jueves, 19 de junio de 2008

Operaciones de cambio de sexo en CUBA

GERARDO ARREOLA (Corresponsal de LA JORNADA en Cuba)



La Habana, 5 de junio. El gobierno del presidente Raúl Castro autorizó las operaciones de cambio de sexo y una atención integral de salud para personas diagnosticadas como transexuales, en una de las tres reformas legales sobre diversidad sexual que se estudia en Cuba desde hace tres años.

La decisión quedó formalizada esta semana con una resolución del ministro de Salud Pública, José Ramón Balaguer, y “significa que estamos avanzando en una parte muy importante de los derechos de las personas transexuales”, dijo a La Jornada Mariela Castro Espín, directora del Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex), además de hija del mandatario cubano.

“Demuestra el compromiso que tiene el Ministerio de Salud Pública con esas personas, a partir de lo que está legitimado científicamente”, añadió la funcionaria. “Discutimos mucho para garantizar que el procedimiento sea lo más riguroso posible”.
Castro Espín dijo que se realizarán intervenciones en Cuba en cuanto concluya el entrenamiento que sigue un equipo médico.

De acuerdo con la resolución, las personas que sean diagnosticadas transexuales tendrán derecho a solicitar la cirugía para cambiar de sexo. Como el resto de la sanidad pública cubana, estas intervenciones se realizarán sin costo para el paciente.

Hasta ahora el Cenesex ha diagnosticado transexuales a 27 personas y tiene en estudio a otras 57. De las primeras, 13 cambiaron su carnet de identidad oficial y siete lo están tramitando. Una de las diagnosticadas fue operada en 1988, bajo una autorización especial, y vive como mujer.

El ministro de Salud Pública resolvió crear una comisión especializada para la atención a transexuales, encabezada por el Cenesex, así como un centro de servicios integrales de salud para esas personas, que ofrecerá la consulta, el estudio de fondo, el diagnóstico, el tratamiento y eventualmente la cirugía, el posoperatorio y el seguimiento.
Las personas transexuales con diagnóstico firme podrán optar libremente por someterse o no a dicha cirugía.

Una segunda iniciativa sobre diversidad sexual, todavía en discusión, es la de una legislación sobre identidad de género, que permitiría que un transexual diagnosticado pueda cambiar su identidad legal, sin que necesariamente deba ser operado.

Aunque la transexualidad se considera internacionalmente un “trastorno de identidad de género”, la argumentación del Cenesex para esta legislación se basa en reconocerla una “realidad especial, que necesita una respuesta especial de la sociedad”.

La tercera propuesta es parte de un conjunto de reformas al Código de Familia, que prevé el derecho a la libre orientación sexual e identidad de género (homosexuales, bisexuales y transexuales).

Esa propuesta incluye, entre otros, el reconocimiento legal de las uniones entre personas del mismo sexo, que no tendrá el nombre jurídico de “matrimonio”, pero extiende a esos casos la preservación de derechos como los patrimoniales y los hereditarios.

Los cambios en el Código de Familia implicarían adecuaciones en cadena a otras leyes, como el Código Civil o normas laborales o administrativas, para que personas homosexuales o transexuales puedan ejercer sus derechos en igualdad de condiciones que las heterosexuales.

La Federación de Mujeres Cubanas ha propuesto realizar reformas al Código de Familia desde hace por lo menos 15 años, pero el proyecto todavía no pasa al trámite legislativo.


(Tomado de http://www.jornada.unam.mx/ , 6 de junio de 2008)