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jueves, 24 de junio de 2010

Mediodía en TV: Árbol sin ramas



Reinaldo Cedeño Pineda
escribanode@gmail.com

La comunicación es un campo móvil. Estatismo y televisión son antónimos… pero la transformación de un proyecto una vez en pantalla, ha de perseguir un sentido y una dirección ascendente. Apuntar la flecha de otro modo, suele esquivar el blanco.

Sobre el espacio Mediodía en TV (Cubavisión) he escrito más de una vez, sobre todo en su primera temporada: "manzana de dos sabores". El respeto por la profesión del locutor, la devaluación de una especialidad tan exigente como la entrevista, la falta de rigor de la asesoría y la imposibilidad de menospreciar la influencia del producto televisivo en el mundo de hoy, fueron algunas de las motivaciones.

Mediodía en TV, valga apuntarlo, no es cualquier programa. Porta la información inmediata y cotidiana del medio de recreación más asequible para el cubano: la televisión, se transmite en horario estelar y es ventana a nuestra actualidad cultural, al incluir entre sus invitados a protagonistas de los sucesos artísticos; ingredientes todos que asientan su popularidad.

En realidad, no tenía plan alguno de volver sobre esta media hora de nuestra pantalla, dirigida hace ya algún tiempo por Odalys Torres. Es la inquietante pregunta de una amiga, la que me ha devuelto a la tecla: ¿Qué vendaval pasó por Mediodía en TV?

Se refiere, entiéndase, a la radical transformación del programa, que pasó de cuatro locutores que identificaban a cada canal de alcance nacional (apuesta original y distintiva), a la presencia de una sola voz. Y es que, la estructura del espacio y su proyección, lo habían convertido en más que cuatro voces, más que un conductor central, más que una cartelera de televisión...

La presencia de excelentes comunicadores en el devenir del espacio como Yumié Rodríguez, Niro de la Rua o Laritza Camacho fue una suerte, pues no se vive precisamente un instante de esplendor en materia de locución en la TV cubana. A ellos buscaron incorporarse otros de reciente promoción; pero no siempre con la misma fortuna: el carisma, el poder de comunicación y el buen decir, no se encuentran por la libre.


Si bien señalamos que esa “cuerda emulativa” tuvo momentos más felices que otros, no hay que negar que establecía un guiño con el espectador y que arrancó más de una sonrisa cómplice. Como pizca de sal, era capaz de coronar el mediodía. Eso, sin descontar la riqueza que aportaba la variedad de estilos comunicativos y de improntas personales.



De pronto, tal atmósfera se esfumó; también, el intercambio y finalmente, la representación de los canales a través de un locutor identificativo.

En las últimas semanas, la joven Bárbara Sánchez Novoa —¿voz e imagen de moda en la pantalla nacional?―, entrega en solitario, la programación de todos los canales. Uno tras otro.

En verdad, se les extraña.



En consecuencia, el espacio se ha resentido: aparece vacío y monocorde. Es más, cierta tensión pervive en el aire, pese al esfuerzo de la novel locutora y de un conductor como Marino Luzardo, cuyo estilo sobrio, siempre desde una sólida preparación cultural, supo encontrar en esa línea, el justo puente comunicativo entre invitados, locutor(es) y televidentes.

El diseño actual ( tercera temporada??? ) nos lleva a la simplicidad de una televisión sobrepasada, a una propuesta francamente menor. Semeja más un paliativo que una solución. La dramaturgia inicial de Mediodía en TV se ha desmoronado, como árbol que perdió sus ramas.

Las prácticas habituales de los programas de radio y televisión constituyen su sello y modelan estándares en sus públicos, imposibles de borrar de un plumazo. Ignorarlo es, cuando menos, una insensatez.

Francamente no podré responder la pregunta que me hizo mi amiga: no dispongo de detalle alguno alrededor de estos cambios, no conozco si fue, acaso, una necesidad impostergable, o, quizás, una opción planificada. Sería irresponsable cualquier especulación.

Sólo me queda remarcar lo que tengo a mano: el resultado, y que, en cualquier caso, ha sido magro.

Sólo me queda desear que, hechas las críticas y ajustes pertinentes, sea esta una etapa transitoria. Tal vez, Mediodía en TV esté viviendo su epílogo..

Hay espejos en los que no vale mirarse.

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viernes, 2 de abril de 2010

AMAURY Pérez Vidal... Si yo pudiera



Jesús García Clavijo
irenec@medired.scu.sld.cu

Comenzaba marzo y Amaury apareció en una entrevista por la TV cubana informando de su nuevo programa que saldrá próximamente y se llama Con dos que se quieran.

Ya me gusta, sin ver ningún capítulo. Amaury es genial, y no voy a decir que lo quiero porque presentirán que lo hago para que me entreviste en su programa (será con personalidades que él y a él lo quieren), pero yo lo quiero nada más, no cumplo el otro requisito, sobre todo por Acuérdate de abril, Encuentros y Hacerte venir, tres de sus canciones de siempre.

Amaury y yo nos parecemos, no en el físico, si no en las críticas que hemos recibido.

Es verdad que contra él han aparecido críticas... desde su rostro, hasta que tiene antena parabólica... razón que explica ampliamente que Amaury Pérez Vidal, es un gran tipo y de excelencia. A los mediocres nunca los critican, aunque tengan antenas parabólicas.

Pero no es del programa de Amaury que les quería hablar, si no de unas palabras que él dijo y al parecer las copió de mí, pero como el que sale por TV es él, debimos pensarlas juntos, cito aproximadamente: Con las críticas buenas o malas, me peino. No me interesan. (Apretaste Amaury, pero compadre, las positivas nos vienen bien y algunas malas ayudan).

Imagino que en ese mismo instante, le cayeron a críticas los críticos y los que no.

Fue muy fino él con estas palabras de que se peina con las críticas, en buen cubano se dijera que con las criticas me limpio el… cuero cabelludo.

El caso es que en eso nos parecemos. A mi me da lo mismo y me han dado lo mismo las críticas, como siempre han sido malas, hasta ahora (hace semanas que están llegando algunas buenas), pero a mi nivel, eso no tiene mucha trascendencia, aunque las agradezco.

Entonces, Amaury, yo te quiero aunque ni te acuerdes de mi y no me llames para tu programa, sigue así y yo seguiré contigo admirando tu arte, tu sencillez y tu valentía. Además, hermano, tu patriotismo reconocido, dentro y fuera de Cuba.

Influye en mi admiración, que vivimos juntos muchos años en La Habana y nos vimos (bueno te vi) por la Rampa, por Radiocentro, en aquel entonces, o en algún programa de Consuelito, que compartimos ambos como madre, porque ella fue la madre de muchos niños cubanos y no tan niños entre los que me cuento.

Así que sin darme cuenta, ya soy tu hermano Amaury.

Amigo y sus amiguitos (programa infantil de la TV cubana) era una joya para los niños que fuimos y somos, contrario a lo que pasa actualmente (y hace algunos años la TV en el horario infantil) con sobradas muestras de violencia y bastante poca imaginación, para que Irenita sea la niña normal que todo padre desea y no encuentre un preservativo en la jabita de la Caperucita roja cuando va a llevarle las cositas a su abuelita.

Es terrible, le leemos el cuento por el libro y luego pasan eso por la TV. Uno nunca deja de ser niño y eso del preservativo en la jabita de la caperuza, es un atentado hasta a mi infancia.

Realmente ya estaba apagando la PC y me vino al recuerdo, todo eso anterior y una amiga argentina que tratamos de ayudar en sus enfermedades, con dos nombres, llamada Laura María, ella escribe para niños y le gustan las canciones de Amaury. (Estos no son los nombres reales de las protagonistas de estas historias, por sobradas razones éticas).

LAURA

Laura y María, fueron dos amigas de siempre, que tenía en Holguín, una ciudad capital de la provincia del mismo nombre donde trabajé muchos años, quizás no muchos; pero me parecieron millones.


Laura era mi amiga. Negra, profesora, luego directora de una escuela; pero se enamoró de un amigo blanco y lleno de prejuicios.

En Cuba no existe el racismo, pero influye el color de las personas en algunos casos, es algo muy particular, por ello lo trato a veces. Por ejemplo si te salen mal las cosas te dicen: “tienes un chino atrás.” y en variante más actual, cuando todo es muy mal, te dicen: “tienes un negro atravesado en el camino”.

Además recuerden lo de la brujería, la gallina que surte efecto, tiene que ser: Negra.

Lo peor es que hay chinos muy buenos, como el esposo de Yolanda, Juan, amigo mío (y de todos) y negros muy buenos también.

Laura, volviendo al tema, vivía cerca del parque central (Holguín es la ciudad de los parques) Recientemente y cada vez que viajo a Holguín paso por su casa que ya no sé ni quien vive, pero están mis recuerdos colgados de las mismas paredes y ventanas que guardaron nuestros secretos. Me ayudó mucho, y además me contaba los sufrimientos con su esposo, que con tal de no dormir en el parque, se casó de boda con Laura, en contra de mi voluntad; pues el traje blanco no pegaba con el negro de ella, pero fue la boda y fueron felices.

Cerca de la casa de Laura, en la misma cuadra, vivía un viejo que alquilaba un cuarto para amores de tránsito, con una jarra antigua de museo y una palangana. Allí dormí muchas veces, solo una mujer me dio asilo en su hogar en Holguín y esa es otra historia. Pero también estuvo en ese cuarto, al que parece no pasarle los años porque está casi igual a la última vez que cerré sus puertas (por suerte, daban a la calle y no había que entrar por la casa del dueño) Ya él no vive, pregunté hace algunos años y nadie se acuerda de él. Allí había (como reliquia), un radio viejo con una sola emisora que repetía las canciones de Amaury al comenzar la madrugada.

Los amores dejan huellas que sobreviven de cualquier forma.

Laura fue mi amiga, les decía, y amó a su esposo, hasta que una noche me dijo que él la había abandonado por falta de amor, la realidad era que lo habían trasladado a su provincia, cosa que no dije por respeto a sus lágrimas.

Esa noche dormí en el sofá de Laura pues me dio la madrugada tratando de consolarla sin lograrlo, definitivamente, nos despedimos con un desayuno, una canción de Amaury (la boda fue en abril) y sus ojos rojos.

Laura cuando me fui, se dio candela y murió al otro día. Lo sentí infinitamente.

El amor de amigos también resiste al tiempo y sus cambios.

MARÍA

María era una rubita bella, debe serlo todavía, con los ojos verdes más lindos del planeta, la tengo ahora mismo frente a mi con su cuerpo delgado, sus senos bellos, su espalda (son importantes las espaldas en una mujer) y su boca linda de los años que nunca deben pasar, sus manos delgadas y perfectas, su boca y sus espasmos, su voz y su andar saltando los charquitos de la calle por la lluvia y los salideros de las casas.


Disfrutaba mucho verla desnuda de espaldas recorriendo la casa descalza y virarse rápidamente para decirme alguna de sus ideas hermosas, o alguno de sus sueños locos, que aun recuerdo con agrado pues era divertido oírla cantar junto a Amaury en el radio ruso, que a pesar de las mil caídas de la mesa más alta de la tierra, andaba sin problemas.

La música, además, nos lleva a los años ingenuos y tiernos de alguna vez y nos deja allí, esperando sean eternos. Las canciones de Amaury estaban en mi vida y en la de ella.

María fue un amor de esos días, linda, alegre, feliz, que me amó en apuros de adolescentes casi ambos, y que recuerdo con mucho cariño, porque aunque era puro sexo, detrás había algo de ternura y amor que nunca afloró definitivamente, ni yo se lo pregunté.

Uno deja esos detalles importantes para luego y los olvida.

A diferencia del esposo de Laura, a pesar de las críticas de la gente, María y yo no nos separamos nunca por prejuicios.

Ella rubia y yo “jabao”, no era buena liga. Las críticas llovían sobre nosotros, y el amor nos hacía sordos y ciegos. O reales y desprejuiciados.

Será imposible que encuentren esta raza, (jabao) no existe, sólo en Cuba. Es alguien que no es ni blanco, ni negro, ni chino, ni mulato, en fin… que "no tiene raza", así soy yo, pero en aquellos años y hasta no hace muchos, el serlo me trajo problemas sociales.

Mi tía-mamá Lola, se disgustó con una vecina, muy amiga de ella, que no quería mi relación con su nieta y para sacarme de la casa me gritaba “jabaaaaao” desde su corredor, lo que Lola escuchó y se formó el problema que duró hasta que la muerte las separó.

María era una mujer de principios. Una tarde me dijo que una amiga le había comentado que del amor solo, no se vivía. Ella le respondió que sin él, tampoco. Realmente, así lo creía y yo lo sentía.

Buena lección para estos tiempos modernos.

Mucha gente, citando a Amaury: Quieren que hagamos su programa y no el que nosotros creamos y originalmente pensamos hacer.

Cada uno escribe su libreto, aunque la vida nos lo cambia siempre con las zancadillas más originales e impensadas del mundo.

Por eso como él, me limpio el cuero cabelludo con las críticas, casi no tengo tiempo ni de oírlas (las buenas si), vivo, trato de hacer feliz a los demás y hacerle el bien a todos para, como dijera Descartes, encontrar el bien mío, que al final, es el nuestro.

Recordar los amores hace bien, da salud, como recordar buenos amigos.

Eso hará Amaury en su programa con sus invitados, que será un buen programa, de paz y bondad. La bondad es una manifestación de poderío, según Ludwig van Beethoven, blanco, no de color, que lo era, sino de críticas también en su tiempo. Finalmente, fue y es un genio.

Ahora, luego de escuchar al hermano Pérez Vidal por la TV volví a poner su CD que vendieron en moneda nacional (en Cuba tenemos dos monedas, rectifico, circulan, eso de tener es un poco más complejo), tarareo las canciones y recuerdo esos tiempos donde una critica nos destruía los mejores proyectos.

Éramos tan jóvenes…

Por eso, canto Encuentros, Acuérdate de abril y sobre todo la que más le gustaba a mis dos amigas y tantas noches cantamos en trío, y era, la preferida de María… si yo pudiera de donde estoy/ hacerte venir…

Si yo pudiera…

/Abril del 2010

LOS RELATOS Y POEMAS de Jesús García Clavijo
http://laislaylaespina.blogspot.com/2010/02/los-poemas-y-relatos-de-jesus-garcia.html

lunes, 1 de diciembre de 2008

TV CUBANA: Una buena decisión



Reinaldo Cedeño Pineda
escribanode@gmail.com

Vale comentar también las buenas decisiones de la televisión cubana. Y esta es una de ellas.

No, no se trata de un estreno, sino de un cambio: el programa humorístico “Donde hay hombre no hay fantasmas”, propuesta fallida en muchos sentidos, pasa del horario estelar de lunes 8. 30 de la noche a la tarde de los sábados… aunque los sábados no tengan la culpa.

Las críticas le cayeron arriba.

Con toda sinceridad, después de visto…. lo visto, el espacio no mereció salir de su idea embrionaria…. pero ya que es difícil retirarlo de pantalla ―tras el paquete de grabación y el presupuesto consumido― sacarlo al menos de ese horario, es un síntoma de sensatez, una actitud responsable de la televisión y una demostración de cuanto valen las opiniones. Y por supuesto de oídos receptivos. LA ISLA y la ESPINA se regocija.

El espacio estelar hay que ganárselo.

No digo más, “Donde hay hombre son hay fantasmas” (idea original y dirección de Lolina Cuadras, guión de Carlos Torrens, asesoría de Carlos Fundora) es un programa para olvidar.

Ojalá esta decisión sea un camino de análisis detenido, por el que debían transitar otros programas. Ojalá...

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http://laislaylaespina.blogspot.com/2008/11/tv-cubana-donde-hay-hombres-no-hay.html

---Ni los fantasmas pueden vivir del cuento



domingo, 30 de noviembre de 2008

TV y RADIO Cubana: Los puntos sobre las íes (TODOS los COMENTARIOS)

Seis preguntas para la TV Cubana

Reinaldo Cedeño Pineda

1. ¿Qué aporta a la comunicación con el televidente, que mientras el locutor(a) del Noticiero Nacional de Televisión da a conocer las noticias, estén pasando personas por detrás o se mantenga el ruido de una impresora (además de cinta) en plena acción?

2. ¿Por qué la imposición en la pantalla de un mismo rostro y un mismo estilo en la locución, como va ocurriendo ya con la joven Bárbara Sánchez Novoa?

3. ¿Por qué y para quién se continúan transmitiendo teleclases los fines de semana?

4. ¿Dónde ha quedado el espíritu crítico del casting o selección de actores para los programas dramatizados, cuando se insiste, por sólo citar un ejemplo, en otorgar personajes protagónicos a un actor tan esquemático como Vladimir Villar, el Orestes de la telenovela Añorado Encuentro? ¿Y Raúl Lora?

5. ¿Qué juicios de apreciación estética y dramatúrgica manejan quienes aprueban las propuestas humorísticas en la televisión (que pifiaron largamente con Donde hay hombres no hay fantasmas) al aceptar otra propuesta tan insoportable como A todo trapo?

6. ¿Por qué existe tan poco espacio para la entrevista a personas que no pertenecen al sector artístico o deportivo?

Los comentarios y repercusiones en:

http://laislaylaespina.blogspot.com/2011/01/seis-preguntas-para-la-tv-cubana.html



Mediodía en TV. Árbol sin ramas

En realidad, no tenía plan alguno de volver sobre esta media hora de nuestra pantalla, dirigida hace ya algún tiempo por Odalys Torres. Es la inquietante pregunta de una amiga, la que me ha devuelto a la tecla: ¿Qué vendaval pasó por Mediodía en TV?

…el espacio se ha resentido: aparece vacío y monocorde. Es más, cierta tensión pervive en el aire, pese al esfuerzo de la novel locutora y de un conductor como Marino Luzardo…

Artículo COMPLETO:
http://laislaylaespina.blogspot.com/2010/06/mediodia-en-tv-arbol-sin-ramas.html
V Olimpiada del Deporte Cubano: Excelencias y chapucerías

Una cosa es la competencia en sí y otra su reflejo en la pantalla chica, a la zaga de las excelencias deportivas. Somos exigentes porque así nos lo han enseñado, porque desde hace muchos años, se realizan en Cuba transmisiones deportivas de digna factura.
Sin embargo, esta vez se desaprovechó el calibre de varias competencias y más de una irrregularidad asomó en la cobertura; en franco contraste con…

ARTÍCULO COMPLETO:
http://laislaylaespina.blogspot.com/2010/05/v-olimpiada-del-deporte-cubano.html
Un micrófono no es una pasarela

Una conductora de larga experiencia me dijo que un locutor es aquel que convierte en verdad las palabras escritas en un papel, aquel que las hace despegar y les insufla vida. Incluso, un locutor ha de ser capaz de “escribir en el aire", aquellas frases que no están estampadas en ningún guión.

Cualquiera no puede hablar por radio o televisión. Miles (y hasta millones) de ojos, ven y de oídos, escuchan.

En Cuba, por suerte, hay ejemplos notables de brillantez en el sector. De antes y de ahora… PERO desafortunadamente existe un relajamiento en el acceso y evaluación de los hablantes en nuestra televisión. No se puede pensar otra cosa cuando uno ve, por ejemplo, a…

ARTÍCULO COMPLETO:
http://laislaylaespina.blogspot.com/2008/11/tv-cubana-los-puntos-sobre-las-es-todos.html
TV Cubana: El cuento de la buena pipa
Pena. No se me ocurre otra palabra. Me sentí apenado con la intervención de la jefa de la programación dramatizada de la televisión cubana en Mediodía en TV, este sábado 26 de septiembre de 2009.

Me prometí no hablar más del tema, pero no pude sustraerme de la pedrada. Las justificaciones ―tomadas como paraguas a las soluciones— vacían su sentido y pierden cualquier asidero. Estará descubriendo el agua tibia en el tema de las telenovelas y de las retransmisiones en espacios estelares?...
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---RADIO CUBANA: El asesor, una mirada múltiple

¿Qué asesor tenemos? ¿Qué asesor queremos? ¿Qué asesor necesita la Radio Cubana? / Ponencia presentada en el 31. Festival Nacional de la Radio, La Habana, 21 de mayo de 2009/ Comentarios y repercusiones….
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TODO sobre XXXI Festival de la Radio Cubana ( 2009): Imagen, debates y premios
http://laislaylaespina.blogspot.com/2009/05/radio-cubana-resumen-de-sus-5-partes.html

Nos hemos detenido en programas como "Mediodía en Tv" y "Donde hay hombres no hay fantasmas", entre otras propuestas de más tiempo o recientes. Siempre con HONESTIDAD y llamando a las cosas por su NOMBRE.

http://laislaylaespina.blogspot.com/2009/02/radio-cubana-la-controversia-entre-la.html --- RADIO CUBANA: Controversia entre la palabra y la no palabra..


---LA IMPIEDAD de LAS HUÉRFANAS y el OCÉANO de las REPETICIONES
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Reiterar una obra dramática de la que ya se conoce todo y escamotearle a la familia cubana esa cuota de esparcimiento a la hora más esperada del día, es poco menos que una bofetada… La telenovela no es un programa más, es toda una institución…


---(HUMOR) LOS FANTASMAS NO PUEDEN VIVIR DEL CUENTO:
http://laislaylaespina.blogspot.com/2008/10/tv-cubana-iv-humor-los-fantasmas-no.html

---Donde hay hombre son hay fantasmas: DE LA PIFIA a la INFAMIA
http://laislaylaespina.blogspot.com/2008/11/tv-cubana-donde-hay-hombres-no-hay.html

Cuando uno piensa que lo ha visto todo en la televisión cubana… todavía hay lugar para la perplejidad. Pensé no escribir más del espacio humorístico “Donde hay hombres no hay fantasmas”…. pero lo visto hoy… me obliga…



---UNA PAUSA para “SIN TREGUA” (Arlettys Roquefuentes /La conducción…)
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-MEDIODÍA en TV. Otra vuelta de tuerca
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---Mediodía en TV: LA POLÉMICA COMPLETA
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Las “referencias sólidas” en materia cultural... son pilares que no pueden descuidarse ni un momento, porque son el sustrato que permite discernir el oropel del oro, el folletín de la novela, el rostro agraciado de la expresividad diciente; el show televisivo (de horóscopos, intimidades y viajes), de una propuesta rica y matizada, pero igual de aportadora y seria…

---LA POLÉMICA SOBRE la diversidad sexual y los medios
http://lapolemicacontinua.blogspot.com/2008/07/en-desarrollo-la-polmica-la-diversidad.html
(Sobre el XXX Caracol de LA UNEAC 2008)

(De izquierda a derecha: la profesora universitaria María del Carmen Zabala, la periodista Soledad Cruz, Mariela Castro, directora del Centro Nacional de Educación Sexual, y Gisela Arandia, coordinadora del proyecto Color Cubano. Mesa “Para que hablen los otros”, evento Caracol de la UNEAC, sala Rubén Martínez Villena, La Habana. Noviembre del 2008)

---CARACOL 2008: HOMOFOBIA: ¡Para que no vuelva a pasar una cosa como esta!
http://laislaylaespina.blogspot.com/2008/11/caracol-2008-i-homofobia-para-que-no.html

“La estrategia del Centro Nacional de Educación Sexual es tratar de visualizar la existencia de personas diversas de acuerdo a su opción sexual e identidad de género, y que la ley las debe considerar, nombrar y definir… “Por eso, en las mismas investigaciones sale que a nivel macrosocial cuánto se ha logrado; y como se expresa esa contradicción, y esas resistencias al cambio en los ámbitos microsociales… Y volvemos a lo tradicional, porque no hemos trabajado sistemáticamente las estrategias educativas y de comunicación.

“Creo que ese es un reto que debemos plantearnos las distintas instituciones… y los profesionales, los artistas porque estos cambios sean reales, permanentes y lógicos.

“Se requiere que profesionales, las personas que estén sensibilizadas con esta realidad, se involucren en ayudar a la sociedad a cambiar y a establecer políticas en ese sentido….expresó Mariela Castro, directora del Centro Nacional de Educación Sexual.

---CARACOL 2008: Racismo, familia y terrorismo sexual (II)
http://laislaylaespina.blogspot.com/2008/11/caracol-2008-ii-racismo-familias-y.html

---CARACOL 2008 (III) Chao, telenovela
http://laislaylaespina.blogspot.com/2008/11/chao-telenovela.html

La producción dramatizada (telenovelas, teleplays, teatros, cuentos, aventuras…) resulta una de las columnas de cualquier televisión. Creo, sinceramente, que esa apreciación se ha extraviado en algún lado. Y es menester recuperarla, para iniciar sobre ella, otras consideraciones…


(Caricatura de Michel Díaz Calzada)

---LA DISCRIMINACIÓN INVISIBLE:
http://laislaylaespina.blogspot.com/2008/05/la-discriminacin-invisible-los.html
Las manifestaciones de discriminación, lesivas, veladas o explícitas en nuestros medios, deben ser objeto de análisis serio, sin reticencias, sin invisibilidades, sin minimizaciones… El abuso de los patrones capitalinos que suplantan a los nacionales, los arquetipos permitidos, alentados o disfrazados que se burlan de los orientales, debían ser objeto de análisis.

El humor que toma como blanco −como espalda para el látigo−, la procedencia oriental, debía ser objeto de análisis…

lunes, 24 de noviembre de 2008

TV Cubana: " Donde hay hombres no hay fantasmas": De la PIFIA a la INFAMIA




Reinaldo Cedeño Pineda
escribanode@gmail.com

Cuando uno piensa que lo ha visto todo en la televisión cubana… todavía hay lugar para la perplejidad.

Pensé no escribir más del espacio humorístico “Donde hay hombres no hay fantasmas” (idea original y dirección de Lolina Cuadras, guión de Carlos Torrens, asesoría de Carlos Fundora) pero lo visto hoy 24 de noviembre de 2008, me obliga…

No voy a hablar de los aspectos que, a mi entender, han contribuido a lo fallido de esa propuesta, pues ya lo hice con anterioridad (VER http://laislaylaespina.blogspot.com/2008/10/tv-cubana-iv-humor-los-fantasmas-no.html) sino de ciertas frases escuchadas hoy…. que nada tienen de comicidad, y si mucho de prejuicio, ignorancia y falta de ética.

El personaje que interpreta la gran actriz Zenia Marabal, viene "del campo". Ese es su estigma. Su origen motiva un sarcasmo tras otro. Da pena que una artista de tan larga carrera haya asumido un personaje como este.

Todo gira en torno a Regla (Mario Aguirre), que no se cansa de bromear a costa de la señora… pero repito, lo de hoy sobrepasa cualquier consideración. No alargo más.

Las frases usadas por el personaje que encarna Mario Aguirre (“indocumentados con olor a marabú” y “Urracas anapistas”) para referirse a aquellos que proceden del campo, presumiblemente del oriente cubano, es cuando menos, una ocurrencia infeliz. O más, lamentablemente, es casi xenófoba.

Me pregunto si acaso será “una morcilla” (improvisación fuera de guión) o si las frases formarán parte del guión original. Sea de una forma o de otra, vuelvo a preguntarme: ¿cómo pasaron semejantes frases al ojo del asesor y a la mano del director? ¿Les pareció bien?!

Me pregunto, ¿en algún momento se sopesó la simbología de la urraca; qué representa ahora mismo la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP); qué es un indocumentado, qué es un indocumentado en Cuba?

El lenguaje no es una combinación de palabras, es la envoltura del pensamiento. Las palabras no son una suma de sílabas, sino una expresión de conceptos. Y en consecuencia, hay que saber usarlas.

La televisión, como producto dirigido a una mayoría exige RESPONSABILIDAD. No importa que sea a través del drama, el humor o la noticia.

Casi no habrá que decir más nada que no sea que me dan pena aquellos que dejan caer su látigo sobre la espalda del sombrero campesino, de la mano callosa, del trabajo cerca de la tierra. Esos no es que sean citadinos; como dijo Martí: son sietemesinos.

Y todavía hay que escuchar impávidos como “Teleavances” recomienda “Donde hay hombre son hay fantasmas” como “humor del bueno”...
ARTÍCULO RELACIONADO:
---Ni los fantasmas pueden vivir del cuento
http://laislaylaespina.blogspot.com/2008/10/tv-cubana-iv-humor-los-fantasmas-no.html)

jueves, 20 de noviembre de 2008

CARACOL 2008 (III) CHAO, telenovela


Reinaldo Cedeño Pineda
escribanode@gmail.com

Mi madre esperaba cada noche la telenovela como su gran momento…. pero ha tenido que ir reacondicionando su pasión a ciertos días: el de las telenovelas y series extranjeras.

Las ofertas cubanas, en ambientes cubanos, con actores, directores y escritores cubanos, con historias transcurridas en Cuba... ya se las sabe de memoria.

La actual propuesta, “Las huérfanas de la Obrapía”, en su segunda vuelta, se extenderá hasta… junio del 2009. No se lo he dicho aún.

A mediados de año, podremos ver un breve estreno (¡UN ESTRENO!). Y luego, habrá otras retransmisiones.

Vengo del Caracol 2008, evento organizado por la sección de cine, radio y televisión de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC). Tuve la oportunidad de intercambiar con realizadores, investigadores, directivos de la televisión cubana. Mucho lo agradezco.

No quiero repetir lo ya escrito, y en consecuencia, seré escueto sobre aquellas ideas que creo necesario remarcar, aunque vayan apoyadas esta vez por nuevas informaciones:

Una telenovela exige recursos: financieros y técnicos. Sin ellos, no es posible estrenar nuevas ofertas.

Los proyectos presentados (dramatizados o no) necesitan una especial atención. Merecerían revaluarse los mecanismos empleados para su aprobación y los especialistas convocados para ello. Sin ir más lejos, ahí están dos propuestas avaladas ( y fallidas): “Donde hay hombres no hay fantasmas” y “A romper el coco”.

Los estudios de audiencia y las investigaciones sobre los medios, requieren de mayor espacio, consideración y proyección, tanto interna como pública.

Una telenovela es una obra artística audiovisual. ¿Quién se atreve a mirarla por encima del hombro como un programa de segunda?

Una telenovela está asentada en la tradición y legitimada por sus largos años de permanencia. Sus valores o falencias se hallan en dependencia de su realización, sus elementos técnicos y su nivel estético, igual que cualquier otra propuesta audiovisual.

Una telenovela (una serie dramatizada en general) suele tocar resortes humanos universales relacionados con el sentimiento. Por eso mismo, resulta una vía, cuantas veces más eficaz que la propaganda directa, para abordar temáticas difíciles o polémicas de cualquier esfera de la vida. Siempre recuerdo a Martí: “Dígase la verdad que se tiene, con el mayor arte con que se puede decirlo”

La producción dramatizada (telenovelas, teleplays, teatros, cuentos, aventuras…) resulta una de las columnas de cualquier televisión. Creo, sinceramente, que esa apreciación se ha extraviado en algún lado. Y es menester recuperarla, para iniciar sobre ella, otras consideraciones.

Por el momento, mi madre se está volviendo una experta en actores brasileños... y me ha pedido hace unos días, que le enseñe el manejo del DVD.

ARTÍCULO RELACIONADO:

---TV Cubana: La impiedad de las huérfanas y el Océano de las repeticiones
http://laislaylaespina.blogspot.com/2008/10/tv-cubana-i-la-impiedad-de-las-hurfanas.html

jueves, 9 de octubre de 2008

TV CUBANA (II): Una pausa para Sin tregua


(Arletty Roquefuentes en el espacio “Sin Tregua”… La conducción pasa por momentos nada felices en la TV cubana con algunos que “pintan” bien pero dicen mal, que parecen disparar en vez de hablar y que han hecho de la ligereza un verdadero tributo…)

Reinaldo Cedeño Pineda
escribanode@gmail.com

La televisión es un calidoscopio de programas con sus destinatarios y horarios específicos, características ―entre otras― que moldean la concepción de una propuesta.

Aunque en radio y televisión, un espacio es siempre resultado del trabajo colectivo, toca al director organizar y controlar el desempeño técnico-artístico del equipo de realización. Y si requiere la presencia de un conductor, tiene la última palabra para exigir el tono, la intención, las pausas y las transiciones requeridas…

Esto no quiere decir que el animador resulte un ente pasivo, al contrario: ha de aportar ―junto al dominio de la lengua y la articulación―, su propia dosis de originalidad, carisma y estilo.

Es suficiente...

Lo que pudiera parecer una verdad de Perogrullo (para los iniciados), se me antoja introducción necesaria para analizar el programa SIN TREGUA, transmitido los lunes en la noche, por el canal Cubavisión, dedicado a la campaña antivectorial.

Parto de un concepto: no hay programas grandes ni pequeños. Hay programas que interesan (o al menos están diseñados para que interesen) a un sector más específico, y otros, a un sector más general. Cada uno tiene su público.

De ahí, este análisis de SIN TREGUA, porque no importa su brevedad en pantalla, es eso: un programa. Y aquí tenemos un sólo propósito: reflexionar alrededor de él.

SIN TREGUA

El programa supo escoger muy bien su nombre, porque no puede haber tregua en el enfrentamiento a los vectores que conviven en nuestro entorno (específicamente el mosquito Aedes Aegypti) y que tanto daño causan.

Sin embargo, este es el caso en que una idea loable se tuerce en su salida al aire.

La campaña antivectorial ―como todo tema que implica la salud―, es un tema serio. En consecuencia, su planteamiento artístico, ha de responder a ese objetivo; pero, lamentablemente, es palpable el desfasaje entre una cosa y otra.

La conductora, Arletty Roquefuentes, no ha encontrado el tono justo ni la intención adecuada; o se ha extraviado la concepción del director Jesús Otaño. Por suerte, hay ya camino andado por ambos, y esa experiencia ―estoy seguro―, puede aportar en el ajuste de ópticas y consideraciones.

El programa se ha referido a muchos temas de graves consecuencias para la población. Tomemos sólo dos de ellos: el autofocal familiar (revisión de los posibles criaderos de mosquitos en las viviendas) o las medidas tras el paso del huracán, y otros por el estilo….

Como resultado, esas exposiciones, requieren una dosis de sobriedad, sin que ello interfiera en la comunicación familiar en que intenta moverse el espacio…

Lo hago más explícito para despejar cualquier duda:

El coloquialismo es la interrelación, no el exceso. Lo serio no es sinónimo de lo aburrido. La sobriedad no es el acartonamiento, no es el tono docto ni el didactismo (hay en demasía en nuestra TV) ni el tono fúnebre, por supuesto. Es el equilibrio, el tono justo, la medida, la mesura, la elegancia natural sin afectación; es sobre todo el saber cómo se dice lo qué se dice.

En dos palabras: Sin Tregua es un programa para la familia, pero no es una fiesta. Busca la comunicación, pero no puede sacrificar la seriedad. Pretende el desenfado, pero no debe colocarse al borde de la euforia.

Tal vez, Arletty Roquefuentes deba reservar su tono cuasi feriado para otros espacios, pues aquí resulta incongruente, no conduce, más bien desdice.

Admito que un programa breve como este y ceñido a un ambiente conocido (la cuadra, la casa), no es el ideal para el lucimiento en pantalla. Quizá no pueda pedírsele un “espectáculo”, mas por eso mismo requiere de una alta dosis creativa en la conformación de su visualidad, para insertar planos o crear atmósferas más atractivas sin falsear la realidad.

En general creo que la conducción pasa por momentos nada felices en la TV cubana con algunos que “pintan” bien pero dicen mal, que parecen disparar en vez de hablar, que han hecho de la ligereza un verdadero tributo (fracturas culturales por el medio)... pero este será tema para otra ocasión.

SIN TREGUA debe darse una pausa reflexiva.

ARTÍCULOS RELACIONADOS:

--- TV CUBANA (I): La impiedad de LAS HUÉRFANAS y el OCÉANO de las repeticiones
http://laislaylaespina.blogspot.com/2008/10/tv-cubana-i-la-impiedad-de-las-hurfanas.html

miércoles, 8 de octubre de 2008

TV CUBANA (I): La impiedad de LAS HUÉRFANAS… y el OCÉANO de las repeticiones



Reinaldo Cedeño Pineda
escribanode@gmail.com

No es la primera vez que en horario estelar de la TV Cubana, en el espacio de la telenovela, la nueva producción no puede estar a tiempo… y se echa manos a una retransmisión. Tal vez sería un suceso trivial sino fuera porque este se apunta como un nuevo naufragio en el OCÉANO de las repeticiones.

Aplaudí cuando se extendió la programación y surgieron los nuevos canales: fue un esfuerzo como para quitarnos el sombrero. Aplaudí cuando se decidió en fechas recientes reiterar varios capítulos de las series cubanas o foráneas, a tenor de las severas afectaciones eléctricas del huracán IKE. Era justo.

Las retransmisiones de series y telenovelas en horario madrugada-matutino es una vía que se puede hallar en otras televisoras del mundo. A ella tiene acceso un público más limitado ― por razones laborales o de estudio―, y finalmente resulta una opción de la que no he escuchado queja alguna.

AHORA… repetir la telenovela en el HORARIO ESTELAR es harina de otro costal.

Reiterar una obra dramática de la que ya se conoce todo y escamotearle a la familia cubana esa cuota de esparcimiento a la hora más esperada del día, es poco menos que una bofetada; mucho más cuando no se ha dado explicación alguna..

La telenovela no es un programa más, es toda una institución

Sus raíces se hunden precisamente en la historia de la cultura cubana (El derecho de nacer de Félix B. Caignet). La telenovela es un fenómeno social que ha sustituido (al menos en Cuba) a la ya casi preterida costumbre de compartir la mesa. Digo más, la telenovela es el plato fuerte. Es ella misma y lo que la rodea: los comentarios, los intercambios intergeneracionales y la sobremesa.

No creo que alguien ponga en duda que la televisión es ahora mismo ―para una buena parte de los cubanos― columna vertebral de su diversión: la más barata, asequible y permanente. De ahí que su encargo social se redimensione, y que la telenovela sea una de sus joyas.

La telenovela es un código que los años han asentado. Un código que, aunque no escrito, tiene sus exigencias. A las nueve, a las nueve y treinta de la noche todo se condiciona en una casa, todo se apura o se pospone hasta en el barrio, para estar libre… porque es la hora de la telenovela.

No soy un “telenovelero” furibundo, pero las veo con frecuencia. Mi familia me habla de los tramas y de los enredos, yo hablo con ellos. Se comenta en los centros de trabajo, se especula, siempre aparece el que ya la ha visto, el que sabe el final, se forman los ¿será o no será?…

No descubro nada ni exagero, no “divinizo” a la telenovela; pero esta se ha convertido en un puente de comunicación. Y es, a todas luces, la madre de las series televisivas.

Las telenovelas en Cuba hace tiempo dejaron de ser patrimonio exclusivo de señoras y señoritas, de amas de casa y de abuelas, para convertirse en espacio de la familia toda.

Los cubanos podremos disfrutar de películas y series extranjeras (algunas muy seguidas en horas de la madrugada), pero amamos y defendemos lo nuestro, queremos ver las nuestras, con nuestras historias, nuestros escenarios y nuestros actores. Tenemos una cultura de resistencia que es ya parte de nuestra identidad, y somos exigentes, porque así nos formaron.

Por eso muchos se sentaron (nos sentamos) frente al televisor para volver a ver (y los más jóvenes por primera vez) un serial como En silencio ha tenido que ser, todo un clásico de la televisión…

Alguien me ha dicho que es justo que otras generaciones conozcan lo que se hizo hace algunos años, y a sus actores. Me he persignado. Una cosa es repetir una serie de algunos capítulos (o una película) y otra muy diferente, reiterar un culebrón durante meses. La guitarra y el violín podrán tener cuerdas, pero no suenen igual.

Por eso, creo que esta vez, la programación dramática de la televisión cubana le ha fallado a su público.

¿Retransmisiones o soluciones?

En el 7. Congreso de la UNEAC, un actor de la estatura de Enrique Molina cuestionó “las retransmisiones como solución” por el descrédito que conllevan para la propia televisión, por la molestia que causan al público, y por el abandono que impulsan hacia otras opciones, cuantas veces peores.

He visto como los medios alternativos se van convirtiendo, poco a poco, en medios cada vez más masivos. Y el intercambio de series… de todas las calidades.

Hablo de telenovela por no hacerlo de otros espacios como Aventuras. A este le cae como anillo aquel verso: ayer maravilla fui… hoy sombra de mí no soy. Es otro lugar que la televisión cubana ha cedido, otro que se ha sumado a las repeticiones, y a las repeticiones de las repeticiones. Ya van dos… aunque en verdad, la lista ha engrosado considerablemente.

Vivimos en Cuba ― en la Cuba que defendemos y soñamos―. Hoy nos enfrentamos a grandes desafíos y necesariamente han de establecerse prioridades; pero…las repeticiones de la TV no son hijas de los huracanes.

La televisión no se hará con pocos recursos, cierto es; mas no creo que esté allí la única causa. Allí hay también subjetividades y calidades por analizar.

Creo que se ha malgastado tiempo y recursos ―recursos que se han entregado― en más de una propuesta fallida, que de haber sido sometida a un riguroso análisis desde su origen, nunca hubiese ganado la pantalla. Ahora mismo hay varios ejemplos que pretendemos analizar a posteriori.

Algunos se sentarán estoicamente otra vez a ver Las Huérfanas de la Obrapía, tras llegar del trabajo, o tras cocinar y fregar. Observarán si Fulanito “está igualito”, o “si Menganita se ha puesto más vieja”. Muchos lo harán porque no tienen otra cosa que hacer. Los desmemoriados cogerán el hilo y desenredarán todas las tramas después de unos capítulos… ¡ah sí, chica!… Otros encenderán los videos, los que tengan..

Y todos ahí, huérfanos, sin piedad, esperando la próxima… telenovela. ///
Artículos relacionados:

martes, 2 de septiembre de 2008

DAYRON ROBLES: ni infalible ni predestinado…



Reinaldo Cedeño Pineda
escribanode@gmail.com


Los titulares de prensa son la esencia, la síntesis y la vitrina de cualquier información. Por eso decidí hace cuatro años, cuando estudiaba la Maestría en Ciencias de la Comunicación, que mi trabajo final versaría sobre esta temática. Y lo he seguido.

Tal vez por eso me asombré hoy cuando escuché a toda voz el titular de apertura del Noticiero Nacional Deportivo (NND) de televisión: “Perdió Dayron Robles”.

(Además no es la primera vez que se usa en la TV cubana un titular semejante para el propio Robles, ni será la última vez que perderá)

Se trataba de un reporte sobre la participación del recién coronado campeón olímpico de los 110 metros con vallas, en el Grand Prix de Lausana, Suiza. El cubano había cedido (13.17 por 13.02) ante el norteamericano David Oliver, uno de los grandes vallistas de la actualidad y quien ya lo había derrotad a principios de año.

El titular “Perdió Dayron Robles”, es un enunciado que roza el amarillismo, al elevar a la categoría de suceso lo que, tras un análisis serio, no lo es. Y lo peor, lleva en sí una concepción errónea que debía desterrarse en la prensa deportiva cubana. Casi se vuelve amarillista.

En primer lugar, se parte de una falsa apreciación: Dayron Robles “debía ganar”.

En segundo lugar, el considerar que debía “ganar indefectiblemente”, lleva a su vez la concepción de que “es el mejor”. Y de allí se deriva el tercer supuesto que “porque es el mejor, debe ganar… siempre”.

Ese mito de” invencibilidad”, casi de “infalibilidad” que alguna prensa deportiva cubana viene otorgándole a ciertos atletas, acaba haciendo daño, un daño triple: a comentaristas, espectadores y por supuesto, a los propios deportistas.

Crear una expectativa en la que solamente el primer puesto es lo adecuado, lo esperado, minimiza actuaciones de mucho nivel, honrosas y hasta sorprendentes medallas de plata o bronce (y otros puestos para destacar), que son tomados como “fracasos o pérdidas”.

Por más que, en ocasiones, los deportistas se conviertan en verdaderos héroes, no hay que olvidar que los atletas son seres humanos, con nervios, cansancios, momentos, éxitos y reveses…

El aliento de esa filosofía en los espectadores es, seguramente, la que llevó a un vecino mío a decirme: “¿Viste como perdimos en la pelota?”. Cuba había quedado en el segundo lugar en el béisbol olímpico. Ese análisis también partía de supuestos de que para los cubanos sólo es verdaderamente válida la medalla de oro.

Ser recordista mundial o campeón olímpico, es un crédito de alta calidad, pero no una predestinación para el éxito.

Ser recordista mundial quiere decir que una vez, en un día específico, el atleta logró el mejor tope universal de todos los tiempos; pero eso no quiere decir que se vaya a hacer todos los días, y que el resto no tengan también buenas marcas que les permitan ganar.

Ser campeón olímpico quiere decir que se ganó justo el día de la final olímpica. Es el mayor triunfo para un deportista…pero eso no quiere decir que a la semana siguiente entre atletas de nivel no se pueda quedar segundo, tercero…

La prensa deportiva cubana y la narración deben aprender a valorar detenidamente el nivel de las competencias, con justo equilibrio para los cubanos y para sus rivales.

Tal vez así se vea menos el llanto cuando se está en el podio, pero no se ha obtenido el metal dorado. Es curioso como en Cuba se llora ante una medalla de plata, cuando en muchos sitios se dan brincos.

En otras palabras, cuando se trata de una competencia universal, del MUNDO, hay que dejar atrás la creencia de que la victoria es sólo la medalla de oro, sino considerar como tal los otros puestos de vanguardia.

De otra forma estamos actuando como si nos creyéramos los mejores. Y tal dosis de autosuficiencia no es más que una prueba de cortedad mental, que presenta algunas actuaciones como supuestos “desengaños” cuando en realidad no lo son.

En el deporte actual hay un entorno de élite para cada especialidad. En cada competencia hay más de un aspirante al éxito, y en consecuencia, no siempre puede ganar el mismo.

“Perdió Dayron Robles” no es ningún titular para encabezar un noticiero. En realidad, lo más adecuado debió haber sido “Segundo lugar de Dayron Robles en Lausana”, o uno similar.

Ni Dayron es infalible ni su rival es cojo. Y como digo Dayron pudiera mencionar otros.

Los que analizan, pronostican y alientan el deporte cubano desde los medios de difusión masiva, los que hacen las informaciones y las codifican deberían desempañar los cristales por donde van mirando algunas competencias.

Cuidado, los encontronazos con la realidad son traumáticos.

martes, 15 de abril de 2008

Mediodía en TV: OTRA VUELTA DE TUERCA



(El joven conductor Abel Álvarez. Foto tomada de la TV)


Reinaldo Cedeño Pineda


A finales del pasado año, publiqué en este mismo blog, y luego en el de la TV Cubana, un comentario sobre Mediodía en TV, programa-cartelera del canal Cubavisión que conduce Abel Álvarez.

Mediodía en TV: Manzana de dos sabores −nombre del artículo−, decía, entre otras cosas:

“Todo gira en torno a su conductor principal, el joven y carismático Abel Álvarez. Su simpatía puede haberle sacado de algún aprieto, pero su preparación se resiente con demasiada frecuencia. En ocasiones, la dosis de improvisación es tal, que saltan a la luz apremios y descuidos en el trabajo de mesa, graves en un espacio que por su frecuencia diaria, se presenta bien exigente.

“Harina de otro costal es el desdoblamiento del conductor en entrevistador, mucho más si es en vivo y en la televisión. Improvisar, ya se sabe, no es inventar, sino recrear lo ya sabido. Una entrevista es un intercambio de saberes y no una festinada interrogante de último momento. Son verdades de Perogrullo que parecen haberse extraviado ante las cámaras….

“La idea de que cada locutor identifique y defienda a cada canal, es una de las singularidades del programa… Sin embargo, la espontaneidad y el intercambio establecido entre ellos que pudo ser un sello, se ha transformado, a fuerza de abuso, en un vicio. Se utilizan códigos cerrados que sobrepasan el marco referencial del televidente (más propios para hablarse por interno); se empantanan en consideraciones triviales que se desenredan por obra de milagro…”

(Ver COMENTARIO COMPLETO en: http://laislaylaespina.blogspot.com/2007/09/medioda-en-tv-una-manzana-de-dos.html Y en http://www.tvcubana.icrt.cu/?mod=noticias&id=320 )

Varios juicios ha motivado este comentario. Haber movido la opinión −aunque sea una pizca− es una razón legítima para su sostén. Y para regresar.

Entre estos juicios se halla el del propio conductor del espacio Abel Álvarez, que mucho agradezco, sin importar que se halle en las antípodas del mío: “Sólo le escribo para decir que es una pena que el sitio nuestro, el de la TV en Cuba, sea un espacio para desacreditar a nuestra propia TV”.

Sin embargo, vale apuntar que para eso precisamente están sitios como estos −y la prensa toda−: para mirarse por dentro con equilibrio, lejos de una autocomplacencia que suele resultar nociva; sin pena alguna por ello.

Aunque en el reciente 7. Congreso de la UNEAC −tuve el honor de ser delegado− mucho se habló del producto televisivo actual y del espacio ganado por la frivolidad, la televisión cubana es todo un mundo, con diversos niveles de calidades y propuestas; en consecuencia, sería irresponsable echarlo todo en un mismo saco.

Es bien riesgoso, por eso, abrogarse el derecho de “ser la televisión”. Someter a crítica un programa específico no es hacerlo con “la televisión”. Y aquí no hay margen alguno para la confusión.

La conducción es el eje de un programa como Mediodía en TV. Y en esa medida, exige concentración, preparación y dominio, cualidades que tantas veces siguen esquivas.

El desconocimiento lleva a la falta de jerarquía. La falta de jerarquía lleva a un sempiterno tono feriado. El tono feriado va de la mano de la irreverencia y la frivolidad. Es una cadena maldita que, lamentablemente, no acaba de hallar fin en Mediodía en TV.

Las “referencias sólidas” en materia cultural por las que abogaba el Ministro de Cultura en el Congreso, son pilares que no pueden descuidarse ni un momento, porque son el sustrato que permite discernir el oropel del oro, el folletín de la novela, el rostro agraciado de la expresividad diciente; el show televisivo (de horóscopos, intimidades y viajes), de una propuesta rica y matizada, pero igual de aportadora y seria.

Como Mediodía en TV sigue moviéndose a lo largo de todo el país, de festival en festival; hay que pedirle altura, hay que seguirle, hay que valorarle sopesadamente, porque el respeto y la responsabilidad ante la cultura así lo exigen.

Lo he dicho en muchos foros, en el mismo Congreso de la UNEAC y aquí lo reitero:

Los medios de la televisión nacional no pueden actuar como eternos “colonizadores”, secuestrar la imagen del país y suplantarla con referentes solamente capitalinos.

En esa materia no vale la política del centro y la periferia. Por eso, no es cuestión de agradecer a ningún programa que se abra a todo el país como un “mérito” ni un “favor”; sino que se precisa un cambio de filosofía: concertar esfuerzos para que desde las provincias, se conforme un canal de transmisión cotidiano, pensado y verdaderamente nacional.

Pero, mientras la reticencia se deshiela, mientras las sinrazones caen, creo sinceramente que a estas alturas, la función de ventana a la cultura nacional, merecerían cumplirla otros espacios de la TV de alcance nacional (con una estructura más honda, donde las intervenciones no funcionen a modo de cortina entre la cartelera de un canal y del otro), con otros equipos y conductores de mayor solidez, para bien de la cultura cubana.

No puede uno pasearse por el país, una y otra vez, a manera de “descubridor”, con extraviadas ideas de la jerarquía cultural de los entrevistados, y posarse a ras sobre la cultura, bien sea desde sus regiones, su trascendencia o sus figuras.

Uno no tiene por qué saberlo todo y conocer a todos −aunque un conductor debe preocuparse muy mucho por la constante superación− mas para ello, precisamente, está la preparación ante cada emisión. Una preparación sine qua non, asumida de manera cotidiana, con humildad y seriedad.

A mediodía en TV le falta una asesoría rigurosa. Y una dirección menos cómplice y más educativa.

Presumo, que tal vez a Abel Álvarez, se le deja hacer. No le niego el talento natural que muestra, ni la energía, ni el rostro fresco; no le niego las posibilidades que podría alcanzar; mas hoy por hoy, acaso esos excesos de funciones, ese dejarle hacer, le robe el tiempo insoslayable para un mayor detenimiento, una mejor preparación. Los que no le señalan a tiempo sus carencias y limitaciones, acabarán dañándole.

A todo esto se le han sumado otros cambios, como el de la bisoña Amelia Flores.

Es una lástima. A esta promesa, quizás se le haya apurado en responsabilidades; porque si bien en su programa “Quédate conmigo” de la TV yumurina se mostraba dueña en su cuerda de desenfado; aquí no ha encontrado su centro. Se muestra endeble, insegura y, a veces, se proyecta con frases y poses rayanas en la tontería y la adulación.

Retomo lo que dije en aquel primer comentario:

Mediodía en TV ha de tener los oídos atentos. La popularidad devenida del rigor merece las palmas. El populismo devenido de las concesiones, es una pedrada”.

ARTÍCULOS RELACIONADOS (antes y después):

---Mediodía en TV: Manzana de dos sabores:
http://laislaylaespina.blogspot.com/2007/09/medioda-en-tv-una-manzana-de-dos.html

---Mediodía en TV: Otra vuelta de tuerca
http://laislaylaespina.blogspot.com/2008/04/medioda-en-tv-otra-vuelta-de-tuerca.html

---Mediodía en TV: La polémica completa:
http://laislaylaespina.blogspot.com/2008/05/medioda-en-tv-la-polmica-completa.html

---Abel Álvarez, Carlos Barba y cierto correo de México:
http://laislaylaespina.blogspot.com/2008/07/abel-lvarez-carlos-barba-y-cierto.html

--Mediodía en TV revisitado (octubre 2008)
http://laislaylaespina.blogspot.com/2008/10/tv-cubana-iii-medioda-en-tv-revisitado.html

martes, 18 de diciembre de 2007

Humor en TV: ¿RISAS o MUECAS?


Reinaldo Cedeño Pineda


Nada resiste el asalto de la risa, escribió Mark Twain. Y es que sus saetas, envueltas en la hilaridad, resultan un demoledor flechazo al blanco.

Siempre recuerdo que en el discurso de agradecimiento del Premio Cervantes, delante de los reyes de España, la cubana Dulce María Loynaz habló de la risa… muy en serio.

En un momento difícil de la guerra de independencia contra España, su padre (un oficial insurrecto) comentaba un pasaje del Quijote. Sobrevino la risa, bajó la tensión y esa claridad les permitió hallar el camino para salir de una emboscada, que se les venía encima.

Y es que la risa es un bálsamo, y por eso la respeto. La risa es un regalo que puede compartirse, y, por suerte, vivo en un país donde la gente suele reírse hasta de sus propios problemas.

Sin embargo, el humor va más allá: el humor es el arte de hacer reír.

El humor compartido para las mayorías –ese que se hace en la televisión y otros escenarios–, es sobre todo, responsabilidad, sin dejar de ser eso, humor.

Cuando no se hace esa reflexión y se sacrifica el análisis previo en pos de la risa fácil, se entrega un producto inacabado, absurdo y hasta ofensivo.

Presencié un día, un lamentable desaguisado en el teatro Heredia de Santiago de Cuba. Cierto grupo humorístico –de cuyo nombre no quiero acordarme–, tomó como materia de un chiste, la discusión entre dos niños que, en su manera infantil, discutían sobre cuál tenía más y cuál menos.

El caso es que, al final, cuando ya uno de los dos infantes parecía vencido, le dijo al otro: No importa, tú tienes cáncer y yo no…

Parece mentira, pero así sucedió. Los aplausos, hasta entonces estruendosos, podían contarse. Espero que ese grupo, haya sacado sus conclusiones.

Por suerte, estamos lejos de algunos shows de televisoras norteñas o latinas, donde la risa y el entretenimiento se buscan escarbando en la intimidad de las personas, o las parejas. Y la individualidad y la ética se pisotean.

¿De qué nos reímos?, ¿de qué vale la pena reírse? ¿qué es lo risible?

Eso hay que discernirlo muy bien.

Hace algunos años asistí a la peña de Carlos Ruiz de la Tejera en el Museo Napoleónico, en la Habana. Y allí, en medio de las carcajadas, dijo una verdad tan grande como un templo: Hay que reírse de las almas feas, no de las narices feas.

Sin embargo, de un tiempo a esta parte, ha tomado cuerpo lo contrario en algunos espacios.

En especial, Ulises Toirac (“Chivichana”) ha impuesto esa manera, desde Sabadazo hasta acá. Una forma que se arrastra en cada una de sus propuestas, sin que, al parecer, se haya sopesado con detenimiento.

Nadie osará cuestionar a estas alturas el talento de Toirac ni la aceptación de espacios como ¿Y tú de qué te ríes? o más recientemente ¿Jura decir la verdad?; pero… esa ridiculización hacia el físico de los extras escogidos, y aún peor, hacia el público, se ha convertido, lamentablemente, en una regla.

¿Cuán risible puede ser apuntar con la saeta burlona y el ridículo a una persona por el hecho de ser de baja estatura, o muy viejo, o muy delgado…o todo a la vez?

Los “guardias” seleccionados dentro del programa (que además nunca hablan), siempre tienen esas características, cual si fuesen los enanos de un circo.

No pongo en duda que esas personas o actores extras, hayan aceptado formar parte del “show”. Lo cuestionable no es la asunción personal, sino lo que se nos “vende”, lo que se nos presenta como algo plausible.

¿Dónde está la gracia de sentarse al lado de un espectador y tomarlo como materia risible por tener las orejas grandes o los dientes pronunciados?

¿Uno crece, se siente bien, se distiende riéndose de tales apariencias?

Una cosa es la inclusión, la participación activa del público; y otra muy diferente, el exceso.

Son lunares bien localizados, que valdría la pena extirpar.

El humor es fineza, no cuchillo.

El humor ha de tener una ética bien definida.

Este mundo no es de bellos, blancos, altos, perfectos, atléticos, jóvenes, derechos, heterosexuales y primer mundistas. Los hay feos y regulares, negros y de todos los matices, ancianos y medio tiempos, gordos y bajos, homosexuales y bisexuales, izquierdos y tercer mundistas.

No hallo asideros para la risa basada en las características físicas de una persona. Un humor así ha degenerado, está enfermo.

Látigo con cascabeles

Recuerdo cierta vez, en que Enrique Arredondo salió “a cumplir unas vacaciones” por decir, en el muy recordado programa Detrás de la fachada, que iba a castigar a alguien poniéndole películas rusas.

El gran “Bernabé” no hacía otra cosa que reflejar el rechazo de los cubanos a la sobresaturación de propuestas fílmicas ex soviéticas, cuyo tempo y escenarios, se encontraban con frecuencia, en las antípodas de la idiosincracia nacional.

Lo habrán castigado; pero en el fondo, le aplaudimos: había dicho lo que muchos querían decir. Y puso el dedo en la llaga.

Y es que el humor ha de ser atrevido y señalar los absurdos de una sociedad, al modo que dijo Martí: “como un látigo con cascabeles en la punta”.

Por suerte, hay varios espacios humorísticos ahora mismo en la pantalla cubana:

Punto G, por ejemplo, es una propuesta que fue cayendo en picada, con un guión desigual y, a veces, forzado, repetitivo. Se agotó y se fue estirando sin razón… aunque ya le han sonado el campanazo.

Es una muestra de que no valen los buenos actores para salvar un programa.

Deja que yo te cuente, con Nelson Gudín (“Flor de anís”), ha marcado un franco camino de ascenso, y es hoy por hoy, el mejor espacio humorístico de nuestra pantalla chica.

Tomando como base la sátira social, Deja que yo te cuente, destaca por la solidez de su guión (Gudín y Moreno) y por las caracterizaciones logradas.

Ha dejado atrás el reiterado chiste de si el caracol que se entregaba era simulación o un regalo en verdad, y las entrevistas iniciales a los humoristas, a medio camino entre la reflexión y el chiste, tomando en cuenta que el entrevistador no era el actor Nelson Gudín (como se precisaba), sino su personaje “Flor de Anís”.

Es un programa que ha sabido escuchar.

En especial sobresale Miguel Moreno, ex integrante del grupo guantanamero Komotú (que tantas veces aplaudí) en su papel del “inspector La llave”, natural y chispeante.

Por su parte, Carlos Gonzalvo como el profesor “Mentepollo” ha sabido usar ese tremendo latiguillo del humor para referirse a problemas actuales de nuestro entorno, con un ingenuo y una agudeza de altos quilates.

El sketch dedicado a la renuencia de algunos comentaristas en la televisión cubana a admitir –con toda la contundencia habitual–, el triunfo de Santiago de Cuba sobre Industriales en la pelota cubana… es para la antología.

Osvaldo Domeadiós, por su parte, sigue dando clases en la cuerda sólida que le acompaña desde hace muchos años. Y hay algunas revelaciones que valdrá la pena seguir.

El más joven programa: Los amigos de Pepito, era una necesidad. Un pueblo como el cubano, con un vis cómica indiscutible, andaba necesitaba de verse a sí mismo en la pantalla doméstica.

Es un espacio de participación, más abierto, fresco… necesitado todavía de ciertos pulimentos; pero muy agradecido. Y estoy seguro que de allí, saldrán nuevos humoristas.

Nada resiste el asalto de la risa… de la risa, no de las muecas.