lunes, 18 de agosto de 2008

La brillante historia de los 110 metros con vallas en Cuba



(El cubano Dayron Robles, el actual dueño del registro planetario en los 110 metros con vallas)


Reinaldo Cedeño Pineda
escribanode@gmail.com


El récord mundial de Dayron Robles en los 110 metros con vallas asombró al mundo.

Al estampar sus 12.87 en Ostrava, el 12 de junio de este propio año, dejaba atrás por un segundo el registro del chino Liu Xiang, pero no era el primer cubano en alcanzar la cima del planeta.

Pocas especialidades en el atletismo cubano exhiben una historia tan gloriosa como los 110 metros con vallas…

Del continente al mundo

El primer gran título internacional de los vallistas cortos cubanos lo obtuvo Alejandro Casañas en los Juegos Panamericanos escenificados en México en 1975.

En los podios de América le habían antecedido con terceros puestos, Lázaro Betancourt (hoy toda una autoridad en materia de atletismo) y Juan Morales (integrante del mítico relevo 4x100 que ganó para Cuba el subtítulo en México 1962)… pero fue Casañas el primer latinoamericano que ganaba la especialidad, de absoluto dominio norteamericano.

Ese triunfo le convirtió en uno de los grandes del mundo y candidato a una presea en los Juegos Olímpicos de 1976, lo que pudo demostrar en Montreal. En una reñida carrera el cubano sólo cedió apretadamente ante el francés Guy Drut, pero no se conformó con la plata olímpica..

Durante la Universiada de Sofía, un año después, exactamente el 21 de agosto, Casañas tuvo un desempeño perfecto e implantó un nuevo tope universal con 13 segundos y 21 centésimas, que dejaba atrás el del norteño Rodney Milburn (13.24).

Su técnica era exquisita, era muy difícil verle tumbar una valla, y su biotipo, alto y de largas extremidades, ideal.

Casañas era el favorito durante los Juegos Olímpicos de Moscú 80, mucho más ante la ausencia de Estados Unidos; pero se vio sorprendido por el germano democrático Thomas Munkelt, 13.39 por 13.40.

Todavía en los tres años siguientes el vallista supo mantenerse en la élite como lo demuestran: el subcampeonato del Mundo (Roma 81), el título centroamericano y del Caribe (La Habana ´82) y la plata panamericana (Caracas´83). Esta cita significó su último gran evento.

Las reyes de las vallas eran entonces los norteamericanos Renaldo Nehemiah y Roger Kingdom.

El récord nacional de Casañas en los 110 metros con vallas (13.21) duró 16 años, hasta que el joven Emilio Valle retomó la senda y marcó 13.19 durante el Campeonato Mundial de Atletismo de Stutgart, Alemania en 1993.

Valle había conseguido el título Mundial Juvenil en Atenas 1986, aunque curiosamente en los 400 con vallas. En cambio, poco a poco, se fue especializando en la distancia más corta.

Aunque no llegó a las medallas, el atleta siempre estuvo entre los mejores como lo demuestran su presencia en las finales olímpicas y universales: sexto en Barcelona ´92, cuarto en el Mundial de Sttutgart ´93 y quinto en los Juegos de Atlanta´96.




(Anier García, Campeón olímpico de Sydney 2000, un astro cubano de los 110 metros con vallas)

De vuelta a los podios olímpicos

Un nuevo astro apareció en Cuba y dio la clarinada al ganar el Campeonato Mundial Bajo Techo celebrado en Paris, en 1997. Ese propio año mejoró dos veces la marca de Cuba (13.18 y 13.11) y tras recuperarse de una lesió,n volvió dos años después al asalto de los podios: oro en los Juegos Panamericanos de Winnipeg y plata en el Campeonato del Mundo de Sevilla.

Sui nombre era Anier García.

En 1999 mejoró la marca nacional (13.07) y triunfó en varios mítines internacionales en los cuales llegó a vencer a dos de los más grandes: el recordista del mundo Colin Jackson y al campeón norteamericano Allen Johnson. Comenzaba a acariciar el sueño olímpico.

La preparación física y la perfección técnica acompañaron al cubano hasta la lejana Australia. En los Olímpicos de Sydney resultó el mejor de todos para alcanzar la gloria con 13 segundos flat, y de paso consiguió su quinto récord de Cuba.

En el Mundial de Edmonton 2001, el cubano quedó segundo y negoció el bronce en los Mundiales bajo techo de 2001 y 2003. Los sesenta metros con vallas se le dieron siempre de manera brillante, pese a que en Cuba, por su característica tropical, no existen estadios bajo techo.

Las largas y exigentes temporadas fueron haciendo mella en sus piernas. Cuando se decidió su asistencia a los Juegos de Atenas 2004, había tenido una temporada pésima, con marcas a duras penas por debajo de los 14 segundos, pero ya en la capital griega, supo eslabonar una senda ascendente de los primeros hits eliminatorios hasta la final.

Su llegada a la final fue una muestra de voluntad y de entrega que sólo un atleta excepcional sabe hacer. La alta competencia no le asustaba en lo más mínimo, parecía hecho para ellas.

Contra todos los pronósticos, superando a los que le adelantaban en el ranking, ganó una increíble medalla de bronce (13.24) cediendo apenas ante el chino Xiang (igualó el récord del mundo con 12.91) y el norteamericano Terrence Trammel. Su tirada en la meta fue una clase de como se saca una medalla en las carreras apretadas.

Anier García fue un digno sucesor de Casañas y antecesor de Dayron Robles. Sus condiciones físicas también fueron de excepción. Incluso ha fuuncionado de algún modo como asesor del recordista univeral. Pude conocerlo personalmente y saludarle.

Esta es la brillante historia de esta especialidad en Cuba, antes de la llegada del fenómeno Robles que comienza igualando el registro de Cuba.

Por cierto hay algo que tal vez pocos recuerdan: Cuando el chino Xiang logró su tope planetario de 12.88 en Lausana, el 11 de julio de 2206, el cubano Robles quedó cuarto en esa misma carrera con 13.04.

El resto es poco más o menos conocido. En ese 2006, el cubano quedó segundo del mundial bajo techo en Moscú e igualó la marca nacional de Anier en los 110 con vallas (13.00). Al año siguiente, ganó los Juegos Panamericanos de Río de Janeiro… pero en el Mundial de Osaka quedó parado en la arrancada y apenas llegó cuarto. Fue un momento duro.

(Por cierto, a Anier y Dayron lo escoltó en más de una exigente final, su compatriota Yoel Hernández. Aunque es ya un veterano, si no vino a Beijing es sólo porque una lesión lo impidió. Su mejor registro de 13.24 y un entorno similar le han permitido colarse en las finales de la alta competición).

La temporada de 2007, sin embargo no fue de derrotas para Robles: bajó por vez premier de 13 segundos hasta legar a 12.92 y compartir el liderazgo mundial con Xiang. Incluso le derrotó a domicilio, en Shanghai.

El cubano era el favorito en el Mundial bajo techo de Valencia en este propio 2008. Su gira había sido espectacular… pero de nuevo sufrió un percance. No escuchó bien la orden de arrancada y cuando vino a ver, ya era tarde.

Hubo muchos comentarios: se habló de nervios, de mucha juventud, de preparación sicológica…. y el cubano contestó con el conocidos 12.87 registro del planeta y con cuatro marcas por debajo de los 13 segundos.

Beijing estaba a la espera del enfrentamiento Liu-Robles, pero reste no se dará. El chino dice haberse resentido una lesión, pero sinceramente, creo que ese desenlace inesperado tiene muchas aristas por considerar.

Lo importante ahora es ver si Dayron Robles, más allá de las marcas, puede convertirse en campeón olímpico y completar la brillante historia de los 110 metros con vallas en Cuba.

El mundo está mirando.