miércoles, 19 de noviembre de 2008

CARACOL 2008 (II): Racismo, familias y ¿terrorismo sexual?



Reinaldo Cedeño Pineda
escribanode@gmail.com

“Los cambios de la televisión expresan los cambios de la sociedad. Nosotros no podemos pensar que una televisión va a ser no homofóbica, cuando una sociedad es profundamente homofóbica”, expresó Gisela Arandia, coordinadora del proyecto Color Cubano, durante las sesiones teóricas del Caracol 2008.

Convocado por la sección de cine radio y TV de la UNEAC (Unión de Escritores y Artistas de Cuba), desarrolló sus debates del 12 al 14 de noviembre últimos en la sala Rubén Martínez Villena en la propia sede nacional (La Habana)

El tema del racismo y la discriminación, pese a su eliminación a nivel estatal y social en la etapa revolucionaria, suele andar por ahí, resistente, agazapada, resurgiendo de forma más velada o más explícita en algunos ámbitos de la sociedad cubana. La propia televisión es reflejo de ello.

Los intelectuales y artistas cubanos se han referido al asunto muchas veces. De ahí, el proyecto comunitario Color Cubano de la UNEAC, dedicado “a fortalecer consensos sobre la problemática racial en Cuba”, y que ha encabezado diversas acciones socioculturales y de reflexión alrededor del tema.

“No podemos pensar que una sociedad va a tener un reconocimiento especial para la mujer, cuando siendo más de un 76 por ciento de los profesionales en Cuba... todavía se presenta una imagen de la mujer que está solamente encerrada en el ámbito pasional. ¿Y esa mujer cubana que ha construido esta sociedad… esa masa crítica, como se suele decir? No está representada”

“Cómo podemos pensar que la televisión puede entender un debate grande que tuvimos sobre un programa humorístico PUNTO G [una peculiar consulta de sexología], donde para algunos, el racismo era algo… que dependía del punto de vista de quien lo miraba.

“Estas cosas significan, no eximir a la televisión del papel que le corresponde como bien público, como una institución social que tiene el deber, la obligación, el compromiso de reflejar la vida de esta realidad”

Arandia destacó asimismo un “macropensamiento” que ha caracterizado “estos casi 50 años sobre la problemática racial”:

“Un discurso con altas y bajas que ha insistido en que el racismo y la discriminación fueron eliminadas, un macrodiscurso que no se detiene en determinadas particularidades de esta problemática. Por tanto, junto a este discurso, tenemos un imaginario social que igualmente está inmerso en esta discriminación, en ese prejuicio, en ese racismo anti negro que todavía considera al ser humano inferior”.

LAS FAMILIAS CUBANAS

Fue la profesora María del Carmen Zabala de la Universidad de La Habana, quien inició la mesa “Para que hablen LOS OTROS”, ilustrando algunas particularidades de la familia cubana, o más correctamente, LAS FAMILIAS CUBANAS.

Esbozó los conflictos y rasgos de la convivencia familiar inter generacional, se detuvo en las familias encabezadas por mujeres que muchas veces a “un gran costo emocional” y con “gran sacrificio” son capaces de satisfacer las necesidades básicas de sus componentes.

Asimismo, señaló el caso de familias compuestas por una sola persona (incluidos hombres y mujeres de la tercera edad), y la existencia de familias pobres, pese a que sus componentes pueden tener acceso a una serie de facilidades, dada las características de una sociedad socialista.

Son consideraciones a tener en cuenta en la Cuba de ahora mismo, a la hora de evaluar programas de radio y televisión, y por supuesto, de establecer estrategias en el ámbito social.

Soledad Cruz ―hace algunos años, una de las periodistas más polémicas de nuestra prensa, y luego, representante de Cuba ante la UNESCO― comentó en la mesa, el papel de las mujeres cubanas a lo largo de la historia y en nuestra sociedad actual, al tiempo que destacó el ejemplo de una luchadora de la talla de Celia Sánchez.

A posteriori me contó que ya había terminado su libro “Los amores de Celia” y lo había puesto en manos del Instituto Cubano del Libro.

“No es una biografía… sino un retrato del ser humano, de la combatiente, su familia y sus amores fundamentales, su relación especial con su papá, con Fidel y la devoción por su pueblo…”, señaló Soledad en la conversación.

Esperaremos su salida.

¿TERRORISMO SEXUAL?

El escritor Miguel Barnet (Biografía de un cimarrón, La Fuente viva, La canción de Rachel), actual presidente de la UNEAC, fue invitado a decir unas palabras.




Barnet retomó algunas de las ideas expresadas por el realizador Vicente González Castro, en el sentido de que nuestra televisión es singular, que no puede comprarse con ninguna otra.

“Le doy la razón en que la televisión no tiene comerciales ni compromisos con las transnacionales. Digamos que nuestra única transnacional es el Partido, el partido que encabezan Fidel y Raúl…

“Es la familia la que nos dice dónde está la verdad, o la aproximación a la verdad (o sea la verosimilitud), que camino seguir.

Apuntó que se había criado en la burguesía del Vedado, pero frente su casa, estaba un solar. “Y yo me iba todos los días allí, por inclinaciones mías ―no había Partido… estaban nada más Batista y los sicarios―, y mi familia jamás me dijo: ‘ve para allí’. Me lo dijo mi conciencia, mi sensibilidad me llevó allí, a aquel lugar que era un verdadero mosaico del imaginario cubano…”

“Yo también quiero que algún día cuando se trate el tema homosexual en la televisión o el cine cubano, no se trate con paternalismo, ¡por favor!, no se trate con terrorismo.

“Aquí ha habido telenovelas que han insuflado terrorismo sexual a las mujeres. Amigas mías y parientas mías, sobrinas mías me han preguntado: ¿y todos los hombres son bisexuales?

Barnet recordó la escena de una telenovela en que la protagonista, al enterarse de que su marido ha tenido una relación homosexual “se desmaya, cae en trance, lo odia… lo desprecia. Y el hombre queda relegado a algo peor que la homosexualidad o bisexualidad, queda relegado al olvido, queda como un depravado social. Y la mujeres se asustan, porque no saben si el novio que van a encontrar en la esquina, puede tener algún día una relación de ese tipo…

“Le tengo terror a ese, valga la redundancia, terrorismo sexual que a veces aparece en nuestra televisión. Vamos a tratar las cosas científicamente… vamos a tratar las cosas con honestidad, vamos a estudiar a nuestros clásicos...”

“Tengo deseos de que haya también una novela en la televisión cubana sobre la familia negra, pero no sobre esos brillantes intelectuales negros científicos…. del polo científico, ¿por qué?... una familia negra completa. ¿Por qué no tenemos una telenovela sobre la familia negra?

“Este es un tema que nos interesa mucho a todos, no se circunscribe a la televisión ni a los medios; sino que es un tema que algún día, tanto el tema de la homosexualidad como el tema del negro, debe tener un debate de mayor alance, de alcance público.

La trigésima edición del Caracol contó en su espacio teórico sobre la radio: mitos y decadencias, los programas para niños, la Internet, la telenovela, el lenguaje en los medios… y rindió homenajes al cineasta Humberto Solás y al también desaparecido director televisivo Erick Kaup, uno de los artífices del espacio “Aventuras”… pero, desafortunadamente, de eso no puedo dar detalles. No había podido llegar.

Sobre el Caracol de la UNEAC, especialmente alrededor de las telenovelas, aún nos queda tinta en el tintero.

PRIMERA PARTE:

CARACOL 2008 (I): HOMOFOBIA: ¡Para que no vuelva pasar una cosa como esta…!
http://laislaylaespina.blogspot.com/2008/11/caracol-2008-i-homofobia-para-que-no.html