(El saltador de triple David Giralt tuvo un excelente competencia en Beijing. Todos sus saltos sobre los 17 metros, incluido uno de 17,52; mas en una competencia durísima debió aceptar el cuarto puesto)
Cuarto lugar con lo mejor de su vida fue el saltador de triple Arnie David Giralt (17,52). Compitió con carácter y apunta bien para los años venideros. Hubiese ganado un medalla en cualquier lugar, pero aquí se aparecieron el portugués Nelson Évora (17,77), el británico Phillpis Idowu (17,62) y Leevon Sands, con récord nacional para Bahamas (17,59), y le dejaron fuera del podio. Todos sus intentos estuvieron sobre los 17 metros.
Héctor Dayron Fuentes, se coló en la final pero una vez allí se vio presionado y quedó en el duodécimo lugar con sólo 16,28. Un muchacho joven en su primera gran final. Alexis Copello quedó a un paso de la clasificación con 17,09 (se exigía un centímetro más). Aunque no se lograron medallas, el triple masculino cubano lució bien.
Nada igual entre las chicas. Savigne aparte, Mabel Gay (14,09 en Beijing por un 14,41 de la temporada) y Yarianna Martínez (13,96 por 14,31 del 2008 y aún ambas con mejores demostraciones de por vida) nada enseñaron en las pruebas clasificatorias. La Olimpiada las aplastó. Ya en otras competencias, han decepcionado.
El relevo 4x400 logró también colarse en la final, y una vez allí se acreditó récord de Cuba con 3.23. 21, para el sexto lugar. El aplauso para el esfuerzo de Roxana Díaz, Zulia Calatayud, la joven Susana Clement y la talentosa Indira Terrero, quien para clasificarse tuvo que superar nada menos que a la campeona olímpica de los 400, la británica Christine Ohurougou.
Yeimer López, el ochocentista con excelentes registros en la temporada y un biotipo pocas veces visto, llegó a la final con grandes expectativas, pero no tuvo fuerza en los últimos metros para llegar hasta las medallas. Resultó sexto con 1.45.88. Tenía en el año 1.43.07. Corredor de cuatrocientos hasta hace dos temporadas, todavía no domina la estrategia de la competencia, ni ha aprendido a administrarse. De él dependerán los éxitos futuros.
Sin condición física alguna y sólo a base de su talento atlético Osleydis Menéndez, recordista del mundo de jabalina pudo llegar hasta 63,35 en su primer intento (sexta). Fue apenas oncena en la clasificatoria en la repesca de las que no lograban la marca exigida (61,50) con poco más de 60 metros (60,51). No debieron haberla llevado, pues no tenía real posibilidad. Ella declaró que analizará con su entrenador y su familia, su retirada del deporte activo.
EN LA CLASIFICATORIA
Quien no mejoró sus marcas, se quedó.
La velocidad en Cuba anda mal en los últimos años, y sus representantes, como era de prever, no pasaron de la segunda ronda. Ni Jenry Vizcaíno (10,28 en la primera ronda, 10.33 en la segunda eliminado) ni Virgen Benavides (11.45 en la primera ronda y 11.40 en la segunda), esta última en el ocaso de su carrera. Tampoco se preveía mucho más. Su presencia fue puramente simbólica en la sede olímpica.
Llevar a tres balistas cubanos a Beijing, fue en mi opinión un despropósito. Tenían más de 20 metros, es verdad, pero una marca lograda una vez no es suficiente medidor. Compitieron muy mal.
El caso de Alexis Paumier, es digno de analizar, pues su preparación sicológica y habilidades técnicas hacen aguas. Este año tenía 20,59, 20, 17 y 20,11, todo eso logrado en Cuba. Ostenta el tope nacional con 20, 78; pero fuera del país no logra nada. Una vez más hizo tres faltas consecutivas. Los narradores de la TV cubana, incluso comentaron que las faltas de Paumier en Cuba, no se las marcan. Si es así, habría que someter a examen desde ya a esos técnicos del área de lanzamiento… que andan haciéndole un tremendo daño.
El joven Reinaldo Proenza, con 20,30 en este 2008, se quedó corto con apenas 19,20.
Incluso estuvo mal el más prometedor de todos, Carlos Véliz. Había llegado hasta 20,72 y 20,65, pero en Beijing no pudo más allá de 19,58.
Se impone un serio análisis de la preparación de la bala masculina en Cuba.
Lo de la discóbola Yania Ferrales es ya enfermizo. En la competencia grande, le salen los nervios. En Atenas 2004 llegó a la final y una vez allí… no logró un solo envío válido. Ahora con magníficos tiros en la temporada, incluido un 65,02, no llegó más allá de 59,85 en la clasificatoria y se quedó fuera.
Están los que se esfuerzan y hacen lo mejor a su alcance, aunque no pasen a la ronda de los mejores. Este es el caso de Zulia Calatayud en los 800 metros. Con déficit de entrenamiento, lo intentó, se esforzó hasta su mejor registro de la temporada (1.58.78), pero no le alcanzó para entrar.
William Collazo en los 400 metros planos logró su mejor registro (45.06) en una semifinal durísima. El chico promete.
La veterana Roxana Díaz no pudo avanzar más allá de semifinales en los 200 metros. Este año tenía un 22.80, aunque ni siquiera eso le hubiera permitido avanzar. Lo mejor fue 22.98 en su hit inicial, 23.06 camino a semifinales y 23.12 octava en su semifinal. Un camino decreciente. Lo mismo le pasó a Indira Terrero en 400 con un 50.98 en la temporada, y aquí no pudo bajar de los 51 segundos (51.56 y 51.80); pero ambas compitieron muy bien en el relevo largo cubano.
Sin Yeimer López, rematador final, el relevo cubano de 4x400 no obstante, hizo su esfuerzo. No se puede decir que su 3.02.24 sea un mal resultado, pero con todo Yunier Pérez, Yunior Díaz, William Collazo y Osmar Cisneros, quedaron séptimos en su hit clasificatorio.
Decepcionó sin embargo la vallista Anay Tejeda. En una buena temporada que la había llevado incluso hasta la marca de Cuba (12.61) parecía llegar con un 12.84 que la puso en semifinales. Una vez allí, chocó con la valla, no terminó y quedó trunco saber hasta donde hubiera llegado. Por cierto, las vallas le jugaron una mala pasada también a la favorita norteña Lolo Jones en la final.
Llevar a Yenima Arencibia quien recién había bajado de los 13 segundos, fue también un deseo sin base real. ES una muchacha de talento, pero no es aún una atleta de nivel olímpico, ¡por favor! Sus 13,43 hablan de ello.
Cuba por vez primera se presentó con dos pertiguistas, Yarisley Silva y Lázaro Borges . Lo entendí como premio a sus récords nacionales logrados en este propio año: 4,50 y 5,70; pero el estadio Nido de Pájaro les quedó grande. Apenas pudieron avanzar. Beijing será para ellos una experiencia en su camino.
La joven jabalinista de 20 años, Yanet Cruz con apenas 60,84 de marca personal, hizo lo que pudo en la clasificatoria (58,06). Realmente iba sin pronóstico alguno. Se regresa con esa experiencia, y la preparación para ir sustituyendo a Osleydis, una tarea que se avizora nada fácil.
Anier Boué, el jabalinista masculino, poco pudo hacer más allá de los 70 metros (71,85). Una de las actuaciones más deficientes del atletismo nacional en la capital china. Tiró menos que el decalonista cubano Leonel Suárez.
El discóbolo Jorge Fernández (59,06) poco podía buscar en Beijing. La heptalonista Gretchen Quintana quedó en el vigésimo sexto puesto con pobre 5 803 puntos. Para estar entre las quince primeras hay que sobrepasar al menos los 6000 puntos. En una Olimpiada no se puede con menos.
Una Olimpiada no es un centroamericano ni un Panamericano. Una Olimpiada, a mi modo de ver, no es para “tomar experiencias”.
Para el que tenía dudas, quedó muy claro que las delegaciones hay que optimizarlas con quien ha logrado buenas marcas en el año y con quien tiene verdadero temple.
Cuba continúa con su déficit en la velocidad y en el fondo, y su poderío en saltos y lanzamientos. Cinco medallas y varios puestos entre los ocho primeros que dan puntos: dos cuartos lugares, dos quintos y tres sextos. Otros dos estuvieron entre los doce mejores.
El atletismo cubano, visto el nivel cualitativo del evento, estuvo bien en Beijing 2008; pero hay que seguir preparándose.

(El saltador de longitud Ibrahim Camejo, este año entre los mejores del mundo. Bronce en Beijing 2008. Apareció ya el relevo de Iván Pedroso?)
MEDALLISTAS:
Oro
Dayron Robles, 110 metros con vallas (12.93 segundos)
Plata:
Yipsi Moreno, lanzamiento del martillo (75, 20 metros)
Yarelis Barrios, lanzamiento del disco (63,64)
Bronce:
Ibrahim Camejo, salto de longitud (8,20)
Leonel Suárez, decalón, 8. 527 puntos (RN)