lunes, 11 de agosto de 2008

NATACIÓN BEIJING 2008: ¿Estados Unidos sólo gana con Phelps?


(Al “Cubo de agua” ya hay que llamarle el “Cubo de los récords”)


REINALDO CEDEÑO PINEDA


Más que impresionante puede calificarse la batalla del relevo 4 x 100 libres entre hombres, donde cinco equipos tuvieron marcas inferiores la registro del planeta anterior.

A última hora, con un mejor toque el norteamericano Jason Lezak superó al francés Alain Bernard en el toque a la pared, para estampar un asombroso 3. 08.24 (Phelps , Weber-Gale, Jones y Lezak) por los 3.08.32 de Francia y los 3.09.91 de Australia.

El tope anterior era de 3.12.23. No recuerdo un récord de natación batido por semejante margen de más de cuatro segundos. Eso no se ve, pero en Beijing fue una realidad.

Phelps logró el oro en 400 metros combinado (RM 4.03.84), al tiempo que declaraba que no competirá más en esa exigente distancia.

PERO, si bien el excepcional Michael Phelps ya va por dos de oro, Estados Unidos no ha podido ganar otro t´ñitulo donde no intervenga él, en la ya fpileta del “Cubo de Agua” olímpico.

Varios favoritos se han visto no sólo sin el título, sino que han perdido aquí su tope universal, y hasta se han quedado fuera del podio.

Tal fue el caso de… Brendan Hansen, cuarto en 100 metros de pecho, ante el empuje de un fabuloso japonés Kosuke Kitajima, quien repitió su corona olímpica. De paso le quitó el registro del mundo: ahora es de 58.91 segundos por le 59.13 de Hansen.

Para sorpresa de todos, el exrecordista fue adelantado además por el noruego Alexander Dale Oen y el francés Hugues Duboscq.

Tal vez el caso más ejemplificante es el de Katie Hoff a la que llamaban la “Phelps femenina” por su calidad y por el hecho de haber nacido en la misma ciudad de Baltimore… pero hasta ahora no le ha alcanzado para llegar al título olímpico.

En los 400 metros combinado, la australiana Stephanie Rice batió el registro mundial de la Hoff con 4:29.45 RM, y la ex poseedora ganó el bronce (4.31.71), todavía detrás de la Kirsten Coventry (4.29.89) de Zimbawe.

La chica nacida en Harare demostró que su condición de titular olímpica y múltiple medallista mundial sigue en pie, para acreditarse un espectacular éxito en 100 metros espalda (58.77), rebajándole 20 centésimas al previo que estaba en manos de la estadounidense Natalie Coughlin, a su escolta.

La Hoff tampoco pudo en los 400 metros libros, cuando sorpresivamente la británica Rebecca Adlington (4.03.22) la dejó atrás en su empuje (4.03.29), y le bronce lo obtuvo la también británica Joanne Jackson (4.03.52).

La geografía de la natación olímpica va ampliándose cada vez más, y ya todos los continentes, África incluida, acumulan títulos.

Tan impresionante como Phelps fue el desempeño del fabuloso japonés Kosuke Kitajima, quien revalidó el título que ganó hace cuatro años en los Juegos de Atenas, y superó al noruego Alexander Dale Oen y al francés Hugues Dugoscq, plata y bronce, respectivamente. Hansen quedó cuarto.

El relevo holandés (Inge Dekker; Ranomi Kromowidjojo, Femke Heemskerk; Marleen Veldhuis) resultó inalcanzable con sus 3:33.76 RO para las norteñas (Natalie Coughlin, Lacey Nymeyer, Kara Lynn Joyce, Dara Torres) 3:34.33, con Australia en el tercer puesto.

Por su parte, el coreano Park Taehwan se adelantó a todos en 400 metros libres (3:41.86) y el norteño Larsen Jensen (3.42.78) tuvo que conformarse con el bronce, luego del local Zhang Lin (3:42.44).

Y para completar, la otra gran potencia, la australiana Lisbeth Lenton-Trickett (56.73) pudo más que la norteamericana Christine Magnuson (57.10) y su propia compañera Jessicah Schipper (57.25).

Es decir, sin Michale Phelps, Estados Unidos no ha podido imponerse en la piscina olímpica durante las primeras dos jornadas.

En Atenas 2004, Estados Unidos consiguió 27 medallas (12-8-7) mejor que Australia (5-5-2: 12), Japón (3-1-3: 7) y los Países Bajos (2-3-2: 7).

Acá se han visto muchos candidatos al podio, más allá de las tradicionales potencias. Ahora no sólo se está pendiente de las “ocho medallas” de Michael Phelps, sino de cuantas naciones pueden alcanzar títulos más allá de Australia y de Estados Unidos.