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domingo, 12 de octubre de 2008

TV Cubana (III) MEDIODÍA en TV revisitado


(Marino Luzardo, el nuevo conductor del espacio)


Reinaldo Cedeño Pineda
escribanode@gmail.com

A las doce y treinta muchos sintonizan Mediodía en TV, espacio―cartelera del canal CubaVisión. Es desde su aparición, un programa bien seguido; aunque tengo la impresión de que se le ha exigido más de lo que (por su propio diseño) podía dar.

Hace algún tiempo escribí mis consideraciones sobre el espacio desde este blog, lo que ―afortunadamente― generó otros comentarios, cada uno con sus propios aportes: más o menos congruentes, más o menos discrepantes.

También llegaron algunos juicios subidos de tono, con la pasión desbordada… pero el tiempo suele ubicar las cosas en su sitio.

A Mediodía en TV llegó un nuevo equipo de realización…y en consecuencia, creí pertinente revisitar el programa.

Uno de los aciertos de este colectivo es haber quitado el peso del guión al conductor, responsabilidad que asumió Ivón Peñalver. Ese aspecto resultó factor esencial de ciertos despistes y excesos: no todos están preparados para esa simultaneidad, o las horas de las que se dispone, no alcanzan.

El guión es columna vertebral de una propuesta audiovisual: requiere no sólo “estar en la última”, sino concentración, tiempo, búsqueda… y MUCHO sentido de la jerarquía artística.

El programa ganó en espesor cuando eliminó el “toque de ligereza” en las cortinas de presentación de cada canal ―recuerdo por ejemplo, la imagen de Daymí Crespo en pose―.

Sobre todo eliminó esos temas insustanciales que solían deslizarse entre su conductor principal (Abel Álvarez) y los presentadores, cual vía de falso desenfado… y que se enredaban, se torcían y a veces, se derramaban…

Perfil y conducción

Las comparaciones podrán ser odiosas, pero resultan inevitables. Quien escoge su paradigma anda marcado (casi siempre) no sólo por el mero gusto, sino además por su experiencia, acervo y formación individual.

Marino Luzardo ocupa ahora mismo la conducción del espacio. Hasta ahora, ha mostrado la misma seguridad que le hemos visto en otras propuestas, así como una preparación seria y una cultura que le avala. Brindo por ello ¡tres veces!!!

No obstante, debo ser absolutamente sincero: no lo veía en esa cuerda, no pensé que fuese el escogido…

Sin confundir frivolidad con espontaneidad (podrán rimar, pero difieren en su esencia) ni "el rostro agraciado" con el "verbo diciente"... no hay que olvidar que Mediodía en TV es un programa fresco y dinámico que requiere, en consonancia, una proyección comunicativa: a Luzardo le resta ganar en soltura y eliminar tensión. Cierto es también que ha transcurrido poco tiempo desde su llegada (por lo que sería aconsejable esperar para emitir otros juicios), y que un conductor (como todo artista) marca lo que hace con su propio sello y personalidad.

Yumié Rodríguez y Niro de la Rúa, continúan con su equilibrio de siempre. El tiempo transcurrido sentó bien a la más bisoña, Amelia Flores, quien va ganando en aplomo y proyección, aunque se trata esta de una senda larga. Por suerte, ha dejado atrás algunas frases y maniqueísmos que me hicieron temer, acaso, se fuese a malograr.

Hace unos meses opiné que Mediodía en TV andaba urgida de una dirección y una asesoría menos complaciente consigo misma ―la ASESORÍA es la gran asignatura pendiente de nuestra radio y televisión―. Ahora mismo ese papel lo desempeña Magalys Arias .La dirección corre a cargo de Odalis Torres, y Mediodía en TV, vive una nueva época de manos de mujer.

Antes de terminar, quisiera compartir una reflexión que vale para Mediodía... y para otros programas: hay que sopesar, evaluar y definir muy bien el perfil del programa para evitar, por ejemplo, las “entrevistas como rellenos”, el exceso de entrevistados que luego resultan casi siempre apremiados por el tiempo y “el elástico, la bolsa” donde cabe un poco de aquí y otro de allá…

Son esquemas reiterados a diestra y siniestra.

Si Mediodía en TV tiene como objetivo primordial la programación televisiva, debe hacer de esto su arte: explicitar más su contenido (incluir informaciones que se agradecen tanto como las perdidas sinopsis de algunas películas, o escoger detenidamente sus avances, por ejemplo)

También ha de seleccionar muy bien a sus invitados ―que en mi opinión―, deben centrarse en la televisión, pues ahí radica su contenido natural. Las entrevistas no siempre hacen falta, y las notas culturales deben apuntar a la TODA la nación, sin suplantar el espectro cultural del país por el de la capital: comodín infamante, cáncer inoculado hace rato en la visualidad cubana.

Ha de reconocerse que el intento de hacer verdaderamente nacional el espacio ―pese a torceduras y genuflexiones― fue uno de los puntos a favor del equipo realizador precedente.

La cita, ya sabe, es a las 12 y treinta…. para enterarse del día a día en la televisión cubana, para seleccionar sus programas… entre las muchas repeticiones y los estrenos.

ARTÍCULOS RELACIONADOS:

---Mediodía en TV: Manzana de dos sabores:

http://laislaylaespina.blogspot.com/2007/09/medioda-en-tv-una-manzana-de-dos.html

---Mediodía en TV: Otra vuelta de tuerca
http://laislaylaespina.blogspot.com/2008/04/medioda-en-tv-otra-vuelta-de-tuerca.html

---Mediodía en TV: La polémica completa:
http://laislaylaespina.blogspot.com/2008/05/medioda-en-tv-la-polmica-completa.html

---Abel Álvarez, Carlos Barba y cierto correo de México:
http://laislaylaespina.blogspot.com/2008/07/abel-lvarez-carlos-barba-y-cierto.html

--Té para Dos: Invitado Carlos Barba
http://laislaylaespina.blogspot.com/2008/07/t-para-dos-invitado-carlos-barba.html

---La impiedad de Las Huérfanas y el Océano de las repeticiones
http://laislaylaespina.blogspot.com/2008/10/tv-cubana-i-la-impiedad-de-las-hurfanas.html

---Una pausa para “SIN TREGUA”
http://laislaylaespina.blogspot.com/2008/10/tv-cubana-i-una-pausa-para-sin-tregua.html

miércoles, 23 de julio de 2008

ABEL ÁLVAREZ, CARLOS BARBA y cierto correo de México…

(Abel Álvarez, conductor, en su programa Mediodía en TV. Fotografía tomada de la televisión)


Reinaldo Cedeño Pineda


La intromisión en la vida privada de las personas es un veneno.

Que algunos apunten sus teleobjetivos para intentar atrapar el culo del rey de España o el pene de Brad Pitt, que los paparazzi persigan a Lady Di hasta el final, que Cristina se aparezca con un programa cuya materia esencial sea el morbo y la manipulación descarada, que más de un reality show se inmiscuya en la privacidad de algunos que se prestan, dinero por medio… que todo eso exista en el mundo de hoy, no quiere decir que no espante.

Lo que se quiere presentar como “normal” es sólo una normalidad fabricada desde el dinero, dinero sin escrúpulos, dinero que se torna maldito cuando toma a las personas como un objeto, y si es menester las compra, las manipula, las exprime, las usa… y las tira.

Lo curioso del caso es que los que filman a otros, jamás permitirían que fueran ellos los examinados. ¡Por algo será!

Sólo embebido en ese cosmos puede interpretarse cierto correo circulado por Emilio Ichikawa, de quien leí en su tiempo sólidas críticas culturológicas y ensayos en revistas y libros cubanos… mas parece haber pasado un siglo de aquello…

No sé si Abel Álvarez y Carlos Barba, están en México o no, ni en que condición. Tampoco me preocupa, no tiene porque… No sé de que fuente habrá sacado los pormenores de esta información, E. Ichikawa no lo dice por ninguna parte ... pero al llamado “Correo desde México” que he leído es menester apuntarle algunos comentarios, porque denota mucho desconocimiento, porque exuda un tufillo sensacionalista y demasiado pedestre.

“Bajitico”, diría una amiga mía.

Acostumbrado al medio del periodismo cultural, en este mismo blog hice circular una polémica a la que algunos contestaron (VER “Mediodía en TV: La polémica completa” http://laislaylaespina.blogspot.com/2008/05/medioda-en-tv-la-polmica-completa.html )

En la página oficial de la TV Cubana también emití mis criterios en el comentario “Mediodía en Tv: otra vuelta de tuerca" (VER http://www.tvcubana.icrt.cu/?mod=noticias&id=494 )

Incluso en esa página, Abel Álvarez, con la misma libertad que yo lo hice, discrepó.

En él artículo que escribí, apuntaba entre otras cosas:


“El desconocimiento lleva a la falta de jerarquía. La falta de jerarquía lleva a un sempiterno tono feriado. El tono feriado va de la mano de la irreverencia y la frivolidad. Es una cadena maldita que, lamentablemente, no acaba de hallar fin en Mediodía en TV.


“Las “referencias sólidas” en materia cultural por las que abogaba el Ministro de Cultura en el Congreso, son pilares que no pueden descuidarse ni un momento, porque son el sustrato que permite discernir el oropel del oro, el folletín de la novela, el rostro agraciado de la expresividad diciente; el show televisivo (de horóscopos, intimidades y viajes), de una propuesta rica y matizada, pero igual de aportadora y seria.


“Presumo, que tal vez a Abel Álvarez, se le deja hacer. Ni le niego las posibilidades ni el talento natural que muestra; pero acaso, esos excesos de funciones, ese dejarle hacer, le robe el tiempo insoslayable para su preparación. Los que no le señalan a tiempo sus carencias y limitaciones, acabarán dañándole”.


Abel Álvarez, en su recurrencia a la improvisación, dejó más de un paso poco feliz en la TV cubana, como aquel de preguntar al director del espacio “Entre siete y ocho” a que hora se transmitía (risas incluidas de su propio colectivo) o apuntarle a la vedette Rosita Fornés que tenía el mismo signo zodiacal que José Martí… Y ni hablar de sus viajes a provincias…. de los regalos y saludos.


Fue lamentable ver como algunos le hacían el juego.


¿Emilio Ichikawa será de esos? ¿Lo habrá visto? ¿Será ese el estilo de los conductores de por allá?


Me asombra que se diga en ese correo que Abel Álvarez es “uno de los más famosos conductores del momento de la televisión en Cuba, un joven maduro y consecuente de sus actos que sin dudas ha dejado un futuro incierto….”


La palabra famoso no es un elástico ni un comodín. Cuando en ella sitúo a un Germán Pinelli, por ejemplo, a un Cepero Brito, o a un Manolo Ortega, Abel no cabe ni por asomo. Abel era un conductor popular, no lo niego… pero eso no es lo mismo ni se escribe igual. Su rostro puede haberle sacado de algunos aprietos, pero también sumaba detractores… por las causas ya mencionadas.


“Maduro” es un término apreciativo que no me arriesgo a suscribir, porque eso implicaría una cercanía a su vida que nunca tuve. “Consecuente de sus actos” es otro término por el estilo, y lo del “futuro incierto” francamente contradictorio con lo que la misma nota dice… que trabajaba en un programa de alto rating y en una emisora de radio…


Pero, pensándolo bien, tal vez tenga algo de razón, en mi opinión, su camino de banalidades era incierto…


Creo que definitivamente Ichikawa no vio a Abel Álvarez cuando afirma que era “una de las figuras más prometedoras del momento en ese país”.

“Prometedor” era, por ejemplo, Javier Sotomayor, que desde joven se le vio la estirpe y que hoy ostenta el record mundial de salto de altura.

Claro, no hay porque estar de acuerdo conmigo en los juicios sobre este conductor, pero siempre partí de la sinceridad y traté de argumentar mis juicios desde el ámbito puramente profesional, dejando fuera cualquier alusión a las intimidades, innecesarias y provocadoras.

Hay que cuidarse de discrepar de la ideas, respetuosamente, y no de las personas.

Por otro lado, este cubano con apellido japonés señala: “ya ha comenzado la repartición de bienes... por una parte Arletty Roquefuentes asumió su estelar programa (Mediodía en TV) de la TV Cubana y Pedro Arcos su programa de Radio. Como vemos, nadie espera en el medio para sacar las pesuñas! Y siempre alguien espera para asumir lo que es de otros”.

Tengo asumido como algo perfectamente natural que otros conductores o especialistas continúen las propuestas televisivas o radiales, ante la ausencia por cualquier causa de sus realizadores habituales. ¿Acaso, no ocurre así por allá?

Es puramente especulativo, diría más, malintencionado eso de que “ya ha comenzado la repartición de bienes” y “como vemos nadie espera en el medio para sacar las pesuñas!”.

¿Conoce a los conductores actuales? ¿Quién será el que habrá sacado las pezuñas?

Esa es una cosa, y otra, los entrecomillados y los subrayados de Ichikawa, como aquel de que salió con su “Amigo", Carlos Barba otro de los talentos de la isla aunque este último en la realización audiovisual”.

No hacen falta estas comillas suspicaces y amarillistas.

A Carlos Barba, santiaguero, lo conozco de haber coincidido en algunos eventos, de haber leído sus trabajos sobre cine y de haber visto sus documentales sobre la actriz cubana Isabel Santos, y otro sobre una evocación a la cinta Lucía (un clásico del cine cubano de Humberto Solás).
Apadrinado por este (verdaderamente famoso en toda su extensión), Barba era responsable de la subsede en Santiago de Cuba del Festival de Cine Pobre en Gibara. Fue además asistente de dirección de la cinta de Rebeca Chávez basada en la novela Bertillón 166 de José Soler Puig.

Al menos en esas coincidencias, se comportó siempre como una persona muy reservada. No puedo decir más. De su vida privada no conocía nada, y nunca me interesó, a nadie debe. Lo veía como un artista en ciernes, que había demostrado tener talento, pero al que le falta aún camino por andar, un camino que se avizora ascendente…

Incluso, le invité a un programa que yo escribía en la televisión territorial de Santiago de Cuba
(“Té para dos”). Y contrario a lo que era mi práctica (una entrevista previa), me envió sus datos por correo. Fue de esa manera que hice el guión de aquel programa.

Si Carlos Barba era o es “novio” de Abel, no tiene la mayor relevancia. Sería mejor que las líneas gastadas sobre el tema se emplearan en analizar su obra.

Ichikawa afirma que “la cadena mexicana” le ha comprado una “casa chulita” a “la parejita” en la que “podrá calentarse” con sus “nuevos trabajillos”. No duplico, porque este correo anda circulando a diestra y siniestra.
Mi amiga reservó un término más allá de lo “bajitico” cuando le leí esta nota: “Quien escribió esto… es de alcantarilla”, afirmó.

Si he reparado en este "correo de México" de E. Ichikawa es porque desde mi blog (conociendo la polémica que tiempo atrás impulsé sobre el programa Mediodía en TV) tengo varios mensajes acerca de Abel Álvarez. No lanzo estocadas de ciego ... sólo estoy comentando un tema, uno más, con sinceridad. Y usted que piensa?

martes, 15 de abril de 2008

Mediodía en TV: OTRA VUELTA DE TUERCA



(El joven conductor Abel Álvarez. Foto tomada de la TV)


Reinaldo Cedeño Pineda


A finales del pasado año, publiqué en este mismo blog, y luego en el de la TV Cubana, un comentario sobre Mediodía en TV, programa-cartelera del canal Cubavisión que conduce Abel Álvarez.

Mediodía en TV: Manzana de dos sabores −nombre del artículo−, decía, entre otras cosas:

“Todo gira en torno a su conductor principal, el joven y carismático Abel Álvarez. Su simpatía puede haberle sacado de algún aprieto, pero su preparación se resiente con demasiada frecuencia. En ocasiones, la dosis de improvisación es tal, que saltan a la luz apremios y descuidos en el trabajo de mesa, graves en un espacio que por su frecuencia diaria, se presenta bien exigente.

“Harina de otro costal es el desdoblamiento del conductor en entrevistador, mucho más si es en vivo y en la televisión. Improvisar, ya se sabe, no es inventar, sino recrear lo ya sabido. Una entrevista es un intercambio de saberes y no una festinada interrogante de último momento. Son verdades de Perogrullo que parecen haberse extraviado ante las cámaras….

“La idea de que cada locutor identifique y defienda a cada canal, es una de las singularidades del programa… Sin embargo, la espontaneidad y el intercambio establecido entre ellos que pudo ser un sello, se ha transformado, a fuerza de abuso, en un vicio. Se utilizan códigos cerrados que sobrepasan el marco referencial del televidente (más propios para hablarse por interno); se empantanan en consideraciones triviales que se desenredan por obra de milagro…”

(Ver COMENTARIO COMPLETO en: http://laislaylaespina.blogspot.com/2007/09/medioda-en-tv-una-manzana-de-dos.html Y en http://www.tvcubana.icrt.cu/?mod=noticias&id=320 )

Varios juicios ha motivado este comentario. Haber movido la opinión −aunque sea una pizca− es una razón legítima para su sostén. Y para regresar.

Entre estos juicios se halla el del propio conductor del espacio Abel Álvarez, que mucho agradezco, sin importar que se halle en las antípodas del mío: “Sólo le escribo para decir que es una pena que el sitio nuestro, el de la TV en Cuba, sea un espacio para desacreditar a nuestra propia TV”.

Sin embargo, vale apuntar que para eso precisamente están sitios como estos −y la prensa toda−: para mirarse por dentro con equilibrio, lejos de una autocomplacencia que suele resultar nociva; sin pena alguna por ello.

Aunque en el reciente 7. Congreso de la UNEAC −tuve el honor de ser delegado− mucho se habló del producto televisivo actual y del espacio ganado por la frivolidad, la televisión cubana es todo un mundo, con diversos niveles de calidades y propuestas; en consecuencia, sería irresponsable echarlo todo en un mismo saco.

Es bien riesgoso, por eso, abrogarse el derecho de “ser la televisión”. Someter a crítica un programa específico no es hacerlo con “la televisión”. Y aquí no hay margen alguno para la confusión.

La conducción es el eje de un programa como Mediodía en TV. Y en esa medida, exige concentración, preparación y dominio, cualidades que tantas veces siguen esquivas.

El desconocimiento lleva a la falta de jerarquía. La falta de jerarquía lleva a un sempiterno tono feriado. El tono feriado va de la mano de la irreverencia y la frivolidad. Es una cadena maldita que, lamentablemente, no acaba de hallar fin en Mediodía en TV.

Las “referencias sólidas” en materia cultural por las que abogaba el Ministro de Cultura en el Congreso, son pilares que no pueden descuidarse ni un momento, porque son el sustrato que permite discernir el oropel del oro, el folletín de la novela, el rostro agraciado de la expresividad diciente; el show televisivo (de horóscopos, intimidades y viajes), de una propuesta rica y matizada, pero igual de aportadora y seria.

Como Mediodía en TV sigue moviéndose a lo largo de todo el país, de festival en festival; hay que pedirle altura, hay que seguirle, hay que valorarle sopesadamente, porque el respeto y la responsabilidad ante la cultura así lo exigen.

Lo he dicho en muchos foros, en el mismo Congreso de la UNEAC y aquí lo reitero:

Los medios de la televisión nacional no pueden actuar como eternos “colonizadores”, secuestrar la imagen del país y suplantarla con referentes solamente capitalinos.

En esa materia no vale la política del centro y la periferia. Por eso, no es cuestión de agradecer a ningún programa que se abra a todo el país como un “mérito” ni un “favor”; sino que se precisa un cambio de filosofía: concertar esfuerzos para que desde las provincias, se conforme un canal de transmisión cotidiano, pensado y verdaderamente nacional.

Pero, mientras la reticencia se deshiela, mientras las sinrazones caen, creo sinceramente que a estas alturas, la función de ventana a la cultura nacional, merecerían cumplirla otros espacios de la TV de alcance nacional (con una estructura más honda, donde las intervenciones no funcionen a modo de cortina entre la cartelera de un canal y del otro), con otros equipos y conductores de mayor solidez, para bien de la cultura cubana.

No puede uno pasearse por el país, una y otra vez, a manera de “descubridor”, con extraviadas ideas de la jerarquía cultural de los entrevistados, y posarse a ras sobre la cultura, bien sea desde sus regiones, su trascendencia o sus figuras.

Uno no tiene por qué saberlo todo y conocer a todos −aunque un conductor debe preocuparse muy mucho por la constante superación− mas para ello, precisamente, está la preparación ante cada emisión. Una preparación sine qua non, asumida de manera cotidiana, con humildad y seriedad.

A mediodía en TV le falta una asesoría rigurosa. Y una dirección menos cómplice y más educativa.

Presumo, que tal vez a Abel Álvarez, se le deja hacer. No le niego el talento natural que muestra, ni la energía, ni el rostro fresco; no le niego las posibilidades que podría alcanzar; mas hoy por hoy, acaso esos excesos de funciones, ese dejarle hacer, le robe el tiempo insoslayable para un mayor detenimiento, una mejor preparación. Los que no le señalan a tiempo sus carencias y limitaciones, acabarán dañándole.

A todo esto se le han sumado otros cambios, como el de la bisoña Amelia Flores.

Es una lástima. A esta promesa, quizás se le haya apurado en responsabilidades; porque si bien en su programa “Quédate conmigo” de la TV yumurina se mostraba dueña en su cuerda de desenfado; aquí no ha encontrado su centro. Se muestra endeble, insegura y, a veces, se proyecta con frases y poses rayanas en la tontería y la adulación.

Retomo lo que dije en aquel primer comentario:

“Mediodía en TV ha de tener los oídos atentos. La popularidad devenida del rigor merece las palmas. El populismo devenido de las concesiones, es una pedrada”.

ARTÍCULOS RELACIONADOS (antes y después):

---Mediodía en TV: Manzana de dos sabores:
http://laislaylaespina.blogspot.com/2007/09/medioda-en-tv-una-manzana-de-dos.html

---Mediodía en TV: Otra vuelta de tuerca
http://laislaylaespina.blogspot.com/2008/04/medioda-en-tv-otra-vuelta-de-tuerca.html

---Mediodía en TV: La polémica completa:
http://laislaylaespina.blogspot.com/2008/05/medioda-en-tv-la-polmica-completa.html

---Abel Álvarez, Carlos Barba y cierto correo de México:
http://laislaylaespina.blogspot.com/2008/07/abel-lvarez-carlos-barba-y-cierto.html

--Mediodía en TV revisitado (octubre 2008)
http://laislaylaespina.blogspot.com/2008/10/tv-cubana-iii-medioda-en-tv-revisitado.html

martes, 25 de septiembre de 2007

Mediodía en TV: Una manzana de dos sabores


Reinaldo Cedeño Pineda

Al programa Mediodía en TV de la televisión cubana (canal CubaVisión) es hora de darle un campanazo, por lo que pudiera ser, y por lo que es, una manzana de dos sabores que escamotea su lado jugoso, mostrando su parte magra.

Tal vez en otras geografías extrañe dedicar todo un análisis a un programa-cartelera; pero en Cuba no lo es de ningún modo, sobre todo porque la pantalla chica queda a los cubanos como una de las vías de entretenimiento al alcance.

Mediodía… ha buscado ser portavoz de la realidad cultural más allá del Vedado habanero, moviéndose en toda la Isla, un loable propósito que muchos deberían seguir en bien de la representatividad de la cultura cubana; pero donde está la virtud, se hallan los lunares…

Mientras más se desconoce un lugar, más se necesita tocar la médula de las cosas, de manera que los minutos de imagen sobrepasen la epidermis y sean fértiles. Lamentablemente, a Mediodía…, aún le queda un trecho, un largo trecho por andar.

Todo gira en torno a su conductor principal, el joven Abel Álvarez. Su simpatía puede haberle sacado de algún aprieto, pero su preparación se resiente con demasiada frecuencia. En ocasiones, la dosis de improvisación es tal, que saltan a la luz apremios y descuidos en el trabajo de mesa, graves en un espacio que por su frecuencia diaria, se presenta bien exigente.

¿Por qué insistir entonces en el guión y la conducción en manos de la misma persona?

Harina de otro costal es el desdoblamiento del conductor en entrevistador, mucho más si es en vivo y en la televisión.

Improvisar, ya se sabe, no es inventar, sino recrear lo ya sabido. Una entrevista es un intercambio de saberes y no una festinada interrogante de último momento. Son verdades de Perogrullo que parecen haberse extraviado ante las cámaras, cuando el programa se dio el lujo durante el verano (julio-agosto) de invitar a figuras de nuestra cultura.

El conductor dejó escapar oportunidades increíbles para la confesión o el diálogo. Las grandezas resbalaron entre las trivialidades. Se abrió paso a preguntas irrelevantes, ocurrencias ad libitum, y… por qué no decirlo, tonterías en las que se suplanta lo medular y se le pregunta al invitado sobre si ha ido a este o aquel lugar, en el mejor de los casos...

En ocasiones, el entrevistado se presentó como un descubridor obnubilado ante referentes no capitalinos, ausentes de nuestra pantalla “nacional”.

El programa en el cual invitó a Rosita Fornés, es ya tristemente célebre. El citado conductor declaró con mucha soltura que José Martí, nuestro héroe nacional, y la vedette eran del mismo signo zodiacal, cual si tratase de todo un descubrimiento.

Un ejemplo reciente: sus programas alrededor del Concurso de Radio Antonio Lloga, en Santiago de Cuba, son un muestrario de todo lo que no se debe hacer: preguntas que escapan del conocimiento del entrevistado, desconocimiento del tema, expectativas sobre documentos que no ocuparon luego los planos adecuados en el lente, y largos puntos suspensivos…

La idea de que cada locutor identifique y defienda a cada canal, es una de las singularidades del programa. Niro de la Rúa, Yumié Rodríguez y Laritza Camacho son artistas de experiencia que se han desempeñado con soltura; no así Daimí Crespo, sobreactuada en ocasiones, fuera de una cuerda desenfadada que no parece ser la suya.

Sin embargo, la espontaneidad y el intercambio establecido entre ellos que pudo ser un sello, se ha transformado, a fuerza de abuso, en un vicio. Se utilizan códigos cerrados que sobrepasan el marco referencial del televidente (más propios para hablarse por interno); se empantanan en consideraciones triviales que se desenredan por obra de milagro, el elogio al último peinado… y se han agregado, poco a poco, regalos y ciertos saludos remarcados en pantalla, de aquí y allá, que más parecen un guiño a ventajas o favores que otra cosa.

Ténganse en cuenta que en Cuba no se usan Sponsors ni hay programas jaboneros.Mediodía en TV no es un programa aburrido, tiene además la audiencia garantizada de todo espacio de su tipo; pero le falta una mano directriz capaz de reencontrar su punto de equilibrio, y una asesoría seria.

Mediodía en TV ha de tener los oídos atentos y debe cerrarse a estéticas de folletín.

La popularidad devenida del rigor merece las palmas. El populismo devenido de las concesiones, es una pedrada.

ARTÍCULOS RELACIONADOS (después):

---Mediodía en TV: Manzana de dos sabores:
http://laislaylaespina.blogspot.com/2007/09/medioda-en-tv-una-manzana-de-dos.html

---Mediodía en TV: Otra vuelta de tuerca
http://laislaylaespina.blogspot.com/2008/04/medioda-en-tv-otra-vuelta-de-tuerca.html

---Mediodía en TV: La polémica completa:
http://laislaylaespina.blogspot.com/2008/05/medioda-en-tv-la-polmica-completa.html

--Mediodía en TV revisitado (octubre 2008)
http://laislaylaespina.blogspot.com/2008/10/tv-cubana-iii-medioda-en-tv-revisitado.html