martes, 12 de noviembre de 2013

Reinaldo Cedeño / La búsqueda de la OTRA VERDAD



Presentación del libro La Edad de la Insolencia de Reinaldo Cedeño en La Piedra Lunar (proyecto y librería del narrador Lorenzo Lunar) en Santa Clara.

VER TRAILER AUDIOVISUAL La Edad de la insolencia /


Por Arístides Vega Chapú
Fotos. Cortesía de Rubén Artiles

TENGO en mi computadora una carpeta que dice: Poemas de Reinaldo Cedeño, pero en realidad, si se accede a ella lo que aparecerán son mínimos fragmentos de diferentes filmes en los que el santiaguero nacido en 1968 se inspiró para escribir Poemas del lente, que publicara las Ediciones Loynaz el año pasado. Son imágenes extraordinarias, muy poéticas, que obviamente lo motivaron a escribir su poemario.

   Algo muy parecido sucede con el libro de cuentos La edad de la insolencia de las Ediciones Caserón de Santiago de Cuba. Reinaldo primero crea paisajes perfectamente visibles y disfrutables y sobre ellos cuenta cada una de sus historias. Como si estas hubieran sido provocadas por otros fragmentos de otras películas. Los cuentos de este libro tienen toda la teatralidad que precisa una narración, pero tiene además a su favor esa visualidad que no es posible obviar pues estaría como lector perdiéndose una buena parte de su propuesta.



(Reinaldo Cedeño junto a la profesora y periodista Leydis Torres en La Piedra Lunar)

   Cedeño cuenta historias que a primera vista parecen extraídas de un sueño, hasta lograr mediante su prosa meticulosamente trabajada situarnos frente a personajes muy bien delineados, todos con mundos trascendentales que exponen con coherencia y credibilidad mediante un discurso que por momentos conmueve porque tiene la fuerza de una poética que se apodera de esa geografía visual que ya comenté y de todo lo que transcurre sobre ella.

   Es decir que no solo vamos a disfrutar de magníficas historias extraídas de la realidad y llevadas a un plano onírico, poético, en que se cuenta la parte de la historia que casi siempre queda oculta tras lo que suele contarse, o es mostrada a medias y que aquí aflora como historia protagónica de un dramatismo, que no es posible  no dialogar constantemente con estos personajes a escala de que no es aleatorio leer este libro  de cuentos sin tomar participación en sus historias.


(El escritor Lorenzo Lunar y el trovador Alain Garrido)


   Mundos cercanos  y complejos a los que pocas veces nos acercamos pues quizás no tengamos la oportunidad de advertir, son esos los mundos reales sobre los que se edifica esa supuesta realidad que se nos expone como verdad o fin.

   La meticulosidad del lenguaje que en última instancia encuentra la perfección de diálogos y descripciones, pero que busca desde un concepto estricto de la belleza que todo lo expuesto, aún cuando se trate de  sórdidas historias o historias que se producen en sórdidos sitios, tengan toda esa belleza visual que obviamente es prioridad de su autor. Pongo por ejemplo de esto los conmovedores cuentos El juramento y El baño del diablo.


 (Reinaldo Cedeño en la librería y proyecto de Lorenzo Lunar)


   Reinaldo Cedeño tiene por oficio el más cuestionado de cuentos puedan existir. Es periodista  y a él le ha sido útil en el aprendizaje de no dejar pasar nada por su lado sin referirlas. Y para ello ha sumado géneros a ese oficio inicial con que comenzó a testificar. Es poeta y narrador y en La edad de la insolencia  están esos tres saberes perfectamente visibles  y a la vez ligados entre si tal y como si esa criatura necesitara valerse de todo por tal de sacar a flote cuanto en ella expone.

   Dieciséis cuentos reúne este libro, muestrario de seres reales que son calificados como insólitos y donde convive la realidad con ese estado alucinante con los que algunos enfrentan la dureza de una vida o un momento o una situación que los excede. La lucidez que algunos confunden con la locura, dice uno de estos personajes para dar la clave de lo que está por suceder para los que alcancen esta nueva propuesta de Cedeño.



(Arístides Vega Chapú, importante narrador y poeta cubano presenta el libro de Reinaldo Cedeño)

 Leo estos cuentos junto al quejido de mi madre demente. Escribo algunos apuntes que luego me servirán para l presentación de este libro y mi madre me hace saber historias que ya no tengo la certeza sean inventos suyos. Puede que a estas alturas desconozca frontera alguna, no solo mi madre es la responsable, Reinaldo Cedeño ha venido a trastocarme lo que hasta hoy creí tener claro: la realidad  y lo que referimos de ella. Ahora todo queda junto bajo esa advertencia de uno de esos personajes, la lucidez que algunos confunden con la locura.

Noviembre 2013

OTRAS CRÍTICAS SOBRE EL LIBRO

---Las edades de la vida / Manuel Gómez Morales 
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---Insolencias de un poeta.. Maritza Mora
---La insolencia de Cedeño / Aracelys Avilés