sábado, 2 de junio de 2012

17 de Mayo: La lucha contra la HOMOFOBIA… y otras celebraciones


  

 

 

Rey Alexander Rodríguez Cureux


Mayo es el quinto mes del año en el calendario gregoriano y, además de sus 31 días, se le relaciona con la esmeralda, como piedra; y el lirio, como flor.

A mayo se le recuerda, en la experiencia popular, con refranes que instan a la previsión como: “Guarda pan para mayo y…”

En mayo celebran su día los bomberos cubanos, y los campesinos. Se firmó el Primer Convenio Telegráfico Internacional, motivo de festividad para las Telecomunicaciones. Se lucha contra la hipertensión arterial y la homofobia.

Y todo… el mismo día.

Sí, el día 17 de mayo es pródigo en acontecimientos. Cada uno de ellos con una significación digna de festividad, reconocimiento y apoyo.

La observación es el resultado del cansancio experimentado por quien redacta, provocado por expresiones como: “le zumba, coger el día del campesino para celebrar el día de los homosexuales” (el destacado es todo nuestro, ya se sabes que este término es sustituido en el vocabulario popular por otro menos elegante).

No creo que a nadie se le hubiese ocurrido celebrar el Primero de Mayo (Día Internacional de los trabajadores) el día dos, o el 8 de marzo (Día Internacional de la Mujer), el día nueve del mismo mes.

Un 17 de mayo, pero en 1974, la Asociación Americana de Psiquiatría, elimina de su Manual de Clasificación de Enfermedades Mentales a la homosexualidad. En 1990 lo hace la Organización Mundial de la Salud. En 1993 se instituye como Día Internacional de lucha contra la Homofobia y la Transfobia.

El término homofobia se refiere a la aversión, miedo, prejuicio o discriminación contra las personas homosexuales, y se hace extensivo a todas las  expresiones de la sexualidad diferentes a la heterosexualidad.

Teniendo en cuenta esto, las denominaciones serían: bifobia cuando ocurren contra las personas bisexuales y transfobia en el caso de las personas transgéneros.

Las actitudes homofóbicas, bifóbicas y transfóbicas se mueven desde el silenciamiento de todo lo referido a la persona o la obstaculización de su desarrollo; hasta la violencia física extrema.

Promover acciones de sensibilización para luchar contra la homofobia, la bifobia y la transfobia; así como contribuir a la educación de toda la sociedad, con énfasis en la familia, en el respeto del derecho a la libre y responsable orientación sexual; son algunos de los objetivos de la jornada en nuestro país.

No creo que sea esta la primera vez que se escribe sobre el tema y, sinceramente, confío en que no sea la última.

Quizás se debe insistir en la homogeneidad de la celebración. En que no palidezca en las provincias, después de una celebración nacional. En que antes, durante o después de ella, los medios de comunicación se hagan eco del suceso “social”, no en la “red de redes”, de acceso limitado.

Que se entienda que es un llamado a la unidad, a través del respeto.