viernes, 18 de octubre de 2013

MI COMPAÑERA INSEPARABLE: Leslia Caridad Rodríguez Rodríguez / Participante Segundo Concurso Caridad Pineda In Memoriam



Me encuentro sentada en un ómnibus cómodo  y elegante con el propósito de realizar una excursión a Santiago de Cuba , Ciudad Héroe de la República de  Cuba, donde las calles, las casas y museos hablan de la historia patria .Tengo en mis manos una obra literaria que me es inseparable , porque a través de sus relatos y cuentos , siempre he obtenido mensajes educativos , culturales y sociales que me permiten en determinados momentos de mi vida personal o laboral tomar decisiones acertadas .Esta obra es  La Edad de Oro de nuestro genial José Martí

   Una obra literaria ostenta el valor universal, cuando trasciende en el tiempo, las edades, el sexo, las regiones, y trasmite los valores culturales y éticos al hombre, que le son necesarios para una vida correcta y feliz . Ese es este libro, el cual releo a menudo y está conmigo, lo mismo debajo de mi almohada, que en mi bolso de trabajo o de viaje. Ahora abro al azar una de sus páginas para leer, y aparece  “Meñique”.

   Leo nuevamente y comienzo a recordar, cuando estuve en mi primera escuela por los años sesenta, en la sierra de Yateras, donde impartía clases a un multigrado (de 1º  a 5º grados). Allí se encontraba Pedro Pérez, alumno de tercer grado. Al que le decían el sobrenombre de Pititi, tal vez por su pequeñísima estatura, pero era grande en valentía e inteligencia. Todos  lo querían, pero algunos grandullones se burlaban de él.

   Un día estaba Pititi, sentado en una piedra, cabizbajo, mientras los otros jugaban en el receso. Le pregunté qué le ocurría y me explicó – Maestra no he podido hacer el herbario que usted dejó de tarea, porque no alcanzo a coger la planta medicinal que necesito, pues está muy alta. He tratado de subirme, pero no llego ni con una vara. En ese instante recordé a Meñique y le presté al niño el cuento para que lo leyera y tomara sus enseñanzas.

   Al día siguiente, entró Pititi al aula sonriente, con su herbario completo. Era el más perfecto, porque había dibujado la planta y además, escribió junto a cada una las propiedades curativas para su uso, por todas las personas. Aprendió que la Inteligencia supera el tamaño y como expresa Martí:
“Tener talento es tener buen corazón, el que tiene buen corazón, ese es el que tiene talento”(1)

   
 Ese día, en la clase, hice elogio a su talento y las palabras de Martí en La Edad de Oro al describir a Bolívar, ¨ El Libertador de América¨, que expresan: “Bolívar era pequeño de cuerpo. Los ojos le relampagueaban y las palabras se le salían de los labios. Parecía como si estuviera esperando siempre la hora de montar a caballo... nunca se cansó de pelear por la libertad de su  patria...Hasta hermosos de cuerpo se vuelven los hombres que pelean por ver libre a su patria ¨.(2)

 Continúo revisando el preciado libro y me encuentro con la lectura “El Padre Las Casas ¨. Recuerdo lo ocurrido con Felipe, un alumno del cuarto grado de una escuela urbana del municipio de Santiago de Cuba ,quien preguntó en cierta ocasión :

—Maestra, ¿por qué nuestra raza es mestiza

En ese instante tomé en mis manos el libro y leí para todos el relato en el cual Martí expresa las luchas del Padre Las Casas  por defender a los indios, quienes recibieron a los españoles como amigos y sin embargo estos los esclavizaron ferozmente hasta la destrucción. Se lee en el texto: “Él venía a pie, con su bastón y con dos españoles buenos ,y un negro que lo quería como a padre suyo, porque es verdad que Las Casas, por el amor a los indios , aconsejó a principios de la conquista que se siguiese trayendo esclavos negros, que resistían más el calor, pero los vio padecer y se arrepintió de aquel consejo”.  (3)

     Todos los alumnos comprendieron con aquella lectura el origen de nuestra raza, y a partir de entonces comentaron que en Cuba todos somos iguales,¨mestizos ¨ Esta fue la base para los posteriores conocimientos sobre las luchas del pueblo cubano por lograr su independencia de la metrópoli española, en las que participaron los cubanos blancos y negros, unidos en un mismo fin. Martí, en la búsqueda de la unión para el logro de la ¨ guerra  necesaria proclama una sola raza  “la humana”.

   En otro momento de mi viaje, en Santiago de Cuba, visitamos el antiguo
Cuartel Moncada, hoy Ciudad Escolar 26 de Julio, el cual fue asaltado por Fidel  y sus compañeros para hacer cumplir los ideales de Martí. Asalto de gloria y de honor que señaló el camino de la libertad. Luego fuimos al museo de la Granjita Siboney y la guía nos explicó que allí se realizaron los preparativos para el asalto y acamparon los combatientes. Este hecho dio inicio a la Guerra de Liberación contra la tiranía, en la que  participaron los cubanos de toda la isla y fue la continuación histórica de la guerra iniciada por Céspedes en el 68 y luego la del 95 organizada por Martí.

   Al llegar al Parque  Frank País, lugar que se encuentra en lo alto de una Montaña desde donde se divisan las primeras estribaciones de la Sierra Maestra, bañadas por las aguas del Mar Caribe, que nos une a los otros países con los que formamos una sola nación, la nación americana  En este lugar el jefe de la lucha clandestina en la ciudad, del cual el parque lleva su nombre, preparaba las acciones de guerra. En aquel imponente sitio, sentí la presencia de los ideales de Bolívar y de Martí en su lucha por la independencia americana. Y continúa diciendo luego en La Edad de Oro “Todos los americanos deben querer a Bolívar como a un padre , A Bolívar y a todos los que pelearon como él para que la América fuese del hombre americano” (4)

   Continué  mi excursión fortalecida en el conocimiento  de la realidad americana  y la lucha por su unidad, desarrollo y soberanía principios que sustentan todos sus continuadores en la Revolución Cubana, la Revolución Bolivariana y todos los  movimientos sociales y de liberación nacional de América Latina y del Caribe.

   Compartiré estas experiencias con mis estudiantes del nivel superior a quienes recomiendo  la lectura y el estudio permanente de las Obras Completas de Martí y siempre recurrir a La Edad de Oro,.el cual es un es un libro que nunca pasará. En mis clases de Literatura escojo frecuentemente muchas de las lecturas de  La Edad de Oro porque enaltecen los valores humanos, como la solidaridad, el respeto, la igualdad social. Su autor escribe sobre temas variados, tomados de la
realidad circundante, que necesariamente conllevan a un enfoque educativo y cultural. Emplea un lenguaje asequible para todas las edades, pero culto en cuanto a los vocablos y citas de personajes históricos.

   Tanto en la prosa como en el verso, se aprecia un lenguaje altamente poético, con símiles, metáforas e imágenes artísticas incomparables. Se puede observar que ya, en la obra martiana el nombramiento de los personajes de sus cuentos, es realizado mediante alegorías. Ejemplos  Piedad, que significa , conmiseración, el Señor Don Pomposo, significa, ostentoso , Meñique, el más pequeño, Pilar, apoyo, sostén ,es decir, los convierte en símbolos . Igualmente utiliza con maestría todos los recursos lingüísticos que demuestran una redacción perfecta, ejemplar, con dominio absoluto del idioma. Como ejemplos en la educación para enaltecer los valores vemos en ¨ Bebé y el Señor Don Pomposo, a Bebé, el niño rico de buen corazón , que ama a todos ,a su Mamá, a los criados negros, y a su primito Raúl, ¨ que no tiene madre. Bebé es solidario con su primo, que nada tiene, y le regala el sable dorado como un símbolo. En la lectura interpretativa se descubre la desigualdad social imperante y la falta de principios éticos del Señor Don Pomposo en su forma de ignorar al niño Raúl  y engrandecer a Bebé.

   Otra lectura con tema similar aunque en versos  es “Los zapaticos de rosa”, donde pilar es la hija, centro de una familia adinerada, a quien el padre complace en todo. no obstante, ella gusta más del ambiente popular,  “donde se sientan los pobres , donde se sientan los viejos” (5). Allí se solidariza con la situación de una madre que tiene una niña enferma, y le obsequia sus zapaticos de rosa. Se observa en el medio que rodea a Pilar, la presencia de la clase rica de la época, con sus costumbres  y modos aristocráticos . Esos personajes, muestran asombro ante la acción de Pilar, lo cual no es usual entre ellos.

   En “Los dos príncipes”, también se describe en forma de versos las diferencias de clases sociales. Es un romance dividido en dos partes. En la primera , relata la muerte del hijo del rey (que es un príncipe) . En la segunda , la muerte del hijo del pastor . En ambos casos se reflejan los sentimientos de dolor por la pérdida del hijo amado. Ambos son primogénitos por eso, los dos son príncipes para sus padres. Los velorios son de diferentes categorías, pero, en el terrible sufrimiento, no existen desigualdades. la muerte no distingue clases sociales.

   Los valores sociales de la cultura, los vemos en lecturas como “La Historia del Hombre , contada por sus casas”, muestra cómo el hombre ha ido evolucionando por su sabiduría , inteligencia y costumbres. Cada etapa de una sociedad determinada está identificada por su cultura .Señala el carácter depredativo de la Conquista y colonización de América por los españoles cuando expresa: “el pueblo español echó abajo las casas de los indios, sus templos, sus observatorios, sus torres de señales, sus casas de vivir, todo lo indio lo quemaron”. (6)

   Reconoce y estimula la unión internacional cuando dice : “Ahora todos los pueblos del mundo se conocen mejor y se visitan, como si empezara el tiempo feliz en que los hombres se tratan como amigos , y se van juntando”.(7)

   Siempre que leemos La Edad de Oro, encontramos aspectos nuevos que pueden ser aplicados exhaustivamente en situaciones diarias de la vida, de cualquier persona, labor o profesión. He aquí la importancia y atracción por la lectura de este libro para mí, pues ha sido y es un baluarte de la literatura cubana y universal . Nuestro viaje culminó frente a la tumba del gran prócer cubano, donde juré ser  fiel continuadora de sus ideas , que nos donó en ¨ La Edad de Oro.

NOTAS

(1).- Martí , José: “La Edad de Oro”, Editor A. Dacosta Gómez , New York,  1899 .¨Meñique ¨, pp  30 .
(2.)- Idem . “Tres Héroes”  pp 11.
(3).- Idem, “El Padre Las Casas” .p p  149
(4) –Ob. Cit. pp.10.
(5).- Idem. “Los  Zapaticos  de Rosa” p p 152.
(6)- Idem  “La Historia del Hombre”, p p75
(7)- Idem, pp75.

 

DE LA AUTORA / Leslia Caridad Rodríguez Rodríguez.(1943)

Licenciada en Educación Español-Literatura (1986). Miembro de la Asociación de Pedagogos de Cuba. Profesora Asistente del Centro de Convenciones Pedagógicas y Servicios Académicos de Cojímar, La Habana. Ha impartido docencia en todos los niveles de educación desde 1960 hasta  la actualidad. Ha obtenido varios premios y reconocimientos en concursos y eventos nacionales. Poeta y narradora de cuentos, testimonios, ensayos y artículos.


TODOS Los premios, menciones y finalistas


GRAN PREMIO Memorias de Noé de José Orpí


PREMIO TERCERA EDAD Siempre corazón de Raúl Simón Lauzán


Premio AUTOR NOVEL Somos una nación o no somos nada de Anays Almenares Ávila


MENCIÓN ESPECIAL: Rezo a los maestros labradores de libros de Rosaida Savigne


MENCIÓN Escaleras a un cielo demasiado lejos de Rodolfo Tamayo Castellanos


MENCIÓN Neruda a flor de piel de Noel Pérez García


Finalista Yo También Volteé la cara de Jesús Arencibia Lorenzo


Participante: el libro que marcó mi vida, venga pues, Don Quijote de Víctor J. Ortega
Participante: El libro del náufrago de Argelio Santiesteban