, la marca mundial de la velocidad del viento medida es de 369,6 en Monte Washintong, estado de New Hampshire, Estados Unidos en abril de 1934 durante una tormenta invernal.

Así, pues esta medición pasa a ser la segunda de la historia, pero la primera en cuanto a huracanes, superando la de 286 medida en Chetumal, México en 1953

Por: Glauber García Lara / Foto: Santiago Calero (periódico Guerrillero)

Sobre las seis y 35 de la tarde del pasado sábado (30 de agosto) , durante el apogeo de Gustav por Pinar del Río, el jefe del departamento de pronósticos del Instituto Nacional de Meteorología, doctor José Rubiera, se encontraba informando las incidencias del huracán a todo el país en el espacio de la Mesa Redonda.

En ese instante Rubiera se comunicaba con Yosvani Rodrí-guez, responsable de la estación meteorológica de Paso Real de San Diego.

Todos estaban expectantes por conocer los pormenores de la situación en ese poblado, pues el ojo del meteoro pasó cerca de allí.

La conversación no se escuchaba clara, el ruido que provocaba el viento era muy fuerte, de pronto Rubiera oye el dato y su rostro queda perplejo… no lo podía creer.

Trescientos cuarenta kilómetros por hora, ¿eso había dicho Yosvani? Rubiera pide que confirme y el muchacho de Paso Real repite la cifra. Momentos después Rubiera explica ante las cámaras que tal velocidad de los vientos traspasa los límites de lo que puede soportar un ser humano.

¿PERO QUÉ SUCEDIÓ EN LA ESTACIÓN?

Andrés nos cuenta que todos los trabajadores de la estación se encontraban esa noche recopilando datos del huracán y transmitiendo constantemente a Carmen Rosa al puesto de mando provincial.

Desde que comenzaron a sentirse los efectos de Gustav todos se movían en busca de datos y chocaban entre sí dentro del inmueble, sobre las 6:30 de la tarde la cosa se puso fea.

Nos dice Andrés: “El compañero Adalberto Roche observaba en el cuarto de los instrumentos las mediciones de presión y viento, y desde allí se lo comunicaba todo a Yosvani, mientras este le informaba a la provincia y al país.

“Cuando los equipos nuestros marcaban las 5:35 de la tarde aproximadamente, horario de Grenwich, no el de verano, pues para Cuba era una hora más tarde, sucedió lo increíble.

“Todo marchaba según lo esperado pero de pronto la aguja del rom-boanemógrafo comenzó a subir rápidamente a 250 kilómetros por hora, 260, 280, Yosvani informaba rápidamente por teléfono y la cuenta seguía, 300, 320, 340 y… bum, se oyó hasta una mala palabra junto a un estruendo, se cayó el tanque de agua, pensamos, y cuando abrimos la ventana vimos la veleta del medidor rodando por la calle, entonces nos percatamos que el medidor se había roto.

“Al comprobar la concordancia con el barógrafo y el barómetro de mercurio confirmamos lo incuestionable, la racha de viento que pasó superó los 340 kilómetros por hora”.

Posteriormente Rubiera visitó la estación junto a un grupo de especialistas y ratificó la veracidad del hecho que constituye récord para la historia ciclónica de Cuba y muchos aseguran que también del Caribe.

Según los especialistas, el huracán traía muy cerca del ojo una zona de tornados y tormentas eléctricas que al integrarse provocaron estas rachas tan violentas, pues esa de 340 Km. fue la mayor registrada, pero hubo otras con valores superiores a los 300.

Para muchos testigos la experiencia rozó lo milagroso y calculan que la velocidad de los vientos sobrepasó los 350 Km. ya que al romper la barrera máxima de la hoja de medición no se sabe hasta donde llegó.

Lo cierto es que los daños alrededor de esa zona son considerables en viviendas, el estadio, las torres de alta tensión, árboles y cuanto objeto se encontró a su paso la racha demoledora.

En fin, Paso Real de San Diego sobrevivió a Gustav, Rubiera confirmó su asombro in situ y los trabajadores de la estación meteorológica de ese poblado tienen una buena historia para contarle a sus nietos.

(Martes 2 de septiembre de 2008)

miércoles, 3 de septiembre de 2008

Huracán Gustav: UN GOLPE NUCLEAR


(Foto tomada de un serie de Gerardo Mayet y Diego Rodríguez, Periódico Victoria Isla de la Juventud)



No exagero. Es la expresión más generalizada de muchos compatriotas. Es la impresión del Jefe del Estado Mayor General de las FAR, Álvaro López Miera, un militar experimentado, cuando vio en la Isla de la Juventud las torres de acero retorcidas, las casas convertidas en ruinas y la destrucción por todas partes.

“Ha sido un duro golpe, no podía siquiera imaginarlo”, dijo con voz desgastada por el esfuerzo, pero firme y resuelta, Ana Isa Delgado, Secretaria del Partido y Presidenta del Consejo de Defensa del importante municipio. “¡Es lo nunca visto en los casi 50 años que vivo aquí!”, exclamó un vecino con asombro. Un joven soldado, que descendía de un carro anfibio, gritó: “¡Demostraremos que estamos dispuestos a dar la vida por el pueblo!”

En Herradura, el General de Cuerpo de Ejército Leopoldo Cintra Frías, al observarlo todo convertido en ruinas, mirando a su alrededor, compartía su asombro y admiración por la valentía de la población, y expresó: “Esto es ver una explosión nuclear.” Él estuvo cerca de verla en el Suroeste de Angola, si los racistas surafricanos hubieran decidido lanzar contra las tropas cubanoangolanas una de las siete bombas que el gobierno de Estados Unidos les suministró. Era, sin embargo, un riesgo calculado y las tácticas más convenientes fueron adoptadas.

Junto a Polo estaba Olga Lidia Tapia, primera secretaria del Partido y Jefa del Consejo de Defensa de la provincia, sin dudar un segundo de los frutos del esfuerzo y la determinación de sus compatriotas.

Con toda franqueza me atrevo a decir que las fotos y vistas fílmicas de lo que transmitían el domingo por la televisión nacional me recordaban la desolación que vi cuando visité Hiroshima, que fue víctima del ataque con la primera bomba atómica en agosto de 1945.

No en balde se afirma que un huracán despliega una enorme energía, tal vez equivalente a miles de armas nucleares como aquellas que fueron lanzadas sobre las ciudades de Hiroshima y Nagasaki. Valdría la pena que algún físico o matemático cubano hiciera los cálculos pertinentes y lo expusiera de forma comprensible.

Ahora la batalla es alimentar a las víctimas del huracán. La dificultad no está en restablecer cuanto antes la electricidad. El problema en Isla de la Juventud es que, de 16 panaderías, todas con horno eléctrico y equipo electrógeno, sólo dos podían funcionar de inmediato; las edificaciones habían sido afectadas. Necesitaban recibir pan o galletas. Las cifras de tejas y materiales necesarios en este momento para las viviendas son elevadísimas. En la Isla de la Juventud hay mar de por medio. No basta con cargar camiones de alimentos y materiales para hacerlos llegar directamente.

Nuestras Fuerzas Armadas han enviado personal especializado en aeródromos y transporte aéreo y terrestre. De día y de noche, auxiliados por grupos electrógenos, los aviones pueden aterrizar en el aeropuerto de la Isla. Tienen la misión de librar su batalla por la población sin derroche alguno de recursos. Con el mismo espíritu actuarán en los lugares arrasados de Pinar del Río. Todos los organismos tienen sus tareas asignadas, todos son importantes. Pero los bienes no salen de la nada. Compartir implica sacrificios. No nos demos el lujo de olvidarlo dentro de unos días.

El hecho adverso debe servir para trabajar con más eficiencia cada día y el empleo justo y racional de cada gramo de material. Tenemos que luchar contra nuestras superficialidades y egoísmos. Cien millones de dólares significan sólo nueve dólares por habitante, y necesitamos mucho más. Necesitamos 30 veces, 40 veces esa cifra sólo para paliar nuestras necesidades más elementales. Tal esfuerzo debe salir del trabajo del pueblo. Nadie lo puede hacer por nosotros.

Es evidente que nuestra capacidad de divulgación se ha multiplicado y nuestra población, que sabe leer y escribir posee además elevados niveles de escolaridad.

Kcho, el pintor, se había trasladado por aire a la Isla de la Juventud, el pedazo de Cuba que lo vio nacer y nos hizo llegar una carta sobre la alta moral de los pineros. Selecciono párrafos de la misma:

“Querido Fidel:

“Me pareció importante, desde que llegué a la Isla y pude ver con mis propios ojos y sentir con mi cuerpo todo lo que estaba pasando, ponerme en contacto con Richard para que usted conociera la terrible situación que estaba aconteciendo en el Municipio Especial.

“No tengo palabras para expresar la realidad de lo que vi ayer en la Isla de la Juventud. En mis 38 años no había visto nada parecido y las personas con las que he hablado en mi territorio no habían visto nada peor, pero increíblemente tienen aún la moral por el cielo... muchos han perdido sus casas, y casi todos tienen sus pertenencias, camas, colchones, televisores, refrigeradores, etc., destruidos; la mayor parte de la población está en esa situación; se calcula que de las 25 000 viviendas que hay en la Isla —todavía en estos momentos no es la cifra definitiva— unas 20 000 están afectadas de alguna forma, y de esas 20 000, unas 10 000 están sin cobertura o destruidas totalmente.”

“...la brigada de 52 linieros camagüeyanos estuvo trabajando hasta las 3 de la mañana y hoy comenzaron de nuevo a las 6:30 a.m. con tremenda disposición; están esperando a un grupo de 60 y tantos de Holguín...”

“...existen todavía muchos problemas, como por ejemplo viviendas destruidas por el huracán Michelle en 2001, esperando resolverse.

“Hay problemas serios con la alimentación... Actualmente la Isla es como una prisión, por la insularidad, aunque ya se han restablecido los vuelos... El dinero no tiene ningún valor, no hay qué comprar ni dónde comprar nada.”

“La solidaridad humana está siendo el arma más importante en este momento. La moral está alta pero eso no va a ser eterno; en los próximos días va a haber que dar solución a algunas cosas. En la medida en que se vaya restableciendo el servicio eléctrico, crear puntos de información donde las personas se puedan reunir para saber lo que está pasando en el país y en el Municipio, o aunque sea a oír música, a pasar el tiempo en colectivo.”

“Actualmente el territorio ‘es un teatro de operaciones militares en una tregua’, con la gente todavía alegre porque salvaron sus vidas, no pensando todavía mucho en la pérdida de sus pertenencias, tratando de salvar lo que les quedó, viendo cómo se ajustan a esa nueva condición, pero con el transcurso de los días la moral de la gente puede decaer y llegar a la depresión.”

“...las condiciones del hospital son infrahumanas y sólo la voluntad y la convicción de hombres y mujeres revolucionarios hacen que funcione.

“El pinero es revolucionario y combativo, y allí está todo el mundo (pacientes, familiares, equipo médico) trabajando muy intensamente. Ya están en la capital, desde ayer a las 4 de la tarde aproximadamente, los 32 pacientes de hemodiálisis, con un acompañante y enfermeras, que llevaban 48 horas sin el tratamiento y se encontraban en buenas condiciones.

“El pinero sigue con su moral alta y feliz del trabajo de los organismos responsables y de que no ha habido una sola pérdida de vida humana ni en Pinar del Río ni en la Isla ni en Matanzas.”

“Yo creo que para volver la Isla a lo que era antes va a haber que invertir mucho tiempo de trabajo y muchos recursos, como si fuera una provincia, porque ahora todo está devastado.”

Con su carta, envía fotos elocuentes de la desolación; en el sobre, la silueta de la Isla de la Juventud y en ella ondeando una bandera cubana.

Los excelentes pintores que solían acompañar nuestras batallas de ideas pueden dejar constancia del episodio vivido y alentar a nuestro pueblo en su épica lucha.

Orfilio Peláez nos hablaba en Granma de un huracán ocurrido en 1846 con récord de presión mínima de 916 hectopascales, registrado por un equipo. Eso ocurrió hace 162 años, cuando no había radio, televisión, cine, Internet y otros muchos medios de comunicación, que a veces chocan unos contra otros, creando caos en las mentes.

En aquel tiempo la población de Cuba era por lo menos 12 veces menor. Con trabajo esclavo y semiesclavo, el país exportaba la mayor cantidad de azúcar y también de café durante una parte considerable de ese siglo. No existía la jubilación, el promedio de vida era muy inferior, y no se conocían casi las enfermedades de la edad madura, o la educación masiva, que tantos brazos e inteligencias demandan para su desarrollo. Los recursos naturales abundaban. Los huracanes, aunque influían mucho, no significaban una catástrofe nacional. De los cambios climáticos, bien distantes, ni siquiera se hablaba.

En el Granma de hoy martes, el propio periodista nos relata las proezas de nuestro pueblo en su batalla por la recuperación y los frutos del esfuerzo de los últimos años. Rubiera, el científico, por su parte, en el recorrido por Pinar del Río observaba minuciosamente, entre las ruinas de la instalación del Instituto de Meteorología en Paso Real de San Diego, el equipo de medir la velocidad de los vientos que marcaba 340 kilómetros de velocidad cuando fue destruido por fuertes ráfagas. Se anuncia que hoy hablará en la Mesa Redonda. Él sostiene teorías que explican lo ocurrido. Juan Varela, por otra parte, habló de los destrozos ocasionados en la mayor empresa de cultivos varios en Güira de Melena, de la provincia de La Habana, que debía producir este año alrededor de 140 000 toneladas de viandas, granos y hortalizas. Las pérdidas, a mi juicio, a precios internacionales, en horas de trabajo, productos alimenticios, equipos de cultivo y riego, combustibles y otros gastos, son millonarias en esa sola empresa.

Lo más impactante, sin embargo, por el drama humano que les correspondió abordar, fue la información suscrita por el periodista Alfonso Nacianceno y el fotógrafo Juvenal Balán: la odisea vivida por los cinco tripulantes del Langostero 100 de Batabanó, provincia de La Habana. Habían recibido la orden de regresar a puerto como todos los barcos pesqueros, a su debido tiempo. Por azar se retrasaron. Desde el sábado se perdió con ellos la comunicación cuando el huracán avanzaba rápidamente. Dos veces había dicho en reflexiones previas: “¡Suerte que tenemos una revolución! Ningún ciudadano quedará abandonado a su suerte.”

Supe sobre la incomunicación con el langostero el mismo sábado, casi a medianoche. Raúl me había dado noticias de lo que sucedía; confiaba en la experiencia de los pescadores para lidiar con tormentas y ciclones. Me dijo que enviaría al amanecer los medios necesarios para localizarlos. Tan pronto amainó el tiempo comenzó la búsqueda, que llegó a reunir 36 embarcaciones, tres helicópteros y dos aviones durante casi dos días. Del barco no se veía ni rastro; encontraron sin embargo a los náufragos. Lo que cuentan es increíble; los que conocen bien el mar saben lo que significa estar interminables horas agarrados a un remo y después a una boya.

El milagro revolucionario se produjo, y los pescadores fueron rescatados.

No nos dejemos arrastrar por las ilusiones. Este huracán nos deja cien mil viviendas golpeadas en mayor o menor grado y pérdida casi total de artículos necesarios después de la tragedia, como explica en su carta Kcho.

¿Cuántas viviendas anticiclónicas, seguras, necesita Cuba? No menos de 1,5 millones de ellas para 3,5 millones de familias totales. Saquemos la cuenta del costo internacional de tales inversiones, que se corresponde con los datos que se manejan en el mundo.

Una familia en Europa debe pagar por lo menos 100 mil dólares, más intereses, por los cuales aportan 700 dólares mensuales de sus ingresos durante 15 años. Diez mil millones de dólares es el costo aproximado de cien mil casas para familias medias en los países desarrollados, que son los que determinan los precios de los productos industriales y alimenticios en el mundo. Habría que añadirle el costo de las instalaciones sociales afectadas que deben ser reconstruidas, las demás instalaciones económicas, más las requeridas para el desarrollo.

Sólo de nuestro trabajo, reitero, podrán salir los recursos. Mientras las nuevas generaciones lleven a cabo esa tarea, los hombres y mujeres que habitan esta isla requieren de la solidaridad, el valor y la combatividad mostrada por los pinareños y pineros.

El imperio atraviesa en estos momentos por una prueba difícil en la segunda mitad del año, la de su capacidad de resolver dificultades que cuestionan su tren de vida a costa de los demás pueblos. Ahora necesitan un cambio de timón.

Bush y Cheney han sido casi marginados de la campaña republicana por guerreristas e indeseables. No se discute sobre un cambio de sistema, sino sobre cómo mantenerlo con menos costo.

El imperialismo desarrollado terminará matando a todos los que intenten penetrar sin permiso dentro de su territorio para convertirse en esclavos asalariados y consumir algo. Ya lo están haciendo. Es muy grande el chovinismo y el egoísmo que el sistema crea.

Lo sabemos y continuaremos desarrollando la solidaridad, nuestro mayor recurso dentro y fuera de la patria.

Fidel Castro Ruz

Septiembre 2 de 2008

6 y 17 p.m.

lunes, 1 de septiembre de 2008

Huracán GUSTAV: Testimonios de un desastre


Reinaldo Cedeño Pineda

(Lo que he visto hoy a través de la TV)

Las imágenes que ha dejado el huracán Gustav (categoría cuatro, con vientos medidos de hasta 340 kilómetros por horas), en un terrible 30 de agosto, son dantescas.

Para llorar.

Vi techos, paredes y casas destruidas, metales doblados como papel, torres en el suelo, cultivos aplastados y perdidos, colchones al aire, restos de ventanas, personas en sus casas en ruinas, escuelas destruidas al igual que fábricas, escuelas y otras edificaciones, equipos eléctricos dañados…

Voilaron zines y tejas. Volaron muebles. (Ayer vi un silla clavada en una puerta, como un proyectil)

Vi un amasijo de árboles caídos.

“Nada es tan desolador como el daño y la destrucción que se observa después de un huracán”, escribe en su reflexión Fidel. Tiene razón.

“Estoy hecha tierra… tengo dos muchachitas, pero sé que voy a salir adelante”, señala una señora al lado de lo poco que le ha quedado en el municipio pinareño de La Palma. Confía en la ayuda.

En el municipio Los Palacios, “más de la mitad de las viviendas, están destruidas… es una situación verdaderamente difícil”, declara el vicepresidente cubano Carlos Lage.




La fuerza de los vientos es descrita por una habitante de La Isla de la Juventud: “sentía como si los oídos se me fueran a reventar… como si tuviéramos cerca un avión”.

Lage tras un recorrido por la segunda isla del archipiélago cubano señaló a la TV que “la Isla de l a Juventud ha quedado a cielo abierto” y que “Gustav ha dejado en unas horas trabajo para muchos años”.

Nunca he ido a “la Isla”, así, a secas como le llamamos los cubanos. Quisiera estar echando una mano.

Los pacientes nefróticos fueron trasladados de inmediato hacia Ciudad de La Habana, también afectada, pero en menor orden.

Veo al jefe de una fábrica de galletas en la capital con el rostro cansado, presto a la fabricación de ese producto que se reclama con urgencia en Pinar y la Isla de la Juventud. La propia instalación ha tenido afectaciones menores, pero así y todo pondrán manos a la obra desde “las siete de la noche”.

Noel Otaño, periodista de La Isla de la Juventud en el programa Mesa Redonda, entrega testimonios de una maestra en la escuela donde se forman estudiantes extranjeros de medicina:

Profesores y alumnos "casi en un pie, tuvieron que refugiarse en el almacén, un lugar de 4x4 (metros). Algunos casi entran en pánico, pero allí estaban sus maestros”, aseguró.

Contó el traslado de los albergues al comedor y de allí al almacén, al tiempo que la cámara toma ventanales metálicos abollados y retorcidos, maletas apiladas, colchones dispuestos como se puede, gente limpiando los cristales astillados y sacando el agua.

Algunos estudiantes extranjeros narran que nunca habían visto nada igual, uno manifestó “estar muy triste porque nunca había visto tanta destrucción” pero el mensaje lo entregó una chica para sus familiares: “No se preocupen, aquí estamos sanitos”.

Veo las torres de alta tensión en el suelo, algunas estructuras desconocidas. Al menos, son ochenta entre La Habana y Pinar del Río Dicen los linieros que “esto nunca se había visto en Pinar del Río”.

En el municipio pinareño de Bahía Honda, los destrozos son grandes. Veo a la primera secretaria del Partido con los pelos de punta, dando ánimos, hablando…

Una señora declaró “que cuando aclaró, yo no conocía a Bahía Honda”.

Escucho del rescate de los tripulantes del langostero Cien en Batabanó que no pudo arribar a puerto. Los buscaron por vía aérea en cuanto se pudo. Los rescataron en la Ciénaga de Zapata. No se muestran imágenes, mas el parte se repite tres veces.

En Bahía Honda, la información ha sido persona a persona. No hay allí televisión, radio, teléfono ni electricidad. (Por Haciendo Radio, Radio Rebelde, emocionan los testimonios personales de las colegas Mirta Millán desde la Isla de la Juventud, y de Alina Cabrerra desde Pinar del Río).

Veo a la gente con ánimo, pese a todo. “Lo importante es que estamos vivos”, asegura un joven hurgando en las ruinas.

Algunos ya cargan tejas de asbesto que han llegado en rastras.

Veo naves avícolas colapsadas. Aves muertas y otras que irán a un sacrificio masivo. Casas derruidas.

Motosierras, camiones y grúas limpian las vías de ramas y troncos en gran cantidad. Militares y civiles.

Desde Villa Clara han llegado especialistas forestales. Desde Santiago de Cuba, de la empresa eléctrica…. El país entero se volcado hacia el Occidente.

Me parece estar viendo una película de catastrofismo, pero todo es cierto.

El golpe ha sido terrible. Este es el huracán más fuerte, al menos, de los últimos cincuenta años. Mea trevo a decir que de mucho más.

Me enorgullezco de mi pueblo que no se ha derrumbado. La Revolución no los abandona. He visto a una señora que albergó en su casa a 14 familias. Ella y otros. No
hubo un solo muerto en Cuba. No fue casualidad, sino la ardua preparación y la evacuación a tiempo. (Fotos Santiado Calero Periódico Guerrillero)