jueves, 16 de diciembre de 2010

Ser jurado...



Reinaldo Cedeño Pineda

Decidir es siempre un reto.

(Liliana Gómez Luna, Reinaldo Cedeño y José Orpí, el jurado del Premio de poesía José María Heredia, 2010)

Cuando se está ante frente a más de una obra original o valiosa; ante una vida dedicada a engrandecer la identidad de un territorio, el fallo es siempre difícil.

A veces, quisiera uno optar por el premio compartido, ex aequo, mas si las bases aclaran que se trata de un galardón único… sobreviene el quebradero de cabeza.

Cuando se ha leído y releído, cuando ya están preseleccionados los finalistas, entonces las comparaciones (tantas veces odiosas), resultan inevitables.

No pocas veces una decisión recuerda la carrera de cien metros planos, donde se gana por un pelo, o por una sutileza. Triunfo al fin, claro está.

Hay muchos mitos sobre los jurados. Mitos o realidades. Yo hablo de los que conozco de cerca…

En esos menesteres me he visto envuelto en estos últimos días. Cada concurso en una cuerda diferente.

Primero, con las metáforas y las intertextualidades del verso en el Premio José María Heredia, convocado por la Filial de Escritores de la UNEAC (Unión de Escritores y Artistas de Cuba) en Santiago de Cuba.

Luego, nada menos que elegir entre mis colegas periodistas, aspirantes al Premio Mariano Corona Ferrer por la obra de la vida, convocado por la UPEC (Unión de Periodistas de Cuba) en el territorio santiaguero.

Ardua tarea, pero un verdadero lujo haberla compartida con el laureado poeta José Orpí y con una excelente escritora para niños que encontró la fusión entre ciencia y arte, Liliana Gómez Luna.

En la mesa de su casa, los cuadernos inéditos con seudónimos. Uno quisiera saber a quien tiene delante. Le parece que es…. o acaso que…

Una consulta de última hora. Duda aclarada. Una vuelta. La decisión.

Es lo mejor que tienen los concursos literarios. La obra ha defenderse por si sola, sea de un autor consagrado o de un novel.

El concurso periodístico, es de otro cariz.


Me uno a Marta Cabrales, la directora del primer medio de prensa en que laboré, el periódico Venceremos de Guantánamo; a mis ex compañeras de trabajo en el periódico Sierra Maestra, Odalys Riquenes Cutiño y Olga Thaureux Puertas y a Coral Vázquez, la periodista de Tele Turquino, por donde los años no pasan. El del sombrero es quien escribe esta crónica y el "encapuchado", el hijo de Odalys, bien envuelto en una tarde de frío.

Los expedientes de cada candidato, son leídos con detenimiento. Uno se entera de muchos detalles de tus propios colegas que escapan al diario. Y se congratula.

Me han elegido presidente de este quinteto. Agradezco la confianza. El honor es largo. El debate, aún mayor.

Aunque decidir es siempre un reto; aunque suele ser un trabajo ingrato... si hay transparencia, si el libre ejercicio del criterio ha sido el camino, uno vuelve a casa satisfecho.

¡Ah!, los resultados?…

Muchos me han preguntado ya. Los tengo en la punta de la lengua. Temo que lo sepan por un ademán, por algún énfasis… pero siempre doy la misma respuesta: serán dados a conocer el día que les toca.

No habrá espacios para la ansiedad, será pronto... antes que concluya el 2010.