lunes, 9 de enero de 2012

Una escalera para subir al mundo




Janis Ametller

Ya les saludo y les comento que muchos años de probado reconocimiento cultural tiene el proyecto LA ESCALERA del promotor, excelente librero y único Eddy Tamayo bajo la impronta de ser un proyecto de peculiar sello en nuestra querida ciudad.

Pues bien, la escalera, que no conoce otro piso que la sagacidad de un hombre culto, sin rival y demasiado osado cumplirá 20 años de profundo accionar este 2012; ubicada en el mismo corazón citadino, allí, Roger Durañona, que muchos recordarán de los predios de cultura provincial se las arregla para ofrecer una programación divina con los sellos musicales JJ Son y Cubaney que posicionados, vuelvo y repito, en la escalera que no conlleva a otro mundo que el de los sueños y el de la cultura, hacen gala de la buena música tradicional cubana y de las múltiples ofertas del nombrado proyecto que comenzó siendo auspiciado por la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) en su sede provincial y con el ojo en acecho de no pocos aguafiestas que no apuestan por el riesgo de convertir cada pedacito de la ciudad en una arteria que irradie luz vida y poesía como éste de Eddy.

Hoy día, a partir de las 9 de la mañana, usted puede arrimarse a la céntrica calle Heredia y encontrar “de todo como en botica”, desde un libro añoso de los que quiere llevarse a la casa, hasta un disco de acetato de la década del 50 que nunca tuvo a mano, un daguerrotipo peculiar de algún personaje de nuestro Santiago o bien una tarjeta postal de esas que hacen famoso a cualquier lugar del mundo. Lo cierto e irrepetible es que rinconcito así donde se transpire tanta cultura no hay ninguno, tampoco librero de raza ni inefable conversador como su anfitrión.

Por eso si pasa por allí no deje de visitar LA ESCALERA, conocida creo yo, más en el extranjero que en Cuba pero nuestra al fin, sé que tiene un sitio en los personajes que nos han visitado y que se han llevado algún recuerdo para su casa en Japón, Singapur, Bombay o Barcelona. Más no pocos obstáculos tuvo que atravesar LA ESCALERA para erigirse portentoso sitio cultural ante la dogmática posición de ciertas autoridades locales de la cultura que como casi siempre piensan que el arte es un molde y están tan encasillados y aferrados a una misma cosa que todo lo quieren igual, hizo falta la fuerza de voluntad sin límites de Eddy Tamayo, su carisma, su apego a lo que consideraba importante y también el apoyo de otros funcionarios de la cultura, abiertos, exploradores sin límites del universo artístico, apostadores del mango y la guayaba juntas como mismo se hace la cultura, amasijo de todas las argamasas posibles y como casi siempre los hay, ellos y Eddy materializaron un sueño posible que con el tiempo ha demostrado su viabilidad, importancia y resonancia.

Felicidades a LA ESCALERA “el salón de los pequeños” como él mismo hoy bautiza jocosamente su proyecto, delicada burla al rimbombante intitulado “salón de los grandes” en los altos de la Casa de la Trova. Como mismo en la puerta de la entrada se muestra a un Fidel sonriente anunciante y feliz, dentro habitan múltiples seres de otros lares, de Cuba, estampados en una tarjeta de presentación, en una vieja foto o en un afiche para que sean vistos o comprados, en fin, y arde la música en los pies de la gente y se respira la poesía de los bardos de esta ciudad sin fronteras y vive el mural junto a los sueños de Eddy Tamayo, un hombre instruido, sagaz y audaz.

Pero mientras tanto esto es solo un comentario cultural a cargo de quien les habla Janis Ametller.

(COMENTARIO CULTURAL A CARGO DE JANIS AMETLLER. Radiado el miércoles 4 de enero de 2012. PROGRAMA REVISTA IMAGEN emisora CMKC, Santiago de Cuba. Cortesía de la autora)