lunes, 14 de septiembre de 2015

El Maestro y Margarita, un OVNI dentro del patrimonio literario mundial ⁄ MENCIÓN ESPECIAL del IV Concurso Caridad Pineda In Memoriam. Santiago de Cuba, 2015



 

–Aun así, dime quién eres
–Una parte de aquella fuerza que quiere el mal
 y siempre practica el bien
Goethe

Lysbeth Daumont Robles

Mientras abría por primera vez el libro El Maestro y Margarita, de Mijaíl Bulgákov (1891-1940), no podía imaginar cuánta polémica, contradicción y misterio encerraban sus páginas. Al ir descifrando, poco a poco, cada una de sus tramas y personajes, fui comprendiendo la intensidad y profundidad con que había sido escrito este clásico de la literatura universal. Un largo y tortuoso proceso de creación (1928-1940) había antecedido a la primera edición de la obra, en 1966.

El texto que se aprecia hoy es el resultado de varias recreaciones, adaptaciones y omisiones, a causa de la censura a la que fue sometida muchas veces. Hay que decir, además, que la novela quedó inconclusa al fallecer su autor, cuya esposa emprendió la difícil tarea de terminarla y perfeccionarla. Desde la cita del Fausto, de Goethe, que antecede al primer capítulo, se desata un enigma en la mente del lector, que se vuelve cada vez más complejo a medida que este va bebiendo –sorbo a sorbo– cada una de sus historias fascinantes. 

La primera de ellas se sitúa en Moscú, en la década de 1930. La capital rusa recibe la visita del Diablo, quien viene acompañado de un insólito séquito (un gato parlante y rebelde, Popota; un asesino colmilludo y gruñón, Assaselo; un refinado servidor, Koroviev y una sensual bruja, Guela). Con su llegada desestabiliza el enrevesado entramado de la élite literaria moscovita y su sindicato (MASSOLIT), además de causar estragos entre el público que asiste a su «espectáculo de magia» en el teatro Varietés. 

   Con la narración de esta serie de acontecimientos estremecedores, el autor crea una crítica justa y refinada, sin caer en el panfleto, no sólo a la intelectualidad de la época –signada por el arribismo, el burocratismo y la falta de creatividad–, sino también a la sociedad rusa de ese momento histórico, en la cual comienzan a surgir personajes tales como el envidioso, el delator y el mezquino. Los cuestionamientos al modelo soviético son tratados de manera irónica, utilizando el tono satírico para ridiculizar los males de la sociedad moderna en general y de este sistema social, en particular. A manera de una nueva Comedia humana, de Balzac, la novela pretende parodiar la avaricia y vanidad del hombre de aquella época.

La segunda trama gira en torno a la novela que escribe el protagonista, el Maestro, la cual es muy criticada por los escritores que conforman este hermético mundillo literario. A causa de este rechazo, el Maestro quema su manuscrito (por razones similares, Bulgákov había incendiado la primera versión de El Maestro y Margarita) y se interna en un hospital psiquiátrico. Las acciones narradas en el texto calcinado tienen lugar en Jesrshalaím, nombre ficticio que simboliza la ciudad de Jerusalén. 

En el texto se refieren los sueños y luchas de la figura de Poncio Pilatos durante la acusación, y posterior crucifixión de Joshua Gaz-Nozri (quien representa a Cristo). Bulgákov utiliza en este apartado un tono realista, pues describe cada detalle del entorno que rodea al procurador, lo cual evidencia su sentimiento de culpabilidad. Así, retrata a su fiel perro Banga, al centurión Matarratas y los soldados romanos en el contexto de su palacio.

Por otra parte, presenta a otros personajes de la historia bíblica, por ejemplo, al traidor Judas de Kerioth y al noble discípulo Leví Mateo. Existen nexos inexorables entre ambos: tanto el prisionero como el procurador se encuentran solos en el mundo, tienen una fe infinita en la gente («No hay hombres malos en la tierra») y son seres humanos que sienten y padecen a pesar de la imagen de liderazgo, fortaleza y justicia que proyectan.

La tercera y última trama está relacionada con la historia del Maestro y su amada Margarita. Él desea huir del amor para buscar alivio en el olvido por no subsumirla en la pobreza. Ella se atreve a «vender su alma al Diablo» para amarlo en su humilde apartamento. Para lograr su propósito debe transmutarse en bruja, volar por Moscú en una escoba y fungir como Reina del Baile de Satanás. Margarita simboliza el modelo ideal de mujer apasionada y justa que está dispuesta a sacrificarlo todo por su amado.

A pesar de estar casada con otro hombre y serle infiel, ella asume las consecuencias de sus actos. Voland coadyuva a la feliz conclusión, permitiendo no sólo el desenlace deseado por los amantes y la restitución del manuscrito de la novela del Maestro —porque «los manuscritos no arden»—, sino también la redención anhelada por Pilatos. La catarsis sucede cuando el Maestro lo libera diciéndole que ahora es libre de buscar la paz.

Resulta curioso el personaje de Voland, leitmotiv durante toda la obra, quien inicia y culmina todos los conflictos de la novela. La misión de Voland en Moscú es más «docente» que sádica. Él no viene a hacer daño, sino a abrir los ojos de los moscovitas a su realidad circundante. Responsable del destino de todos los personajes, es quien da permiso al Maestro para pronunciar la frase que libera a Pilatos de su martirio infinito y quien lo conduce, junto a Margarita, al pequeño paraíso que necesitan. Sabe utilizar su poder para llenar de esperanza o condenar a los personajes que lo merecen, pues Voland se muestra como el encargado de la justicia en la Tierra. Es el personaje principal del texto, pues a través de él se hilvanan las tres tramas y sin su presencia ninguna de las acciones fundamentales de la historia tendría lugar. ¿Un Diablo benévolo, justo y misericordioso? Satanás rima, en este contexto, con humor, fantasía, amor y lucha contra la censura. 

ERnovela, Bulgákov contrapone a los personajes de Joshuá y Pilatos, que representan, respectivamente, el pensamiento liberal y la tiranía, la lucha por los ideales y el hastío, la valentía y la cobardía en momentos decisivos. 

Este contrapunteo entre el bien y el mal, los matices en torno a la aparente crueldad de Voland, el uso de lo onírico y lo fantasmagórico para denunciar el absurdo y la banalidad de la sociedad moderna, son algunos de los infinitos valores del texto.

Porque «la cobardía es el más grande de los crímenes», como dice el personaje de Pilatos, la obra de Bulgákov es una osada pero acertada posición ante una realidad histórico-concreta. Su ingenio radica en la manera de asumir y enfrentar los conflictos de la época a través de este maravilloso conjunto de personajes. La densidad de hechos y protagonistas podría nublar un poco el universo que transmite el volumen, pero es precisamente su intensidad y ritmo             –desenfrenado y constante a la vez– lo que lo hace magistral.

El Maestro y Margarita ha devenido, sin dudas, una obra cumbre de la literatura universal. Representa un paradigma muy singular que trascenderá y servirá de referente inexorable a las generaciones futuras de lectores y escritores. Esta novela fantástica ha sido traducida a numerosas lenguas y ha sido adaptada al teatro, la ópera y al cine.

Bulgákov transmuta, a través de las letras, su experiencia vital en la Rusia soviética de la década de 1930, signada por transiciones importantes en la política, la ciencia y la cultura. Cada imagen minuciosamente descrita de hechos, acontecimientos y lugares toma referencia directa de la realidad, lo que propicia la identificación del lector con la obra.

Puede considerarse como parte del patrimonio literario mundial por su controvertido proceso de creación y publicación, su estilo exquisito y único, su profundidad y capacidad de llegar a las simas de los dilemas de una época, así como por el tono sui generis de cada una de sus tramas. Por otra parte, simboliza un oasis en medio de la literatura soviética por su alto grado de universalidad y contemporaneidad al abordar tópicos que conciernen a los seres humanos de todos los tiempos. La eterna confrontación entre el bien y el mal se presenta al espectador en El Maestro y Margarita como una simbiosis inexorable y un constante cuestionamiento ético. Lo moderno y lo popular se conjugan —con una gran dosis de humor— en esta creación de excelente factura, este OVNI literario dentro de la novelística del siglo xx. 


DE LA AUTORA

Lysbeth Daumont Robles (La Habana, 1990)

Desde los 4 años integra un taller literario infantil. Cultiva la poesía, la décima, la narrativa, el testimonio, así como la narración oral escénica y la declamación. Con apenas 13 años le realizó una entrevista (inédita) a la destacada escritora y periodista Marta Rojas. En el 2005 obtuvo la Medalla de Oro en el XXXIV Certamen Juvenil de Composiciones Epistolares, convocado por la Unión Postal Universal[1] que contó con un jurado de la UNESCO[2]  y en el cual participaron más de tres millones de niños de todo el mundo.

Graduada de Bachiller en Bibliotecología y Técnicas documentarias, se desempeña como la bibliotecaria de la única biblioteca especializada en historietas en Cuba desde su fundación en 2008. Actualmente cursa el cuarto año de Gestión y Preservación del Patrimonio Histórico-Cultural en el Colegio Universitario de San Gerónimo de La Habana.

Su primer libro de poesía: «La azul adolescencia», fue impreso por Ediciones Idea-Aguere, Islas Canarias, España[3].



ARTÍCULOS RELACIONADOS: 

Gran Premio IV Concurso Cariad Pineda In Memoriam: RUDYARD KIPLING. Los libros son manantiales, de Pedro Manuel Calzada Ajete
 
Premio Capítulo Internacional: A los niños que fuimos, somos y seremos de Yarimar Marrero Rodríguez.  PUERTO RICO 
 
Ver TODOS LOS DETALLES: FOTOS, ACTA DEL JURADO, PREMIO DE LAS INSTITUCIONES.  MENSAJES:


LEER CON EL CORAZÓN: IV Concurso Caridad Pineda In Memoriam
http://laislaylaespina.blogspot.com/2015/09/leer-con-el-corazon-iv-concurso-caridad.html

PRENSA LATNA: Trasciende a otros países concurso cubano de promoción de lectura 

SOBRE CORAZÓN. PREMIO de la Oficina del Centro de Intercambio y Referencia Iniciativas Comunitarias (CIERIC)