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domingo, 28 de diciembre de 2008

2008 LO MÁS LEÍDO: Tv cubana, diversidad, crónicas íntimas, huracanes y Beijing



No hay belleza sobre la tierra como un cuerpo hermoso y desnudo. Sin importar si se trata de un cuerpo masculino o femenino, el desafío de plasmar ese supremo deleite, se ha mantenido inalterable…

Este fragmento corresponde al artículo “El arte del desnudo masculino”, uno de los artículos más solicitados en este 2008 en LA ISLA... y LA ESPINA.

2008: Los ARTÍCULOS MÁS LEÏDOS:

--EL ARTE del desnudo masculino
http://laislaylaespina.blogspot.com/2008/11/el-arte-del-desnudo-masculino.html .

---Deportistas británicos en pelotas
http://laislaylaespina.blogspot.com/2008/08/deportistas-britnicos-en-pelotas.html
.
---Crónicas íntimas
http://laislaylaespina.blogspot.com/2008/10/crnicas-ntimas-la-seorita-alina.html

-----BÉISBOL CUBANO: Los mitos y las pasiones
http://laislaylaespina.blogspot.com/2008/10/bisbol-cubano-los-mitos-y-las-pasiones.html


--TV CUBANA: La impiedad de las huérfanas y el Océano de las repeticiones
. http://laislaylaespina.blogspot.com/2008/10/tv-cubana-i-la-impiedad-de-las-hurfanas.html

---TV Cubana: “Donde hay hombres no hay fantasmas”: De la pifia a la infamia



lunes, 18 de agosto de 2008

El capítulo Liu Xiang: ¿UN CUENTO CHINO?

REINALDO CEDEÑO PINEDA
escribanode@gmail.com


El duelo más promocionado de los Juegos Olímpicos Beijing 2008, acabó abruptamente este domingo cuando el chino Liu Xiang se retiró de su hit clasificatorio de los 110 metros con vallas, mientras el cubano Dayron Robles ganaba cómodamente el suyo.

A través de la televisión cubana que captaba la señal transmitida desde China, pudimos ver la perplejidad y el desconsuelo reflejados en el rostro de un estadio abarrotado de banderas chinas.

Esta historia parece haber comenzado desde que los entrenadores de Liu decidieron retirarlo de una competencia en los Estados Unidos hace unos meses, aludiendo una lesión. Los reportes a mi alcance nunca hablaron de una lesión grave, aunque todos se extrañaron de que el representante asiático “se encerrara” en casa y no compitiera más en la temporada.

Un largo silencio ocupó las semanas. ¿Dónde estaba Liu Xiang?, todos se preguntaban…pero no concedía entrevistas, ni él ni sus preparadores, nadie lo veía; aunque se comentaba que entrenaba en algún “lugar secreto”. Incluso un reciente despacho de la Agencia Alemana DPA afirmó que “Liu vivía como un monje en algún lugar de China”.

Si el atleta estaba lesionado en la magnitud que ahora se dice, ¿por qué se calló tanto ese hecho? ¿Por qué se dejó crecer hasta un nivel pocas veces visto, la expectativa en torno a una carrera evidentemente en peligro de realizarse?

Los despachos desde China informaron hace tiempo que todas las entradas para el 21 de agosto, fecha en que tendría lugar el presumible duelo final Liu- Robles, estaban vendidas. Ojalá los espectadores chinos, a los que se les sustrajo la verdadera realidad del estado físico de Liu Xiang, estén allí.

Yo me sentiría estafado, y no hablo de dinero.

Creo que el chino es un atleta extraclase y no dudo un instante de su esfuerzo por superar las dificultades; pero el manejo misterioso de este caso, me parece absurdo. Nadie tiene porqué esconder una lesión, llámese como se llame.

Ahora leo un despacho de la Agencia de Información Nacional (AIN-Cuba) fechado en China que toma las palabras del entrenador de Liu Xiang:

“El tendón de Aquiles está dañado, el problema es cuando termina y se une con el talón, según mostró una resonancia hecha el pasado día 16 cuando el vallista entró a la Villa Olímpica…

“El sábado se intensifico el dolor y recibió un tratamiento que lo alivió, este lunes aunque también estaba adolorido decidió salir a competir, pero finalmente desistió al serle imposible hacer la tracción de la arrancada…”

El mismo hombre que hasta ayer calló… ahora se deshace en explicaciones.

Desde aquí estoy dado a creer que la transmisión televisiva conocía a la perfección lo que ocurriría, porque desde que Liu apareció en el estadio, las imágenes se detenían en sus pasos, en los que ya se podía observar una ligera cojera.

Cuando se despojó de su vestimenta de calentamiento y se colocó en el bloque de arrancada, se pudieron observar gestos de dolor… y cuando arrancó definitivamente, estos se hicieron muy evidentes y la cojera se reveló a toda pantalla…

Ante la sorpresa de todos, el chino dio la espalda, se encaminó rápidamente por el foso hacia el interior del estadio. No hubo el más mínimo titubeo, como si aquello hubiese estado ya en los cálculos…

Los fotógrafos le caían detrás. El público desfilaba.

Ya en el interior del estadio Nido de Pájaro, se vio a Liu Xiang sentarse en el piso y un enjambre del personal de atención lo rodeó.

Que me perdonen, parecía un guión bien aprendido.

Me pregunto… ¿Si tenía lesiones de esa magnitud (como ahora cuenta su entrenador), ¿cómo pensar que el atleta podía correr?

¿Cuántas presiones y sentimientos encontrados habrá detrás de todo esto?

Si se tratara de una obra teatral, hubiera aplaudido este desenlace inesperado; pero un drama humano con semejante final no vale para batir palmas, sino para ponerse a pensar. Como decía mi abuelo cuando era más pequeño... y quería decirle una mentira: Eso es un cuento chino.