lunes, 29 de octubre de 2012

Crónicas del barrio / LAS NOCHES DE SANTIAGO





REINALDO CEDEÑO PINEDA


Las noches de Santiago son otras después de Sandy. Noches a la luz de un candil, de una vela.

Noches cerradas.

Noches de dormir temprano. 

Noches de un solo cuarto.

O noches de tertulia.

Mis vecinos se reúnen al caer la tarde en un largo corredor. Es el espacio para la contada, la anécdota. Todo gira en torno al huracán.

Allí aparecen los Juan Candela de barrio, como los personajes del cuentero mayor, Onelio Jorge Cardoso, “de pico fino para contar”. Uno recuerda al ciclón Flora. “Que va, compadre”, este ha sido peor.

Un tercero habla del árbol arrancado, de las hojas calcinadas, del techo que voló, del que se escondió en el baño, de quien lo ha perdido todo. De los especuladores y el precio de las velas. De las latas que llegaron a la bodega. La de por mi casa está maltrecha, casi no existe; pero sigue abierta.

Este que hoy escribe tiene un radiecito de pilas y le toca aclarar los rumores que las circunstancias traen inevitablemente. 

La radio es imbatible.

Se habla de la larga caravana de camiones que surcan la ciudad para recoger los escombros. Son toneladas. Yo los veo. Han llegado de muchas partes de Cuba.



(Un liniero en plena acción en el reparto Sueño de Santiago de Cuba)

También de los linieros que andan entre cables y alturas levantando la ciudad. De los teléfonos o la electricidad. La esperanza de muchos hoy se parece a un hombre subido a un poste.

La sonrisa no falta. De lo contrario no fuésemos cubanos. La sonrisa es un arma formidable para la recuperación interior.

A Sandy, este huracán tremendo con nombre tan tierno, le han puesto El Leñador. No tengo que decir por qué.   

Brigadas artísticas comenzaron a llevar un poco de alegría por diversos puntos. Son gente hermosa, conozco a la mayoría. Algunos han sido afectados, pero no se cruzan de brazos.

No habrá televisor, pero el espíritu necesita de colores.

En otro sitio del entorno, los muchachos se niegan a dormir temprano. Hacen su propia música con un cubo, un machete y un azadón. En la conga baila el más pintado. Los estribillos son puro ingenio. Es el único ruido a los alrededores. Ese, y de vez en cuando, el silbato del tren que sigue trayendo tejas.

Por suerte, en algunos puntos de la ciudad ya empiezan a verse bombillos encendidos.

No es que no haya lágrimas, que los santiagueros no somos superhombres ni supermujeres. Los noches son duras, pero siempre esperamos la mañana.    


♣ VER SANDY: La ira del diablo (Imágenes y crónica) 
http://laislaylaespina.blogspot.com/2012/10/con-imagenes-huracan-sandy-en-santiago.html


 Después del huracán  Sandy: IMÁGENES del esfuerzo
http://laislaylaespina.blogspot.com/2012/10/despues-del-huracan-sandy-imagenes-del.html 


5 comentarios:

Raco dijo...

Reinaldo. Espero te encuentres bien de salud. Acá hablé con la encargada de la embajada de Cuba. Me dijo que no me preocupara que el Gobierno de tu país lo resolvería como siempre lo ha hecho. Yo simplemente quería organizar envíos directos para Santiago de Cuba. Rechazaron mi iniciativa diplomáticamente. No era asunto de enviar toneladas de cosas, sino que entre amigos se llevara algo simbólico para una Iglesia o un barrio con más necesidades en particular. Pásate por mi Blog. Saludos.

Reinaldo Cedeño Pineda (EL POLEMISTA) dijo...

Rogelio, es cierto, nuestro gobierno está haciendo mucho, un gran esfuerzo en medio de esta calamidad. Ha pasado algo tremendo y se trabaja mucho. El presoidente Raúl Castro estuvo por Santiago. Tambien sé de tu gesto hermoso, porque te conozco y sé que amas a Cuba. Tu aliento, tus palabras ya son mucho y sé que por cualquier vía se hará realidad esa ayuda que quieres dar, pero la principal es que estás ahí. Los santiagueros nos levantaremos, tú nos conoces.

Un abrazo de hermano
Reinaldo Cedeño

Anónimo dijo...

DE LUIS SEXTO y JOSE ALEJANDRO RODRIGUEZ

Sexto - 30 de Octubre del 2012 6:34:09 CDT

Estos son los momentos en que la crónica es un vehículo insuperable para captar las más hondas tragedias humanas, como las secuelas de un huracán. En estas breves líneas, Cedeño nos ha dado una foto con alma de momento tan desolado. Los datos informan; la crónica nos hace partícipes y nos imbrica. Se juntan, pues, dos cosas: la experiencia vivida y la sensibilidad y el oficio del cronista, que no son, lamentablemente, patrimonio de todos cuantos escribimos. Una crónica inexperta nos hubiera atiborrado de sentimentalismos y lugares comunes.

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José Alejandro - 30 de Octubre del 2012 11:11:38 CDT

Gracias a Cedeño. Los ojos del cronista ven lo que a otros se les escapa, entre altisonancias y frases comunes

TOmado del Periódico JUventu Rebelde donde se publicó esta crónica

Alejandra Iturrioz dijo...

Hola Reinaldo, soy una Cubana que esta ahora fuera de Cuba y buscando noticias reales sobre Cuba encontre tu blog, tus articulos son verdaderamente interesante y tocan la sensibilidad de cualquier cubano que realmente ame a su patria y a los Cubanos estemos donde estemos, esa narracion de una noche en santiago hoy con todo lo que se esta viviendo alli nos enseña a todos lo grandes que somos aunque muchos no lo quieran ver. Muchisimas gracias por escribir con tanto compromiso y corazon.

Alejandra Iturrioz dijo...

Hola Reinaldo, soy una Cubana que esta ahora fuera de Cuba y buscando noticias reales sobre Cuba encontre tu blog, tus articulos son verdaderamente interesante y tocan la sensibilidad de cualquier cubano que realmente ame a su patria y a los Cubanos estemos donde estemos, esa narracion de una noche en santiago hoy con todo lo que se esta viviendo alli nos enseña a todos lo grandes que somos aunque muchos no lo quieran ver. Muchisimas gracias por escribir con tanto compromiso y corazon.