jueves, 8 de enero de 2009

DAVID VIRELLES en TONO MAYOR



Enrique Pérez Fumero

Primer concierto del calendario 2009 en la Sala Dolores de Santiago de Cuba y toda la ciudad esperó ansiosa la aparición del joven jazzista cubano canadiense David Virelles. Con apenas 26 años, el talento y la experimentación le salen por los poros, al compartir el mismo escenario con el pintor y escultor santiaguero Alberto Lescay. La música y la pintura, varias maneras de decir y comunicar: manos prodigiosas se confundían en la armonía exquisita del sonido suave que dejaba marcas relucientes sobre el papel.

David Virelles se interesó en la música desde temprana edad gracias a la colección musical de su abuelo. Siendo un mozalbete participó en varios certámenes de la Asociación Hermanos Saíz y el Jozjazz. En el año 2001 es invitado a Canadá por la saxofonista Jane Bunnett, donde perfeccionó sus conocimientos y pudo formar su propia orquesta. Ha sido galardonado con los premios “Oscar Peterson”, “Rising Star Award”, así como los nacionales del Adolfo Guzmán.


Al tocar David emana una fuerza increíble. Sus dedos golpeaban con suave presencia las teclas del piano. La música, ¬ veces mezclada con sintetizadores y otros efectos― transmitía

sentimientos de queja, alegría, placer instantáneo, evocaciones del ayer y un pensamiento claro para el mañana. La música se convirtió en la novia apasionada de los colores. Tonalidades de negro, azul, amarillo y verde se confundían en las mezclas y ausencias de figuras reconocidas. Las brochas y los pinceles antojadizos de Alberto Lescay, eran incapaces de revelar su identidad. Decían todo lo que el ser humano puede sentir cuando está entre amigos, gente de pueblo… Imágenes que reniegan estar solamente en el papel y exigen un boleto de sobrevivencia en la vida externa, real.

Notas duras, otras veces enérgicas pasearon repertorios conocidos y acompañaron la destreza como si el convite marcara una ilusión de encuentro en otros mundos paralelos. El joven jazzista interpretó cerca de seis piezas, al tiempo que la sala se decoraba con instantáneas del también escultor santiaguero. Parecía que el tiempo les abría un paréntesis en busca de un abrazo… Cada uno tiene sus códigos, religiones, política.

Juegos de informalidad y riqueza vespertina a la usanza de las costumbres santiagueras: padre e hijo se deleitan con los cuentos del abuelo. David ahora se mostraba en apariencia simple y clara. David Virelles vivía la música que hacía y escuchaba.
De pronto, un escorpión desata su ira, rompe esquemas y ofrece su voz como un manantial de leche fresca y miel. La ciudad que los vio nacer, es otra vez una de las motivaciones principales en esta jornada: sirve de casa, paciencia, luz… José Aquiles sale a escena y entonces padre e hijo se encuentran en la canción, que es en su lenguaje, la vida misma. Poesía que se queda en el aire.

Todavía incentivado por el arte que compone, muestra un poco más de él. Se relaciona con el público el cual le agradece su virtuosismo y lo colma de aplausos…

ARTÍCULO RELACIONADO:

---David Virelles: “Mis composiciones son un trampolín para crear”
http://laislaylaespina.blogspot.com/2009/01/david-vireyes-mis-composiciones-son-un.html

ARTÍCULOS del mismo AUTOR:

---Cine Cubano: Omerta incumple con su reglamento
http://laislaylaespina.blogspot.com/2008/12/cine-cubano-omerta-incumple-con-su.html

-- LA RADIO: Puedo ser Dios, un mortal, quizás nadie
http://laislaylaespina.blogspot.com/2008/10/puedo-ser-dios-un-mortal-quizs-nadie.html



5 comentarios:

Anónimo dijo...
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zeta dijo...
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Anónimo dijo...

mijo, hasta cuando el david virelles, porque vive en canada, ?, dos articulos relacionados tan cerca me parece muy desagradable.

(Comentario dejado por ZETA)

Reinaldo Cedeño Pineda (CUBA) dijo...

En primer lugar, gracias por seguir La ISLA y LA ESPINA, como se deriva de sus palabras. Y por el deseo que veo en sus palabras de que actualice la página para seguir leyéndola.

David Virelles, aunque usted no parece conocerle, es uno de los jóvenes talentos más sobresalientes del panorama del jazz actual en estos lares americanos, y es cubano sin duda alguna. Por si poco fuera, proviene de una familia de artistas, santiaguera, cubana, de cuya amistad me honro. Por eso, le entrevisté, sin importar si vive en Canadá. Lo hubiera hecho aunque viviera en el polo o la Conchinchina, como he entrevistado al que vive al doblar de mi casa. De Martí aprendí a mirar las esencias y la obra. La condición de cubano no depende de que sea vecino de uno, sino de que lleve a Cuba en el corazón, como la llevaron Heredia en México, Martí en Estados Unidos y Carpentier en París, y tantos otros.

Luego tuve a bien tener la visión de un estudiante de periodismo, Enrique.

Usted en su derecho de que esto o cualquier otra cosa le pueda parecer desagradable. A mi en cambio me parece muy oportuno publicar dos opiniones alrededor de un mismo tema ( y ya quisiera muchas más). Si ha leído con detenimiento y sin prejuicio, sabrá que uno es una entrevista y otra una reseña sobre le concierto, luego son dos aristas bien diferentes.

Gracias
Reinaldo Cedeño

Anónimo dijo...

Gracias por hacerme llegar los articulos. Un abrazo para ti y gracias por tu
> apoyo siempre,
>
> David