viernes, 2 de abril de 2010

Jesús García Clavijo: los locos, las garras, Changó



Poemas de Jesús García Clavijo
Un poema para despertar a María Eugenia

A todos los asesinados por la dictadura en Argentina

Acabo de escuchar a Gelman
y me acordé de ti.
También él vivió su exilio
quizás todos, los exilios de la vuelta
pero al menos Gelman,
lo encontró detrás de otros silencios.
Que buen misterio para pensar un poco
para mirar a Marta en sus decretos
y a Jorge pensativo frente a un cuadro.
Gelman tiernamente emocionado
acariciaba el pelito mojadito de su hijita
y los chicos lo dejaban para siempre
en los graffitis escolares de María Eugenia
susurrando sus temores a media asta
agarrando en silencio la poesía de dejarnos.
Esta noche escuchaba a Gelman
parapetado en el filo de sus letras
¿o en el abrazo de Alexis frente al muro?
¿o Agustín mirando el horizonte?
Mientras Gelman sigue hablando con el fuego
imagino a María Eugenia sin torturas
tiernamente escolar frente a la vida.
¿Cómo sería ahora?
¿Cómo tendría su rostro, sin las garras que le dieron?

Para leer un miércoles


Pedí a Ochumaré un pedazo de arco iris
pero Changó envió un rayo y un trueno.
Biri dejó tu nombre en las tinieblas
pero Afefe te llevó el mensaje.
Changó bajo su hacha
y sus colores barrieron mis latidos.
Echú y Ogún volvieron un miércoles
como hoy
regando la palma y la pimienta sobre tu cuerpo
Caó cabecile!, Caó cabecile!, Caó cabecile!
Grité tres veces
Para traerte el carnero y el amalá
a ver si me amas
Caó cabecile!
desafiando el rayo
Caó cabecile!
el trueno
los filos de changó
Caó cabecile!, Caó cabecile!
A ver si me amas algún día.

Los locos

miran fijo como si pensaran
o dan vueltas a sus ojos
buscando.
Los locos no miran los horarios
bailan sin música
abrazados
una canción como la Balada de Piazzolla
tiernamente.
Colocan una señal
y mueven los brazos dibujando.
Se entregan en un gemido
inmenso.
Los locos comen sentados en la cama
con la mano
y los pies descalzos
sobre las aguas que pasaron.
Salen y nadie entiende
ni un saludo, ni una brisa
ni una flor en el espacio
donde dejar sus desventuras.
Los locos leen el sonido
y nadie se explica cómo
descubren el trazo más fino y útil de la ternura.
Los locos, de amor, andan sueltos
por el mundo.

POEMAS y relatos de Jesús García Clavijo
http://laislaylaespina.blogspot.com/2010/02/los-poemas-y-relatos-de-jesus-garcia.html